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lundi, mars 05, 2007

Unica Zurn


La vida de Unica Zurn no fue fácil, casi diría muy trágica. Relación con el pinor surrealisa Hans Bellmer, vida dura en Berlín y luego en París. Desahogo en los dibujos en tinta luego en la escritura de novelas, de las cuales, El hombre Jasmín es la más conocida. Por qué alguien que vivió la rudeza de una relación tituló una novela sobre un hombre así? No sé, tal vez buscaba evocar la ternura de un hombre y no su rudeza. En la exposición del Museo de arte naif, al lado de donde estoy viviendo, he visitado una exposición sobre sus dibujos en tinta. Lo que me ha impresionado el lado paranoico de sus ellos: unos ojos que me miran constantemente, por todas partes, vigilan... y no sé si castigan...

Me hizo pensar en algunos instanes en Artaud y sus dibujos orgánicos, terribles. Unica, luego de dejar Alemania a raíz de la guerra para instalarse en París, terminó suicidándose. Su lenguaje escrito se hizo raro, diría autista, porque esa recuperación de su desesperación me parece impostada, como todo lo que tenga que ver con el sufrimiento de alguien. Y hay alago de eso con sus anagramas obsesivos y los ojos de sus dibujos. No sé, muchas veces me digo que estigmatizar ese tipo de experiencias, separándolas de sus referentes (la vida de la autora), es un juego sucio.

Unica zurn está traducida en la editorial española, El acantilado.


2 commentaires:

Fernando Visbal Uricoechea a dit…

A propósito de anagramas y de sufrimientos, dentro de los asertijos de tu nombre aparece este acarciado en italiano:

Tu carizia posa de ...

Si fuera consciente la recuperación del sufrimiento sería facil escribir. Nuestro siglo por eso adora el placer y no lo critico. Menos cuando se trata de disfrutar una paleta cuyo sabor acaricio.

LA UNA Y LA OTRA a dit…

Interesante esta autora, y más su biografía, con la que estoy ahora.

ISABEL - LA OTRA

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