Pages

vendredi, janvier 05, 2018

tiempos interiores

después de una gastrocolitis fenomenal que me ha dejado postrada por algunos días, me doy cuenta de que mis tiempos interiores no se acomodan fácilmente al exterior. Lima me es ahora mismo ajena, es una ciudad con la que he perdido el contacto. Por instantes esa relación vuelve a ser fluida e instántanea pero eso dura poco.
Muchas demandas, muchas necesidades, una vida familiar expuesta,
una vulnerabilidad sin nombre,
seres al abandono, su salud, su educación, su futuro abandonada a la voracidad de poderes ambiciosos, ambiciones sin límtes de todo lo que significa la riqueza del Perú, el adagio que se repite siempre ; divide y vencerás, domina y reinarás...
sin importar el coste.

los días son grises, ese gris licuado de lIma que parece detener el tiempo, como si este no existiera, como si fuese un eterno retorno, envolvente como una ola de cristal.
espero a mi mamdre que, pese a todo, está en forma, como se dice en francia. tiene la fortaleza de su tierra, el ande, de su estirpe, españoles e italianos con indígenas de rostrtos fieros y tallados firmemente, la delicadeza de las italianas con la fuerza de las peruanas...

fascinante.
luego veré al padre, otro personaje, un hombre de oriente, de otras tierrras más tórridas, la selva, su abundancia, aunque él sea rígido y siempre reservardo, ausente.

voila pour l instant...

fatigue, mal de tete. les jours sont lourds et pas faciles...


mardi, janvier 02, 2018

al mar amar

el año que se terminó me quedo con una escena de una película de Marco Bellocchio que he visto en estos días tan laxos, tan de tiempo lento, sin objeto,

una sola imagen, un celular, la mirada serena y transparente de una joven que se encuentra con la mirada en un rostro
el amor de corazón nuevo
no desgastado
las ganas de siempre empezar de nuevo
Marco Bellocchio tiene un desfase, ver a través de los modos, las costumbres, las repeticiones.

luego, el mar, tan inmenso y sonoro el mar de lima, tan austero
tan mío y tan otro
duele el corazón
pesa
late queriendo querer a todo el mundo,
apaciguar,
cuidar
darle abrigo a tanta gente
ustedes no sienten frío dentro?
yo sí..
y no soy buena, oh, que no
no creo ser buena

y escuchar una música del áfrica.
otros continentes
otras aguas
aunqe mi cabeza siempre descanse sobre las aguas turbias de los ríos de mi país...

lundi, janvier 01, 2018

dispersión

la dispersión en la que constantemente me hundo cuando estoy en Lima tiene que ver con una disolución familiar, social, que termina creando una sensación de que el lenguaje es lo único que puede unir esas partes dispersas

ausencia de interlocutore.as monólogo.

tengo que volver sobre este tema
hoy, frente al mar, sensación que todo queda descubierto, al aire libre.
impudor.

mercredi, décembre 27, 2017

por qué nadie oye?

felizmente cuento con este espacio donde puedo reposar la cabeza y organizar el caos interior.
en lima no hay con quién hablar.
la gente está muy ocupada organizando su sobrevivencia
 o está ausente.
debo hablar sola,
organizar sola.
responderme sola.
¿Por qué nadie se hace preguntas sobre esta falta de tiempo y de disposición para escuchar?
hay un techo de cemento, nadie se hace las preguntas de fondo del por qué de un deterioro de los vínculos familiares, amistosos, y sociales, de manera tan acelerada.
es como si la gente caminase sobre vidrio para evitar dañarse los pies.
el florecimiento de una clase media ha desclasado a una gran parte de la clase trabajadora que ve su situación más precarizada.
la clase media se enriquece de la especulación y de la explotación de sus congéneres, sin escrúpulos, dispuesta a todo.
veo tantos casos de familias abortadas, disuletas, dañadas por la pobreza.
ese daño es irreparable, no hay manera de nombrarlo, de entenderlo.
el desconcierto fija la realidad, la hace incomprensible.

es un estado de indiferencia-ausencia, de vacío y de mueca.

interrupción, perdí el hilo.

continuará.
antes, debo decir, qué duro es venir de un país tan dominado, tan explotado...

lundi, décembre 18, 2017

martes

un martes como cualquier otro solo que en Lima es unmartes menos de estar aquí, dividida entre los míos, mi galois, Francia y Perú, espacios lejanos...
no me reconozco en este país, ha pasado a ser ajeno, huraño, displicente.
No sentí nunca antes esa displicencia, esa falta de amabilidad.
poca gente que sepa escuchar, que esté dispuesta a escuchar.
extraño retorno, el tiempo no ha pasado por nada.
soy muy distinta de este estar aquí, ahora...


jeudi, décembre 14, 2017

al borde del abismo

Un país al borde del abismo, con anteojeras, que no quiere hacerse cargo de su historia, ¿existe?
sí, el Perú vive de espaldas a la historia, es decir, no hay narración, no hay relato en un país considerada como mercancía y presa de la voracidad del sistema. Cada persona es un capital, su propio capital, dispuesto a explotarlo, desplumarlo, atropellarlo si necesario, con tal de sobrevivir.
Estas personas a su vez explotan a otras personas, las desprecian sino se pliegan al vaivén embrutecedor del consumo.
Una sociedad infantlizada por el consumo en su forma más básica (en la cual yo me muestro como una vitrina, sin sujeto) es una sociedad casi facista.
Estamos a punto de que se diluya el gobierno, frente a un silencio general, cómplice y cobarde.
El Perú es señalado como el ejemplo del mejor alumno.a, hace todo "como le dicen que hay que hacer", dilapida su patrimonio, destruye sus recursos naturale sy esclaviza a su polación, ¿qué más le pueden pedir? El caos que reina, la falta de escrúpulos para ganar dinero, la dominación masculina, que impone sus reglas, su lenguaje, su modelo, es brutal. Las mujeres hablan como hombres, se casan, veneran la maternidad como "realización de la mujer", comsolidan esta sociedad arcaica, reaccinario, escanlosamente desigual.
el capitalismo implanta sus marcas en medio del desierto, los barrios ricos, pocos, se enorgullecen de parecer "ordenados", de erguirse sobre el desprecio de los pobres. Es para llorar.

No hay un solo lugar donde la palabra sea libre, auténtica, todo se juega en la lotería de la suerte.
los rezagado.as son mayoría, ponen el lomo para llevar adelante esta lenta procesión hacia el abismo.

Nunca he visto un país, que es el mío por nacimiento, pero que no puede ofrecer reposo, tan alienado, tan encerrado, tan sordo.

Por momentos la impresión de andar sobre vidrio, ni siquiera la elite están en condiciones de nombrar con un lenguaje claro lo que sucede. La reciente crisis de gobierno es un ejemplo. Hay una sobreactuación, una histeria machista, obsoleta, rancia.
La grisalla de Lima es ahora la grisalla de la vida aquí, un remedo del modelo occidental, pero sin creatividad, sometido con docilidad. Podría aportar algo el Perú como historia, como país? eso solo sucedería si la gente asumiría que debe escribirla con sus propios recursos, que hay una sola salida, hacerse cargo de ella, de su población, de su gente, de sus atrasos sociales, de su brutal desigualdad.

una nueva gramática urge, pero nadie está dispuesto a construirla.
agotada estoy encerrada en una casa de san isidro, esperando que suene la alarma para subir al avión y separarme una vez más, quizás cruzar el umbral de la adultez y dejar el pasado como pasado, de este país. Situación dolorosa, pero necesaria.
la amistad.

en una sociedad tan destruida por la vida convertida en vitrina, la amistad casi no existe "son oportunidades" para ascender, para ser visibles. Todo el mundo ha pasado a ser visible según como se pueda mostrar valorizado.a, monetizado.a, es horrible.

seguiré con mis quejas, estos momentos de disolución interior.
no, no reconozco este espacio como mío.


jeudi, novembre 30, 2017

lima

desde hace días en Lima, las variaciones de tono, de ánimo, son muy contradictorias. Diría que la concentración, la posibilidad de concentrarme en una idea se esfuma frente a la demanda de atención de familiares y amigo.as.
definitivamente vivir en el Perú, y en uan ciudad como Lima, no es fácil. Hay que entregar su alma, quedarse sin contenido para seguir el ritmo trepidante de esta ciudad.

no hay salida,
correr,
detenerse
correr,
en uan superposición de velocidades que no logramos controlar.


ayer, jueves 30 de noviembre, presentación de mi libro que e suna recopilación de ensayos, Eva no tiene paraíso. Una muestra de lo que suele suceder en mi país, irrespeto por le trabajo de la otra, desdén, desinformación, lenguaje confuso. Era tan patética la actitud de la presentadora, demostrar que ella estaba "capacitada para opinar", que no dejó que se hablase del libro, que, de paso no había leído.

esa mezquindad, esa falta de ideas, de no querer afrontar la pobreza de ideas, porque se trata de pobreza de ideas y de falta de lenguaje, los mismos efectos que hace mil años, ni una pizca de duda, extraña manera de avanzar en el mundo. Mis compatriotas parecen acorazado.as avanzando, o es que la arrogancia de pasar de la pobreza a cierto relativo consumo (abaratado por la precarización del empleo y la mano de obra) les ciega. Toda esta aparente bonanza tiene su lado oscuro: los millones de personas que viven en la pobreza. Y no pienso decir, ni escribir lo contrario.

regreso más tarde.