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lundi, septembre 19, 2016

la universidad peruana, tengo que escribirlo

tengo que esrcibirlo porque no me lo puedo creer. Lo dificil que es entrar en contacto con la universidad, comprendida muchas veces como una entidad de servicios, una empresa, no de circulación de saber. Como decía Iván Illich, a quiene descubrí gracias a tener que escribir un artículo sobre André Gorz, toda institucionalización fosiliza lo que toca. ¿Qué ha psado con la universidad, por qué se ha entregado a loas carrieristas, las mafias, los grupos de poder en detrimento de los estudiantes? No lo sé.
Primera incursión: universidad de San Marcos, los pagos son miserables, el club de Tobi funciona muy bien. Prohibida la entrada a mujeres. Le escribo al director de la escuela de Post-grado de la facultad de letras, me contesta con un mensaje gélido. poco amable. se lo hago saber al decano, a quien debería conocer, al menos él a mí, con diez libros publicados, pero no, no me conoce en principio, en todo caso no me lo hace saber. cada persona que creía que me conocía no me conoce (sic). es decir, soy transparente.
y eso, combinado con el hecho de ser mujer, explota.
no hay nada que me moleste más que me ignoren como escritora
que se metan con mi trabajo
creo que soy humilde, pero no opaca con mi trabajo
yo creo en él y me gusta que se le respete
no puedo generalizar, lo sé, tal vez estaban ocupados, aunque no creo que sea eso, es más hartazgo, el Perú está en manos de la locura del neoliberalismo, se sobrevive, la lucha es constante.
prefiero pensar eso a que las universidades en mi país están cerradas.
una amiga me dice que solo les interesa la época colonial, el siglo XX, el XXI, no está en su grilla...
hay que forzar la grilla, echarse abajo esa alta reja
modernizar la educación
que no se aun servicio ni una adquisicón de un bien
para mal
mañana me voy a barcelona y no puedo escribir continuado, debo corregir una novela, seguir escribiendo novelas, trabajar. escribir, trabajar para alimentarse, escribir sin embargo, trabajar, compartir con Olivier, viajar, pelear, la vida es un campo de batalla,
tanta épica debería ser suficiente para escribir más novelas...
están invitadas invitados
http://www.americat.cat/es/descolonizar-el-lenguaje-patricia-de-souza

lundi, août 22, 2016

la post-literatura, la robotización

resulta que un tema que me asedia, el hecho de estar asisstiendo al final de una etapa, de una largo paréntesis. Este espacio ha estado ocupado por la literatura y ahora lo ocupan otros medios, en lugar de la escritura, la imagen, en  lugar de la atención, la dispersión. Decir "post-literario" no es sembrar el pánico y ser pesimista, creo que es una intuición que me sigue desde hace un tiempo. La literatura pierde la batalla y se convierte en un fenómeno cada vez más elitista o una operación de marketing, lo que la convierte en mercancía común en este enorme mercado del capital. No es que no se deba vender, ojo, no tiene nada que ver con el valor agregado en metal, es su valor simbólico que peligra. Si nadie sueña y vive con los pies bien plantados en la vida concreta, si cada persona rechaza la verticalidad de quienes escriben y prefiere sus propias historias, si la literatura se convierte en un instrumentos de reproducción social y no de diversidad, creo que está destinada a desaparecer. Me explico, si la literatura solo reproduce la mirada de los dominantes (hombres), si solo se imagina lo que un pequeño fragmento de la población imagina, porque la "reproducción" es encontrarse siempre con las mismas personas, de las mismas categorías sociales, y con las misma ideología, se leerá cada vez menos. Es decir,  sigue dominando una categoría social que se mira en el espejo y que se imita e invita a que la imiten... Tal vez quienes editan no han comprendido varias cosas, que no pueden seguir alimentando el patriarcado (los hombres dominan siempre) ni tampoco una visión neo-colonial, imponer categorías de conocimiento, de gusto, desde arriba. O sea, con una autoridad que deja de ser autoridad, la lectoría se regula sola, al estilo Wikipedia, y decide qué lee y qué no, es un fenómenos cada vez más evidente. Lo peor es que "no se puede leer", de ahí que hable de post-literatura, la imaginación tiene otros dispositivos, imagen, texto mínimo, velocidad inmediata, combustión-desaparición. La falta de tiempo debido al exceso de carga laboral para sobrevivir, trabajamos más y ganamos menos, define.

Otra idea: tal vez sea una forma de aceptar que somos seres efímeros, a lo mejor este relato un tanto aterrador del peligro de desaparecer ,nos distraiga de todo intento de inmortalidad, ese famoso dicho popular: si deseas ser inmortal ten un hijo, planta un árbol y escribe un libro. Ahora sabemos que los árboles peligran, que los hios sufrirán más que nosotros, y que los libros no los lee casi nadie.

mardi, juillet 19, 2016

de la guerra como una afición

Hace poco terminé de leer un libro esclarecedor. No sé si ustedes, pero yo siempre ando a la búsqueda de voces que acompañen, que digan cosas con sentido. Y encarnadas. Los tiempos son duros, sobre todo vividos desde el exilio en Francia, que atraviesa una crisis sistémica, política, moral, y social. Este libro es de un autor camerunés, Achille Mbembe, y se llama Políticas de la enemistad. La enemistad entendida como este sentido emprendedor y guerrero que reboza lleno de testosterona.  La guerra como una elección más en el tablero de lo virtual, en el que las personas no existen, no se las abarca con el afecto, no se las ve sino como un medio para consolidar una ideología, y sobre todo, estoy casi segura, para recuperar una situación dominante en la historia. Se pretende reescribir la historia sin que las mujeres formemos parte de ella. No vemos, como decía Emmanuel Levinas, emerger el rostro como la prohibición del crimen Es imposible que los verdugos miren el rostro de sus víctimas como algo vivo, porque si no, no hay animalidad, depredación... son algunas palabras que me vienen espontáneamente. No solo vivimos una etapa de guerra absurda, es decir, guerras que tienen su origen en esa dominación política (una sola manera de ver el mundo bajo la lupa neoliberal), económica (más de la mitad del planeta en situación de peligro) que ha dado sus resultados, heridas históricas que sangran y curan al ver a sus enemigos,  dañados. Cada cosa es colocada según su origen (Occidental, blanco, etc) su origen. Esta reducción de las personas a su origen domina el mundo, y no solo el origen, el género. ¿Qué va a pasar con las mujeres? No solo se desea reducirlas a un medio de reproducción, sino que, de forma subterránea, parece que hubiese un plan siniestro para acabar con ellas. Nosotras. Yo también estoy ahí, no me veo sola. En medio de un calor de brasa, que deja calles vacía, paraliza a la gente que debe refugiarse en sus casas como ratas. Eso es lo que sucede ahora mismo, las ventanas están cerradas, selladas, las persianas (que son grises) están bajas, las puertas cerradas. Ni hablar de poner un pie en el asfalto con 39 grados y si casi ningún lugar tiene aire acondicionado.
Lo que yo veo es una máquina enloquecida, la capitalista, haciendo funcionar los motores a fondo, se consume, se deshecha, la vida está desierta de símbolos, hay una pobreza en la imaginación consternante, una pobreza en las relaciones, envejecemos todos y todas encerrados en nuestras casas, muriendo de miedo (el último atentado de Niza el 14 de julio ha sido traumático, y se vienen los festivales de verano, sic) y de soledad.
¿Es esta la sociedad civilizada que tanto hemos imitado y que sigue siendo elogiada como la sociedad "desarrollada" en contra de aquella, se supone salvaje, no técnica, no industrial, más frugal, más austera y emotiva? Es decir, ¿ es este el sueño de la razón occidentadl? Hay que hacerse la pregunta. Yo me aventuro a decir que esta razón ha producido sus monstruos, el suicidio climático, la guerra como forma gobierno, la situación de parias de las mujeres, las poblaciones excedentes, el saqueo de los recursso naturales, los infantes que mueren de hambre, los refugiados como un drama que sucede frente a la indiferencia de quienes piensan que son "ellos" quienes encarnan la civilización, qué es todo eso, qué somos todos y todas si aceptanos calladas y nos sentanos a una mesa como si nada?
No sé a qué planeta huir, no tengo otro.
es lo que me digo cuando camino por las calles vacías de este caserío de sur de Francia, tan bello como solitario. Todo un país bajo "piloto automático", sin pensar, sin dialogar. Esa palabra está cada vez más usada. Dialogar significa ser oído, no escuchar. Son tantas ideas. Hoy tenía que ponerlas por escrito, aunque sea así, de manera desordenada.

samedi, juin 25, 2016

El pasado pasado

regreso de París, algunos recorridos por lugares como Passy, en el XVI, donde he vivido antes. Recien llegada en los ochenta a ocupar una "chambre de bonne" , más tarde,  casada, viví en una casa burguesa de la rue Ribera. Por esta calle no me atrevo a pasar, es como si profanase algo sagrado, es sin duda la marca, la memoria, pero, ¿por qué? Es muy complicado atravesar esa línea que nos separa del pasado, del más lejano, y del inmediato. Algunos hechos, desapariciones, posibles desapariciones, nos hacen sentir más o menos el paso del tiempo, envejecemos, cambiamos y, en ese parpadeo veloz de la vida, en el que tenemos que perseguirnos para no perdernos, perdemos siempre algo. Ahora, ¿por qué nos imaginamos que con nuestra vida se termina todo, por qué nos vemos como una entidad absoluta e inmanente y no como parte de un todo, una partícula de ese todo? tal vez eso sea el sentimiento místico, tal vez hayamos pensado que lo somos Todo cuando no somos nada. Yo creo que ahora es peor, es que todo el tiempo nos perdemos en ese espacio infinito que es el espacio sideral de la web... Quien oye, con quién hablamos, no estamos más solos que nunca? He dado una vuelta en dirección de mi mísma para irme a sentar al jardín de la casa de BalZac, imaginando cómo me ponía a leer en ese mismo jardín, mientras los olores subían, porque hacía un calor tropical, hasta la nariz, olores que me sumergían todavía más en ese pasado. Yo sé que ya no soy esa misma persona, que han pasado muchas cosas. Que yo misma he cambiado. Una sensación de que la sociedad burguesa está cada vez más  sometida a las reglas del dinero, es decir, es tan snob, y tan rígido ese ambiente, que me costaba colocarme ahí. Para no sentirm tan mal, me decía, Michel Leiris también vivió aquí. Proust... Construía mi galería de personajes para no desaparecer devorada en ese cliché que se me parecía tan  poco a la imagen que yo me he construido de mí misma, imagne silenciosa, apartada del mundanal ruido. Muchas cosa se me parecen como evidencias, porque llego de un lugar pequeño donde no hay esa abundancia humana confrontada sin mediacion, enfrentada, es como si París siempre te diese de cachetadas y eso es porque es una ciudad podrida por el dinero, es una jaula de experimentos neoliberales donde manda la ambición, la especulación, la competición... Triste realidad, pero ¿qué son esos enclaves culturales sino espacios de resistencia, de reposo, ccapturados por la burguesía?
gran contraste con la exposición sobre la generación Beat, en el centro Pompidou, la vida austera, frugal, itinerante, sin ataduras... Estuve conmovida frente a algunas objetos de jack kerouac, un par de zapatillas, unos jeans , un polo, y eso es todo.

La poesía está en todas partes, en una montaña, en una nube...
si fuese tan sencillo. esta mañana estoy abatida por los resultados de la elecciones en españa pero sobre todo por asuntos familiares, una quisiera que nadie estuviese mal, que todo sea suave, un respiro lento que, si un día se paaga, sea en armonía... y no es sencillo. hay que vencer esos miedos, esos momentos en que nos necesitan para atravesar etapas, la enfermedad, etc...

hay que reconstruir una cadena significante desde nada.

también quería hablar de esa obsesión francesa por la moda, las mujeres y su docilidad con la moda. me impresiona ver a tanta mujer "disfrazada más que vestida", no deja de producirme cierta irritabilidad oír decir a una mujer "es más femenino", esensializándose. El domigo estuve enun debate entre escritores subsaharianas, el tema era la mujer que escribe, pero ninguna se reconocía como una mujer concreta, con rasgos determinados, sino como una entidad universal. Entiendo que es difícil reconocerse de una "minoría étnica que e suna mayoría", pero negar que hay una clasificaciòn de las mujeres de acuerdo al origen, no creo que lleve a ninguna parte. Una de ellas, Leonora Miano (Camerún) , dijo que "ella nunca había tenido problemas por se una mujer (sic), que ella había crecido "entre mujeres", y que fue siempre la que dominaba, etc... no se reconocía como "oprimida" a fin de no caer en un discurso de víctima, aunque no deja de sorprender que no se vea como una excepción. Muchas mujeres, pobres, homosexuales no quieren inscribirse en el discurso de la queja y del "victimismo" para no despertar el maternalismo occidental que las ata de brazos, pero, no sé si la estrategia funcione, se puede ser lúcida sin caer en el lagrimeo.

en fin, esas son algunas anécdotas. La escritura sigue, a tientas, con recelo porque la realidad es demasiado fuerte y pesada y muchas veces no la sigue, no la digiere.


imagen. escultura africana en el Quai de Branly, óleo de Wilfredo Lam.

jeudi, mai 26, 2016

Las reglas del arte

hace unos días entré en contacto con una agencia literaria, luego de un dilema de qué hay que hacer cuando se tiene un trabajo considerable y no puedes ocuparte de tus libros, cuando te lavan la cabeza de que los agentes se harán cargo mejor que tú y de que las editoriales no contratan sino es a través de ellos, que nadie lee los manuscritos que llegan de manera independiente. Las reglas del arte en estos momentos, el trinomio: mercado, comercio, marketing. un asco.
sucede que la gente que trabaja en estos medios es muchas veces "empresaria", y considera a la literatura como un mero hecho comercial, tienen que subsistir en un mundo dominado por la dictadura neoliberal que se nutre de la ignorancia de millones de personas con la idea de  que la literatura es "distracción" y no imaginación. Es decir, el bloqueo de la imaginación es fundamental para que los sentidos se dirijan a  una sola cosa: consumir. No es la satisfacción interior la que se busca, es la más inmeditada, la más básica. Por eso lo que está pasando ahora con el arte es perverso, y todavía más, cuando la gente utiliza como argumento: no es comercial. Ante este concenso de cómo hay que seguir aplastando la cabeza de los "dominados y las dominadas", las editoriales, en el caso de quienes confiamos en este trabajo, es enfrentar a un monstruo.  Un infierno porque tiene que haber un rerorno del trabajo que hemos hecho y, que de hecho, no toma en cuenta todas estos servilismos puesto que es todo lo contrario, liberarse, y un infierno porque está condenado a desaparecer. Nunca antes el mundo ha estado tan domesticado, tan embriagado con su propia imagen. Nunca tan rico y tan vacío a la vez. Los discursos trans-humanistas, es decir el hombre-máquina, alimenta el delirio de mucha gente que se cree inmortal, que sueña con la hibridez, que jura que dominará a la muerte y a la enfermedad, y que no le importa sacrificar la imaginación y todos esos sentimiento que nos distinguen de una máquina. Sueño de industrialización de personas sin el más mínimo escrúpulo. Es ahora mismo, toda una ideología. no somos capaces de asegurarles una vida digna a más de la mitad del planeta y hay cretinos que sueñan con pagarse la inmortalidad,  una pesadilla...
el nuevo frankenstein.

LA EPOCA DE LA HORIZONTALIDAD

la comunicación a través de las redes sociales ha hecho que las relaciones sociales y los espacios sociales y políticos, así como los del saber, sean horizontales. En medio de esa horizontalidad ¿cómo imponer la verticalidad de la autoridad? No hay manera de dar marcha atrás, la autoridad no es ahora aquella que se supone está autorizada a opinar" sino quien puede opinar, y desde cualquier espacio. No es tampoco la que esté legitimada a opinar, sino la que opina de manera más veloz. la reflexión, los argumentos no siempre son los que dominan, son otros factores, imagen (en función de una imaginación subordinada), síntesis, perfomance. Todo se vuelve actuación y la verdadera comunicación desaparece. es el problema de la horizontalidad, que nada se detiene, donde parece que todo es posible, incluso una verdadera comunicación. En esta etapa de horizontalidad, ¿quienes pueden considerarse escritores o escritoras, quién las autoriza, quién las legitima? Cualquier persona puede hacerlo, le basta acercarse a su computadora, empezar...

escribir ha sido completamente banalizado por el hecho mismo de la publicidad y del marketing. cuando debería urgir que la literatura sea independiente e insobornable, se consolidan los circuitos de domesticación y alienación, las consignas son claras: autores que vendan (emprendedores), sagaces, cínicos, el talento es relativo, lo que se quiere son "productos". los que pisan el palito, caen en la prisión. ahora, cómo mantenerse a flote? Jean Genet decía que había que atacar en el terreno del enemigo, considerando al mundo de las finanzas y el cálculo un enemigo porque ha invadido todo, ¿se puede evitar el control? Es decir, hay una "policía de turno" que se ocupa de velar por los intereses de los oligopolios, hay blogs, autores y autoras que cumplen esta función, o son utilizados por el sistema con o sin su consentimiento. muchas veces no pueden escapar,  es el caso de muchas personas escriibiendo para servir al propio sistema que los tortura. una gran mayoría aplica esas reglas del mercado a su propio trabajo y la literatura se parece cada vez más cerca de la publicidad que a la rebelión, que es cada vez más alienante que limpiadora, que es una farsa, un evento trágico de la sociedad del espectáculo. Sin embargo, algunas seguimos, ¿por qué? porque es imposible abandonar la escritura, y por varias razones, porque es una cura, una estructura para poder avanzar en el mundo, porque es la máscara que se hace rostro, que respira y vive. no esa máscara mortuoria de esta época de delirios de grandeza, de robotización e hibridación de emociones, es oxígeno.

si muchas personas no entienden lo que está pasando es que no se puede ser "juez y parte", estar en la imagen y verla, se necesitaría pintarse dentro del retrato, como en el cuadro de Velázquez para verse  y tener una imagen menos borrosa, cosa que muy pocas personas están dispuestas a hacer. tienen que verse en lugar de otras personas, dejar de rendirse al mundo "tal y cómo es", aprender a distinguir colores, no vaya a ser que nos quedemos encerradas en esa oscuridad.

dimanche, mai 01, 2016

libros de la colección de La mujer rota

estos son los libros de la editorial chilena La mujer rota, un esfuerzo por continuar publicando y aoyando la diversidad y el pensamiento crítico en la literatura. Espero que los sigan... aquí también está uno de mis libros, y estoy, comment en dire... feliz!!
https://onedrive.live.com/redir?resid=2AD2ABDA9543736A!286&authkey=!AO5i6mwRLbi2uFI&ithint=video%2cMOV

lundi, avril 25, 2016

el libro, fiestas del libro, sant jordi

regresamos de Barcelona, recorrido lento desde un enclave sublime, la casa de unos amigos en pleno campo. No solo porque es una casa hospitalaria, camas cómodas, amplios espacios, vistas de la campiña y los Pirineos, tantas cosas qué describir y tan poco tiempo, tan pocas ganas de organizar todo lo que se nos acumula en la memoria, la pregunta endémica: ¿alguien leerá todo esto?
Pues no lo sé. Estuvimos en barcelona con la intención de estar en sant jordi, la verdad que ni sé si esa fue la idea motor, al principio sí, después fue más dispersa, ver amigos, salir de la rutina cotidiana, pero luego nos encontramos en ese tumulto enloquecido con una fecha, más que con los libros, que no sé si se vendían, una lógica de mercado aplicada a los libros, los escritores y las escritoras convertidas en profesionales de la promoción personal y de la imagen, la ciudad convertida en vitrina, de comida, de todo tipo de objeto de consumo, los turistas deambulando sin saber por qué están ahí. O sí, por la proppaganda, porque dicen que barcelona es "divertida", que se "la pasa bien", los slogans que resuenan en la cabeza mientras la muchedumbre avanza en procesión, la expresión ausente, buscando una marca que la identifique...
nosotros paseamos buscando algún lugar donde sentarnos e existir de verdad, un pueblo, otro pueblo, Vic, una plaza solitaria, de tierra asentada, gente en los cafés, tomando el sol, una ciudad rara, desconectada, nosotros también nos sentimos desconectados, consumimos, luego Olivier me dice, mejor regresar a casa de Fernando y Nonoy, el primero es hermano de José Tola, amigo mío y artista, la casa es pereciosa, es una masía, tiene cuadros de Cuevas, de Siqueiros, del mismo Tola, en los muros, son presencias tangibles, una bibioteca fenomenal... Fernando además nos cuenta del libro que escribe sobre Cristóbal Colón, entonces ese lugar es un refugio a la ausencia de las calles de barcelona, a ese andar corriendo sin saber por qué, buscándole un "alma" a la ciudad que está entregada al turismo masivo, las mismas calles y tiendas que en las aldeas globales, restaurantes de comida rápida, todo lo que ha expulsado al habitante de su medio, nadie vive donde está, vive virtualmente donde está.

Pensaba mientras veía todo esto, salir de la propaganda, ocupar su existencia, vivirla. esto no puede ser más que una pesadilla pasajera... decidida a regresar a ocupar mi espacio, hemos atravesado más colinas extensas, hermosas, y solitarias, donde nadie va, nadie. Mo hay tiendas sino pueblos pequeños a punto de desaparecer, el paisaje se va haciendo más melancólico hasta llegar a la frontera, en Formigal, y eocntrarse en Francia, donde la belleza es más sobria, más secreta, una vegetación vaporosa, casi evanescente, arbustos de tonos pasteles, como los cuadros impresionistas... las casas son silenciosas y vetustas, discretas, abrigan la presencia de sus habitantes que viven retirados del ruido humano de las ciudades, aunque las venas del país sean esas carreteras en asfalto que aceleran las vidas, sometiéndolas a la dictadura del tiempo. Es más o menos lo que quería decir, esas impresiones vagas, algunas en forma de malestar, de no tener un lugar en el mundo.