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mercredi, août 01, 2007

Bergman, Antonionni

A mi regreso de Acapulco, me encuentro con dos noticias: la muerte de Bergman y Antonioni casi el mismo día. Aunque tuvieran casi la misma edad, me sorprendió la proximidad en su desaparición. La primera vez que yo vi una película de Bergman pensé que no estaba sola en el mundo y que si algún día desesperaba demasiado le escribiría una carta! Tal vez la pelicula fue Persona, no lo recuerdo, pero sí que nunca más me sentí realmente sola. A Antonioni lo descubrí a través de la mirada vital de Francois Weyergans, conversábamos en un café apasionadamente sobre la película La aventura y luego yo me puse a caminar como Monica Vitti... Weyergans lo conocía personalmene y tenía anécdotas sobre él, lo que hizo que nunca más viese una película suya sin relacionarlo con la imagen humana que me había formado de él.

Un día, pasaba por Londres y en el aeropuerto decía: destinación: Al faro... Y pensé: si voy a ver a Bergman y me presento así de frente?... Por supuesto, no lo hice. Y tampoco imaginé que al regreso de un lugar tan exuberante y dionisiaco como la costa Pacifico de México, yo me iba a encontrar huérfana de mis dos directores preferidos. Si Bergman ha hecho con sus películas un autoretrato espiritual de su vida de hombre, Antonioni, se ha ocupado de la incomunicación en la pareja, de las pruebas de fuego a las que sometemos a nuestro lenguaje día a día, hasta quedarnos, muchas veces sin nada qué decir... Pero ambos han trabajado la soledad de forma muy personal y a través de la imagen que es el lenguaje más eficaz.

En la playa Pie de la cuesta, es difícil no dejarse invadir por ese ambiente tórrido, , tan lejos de la playas de El faro, tan secas, tan soliarias. Bergman era un solitario un mundo interior que buscó su pequeño refugio sobre la tierra y allí plantó su espada, liberó su imaginación a través de lecturas y de sesiones, casi obsesivas, de cine. Una vida que se talló a sí misma, cntra toda lectura pesimista y catastrófica, porque Bergman (ni Antonioni, pienso) le temían a la soledad o a los momentos de desolación sin que hicieron de eso una forma de are y vida activa. Todo eso está en su autobiografía Laterna mágica...

Nota: En youtube he encontrado este fragmento de Persona, que hay que ver: http://www.youtube.com/watch?v=MeehCG9oF4c&eurl=http%3A%2F%2Fwww%2Elemonde%2Efr%2Fweb%2Farticle%2F0%2C1%2D0%402%2D3476%2C36%2D940261%4051%2D940254%2C0%2Ehtml

1 commentaire:

Eduardo García Aguilar a dit…

Patricia
Me alegra encontrar tus blogs gracias a referencia en su espacio de Cristina Rivera Garza. Saludos y echale una miradita a mi blog www.egarciaguilar.blogspot.com