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lundi, mars 24, 2014

La austeridad

hablo de austeridad no en en sentido de algo decidido, la ascésis de vida, si no en el sentido figurado, una austeridad más cerca de la pobreza interior. Sigo sin entender cómo se toma como modelo una sociedad tan precaria, tan sometida a las reglas brutales del mercado. Una sensación que he sentido recurrente ha sido la de estar siempre en deuda, o sentir que todo, lo más mínimo (en términos de bienestar), es un privilegio. Como si no fuese una sociedad de derechos sino de entregas, de regalos, de compensaciones, de obligaciones humillantes y sometimientos. Nada está libre de ese intercambio mercantil, ni siquiera las amistades que se debaten por mantenerse  a flote en medio de la necesidad de subsistir, de protegerse de una precariedad que amenaza siempre con caer sobre nosotroas.

Yo ya dije que el lenguaje se ve afectado por esta constante amenaza, ya no dialoga ni escucha, solo repite  e inventa mantras para protegerse, el lenguaje, se vuelve supersticioso.
Eso solo lo veo una vez aquí, desde lejos idealizo, estetizo, me invento ficciones.
Es tan poco delicada la relación entre los unos y los otro.as, sobre todo la relación de los hombres con las mujeres, de lo que hablaré en mi otro blog, que te deja paralizada. Las mujeres están más solas que nunca, más sometidas, y más limitadas en sus acciones, es casi claustrofóbico.
Ayer paseaba por las calles de San Isidro, calles aseptisadas, vacías. donde nadie camina. Algunos edificios surgen de pronto con su fachada nueva, funcional, ignorando la vida. Siento que esta sociedad se concibe cada vez más, la vivienda, etc, como un centro de servicios, un punto neurálgico de capitales que ignoran a las personas, una ciudad deshumanizada, cada vez más fría. Y más ecléctica, no se ocupa el espacio (la vegetación es otro tema) sino el el hábitat como espacio funcional y no de vida.
Creo que si estuviese con mis amigos arquitectos, tengo varios, plantearían el problema de la piedra, el cemento (se dice que en sociedades miedosas, a punto de caer en la crisis, todo el mundo construye), que nadie crítica salvo excepciones.

de la crítica interpretada como ofensa

resulta que la crítica, para un país que tiene tantas fracturas en su identidad, que trata de salir a flote con todas estas amnesias históricas, que no se ve, que no se quiere, termina siendo una ofensa. El ego circula por todas partes, y se golpea con cualquier objeto. Tal vez sea objeto y no sujeto. se me ocurre solo ahora.

Hay una resistencia feroz a la crítica, un no querer verse. Había olvidado la brutalidad de las discusiones, el conflicto de las relaciones, que no son relaciones, son comunicaciones truncadas, que abortan antes de llegar a su receptor (a)...

Busco un espacio donde entrar en relación con los pliegues de la ciudad, con otro movimiento menos despersonalizado, más encarnado.

Pero, como existe el miedo, el discurso cada vez más reaccionario de la "inseguridad", se hace imposible encontrar fluidez en los movimientos. Me doy cuenta a qué punto la gente no habita su espacio exterior, vive encerrada con la sicosis del robo, el asalto, la violación. Hay un porcentaje alto que se muestra inclemente contra esa "dixit violencia", el mismo discurso de la violencia en Venezuela que termina criminalizando al mismo gobierno Si aquí no se ha llegado a ese extremo, es porque nadie lo ha dicho, pero temo que sea una nueva versión de las fobias y miedos colectivos que buscan "chivos expiatorios".
Intuyo que esta vez cierro una página con el Perú. Una del tiempo, del pasado-pasado.
Entrada a la verdadera adultez
Releer a Lou Andréa salomé... ir a comprar un libro suyo. Luego ir a ver el mar, ir a las artesanías, liberarse de la gripe que es una respuesta a las agresiones del lenguaje, de algunas miradas.
Una construye y construye.
Una imagen me viene a la mente, la de una película de los hermanos Taviani, unos jóvenes han construido un hermoso castillo de piedras preciosas en una playa, cuando la gente pasa, lo ve y siente mucha cólera porque sabe que no podrán construir uno así. De pronto, alguien avezado, pasa, lo mira, y le ordena a otro: quémalo.

tal vez esa austeridad impuesta no permite ver ningún castillo, menos los castillos interiores de los que hablaba Teresa de Ávila en esta tierra austera de mi país.

mercredi, mars 12, 2014

la mentira Mundo

Estos últimos días  se me hace imposible escribir sin cierto malestar. Hay algo en este momento una cosa que flota en el aire, un ambiente de calumnia, de complot. Siempre pienso en esa frase, "decir la verdad y nada más que la verdad" de Michel Leiris. Y que significa tratar de contornear la realidad, esperarla, atraparla en su movimiento instantáneo y efímero. Yo creo que no podemos pensar que podemos poseer la verdad si somos conscientes de nuestros límites y si pensamos que solo podemos abarcar una serie de acontecimientos. Pero cuando tenemos una realidad que nos salta a la cara y se hace una evidencia, la verdad de la vida, que es la muerte, no podemos nombrarla de otra manera. El complot del que hablo es contra la inteligencia y la confianza que tenemos en el lenguaje, en la idea de que en él se refleja un esfuerzo humano por ceñir la realidad, de no mentir de manera descarada. La realidad, en ciertos casos, exige que la nombren, que la enfrenten de manera franca. Y en estos instantes, siento todo lo contrario, y me hiero, me hiero porque sí confío en el lenguaje y en la inteligencia de las personas, sin embargo, la mentira, la brutalidad, es tan banal, y es tan estúpidamente banal.
Todos los días veo la prensa (a veces la evito, la verdad, porque tardo horas en recuperarme) decir las cosas de soslayo, hablar sin decir lo que realmente ocurre en estos instantes en Venezuela, que hay una población que está agotada de las "guarimbas" (las barricadas hechas de deshechos, de fuego, alambres), que no se atreve a condenar porque no sabe qué hacer, su confianza en la democracia es confusa, no sabe si defiende sus intereses, o los de un grupo de fanáticos que están sembrando el miedo, no sabe si son estudiantes, mercenarios, qué quieren, nadie comprende. Y, en este laberinto, lo único que parece evidente es que se pretende desalojar a un gobierno, que se teje con más prepotencia la idea de la "ingobernabilidad"para que así suceda lo mismo que en Paraguay con el presidente Lugo, como lo dijo ayer Dilma Roussef desde Chile. En otros artículos ya analicé los síntomas que iba leyendo en la población de Venezuela, aparentemente todo el Mundo conoce lo que sucede aquí y opina, opina desde la doxa instalada a nivel planetario: que aquí no hay democracia.
La democracia no es el gobierno del pueblo pare el pueblo, sino de un  grupo con poder económico, nadie lo dice ni lo quiere decir, solo hay un rostro pintado en la fachada; él o la estudiante inocente que reclama su libertad, aquella imagen que conmueven porque se invoca la simbología de la juventud como figura de pureza y fuerza. Ya se crearon esos héroes con pies de barro que lanzan cocteles molotovs, incendian estaciones de metro o de bus, matan a quien intente retirar una barricada, sus llamadas "guarimbas". Todas las cifras son sumarias, dicen, tantos muertos, torturas, sin argüir razones y sin esperar que la fiscalía se pronuncie (hay 12 efectivos detenidos por abuso de poder), todo circula en el dominio de la generalización para que cualquier persona, en cualquier parte del planeta, pueda identificarse y completar la historia. Todo, todo, es turbio, tergiversado, es el idioma de Babel, el idioma del trabalenguas, para que nadie entienda lo que sucede de verdad y cualquier intervención suceda bajo ese velo de la confusión, y el "debe ser una dictadura, debe ser porque se lo merecían", se imponga. La turba está lanzada en las calles, no han cesado desde hace un mes, en medio de barrios de clase alta, y media, con la anuencia de las alcaldías y de algunos vecinos, los otros, los, y las, que tiene miedo, mantienen una actitud cautelosa, su temor hacia lo que se les ha dicho que es un peligro, les oscurece la mirada y, aunque deploren no poder salir de sus casa y andar en medio de la basura y el peligro, prefieren eso con tal de que el gobierno se venga abajo y así no ser "desclasado-as", gente que no tiene un "lugar en el mundo" del orden de  "lo material". El mundo entero está coludido sobre la falta de confianza en la democracia en Venezuela. Es curioso que también arremetan contra Cristina Fernández, contra Correa, ahora, en la prensa local, contra Dilma Roussef... no es espontáneo todo esto, no lo creo, es una guerra no declarada entre dos propuestas de lectura, una que no quiere más "condenados" en el mundo, y la otra, que sacrifica generaciones enteras a la "selección natural".
Decididamente, no me resulta espontáneo sentir simpatía por los primeros, aunque la violencia, sea de donde sea y venga de quien venga, me parece terrible, devastadora.  Tal vez sí se pueda cambiar las cosas,  aferrándose al sosiego y a la idea de paz, al menos, es otra forma de acorralar a la violencia.

Y es ahí donde quiero llegar. En el fondo creo que la gente que abomina del gobierno bolivariano cree en sus fobias, las alimenta, no es capaz de ponerlas en duda. Es un pensamiento profundamente lógico contra un pensamiento analítico. Es decir, el silogismo de base: si hay tres chavistas agresivos, entonces todos son agresivos, y si dicen que apuestan a un Estado fuerte y que controla, es que son comunistas. Y esa simpleza de razonamiento se ha ido imponiendo hasta la ceguera, de ahí la violencia de los grupos violentos, que utilizan métodos sediciosos, no de protesta. El hecho de que empiecen a amedrentar a los vecinos, que amenacen en algunos estados a los comerciantes, que pidan que se paguen cupos (sic) para que una persona pueda transitar por su propia calle, para que alguien circule incluso a pie, es inquietante.
El problema es comprender por qué tanta gente dice lo contrario de lo que sucede aquí, me niego a pensar que son deshonestos y que están detrás de un golpe. No lo puedo creer.
Tengo tantas lagunas en la historia, sobre el golpe de Allende, sobre Velasco Alvarado, sobre Sendero, todo eso, no, no es gratuito... creo que toca hacerse la pregunta,
Lo que siento es que todo esto es un gran complot contra la inteligencia, la conciencia razonada, es terrible. La arremetida mediática continúa, no cesa, todos los días hay algún rumor nuevo, hoy es el de que venía gente del estado de Táchira (donde empezó todo) a "incendiar Caracas". Las palabras  apelan al miedo y a la confusión. Una cosa está clara, pero la opinión pública sigue insistiendo en decir lo contrario: el supuesto quórum de pedido de diálogo, que ya lo hay, hace una semana que se reúnen los sectores democráticos de oposición, incluso el pleno de los empresarios, pero los estudiantes, que dicen "tener reivindicaciones", no aceptan sentarse a dialogar, abominan de la Unasur y es seguro que no lo harán porque sus líderes Capriles, Machado y López, les han dado la consigna de que representan "al castro-comunismo" en América Latina, y que si ellos quieren libertad, tienen que seguir presionando como sea hasta implantar el caos general y lograr una intervención. Esa parece la consigna.. Unos están con la lógica del libre mercado y el neoliberalismo, y los otros con el Estado social  y la fuerza colectiva (lo he repetido hasta la saciedad) entonces, no sé cómo pueda calmarse este violencia, porque hay un gran movimiento continental para quien, en Venezuela, "ca merde" como se dice en francés y entonces sigan en la lista de "personas non gratas", Correa, Morales, Fernández, y por qué no Roussef, que pronto enfrenta elecciones... No sé, algo me dice que mi intuición va por ese lado...

Mientras tanto el lenguaje me parece aun más falso, más artificial y más fascista. Como decía Barthes, el lenguaje es muchas veces fascista, si es que no se le somete a la prueba de la escritura y de la duda. Las redes sociales han facilitado ese uso del lenguaje en su forma más básica, más autista y tirana. Hay que ver la cantidad de Ipods, Iphones, que circulan en estas manifestaciones que se han tornado tan temerarias.  Hay un nuevo orden de vigilancia y persecución que es más fuerte que cualquier análisis reflexivo, que cualquier libro. Los libros son sus enemigos porque piden paciencia, reflexión. Es esta épica de época, con sus héroes de pies de barro.

Termino pensando que voy a confiar, sí, voy a confiar en que la inteligencia y la creatividad se impongan.

mercredi, février 26, 2014

La serenidad

La violencia es uno de los temas más difíciles de analizar, el que nos confronta con nuestros límites para comprender. Pienso en cuando Hannah Arendt escribió su Informe sobre Eischmann, los ataques que recibió cuando se atrevió a decir que la violencia muchas veces es banal, que somos capaces de ser violento.as y de hacer tanto daño- Lo que ha venido sucediendo este mes de febrero en Venezuela, nos puede llevar a analizar muchos aspectos en nuestras democracias, qué sucede para que se bloqueen los canales de diálogo y de reflexión. En lo personal, la violencia me desarma, me deja sin lenguaje y solo se puede tener ideas vagas. Pese a eso, intento una reflexión. Estas reacciones violentas descubren una falta de diálogo, una ruptura en la comunicación. Hay una retórica cultural que es reactiva que no razona sino que condena, persigue, que busca culpables. Hay un ambiente de angustia general, de miedo al futuro, de incertidumbre. Estamos en una etapa de crisis de modelos y paradigmas, dentro de esa confusión, es difícil que se pueda escuchar la palabra del otro.a, la atención está deformada por el ruido y la angustia en tratar de comunicar. Hay muchas cosas en las que se ha avanzado en Venezuela, una participación civil importante, una democracia protagónica que a la larga dará sus frutos. Los avances no son invenciones, son ciertos. Sin embargo se carece de análisis y de autocrítica. Hay una mística que domina, y esa mística no facilita la reflexión. Tal vez una manera de salir de esa trampa sea pasar a una consolidación de valores de convivencia sólidos, el problema es que esos valores seguirán (al menos por un tiempo) ligados a la religión, de ahí que las reacciones hayan sido frenadas por una compasión, una noción cristiana del prójimo. Muy pocas personas pueden trabajar interiormente de manera autónoma, prescindiendo de la religión. No se llega todavía a eso porque los valores que dominan son demasiado individuales, egoístas, poco solidarios y desconocen una parte de la realidad (¿cuántos jóvenes burgueses han puesto los pies en un pueblo joven, cuántos se conocen?). Hacer que la empatía sea la relación con el otro.a el adverso, el de otra tendencia política, incluso la más radical, no es fácil, exige un enorme autocontrol, una afirmación de Eros sobre Tánatos. La tarea más difícil entonces es lograr que ese capital simbólico que han logrado con los años de revolución (que es cultural, es decir, salir de la dominación simbólica para ser creativos y no pasivos) debe ser compartido, dialogante y no monologante. La mayoría de la población en Venezuela ha reaccionado con empatía al ver que se estaban cometidiendo excesos, que se estaba cayendo en una violencia oscura y sin sentido. ¿Qué modelo económico desean para ellos y ellas? Eso lo pueden decidir en el debate democrático, siempre está la posibilidad del acuerdo, de la complementaridad. Tal vez esa sea la idea, no ver al adversario como enemigo sino como complemento.
También hemos visto que este debate era internacional a través de las redes sociales y del rol perverso de los medios de comunicación. Han actuado de forma abusiva incitando no al diálogo sino a la contienda y al enfrentamiento. En toda Latinoamérica nos hacen falta medios que fomenten el diálogo y la réflexión y estamos en manos de la doxa y la opinión manejada por grandes transnacionales. En toda América latina estamos reintentando una democracia protagónica, solidaria, vitalista, que no se estropee por la ceguera de unas cuantas personas. Tal vez se ha instalado el sentir antes que el pensamiento, en contra del convencimiento de que se posee la verdad. Se ha instalado la duda de si se puede aceptar vivir en medio de una división tan dolorosa, de si se puede avanzar de manera ciega, instalando el miedo y no la serenidad y el apego a los valores comunes. Desconocer el valor humano de una parte de la población (la más vulnerable) de un país es una barbarie. No es la respuesta a ningún malestar social. El desarraigo de las clases altas y medias ha generado una respuesta muy violenta. El gobierno puede integrar a su reflexión esta forma de reacción, no ignorarla, integrarla. No sé si sea ingenua, pero siempre confío en que las personas, dependiendo a qué situación se confronten, pueden sacar lo mejor de sí mismas.

Nosotros que podemos ser siempre mejores, decía Rilke.

lundi, février 24, 2014

Black out

Yo espero que la gente de la oposición reflexione y salga de este "black out" en que está sumergida. Esta madrugada me despertó el sonido de una corneta  que no dejó de sonar. Vivo en la zona sur este de la ciudad, sobre las colinas, que son residenciales y de estratos altos. La gente intenta circular a través de barricadas de basura que han sido depositadas para impedir el tránsito. No sé cómo llegan aquí, pero a lo mejor esa corneta estaba llamando a la gente a despertarse para empezar las acciones de bloqueo. En las redes sociales se hacían nuevos llamados a  ejercer los mismos actos violentos de los últimos días. Si se bloqueasen las calles de Miraflores y San Isidro, ¿qué haría la población en Lima? Estos no es una "protesta pacífica", están tratando de paralizar la ciudad y a otros sectores del país. Han cerrado el acceso del aeropuerto a  Caracas, no sé,... esto es realmente agotador....

ahora, la ciudad está en una calma tensa. No sé qué piensan hacer, pero, alguien de naturaleza sensible, no puede evitar sentir aprehensión... . Es inextricable para una extranjera, pero, para los venezolanos y venezolanas, no. Han vivido esta situación varias veces. Son métodos deplorables los que se emplean para crear el caos y la anarquía...

Voy a escribir sobre Olympia de Gouges, hace una semana que vivo paralizada.

Tarde

acabo de venir de Las mercedes, luce tranquila, sin demasiada actividad, pero casi normal. En realidad todo se concentra en estos sectores del este y sur oeste, pese a eso, la gente circula tranquila y sigue sus actividades. Así que me pongo a trabajar.


samedi, février 22, 2014

Las pasiones

la pasión, nubla la vista. Hay una pasión por tratar de entender qué está pasando aquí, cómo es posible que las manifestaciones terminen en tanta violencia. Ayer salí a hacer compras por Las mercedes, salgo todos los días, pero no precisamente a comprar, todo parecía haber vuelto a la normalidad, pero es imposible saber cuánto durará. Hay algo que hay que tener en cuenta: escribir, comprometerse en la política, nos confrontará siempre con nuestros límites, con los límites que tenemos para comprender. Hay palabras que no son oídas, la de los pobres, por ejemplo. Hay un prestigio que da el dinero y que no se pone en duda. ¿Qué necesidad tendría el gobierno de Venezuela en suicidarse con el empleo de la violencia como dice la oposición? Los bolivarianos son pacíficos. Eso no impide que no haya gente violenta. Pero, de ahí a tomar la parte por el todo, es absurdo. La oposición vive con la idea de que le robaron las elecciones, como si no existiese un gobierno y como si ellos hubiesen estado esperando el momento de recuperarlo. Es casi imposible creerles que no están, o al menos un sector, detrás de un intento de golpe. Discernir con claridad en estos casos, no es fácil. Yo le tengo pánico a la violencia, a la física, pero también a la verbal, y a aquella que se teje con imágenes.
Dos marchas están previstas hoy. Y la tensión sigue, menos dominante, pero sigue. Los sectores del este permanecen revueltos, con estos jóvenes extraños que no dejan de quemar llantas, causar destrozos y que siembran el caos. En los otros sectores de la ciudad, no han habido mayores disturbios. En el sur-oeste, que es donde estoy, las cosas son calmas, casi no hay piquetes, salvo concentraciones de gente.
Necesito dejar de ver imágenes. He estado muy involucrada, tratando de hacer circular la información que no llega a otros países, tratando de observar, analizar, todo eso bajo una presión fuerte.
Pensaba ir a ver la marcha de mujeres por la paz, pero no sé si podré. Me hice la pregunta esta mañana, ¿por qué estamos obligadas muchas veces a opinar? Tal vez porque cuando estás en medio de calumnias, la necesidad por restablecer un mínimo de relación con la realidad, se impone. Hay una relación entre le lenguaje y la realidad, aunque  siempre contenga una ficción. Cada versión está encerrada en lo que podemos ver, es por ello que me dan pánico los discursos totalizantes y radicales, prefiero a la gente que duda y se detiene a observar. ¿Qué hacer cuando una situación te obliga opinar, a pensar? A veces eso se impone, y es allí donde tenemos que aceptar que no siempre podemos dar respuestas vagado tímidas, que tenemos que hablar. Retratar las cosas es ya una manera de implicarse.
Durante el desayuno conversamos con Olivier, hay tanta información contradictoria que es un rompecabezas. Ambos sectores están convencidos que detentan la verdad. Por eso, el diálogo parece imposible, aunque ayer vi imágenes de jóvenes dirigentes estudiantiles que se sentaban a hablar a gritos. Al menos estaban sentados frente a frente. Espera entonces..

lundi, février 17, 2014

La crisis de consumistas en Venezuela

Nada lleva a pensar que las manifestaciones de estudiantes en Venezuela sean realmente sea un reclamo de mejoras sociales, calidad de vida, garantía en la educación de buena calidad, etc. Yo dije que esto tiene que ver con "hábitos de consumo", de ahí que todo haga pensar que es una de esas "crisis de consumo" que produce nuestro tiempo. Primero, las contradicciones en que caen, los manifestantes piden que se libere a los detenidos, sin embargo acusan al gobierno de ser los responsables de los actos vandálicos y muertes de estos últimos días, se supone que eran "chavistas", ¿por qué  piden entonces su liberación?
Lo otro es que la escasez, otro argumento contradictorio, escasean algunos productos, sí, pero no hay una "escasez" en el sentido estricto del término. La interpretación que ellos y ellas hacen es a partir de "hábitos de consumo" locales, es decir, su interpretación del consumo es distinta de la del resto del contienen, por ejemplo, Perú (se han enterado cuenta de que hay crisis en el mundo entero?) y este gobierno no les garantiza ese consumo que no tiene límites (es el deseo que está en el objeto y el sujeto desaparece) como si fuesen aves con el pico siempre abierto, sino que propone lo contrario, disminuirlo e invertir en valores durables y colectivos (este es una crisis de modelo capitalista que está buscando uno nuevo, dando preponderancia a lo social y el acceso a servicios básicos, educación, salud) . El problema es cómo concientizar sobre la crisis energética que se vive  a nivel mundial, de la crisis del modelo de vida que domina todavía y fomentar una conciencia ecológica y la responsabilidad que conlleva: modificaciones de conducta  individual y colectiva. Hay mucho parecido con la crisis que vivió recientemente el Brasil, donde la gente que manifestaba pertenecía a clases sociales acomodadas. Aquí hay una clase media y una clase media alta, secundada por una clase ascendente que se situaría al centro y que ha logrado aumentar su consumo. El problema es cómo puede hacer un gobierno para no ser satanizado cuando decide atacar a los grandes monopolios, la especulación y el acaparamiento. No es fácil abandonar la idea establecida que la izquierda no gobierna si no es  a través del miedo, la represión y la manipulación y aceptar que si se mantiene es porque elogia la adhesión a lo que  propone. Esta "falsa revuelta" (que esconde los rumores de golpe), para llamarla así, empezó al mismo tiempo que la cruzada del gobierno contra empresarios sin escrúpulos, fijando precios, controlando la producción. Hay dos formas de ver las cosas, aquellos que creen que el libre mercado lo regula todo (la mano invisible que es visible ahora!), y aquellos que piensan que la única manera de controlar el mercado es una cambio de reglas de juego, solo que ese cambio no es solo de facto, es también cultural. Latinoamérica es el contienen con más desigualdades sociales y donde se pagan menos impuestos. Y es ahí donde estos jóvenes no siguen, ni desean seguir este proceso: ello.as con consumidores y lo quieren ilimitado. Las clases más marginales, aquellas que no han madurado al mismo tiempo que este proceso, se mimetizan con aquellas que consideran que su "desclasamiento es inminente" (y se convierten en nihilistas) y pasan a hacer lo que en sicoanálisis se llama identificación introyectiva (se identifican con los valores de los que dominan) y protestan a su lado. Si no, no se entiende que hace gente de clase media baja aplaudiendo a los manifestantes. Es todo un trabajo de alienación constante, del día, que todos y todas vivimos. La identidad de la persona está en lo material, en el mito del bienestar material como finalidad máxima de la existencia
Por eso, también es un choque de clases, aquellos que tienen miedo de perder estatus quo, y aquellos que ha recuperado una vida digna en estos catorce años de revolución y quieren ser como ello-as. La revolución de ideas no los toca. Deberían inscribir en sus paneles y carteles: no queremos ser socialistas, no somos idealistas, somos consumistas y capitalistas.

El problema es que no pueden pasar por encima de más de la mitad de la población, su dinero no les compra la democracia, aunque no me atrevería a decir que no. Este gobierno ha dado claras señales (aunque una buena parte del planeta no lo ve ni desea verlo) de que es sumamente respetuoso de las libertades individuales. Redefinir el término de "socialismo" que todo el mundo confunde con comunismo como estuviésemos todavía en la época de la guerra fría (sic).

No se conoce un solo pliego de reclamo, salvo las acusaciones de tortura: si le hubiesen tocado un solo pelo a uno de esto.as manifestantes, las imágenes hubiese recorrido las redes sociales a velocidad luz, además no es imposible que un policía se exceda, eso sucede en Chile, en Francia, y en cualquier democracia, lo que no significa que no se castigue a quien lo haga. En resumen, el gobierno está maniatado y contra la pared por el poder mediático internacional que ve con una sonrisa de medio lado que se venga abajo el gobierno bolivariano y que el espectro de Chávez desaparezca de América Latina, y esta burguesía y neo-burguesía , o aspirante, que los amenaza con que si le tocan un pelo chilla. Los clichés responden a años de lavado de cerebro. Que lo.as analistas digan que el 80% de los medios lo maneja la oposición, que la desigualdad (y no solo la pobreza) social ha disminuido de forma contundente, que el analfabetismo ha desaparecido, da igual, oídos sordos y ceguera.  Todavía hace falta saber leer... y la comprensión de lectura no ha llegado ahí. Es decir que estos jóvenes juran que su causa es justa, así como sus madres (que acompañan) los secundan, los acompañan, los miman y los alientan a reclamar la caída del gobierno de Maduro. Ello.as, mismos se creen que están haciendo algo por su país, aunque lo hundan en el caos. Catorce años no les ha servido para comprender que ha sucedido, encerrados en el mundo virtual que reproduce espacios donde nada parece haber cambiado, y que son un enclave de norteamérica en Venezuela, islas. Se han creado una serie de repúblicas autocráticas y fundamentalmente consumistas (ahí creo que el poder de los medios, twitter, facebokk, no necesitan hacer nada para mantener al mundo entero a sus pies). El vacío de sentido  (y de contenido) de esta protesta que la derecha más radical aprovecha, es ese, más que apostar por el diálogo y la democracia. De ahí se entiende por qué, cuando el Presidente Maduro impuso una regulación de precios, las colas fuesen gigantescas, tanto de pobres, como de clases medias. El "ecosocialismo" no es una tarea de unos cuantos años, son varias generaciones que tardarán en aprender a vivir en un mundo menos sometido a la sociedad de consumo. Creo que esta Venezuela es un laboratorio sorprendente. Lo que duele es la falta de identificación de las clases altas con las clases populares que son las que han mejorado realmente su calidad de vida con este gobierno, su falta de discernimiento para no caer en la provocación fácil de la xenofobia (decir que Venezuela malgasta su dinero apoyando a otros países de Latinoamérica, minando la economía  nacional, es mezquino) y el mito de que se quedarán con las arcas vacías. !Pasar de una sociedad del despilfarro a una sostenible y austera es como trasladarlos a otro planeta! De todas maneras su modelo no calza con este, por eso se escudan en argumentos que son falsos. Yo creo que ni siquiera se dan cuenta. Una de las formas de hacerles frente es el arte y la cultura en las calles, ante su frivolidad y su ceguera, es un buen antídoto. Esperemos que razonen y decidan que la democracia es aceptar que una mayoría votó por este modelo, con su fallas y sus errores. No es un modelo acabado ni dogmático, pero a fuerza de agredirlo el diálogo se puede cerrar, y eso sí que es triste.

Otro detalle es que se busque debilitar la integración latinoamericana. Todo esto sucede poco tiempo después del éxito de la CELAC y cuando ciertos organismos internacionales le dieron su apoyo, la ONU y  la OEA. La política es perversa y no es se puede reducir al cliché de estudiantes y población descontenta, es mucho más complejo.

jeudi, février 13, 2014

La zona gris, ¿qué está sucediendo en Venezuela?

La zona gris


Escribo este post tratando de comprender qué está pasando aquí, en Venezuela, donde la violencia del día de ayer, durante las manifestaciones estudiantiles en diferentes partes del pais, y en Caracas, ha tenido ribetes radicales, fascitas e intolerantes. No se trata de caer en estereotipos de malos y buenos, villanos y mansos, es sobre todo poner en contexto este tema que es complejo, mediático y perverso. Las redes sociales, que son el mundo de lo inmaterial y de la arbitrariedad, es donde se hace pasar por "real lo que no es real" y se ha convertido en un instrumento importante. Se manipulan imágenes, etc. Pero, ¿qué sucede para que la violencia reemplace al diálogo, a la palabra, al lenguaje? Estas reacciones violentas dañan el patrimonio democrático en nuestro continente, lo brutalizan, y creo que eso es triste y es algo que nos debe llevar a reflexionat. Voy por partes. Desde las pasadas elecciones del 8 de abril del 2013, la llamada "oposición" (la MUD, mesa de unidad democrática), la misma que  estuvo detrás del paro petrolero del 2002 y del golpe de estado  contra Hugo Chávez, que la misma población detuvo reponiendo a su Presidente (se puede ver el documental de Oliver Stone en Telesur), se parece mucho a lo que está sucediendo en estos momentos, manifestaciones violentas, grupos de infiltrados, francotiradores que han sido la causa de tres muertos el día de ayer y que el oficilialismo atribuye a grupos paramilitares monitoreados por la oposición, concretamente, el sector de Voluntad popular liderado por Leopoldo López y María Corina Machado.

El clima de guerra

Repito, desde las elecciones del pasado ocho de abril, en el que hubo once muertos de parte del oficialismo, que nadie lamentó y nadie dio cuenta salvo algunos medios de prensa de forma aislada, la oposición nunca ha aceptado la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro. Tampoco aceptó el de Hugo Chávez, quien en el Foro de Porto Alegre del 2005, habló  por primera vez del "Socialismo del siglo XXI", para iniciar lo que sería el ideario de izquierda, de inspiración variopinta, Mariátegui, Marx, Simón Rordríguez, y, por supuesto, el sueño bolivariano de Simón Bolívar. Se produjo lo que soparía llamarse una "ruptura epistemológica", pasar de ser dependientes y pobres a ser un país con proyecto inclusivo, con una repartición de riquezas en lo que hasta entonces había sido un país de desigualdades abismales; 40% de extrema pobreza, analfabetismo, indocumentación-invisibilidad y falta de vivienda.
Con el llamado "chavismo" el nivel de vida de los más pobres ha mejorado considerablemente, todos poseen documentos de identidad y están protegidos por las llamadas Misiones, que son entidades que facilitan el nexo entre el gobierno y la población más necesitada, entre las preocupaciones sociales, políticas, y su gobierno central. Nunca antes hubo un tal cuidado con la población, nunca se construyenron tantas viviendas, ni se hizo tanto para que los jóvenes estén escolarizados, integrados en un proyecto de país. Esto lo reconoce el 60% de la población que ha votado nuevamente en las elecciones municipales por el oficialismo en octubre pasado durante las elecciones municipales. Pero, eso no cuenta para esa otra parte que considera que el voto de esta población menos poderosa (digamos que coloreada y pobre), no tiene valor, que es manipulada  y que está condicionada (enchufada) por las ayudas sociales que recibe (70% de presupuesto van a las prestaciones sociales). Sucede entonces que la derecha, y la ultra derecha, que no han podido ganar las elecciones por las urnas, pese a que el sistema electoral venezolano es reconocido como el más transparente por la comunidad internacional y que es el lugar donde se hacen más elecciones (veinte elecciones si no me equivoco en le periodo chavista) la derecha y sus militantes, no reconoce que tienen un gobierno. En ellos gobierna simbólicamente el modo de vida de Miami o Aruba, pero no aquel modelo que el gobierno bolivariano (que tiene un partido que se llama PSUV creado por Hugo Chávez) que es solidario, que aspira a ser autónomo y sostenible, pero, sobre todo, favorece a las grandes mayorías. Un ejemplo es el plan vivienda Venezuela que ha contruido 600.000 viviendas, y que espera llegar a 200.000 viviendas al año. Estas viviendas son adjuticadas contra pagos simbólicos, en función de la situación económica de la familia beneficiada.

Mitos

El desabastecimiento en Venezuela es el problema más grave, difícil hacer entender a un.a venezolano.a que no hay escasez si no hay "harina pan, margarina, mayonesa, leche en polvo, azúcar blanca y aceite vegetal". Sucede que la población está acostumbrada a un consumo de productos importados que nosotros desconocemos, salvo la harina pan, que sirve para hacer las famosas "arepas" que toda la población consume y que se fabrica con 30% de insumos nacionales. Pero eso no basta, mucha gente corre enloquecida a los supermercados a comprar productos en cantidades navegables creando desabastecimiento y zozobra. El desabastecimiento según el gobierno es en parte responsabilidad de los empresarios que escamotean los artículos para generar presión sobre el gobierno que ha empezado una cruzada contra la especulación, el acaparamiento y los precios altos. Se ha elaborado una "ley de precios justos" que fija la ganancia en un 30%. El sector empresarial le ha declarado la guerra al gobierno y anuncia mayor escasez. O marcharse del país. Lo cierto es que el capital que tienen está íntegramente en el extranjero. El dólar subsidiado, que pretendía proteger la economía del más pobre, ha servido para enriquecer las ambiciones del más rico que lo compra barato y vende luego a precios colosales. Cuestión de escrúpulos.

El paradigma

el paradigma de país es entonces opuesto. Unos desean el libre mercado y el neoliberalismo y otros, el socialismo, lo colectivo sobre lo privado, la solidadaridad sobre el individualismo, la diversidad sobre lo único, la hospitalidad contra la xenofobia. ¿Cómo pueden entenderse? No lo sé, pero parece más claro que la derecha no quiere esperar a elecciones. Se pretende hacer creer a la opinión internacional que se vive en Ucrania, o que se está dando una "primavera árabe" en un país donde no hay ninguna restricción para manifestaciones, ni perseguidos políticos, ni medios restringidos. Ayer, durante las manifestaciones, la policía no intervino en ningún momento (por orden del gobierno, tenían indicado protegerlos!). Los francotiradores entraron a matar, vestidos de civiles. La prensa no cesa de sembrar el miedo y alerta sin cesar a la escasez, es el día a día de todo venezolano.a además de la violencia de los asaltos, los arrendamientos de cuentas, etc...pero,  ese, es otro capítulo: la violencia es estructural, es mucho más complicada y no es de ahora, es una larga cola. La gente repite cosas como autómata, que el gobierno interviene por todas partes (militares) que los gobiernan los cubanos, que el dinero de Venezuela se va en subsidios a Bolivia, Ecuador, Argentina, etc... Otra matriz es que no se produce sufiente poetróleo, y que el gobierno está en quiebtra. No me extraña que eso no esté lejos de la realidad, el petróleo, con un sector emnpresarial que se resiste a repatriar el dólar y que no confía ni desea este gobienro, por más ayudas que les ofrezca, nadie, por más eficaz que sea, solo, no puede actuar. La guerra económica, no es una invención del gobierno, es un hecho (muchas veces se le ha comparado a la guerra económica contra Salvador Allende, con una diferencia, que el ejército no estaba con el gobierno y que Allende confió mucho en la madurez de la población). Sin embargo, basta pasearse por un supermercado para ver carne en abundancia (con precio fijo), verduras, frutas, cereales, pero,  la famosa "harina pan". O la leche en polvo. Los venezolanos no consumen la leche evaporada. La usan para repostería. Y, por supuesto, el azúcar blanca y el papel higiénico (que Venezuela no produce y que está sujeto a este juego perverso y especulativo).

Yo creo que la derecha, y la ultraderecha, de la que Henrique Capriles se ha alejado por olfato político, desea un golpe, desea que la comunidad entera piense que hay desgobierno y que el pueblo venezolano se muere de hambre. Los que se supone que"se mueren de hambre" (qué ironía) son los jóvenes que van y vienen a Miami, o a España, los manifestantes de ayer que se enrolan imitando los gestos de los países de Europa o del Medio Oriente, son nihilistas, anti-comunistas dixit, no creen en este orden democrático. No lo respetan, porque no respetan a las personas que están detrás, incluso lo animalizan, los ven sin rostro, solo así se entiende que algunos grupos clamen la partida de Nicolás Maduro y su gobierno, amenacen con más violencia, con más intolerancia, promovidos y escoltados por dos radicales de derecha: Leopoldo López y María Corina Machado.
Intuyo que la oposición aprovecha el contexto de incertidumbre que se vive a nivel planetario y que despierta miedos ancestrales, de identidad, de sentido y de futuro. Los dirigentes solo pueden proponer un modelo neoliberal que en Europa está causando estragos, de ahí la virulencia y la vehemencia de los jóvenes que buscan el "chivo expiatorio" de todos los males, este gobierno. 

Las manifestaciones

se supone que estas manifestaciones empezaron para reclamar la libertad de los estudiantes que habían atacado la casa del Gobernador del Táchira, agredido a su esposa y su familia, repudiados primero por esos mismos estudiantes que ahora mismo no aceptan la reglas de la ley y la convivencia democrática. Una clase se siente superior a otra y legisla sola. ¿Curioso, no? Ayer se destruyó la sede la Fiscalía de la nación, se estropearon bancas, se quemaron autos, se lanzaron bombas molotov, mientras el resto de estudiantes mordía la carnada de que manifestaban "pacíficamente".

No puede haber diálogo si no se reconoce con respeto a su interlocutor, 60% de venezolanos y venezolanos están detrás de este gobierno, han votado por un proyecto y ese deseo, tiene que ser respetado. Que los demás piensen que este modelo económico no los satisface, que desean otra cosa para ellos, es su derecho, pero, sin caprichos, tendrán que asumir el voto democrático y la reglas del juego constitucionales.  No sé qué otra salida puede haber, o sí, la que enarbola Leopoldo López y María Corina, la de la salida violenta. Sea como sea.

Venezuela en cifras

1.El 93% de la población se ubica en la tasa de escolaridad primaria.
2. La reducción de la pobreza ha sido de 49% y el de extrañe pobreza, de 27% al 7,3% entre 1998 (fecha del inicio del gobierno de Hugo Chávez y el 2011).
3. La matrícula de escolaridad universitaria es el segundo de América Latina y el quinto en el mundo, según la Unesco. 

Medios de prensa con mayor difusión

de oposición: Tal cual, El universal, El Nacional.
moderados: Últimas noticias.
oficialistas; Correo del Orinoco, Vea.

canales de televisión en información:
oposición: Globovisión.
oficiales: Telesur (a nivel continental), Venezolana de televisión. 





mercredi, février 05, 2014

la modificación

además de ser un pequeño guiño a la novela de Michle Butor, van algunas divagaciones. He encendido una vela para mirarla y reposar la mirada en la llama de la vela. Una de las instalaciones que más me han impactado ha sido una de la Serpentine Galerie, en Londres, en una habitación oscura, una llama encendida. Pero, si buceo un poco, si me inmerjo en aguas pasadas, creo que en la casa de mi abuelo, en Cora cora, la sierra del Perú, había muchas velas encendidas en las noches. La luz se acababa a las seis de la tarde y, como hacía mucho frío, nos metíamos bajo las pesadas frazadas de lana de oveja y de alpaca. Nunca olvidaré ese olor tan nuevo entonces para mí, el olor a lana, la humedad de la tierra, la intensidad de todos esas sensaciones. Hace poco mi hermano Dante viajó para allá y me mandó unas fotos de ña antigua casa que se veía cambiada, y mucho más pequeña de lo que yo imaginaba- Claro, de niña, todo nos parece gigante.

he leído cosas sobre la tradición, textos clásicos y modernos. es un dilema que no resuelvo, hasta qué punto en ciertos lugar es necesario apegarse a la tradición para luego separarse. es como cuando alguien deja de creer después de haberlo sido, me parece más auténtico, más encarnado. no enciento más que preguntas, respuestas relativas. al final, no quiero adherir a ninguna categoría, no le temo a desmontar cosas, a modificarlas.
eso, modificarlas.
pensaba, si escribo no es para que me digan que "bien escribo", quizás cierta compañía, y sobre todo, modificarme. es que no se entiende que cuando se escribe, la manera de pensar se modifica. la memoria es conciencia decía Bergson, y creo que sí, que hay que tener memoria para tener conciencia de las cosas. no hay tabula rasa.
en todo esto de las especificidad culturales, creo que nunca henos estado más "ápice" que nunca, más condimentado-as, más lleno.as de colores. y eso, me digo, es genial. no hay cosa que me dé más miedo que lo de tener una ansiedad por lo uniforme, lo único.

es el debate y ahora y acabo de escribir en mi otro blog.

 escribo en medio de un ambiente de escepticismo en Venezuela. Duele, duele porque es esta utopía concreta de borrar la desigualdad más evidente, la del hambre, que está tambaleando. no puedo tener el cinismo de de decir, oh, qué mal que está Vnzla, vamos a ver qué pasa!!

Hay una economía mundial que ha decidido que hay un montón de sacrificados, muertos en vida. esa es mi idea.

entonces, aquí, no se trata de dar marcha atrás, dicen, se trata de afianzar el proyecto, pero hay desorientación, no se sabe bien qué va a pasar. yo creo que hay una madurez ciudadana... veremos...
me he repetido esa frase que colgué en el fb: en este lugar no hay nada qué hacer, solo Vivir!

es el reto más importante, vivir como si la vida fuese completa, entera. ayer he pensado, me gustaría vivir tantas veces, volver a vivir mi infancia con lo que ya sé de ella, iría más lento, leería más, así no tendría tantas cosas por leer, "me modificaría"....

la relación con la escritura es un hecho, cambia ideas, modifica. inténtenlo.



mercredi, janvier 29, 2014

la velocidad de las cosas

quería decir cosas para nombrar todo. Siento que no he dejado mucho tiempo este espacio, y sin embargo hace varias semanas que no escribo. es que es increíble que ene tse tiempo las cosas sean tan veloces y estén tan saturadas. en este tema entra la elección, la distinción entre calidad y cantidad. entrar un sinnúmero de posts, de informaciones a través del fb, es como una venta infinita. hay que dirigir la mirada y atravesar todo lo que sea brillo fatuo. no es sencillo, no sabemos si algo que, aparentemente es insignificante lo es. en resumen, tenemos que abandonar esa falsa idea de que entendemos y podemos ver de todo. es imposible, humanamente hablando lo es. ahora mismo tengo que escribir varias cosas, sobre Catherine Pozzi, sobre la teoría de género, tengo que releer textos, indagar. pero también quiero, vivir! es decir, mirar la montaña, caminar, tomarme un café,  observar a la gente pasar, oír música, perderme por calles. lo quieres todo y solo puedes hacer una parte de las cosas. aceptar entonces esa contingencia, es como aceptar que somos seres finitos. la inmensidad de las redes sociales, etc, no son humanas. es por eso que el vértigo es un sentimiento constante. los otros dan vértigo: son infinitos. producen demasiados significados, hablan constantemente. todo esto es para decir que tenemos que retomar la concentración  y la lentitud, que tenemos que detenernos, pasar un momento sobre ciertas cosas sino queremos estar siempre al borde del colapso. ¿hasta dónde estamos hecho-as para soportar esta velocidad? no lo sé, pero lo sabremos muy pronto, cuando aparezcan nuevas enfermedades melancólicas, trastornos del lenguaje, quizás el fanatismo que vemos resurgir en muchas partes del planeta, sea un síntoma, frente al vértigo que inspiran los otro.as, frente a esta ventana infinita, nos aferramos a verdades absolutas, la rejilla más cuadriculada posible. así surgieron ciertas corrientes filosóficas, no es extraño que volvamos a ello. por eso, serenidad, sobriedad, simplicidad... no aspiremos a tanto, no podemos.

lundi, janvier 06, 2014

Canaima

Este fin de año decidimos con Olivier, un viaje a la sabana venezolana. Esta es una pequeña crónica de ese viaje.

Viernes 31 de diciembre

Aeropuerto de ciudad Bolívar rumbo a Canaima. Desayuno en la cafetería del aeropuerto. Una pareja de nativos pemones desayuna a mi lado. Su expresión es sensible, como una carne en la que se marcan las miradas, los gestos. No he podido dormir del entusiasmo. En el hotel La cumbre, en lo alto de una montaña de la ciudad, dentro de una habitación enorme, con hamaca y dos camas austeras, he dado vueltas sin cesar. Levantada temprano para ver los pájaros, sin lograr ver más que algunos gorriones. Lluvia.
Un joven llamado Jesús viene a buscarnos. bello como una montaña. La gente es muy bella en Venezuela, sobre todo las mujeres. Tienen cabelleras espesas y ojos soñadores, muy grandes y vivos.

Noche

llegamos, luego de un viaje espléndido en una avioneta bimotor en la que me arrimé a la ventanilla para ver el paisaje monumental de esa región de Venezuela. Las montañas son de roca, murallas altas formadas por cañones del río Caroní, y el Orinoco, que es de aguas azules por los minerales que arrastra. En Bolívar hay grandes reservas de hierro. Esas montañas de paredes altísimas (creo que en Grand Canyon vi algo semejante) tienen miles de años, se han formado con el tiempo y mantienen, por su posición en la tierra, una vegetación y especies  animales endémicos, inexistentes en otros lugares.
No bien llegamos, nos dijeron que salíamos a la Isla ratón, desde donde se puede caminar hasta el salto El ángel. Se llama así porque un día un norteamericano llameo Angel, logró ver desde su avioneta en que sobrevolaba suelo venezolano, la caída de agua impresionante. Se quedó obsesionado con ella y regresó con unos amigos para constatar que no había sido una alucinación. Aterrizó en lo alto del tepuy, que es el nombre indígena, quedando varados allá arriba. De ahí que la montaña se conozca también con ese nombre, su nombre indígena es: Auyán tepui.

No me he separado de mi libro de Levi-Strauss, Tristes trópicos, me empuja a escribir cada vez que leo una descripción, un abandono a lo que va descubriendo.
Dormimos en hamacas, esperamos el año nuevo con un grupo de pemones y venezolanos ansiosos por festejar la llegada del nuevo año. Estábamos agotado.as del viaje, seis horas en canoa indígena con el torso inclinado, las manos aferradas a los bordes cada vez que pasábamos un rápido. Las rodillas anquilosadas de tanto estar plegadas, pero, aun así, ellos y ellas esperaron las doce. Bajamos con Olivier para saludar. No solo estaba aturdida, cansada, por el viaje, sino preocupada por mi capacidad de adaptación a un grupo de 10 personas extrañas. Dormimos en hamacas en un solo espacio abierto donde la música rebotó hasta la madrugada. Luego silencio. No se oyeron pájaros, solo los ronquidos de algún vecino que dormía plácidamente sobre su hamaca, chinchorro, dicen acá-

Al día siguiente, la escalada. Dos horas de subida entre raíces de árboles y rocas musgosas, selva arriba. De pronto ya no sientes el cuerpo, solo las ganas de estar allá arriba, cerca de la cascada. Las montañas se yerguen como murallas en medio del paisaje que estalla de verde. El cielo tiene algunas nubes, es intenso, alto. Ya desde el viaje en la canoa sentía que ese entorno me estaba devolviendo a mi lugar, imponía silencio, abandono, un sentimiento sublime, tal vez el sagrado que los nativo.as sienten y que hace que las vean come deidades. Suelen quemar algunas plantas para que se purifiquen y no ven con buenos ojos tanto turismo, los descoloca, los pierde y los llena de ansiedad consumista. Solo después comprenderé por qué en los bares llegan en pelotones a sentarse a beber cervezas, lo que sea,  hasta la ebriedad. Los pemones tienen varias ramas, yanomami, yékuana, pemón, whotuha, Su idioma se acentúa mucho con las "k", para darle un énfasis un tanto musical.

Cuando estamos en lo alto contemplando la estepa verde y las caídas de agua; estamos dentro del paisaje, hay una sensación de pertenecer a esa tierra, es extraño.

2 de enero.

pocas veces me he dejado llevar por mi entorno de esta manera, con delicadeza, con docilidad. Anoche, mientras regresábamos del campamento al hotel en Camaina, nuestro bote quedó varado en la aguas azules del río Caroní, el motor no funcionaba. El cielo estaba estrellado y el cielo  se erizaba de antorchas, ejes de un universo material desconocido, pero del que formamos parte. Los tepuyes parecían temblar con la luz, mientras nuestra canoa se mecía sobre las aguas suaves del río. La oscuridad resplandecía bajo esa luz del universo, pero todo.as empezamos a sentir temor. Yo me decía cómo haría para nadar si apenas sé mantenerme a flote, además, con lentes! Al final vinieron a rescatarnos en otra canoa, justo cuando los niños empezaban a llorar  asustados por la noche.

3 de enero

el vuelo de regreso en avioneta me hizo entrar en pánico. Un avión de cinco asientos en el que tuvimos que treparnos al vuelo . Antes de salir me había tomado una botella entera de agua y en pleno vuelo, mientras el avioncito surcaba los cielos sobre las montañas sedosas de la sabana, yo andaba a punto de llorar de las ganas de orinar. No solo era mi miedo a volar en un avión tan pequeño, sino el mojar el asiento, aunque Olivier, que había comprendido mi urgencia, me asentía con la cabeza de que dejase salir el líquido, ya me las arreglaría después. Imposible. Llegué al borde del llanto, descontenta por no haber tomado fotos a buscar los baños del aeropuerto.

De regreso, nos detuvimos en el museo del artista Jesús Soto en ciudad Bolívar (no pudimos verlo a la idea y n
o queríamos partir sin hacerlo). Un descubrimiento, salas con varios artista, Malévich, Matta, Otero, entre otros. Una verdadera maravilla que muy poca gente conoce. Como Canaima, de la que solo había visto un cuadro enigmático en el Museo de arte contemporáneo de la Habana, uno de Wilfredo Lam….


jeudi, décembre 26, 2013

Cada fin de año

Cada fin de año, en occidente, nos sometemos a la tiranía del tiempo. Qué curiosa es esta noción, pero qué abstracta! Siempre pienso en esa frase de San Agustín en sus Confesiones; Dios, qué es el tiempo??? Cada uno.a tiene sus medidas, pero resulta que cada fin de año, socialmente, se nos pone en la tribuna, e nos pregunta por lo que hemos hecho, qué planes tenemos para el año que viene, nociones de éxito y de fracaso externas a nuestras necesidades, fiestas que  no planificamos, ausencias que no estamos preparado.as a soportar, etc…

Caracas es una ciudad medio desierta, hay un desierto, pero también una experiencia desertificada, sin personas, y termino extrañando mi casa, mis familia. Solo.as no somos nada. El vínculo humano es tan fuerte, tan importante, tan vital. No basta con que te escriban, son las voces, las miradas, las que hacen que se sienta compañía. Imagino que alguien que está acostumbrado.a a no sentir esas presencias, termina por ignorarlas. Es como una verdadera muerte, la indiferencia a la presencia de los demás. No necesitar que estén. Con el tiempo sabemos que menos cosas nos sorprenden, pero también que esa sorpresa, esa sensación de novedad es un estado que nosotros.as producimos con lo que tenemos a la mano, es casi un efecto óptico…
Por la soledad de la ciudad, nos sentimos empujadoas a pensar…

Hay una naturaleza generosa aquí que permite sentirse bien pese a que no tienes muchos referentes afectivos. Los Venezolano.as están "en lo suyo", su mundo personal los ocupa totalmente y tienen poca curiosidad por lo que es extranjero. Quizás sea el bienestar en que viven las clases altas, tienen esa indiferencia de quienes saben que todo lo pueden obtener… es a veces insultante. Pero, las clases populares, sin vivir la misma bonanza, expresan una indiferencia similar. Hay insularidad en ellos, salvo los que están en el proceso de cambio, el resto sigue su marcha, con la mirada en el timón.


vendredi, décembre 20, 2013

Cada día

Esta mañana pensaba: no producir sino hacer un libro, ese hacer significa hacer con las manos, con los sentidos, con todo el cuerpo, con la cabeza. Llegar a una expresión limpia, podría decir inocente, del texto. ¿Podré? Ganas de zambullirme en ciertas expresiones que me son familiares, entrar en el lenguaje oral… No dejar pasar esa huella, pero nunca sé elegir entre la necesidad de mostrar y aquella de comprender, en la que el lenguaje tiene que estar casi desnudo.

días de lluvia que imponen una rutina, adaptarse al tiempo, estar más dentro que fuera...

mardi, décembre 10, 2013

di-vi-di-da

estoy dividida entre mis ganas de mantener este cuaderno de notas y escribir en mi otro blog. Es cierto que ambos son distintos, uno es militante, este es solo un esbozo de lo que luego podría ser una escritura.

El día está muy sombrío y mi alma se va con él, se envuelve y se queja.. no sé, me vino sola esta frase…

de paso, desde hace algún tiempo mi computadora me viene editando las palabras, no sé cómo desactivar eso. Soy, de alguna manera, una artesana de la escritura,

Llegamos a fin de año y con eso los balances, qué hemos hecho, cuántos años vamos a tener. Yo llego a más de la mitad de mi vida, es alucinante, no me lo creo, pero es así.

pasar ese umbral, esa tarea es difícil, saber envejecer, renunciar a ciertas cosas… creo que el amor se convierte en una virtud. Un rostro bello nos puede sorprender, pero ya no produce las mismas ganas de antes, conocemos nuestros límites. Muchas personas que escriben me dicen que eso afecta la escritura. quizás sí, no lo sé. Yo creo que eso me ayudará a estar más cerca de cosas esenciales, a ser menos vanidosa (qué cachetada es perder el atractivo, ser casi invisible) y a ocuparme más de los demás. Lo escribo y no sé si estaré a la altura. estamos tan alienado.as con nuestra imagen, nos cuesta tanto, tanto salir de ese encierro…

regreso a ti, querido blog, a ustedes...

jeudi, novembre 28, 2013

seres morales, o…?

Doy vueltas y vueltas a la interrogante de qué es lo que sucede en países como Francia, donde la educación es gratuita y, hasta hace poco, excelente. La inclusión, la ascensión social a través de la educación fue un hecho concreto durante más de dos décadas, ahora, es casi una historia del pasado. La educación se ha convertido en una forma de discriminación social, el determinismo por origen y clase social, una fatalidad. ¿Qué ha pasado? Pienso que el desarrollo económico, tecnológico, no ha ido a la misma velocidad que el desarrollo moral y espiritual de la mayoría. Esto tiene que ver con el monopolio de la religión en lo que se refiere al término de "vida espiritual", cosa que no es cierta, la vida interior, espiritual, tiene que ver con una formación rica, diversa, no cerrada ni fanática. El problema es que la religión es la única identidad para un mundo desorientado, que la educación no puede competir con las cadenas sociales que dan la impresión de saber todo, conocer todo, no necesitar de nadie, etc.., la impresión que tienen los jóvenes es que no aprenden nada en los colegios. Sobre ellos pesa la propaganda de una sola forma de vida democrática: la liberal, individualista, fetichista con los objetos, consumista, egoísta y cerrada al cambio. No se trata de no consumir, ni de no desear objetos, al final estos cumplen una función simbólica, todo, desde lo que comemos, cumple una función simbólica. No comemos lo que tenemos en el plato, sino, lo que significa, origen, paisajes, personas… Creo que soy clara en eso. Cuando como un plato peruano me estoy poniendo en relación con todo lo que so significa, mi casa, mi mamá, mis hermanos, mi padre, y por eso a muchas personas con enfermedades inmunológicas (el cuerpo deprimido) les recomiendan "comidas afectivas", que simbolicen una historia, que los inscriba en un relato. Es la "magdalena "de Proust, comer es también recordar!!
Nuestro debilitamiento viene también de allí, no comemos lo que deseamos, sino lo que nos venden como apetitoso, no compramos lo que necesitamos sino que lo que nos dicen que debemos necesitar, etc… nuestra libido está totalmente neurotizada, y los jóvenes que no poseen mecanismos para defenderse, sucumben y viven constante estrés… todos están estresados por tener el último Ipad, el Ipod, y ¿qué pasa cuando los tienen y luego se aburren? Vacío, depresión… es que finalmente la economía, la apariencia no es el bienestar, es solo un espejo deformado, la persona moralmente sólida, en contacto con sus afectos, estará mucho más completa, en mayor capacidad de elegir y saber lo que desea. En Europa, y en Francia, el enriquecimiento económico no ha ido de la mano de un enriquecimiento moral, la educación no ha creado seres morales capaces de ser empíricos ni solidarios, en esa carrera por ser economía fuerte, se han creado unos prototipos raros, depredadores, egoístas y atomizados. En ese encierro las otras personas no pueden existir, solo están ello.as y su necesidad de subsistencia. El hecho de ser una sociedad normativa, administrativa y llena de funcionarios (la función pública es enorme) no ha facilitado sino una abstracción de la propia condición en la cual las personas no se ven en medio de un entorno si no solas. Esta forma de vida, ha desgastado los nexos sociales, sembrado desconfianza y sensación de desamparo. Si yo estoy mal y me siento mal querida, no voy a mover un dedo por nadie, au contraire… este es a lo mejor el trasfondo de la crisis moral, de civilización que se vive en Francia. No es crisis económica, es crisis de sentido..
volveré sobre este tema si la vida cotidiana no atenta contra la concentración. recomiendo leer El horror económico, de Viviane Forrester…


vendredi, novembre 15, 2013

La fortaleza Vacía



A veces la sensación de encierro. Dios, !cómo es importante escribir sobre estas cosas ! La sensación de encierro al no poder comunicar, no poder hablar con las personas más cercanas. Todo es ruido y es ruido porque estamos saturadoas de ruido externo. Siento que la situación empeora, que nos acercamos a un abismo donde las palabras pierden su valor humano, su sentido primordial, decir, no solo nombrar cosas. El idioma no recorre, se impone como un regimen fascista, absoluto. Siento que cada vez estoy más lejos de mis orígenes, no hay forma en que pueda compartir con mis próximos valores, sueños, ideas. Están inmersos en la lucha por la subsistencia, en el caos de la vida cotidiana que no tiene futuro. Mi gran frustración es no poder protegerlos. Este modo de vida, utilitario, que depende completamente de la especulación en la economía, ha dejado fuera a quien no se adapta (y adaptarse significa no tener escrúpulos, ser una persona sin moral). Si antes hablaba de confusión, creo que es más grave, es que si las cosas siguen siendo tan brutales en el día a día, terminaremos convirtiendo a la población en un hospital siquiátrico. La sicosis del miedo domina, el miedo a la enfermedad, la obsesión de la catástrofe… Todavía peor, esta forma de subsistenciá tan cruel, está destruyendo los vínculos afectivos, sociales. Todo es ganancia y toda persona es un medio para conseguir algo. Como decía Frantz Fanon en su libro, Los condenados de la tierra, el daño psicológico de las sociedades en crisis constante, en estado de guerra, es irreversible.


Pensemos que esto puede ser una alarma, la salud mental, espiritual, se nutre de una confianza en el futuro, al menos de una idea de futuro. Un presente tan angustioso como el que vivimos hoy en día, lapida toda imaginación, inventividad. De ahí que resurjan tantos movimientos fundamentalistas, que el racismo sea moneda común. Creo que quienes escribimos percibimos esta petrificación del idioma como síntoma… espero que no nos congele como la lava a Sodoma y Gomorra. El castigo vendrá de nosotroas.

lundi, novembre 04, 2013

las intermitencias del corazón

Este iba a ser el título de A la búsqueda del tiempo perdido, a mí me parece hermoso. Las intermitencias del corazón ligadas a las intermitencias del lenguaje que las nombra en un parpadeo constante.
Siento que el lenguaje parpadea cuando no puede comprender lo que está pasando, cuando una persona no puede comprender lo que está viendo, sintiendo, viviendo. En esos momentos da golpes a un alto muro, la realidad es ese muro que se levanta delante de una persona.
Más que nada siento que este caos social en que se vive constantemente engaña a la sintaxis, la pierde, la enreda.  No es posible tener una visión clara de su situación social cuando no tenemos una existencia como persona entera, colectiva, relacionada con su entorno. Esta crisis que yo creo que la vivo desde que empezó la adolescencia, arrasa con todo. Siento que muchas personas que quiero tambalean, pero sobre todo tambalean sus frases, sus ideas y que sus sueños empobrecen. Hay un movimiento externo en Lima que esconde y disimula una fijeza en el interior, una falta de movilización, de circulación de sangre nueva, como un colapso espiritual. Eso solo lo percibo en ciertas circunstancias en que atravieso el brillo aparente de la superficie, cuando escucho, recorro. Lo que más me duele es ver ese extravío del lenguaje que no da reposo a una cabeza que trata de comprender, sin entender, por qué se encuentra donde está, sin futuro, sin presente, en una precariedad constante. Ese sacrificio es inhumano, que sucede, en medio de la más completa indiferencia. No hablo de las mujeres y los ancianos que no siquiera pueden dejar salir una queja, un reclamo, sin que la amenaza de ser sepultadas civilmente aparezca. Sobre todo, hay un decaimiento moral, el desarraigo es horrible porque no sabemos por qué  estamos en esto, no hay relato que lo explique, salvo la ganancia y la promesa que no se cumple de que el Perú mejorará,

estas son algunas huellas de Lima, todavía frescas...
salida a este de la ciudad, cerca de los cerros áridos de las estribaciones de los Andes...

¿No será también que esa sofisticación de la comida es la respuesta a esta falta de "vida interior"?
No hay vida interior porque hay ruido. demasiado ruido, replegarse, escuchar, cuesta. es un lujo.

hablando con un hombre de treinta años, noto que sus frases corresponden a una persona de 15 años... suele sucederme en mi país...