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jeudi, février 17, 2011

Crisis de civilización

¿Qué hacer cuando las cualidades morales, éticas, se desmoronan, cuando la crisis de una sociedad hace que las personas se sientan en peligro y pierdan toda noción de solidaridad, de empatía, en suma, su capacidad de pensar y sentir? Frente a la enfermedad, el peligro, todoas reaccionamos por principio de conservación, pero sin perder el hilo de cobre que nos debe sostener como personas, como ciudadanoas, nuestra civilitas...

Pensaba en este tema a raíz del deterioro, visible en todos los aspectos, de las relaciones interpersonales, de los circuitos sociales y afectivos que funcionan únicamente por interés y que no resisten la más mínima prueba, desatando una moral de "sálvense quien pueda", que atropella, ignora y somete al más débil. La pobreza, no fortalece, pervierte, deshumaniza, corroe toda estructura interior necesaria para convivir, ser hospitalarioas, saber dar y recibir.

Es como un nuevo nacimiento aprender a moverse en esos espacios tan concretos, quiero decir que la vida aquí es tan concreta, con intereses materiales tan claros (el de la subsistencia) que es imposible sentirse en armonía. También siento que las relaciones familiares no son espontáneas sino que están siempre condicionadas por esa precariedad en la vida que debilita todo vínculo, y al final,  cuando las cosas empeoran, se destruye.

Tendría que darse un día una verdadero cambio cultural y epistemológico para que la educación deje de construir prototipos de individuos aislados, solipcistas, cerrados al diálogo, para que por fin  se abra la puerta a una verdadera vida democrática. Entiendo vida democrática por una sociedad de igualdades, madura (no esta escuela primaria general que come y come para no pensar en cosas fundamentales de la vida) que reclame una situación digna, una vida creativa, autónoma, laica, libre. Para empezar una revolución no tienen que pasar siglos, todo Oriente está viviendo una revolución. Tiene que sucede un día, y sin permiso de la prefectura.

2 commentaires:

vargasluna a dit…

Totalmente de acuerdo contigo. Esta semana, sin embargo, protestas enormemente masivas acá en Madison, y ver cómo la gente -eternamente dormida y conformista-, de pronto despierta, se da cuenta que tiene derechos y decide luchar por ellos, me devuelve un poquito la esperanza. Hay que empezar a romperlo todo, pero romperlo todo con amor. Para alcanzar esa democracia que describes.
j.-

Patricia De Souza a dit…

Yo también confío en que las cosas puedan cambiar. La más suave luz, puede ser el reflejo de una estrella.