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mercredi, juillet 22, 2015

genealogía

podría ir marcando rutas, trazar en el lenguaje  las cosas que voy viendo, la persona que atraviesa la esquina, el viento sobre los árboles. Siento que ahora, esa forma de expresión no le habla a mucha gente. Que es una canción que nadie escucha.O es que hay una asimetría, de tiempo, de espacio, de lugar.

No lo sé.

Leyendo un libro de Marc Fumaroli entiendo que la sangre de la literatura empieza en el Renacimiento, que es una forma ilustrada, secularizada con el tiempo. ¿Sabemos todo eso cuando escribimos? No, estamos buscando cómo expresar, cómo decir.

Si las ganas de escribir en el blog decaen es porque el Facebook se lleva una buena parte, porque la experiencia se queda quieta, esperando salir en palabras, escucha, no habla mucho. Ya regresaré o no, no lo sé, un blog bajo respiración artificial, no es un blog. Una desea que las cosas fluyan, que las personas lean y se queden a recorrer otros espacios, cosa que no sucede mucho. Y no se puede hablar sola. Es la regla de la gramática que incluye siembre un tú que de alguna manera debe estar presente.

Veremos, el calor de verano es intenso y es agotador, casi no deja reposar haciendo pensar que es solo el inicio de un deterioro...

salir a caminar, imponerse al clima.


mercredi, juillet 01, 2015

escritura solar

Hace tiempo que vengo repitiendo lo que no puedo poner por escrito, lo dicto al teléfono, lo anoto. La compañía de tantos objetos nos dejan solas. Los correctores automáticos distraen les sentido, lo pervierten, los Ipads, Ipods, nos encierran, no dejan pensar. Nuestro cuerpo no puede soportar vivir en la dictadura del tiempo de los demás, necesita su tiempo, su velocidad, que puede ser lenta, para asimilar ciertas cosas, para impregnarse de ellas. Cada vez más esto me parece evidente, que se cierne una época que arrasará con el espacio íntimo, que ya desde ahora lo asfixia, y esto no es gratuito, es parte de la consolidación de poderes de dominación, no hay mejor forma de controlar que controlar el cuerpo, y, con ello, la cabeza. Estos días han sido muy calurosos, ayer, fiebre viral, el cuerpo descompuesto, como enloquecido queriendo reconocerse en esa atmósfera tan pesada. Lo que nos marca son los años de la infancia, y yo los he vivido en un clima muy suave, indulgente, que no hacía sospechar ningún evento climático de los de ahora. Hoy sentí que más que angustiarme, empezaba a ponerme lenta, a dejar que el calor me impidiese hacer cosas, a ceder. En la piscina municipal la gente estaba feliz. Digo Municipal y suena raro, todo servicio público suena raro en mi país, y en muchas partes del continente. Sucede que esta piscina es fenomenal, amplia, nueva, abierta. Me conmovía mucho la gente que se dejaba engreír por el lugar, se entregaba al agua como en la infancia, sin miedo. Aquí  las instalaciones públicas son mucho mejores que las privadas. Nadie tendría en México, en Perú, o en Colombia, acceso a una piscina como esta sino fuese en un club, y eso gracias a los impuestos que pagan los franceses. A veces me digo que e suma mezquindad no reconocer eso, que se pagan impuestos, que se organiza una vida para poder pagarlos, que en suma, su aparente rigidez responde a esta responsabilidad que, si analizamos, es colectiva. Me quedé pensando. Luego, me fui al centro en mi bicicleta, tenía el libro de Benjamin Constant en la mochila, Adolfo. Me senté en un café y leí unas páginas, era algo así como un privilegio, un encantamiento por la vida, era algo maravilloso. No solo porque el libro es bueno, es un clásico que hay que leer un día, si no porque me pareció evidente que esta manera de vivir la vida, de observar las experiencias en nosotras y en los demás, es un privilegio, es pura magia.

¿Cómo podemos escribir una novela de la nada, cómo podemos inventarnos tantas cosas, qué tipo de obsesión, de extraño sortilegio nos atrapa para seguir ese hilo laberíntico del lenguaje? Y pensé: deseo de comprender. He escrito muchos libros para comprender algo que no comprendía, para observar, para vivir en esas experiencias que muchas veces no han sido mías. Mi corazón siempre se ha embarcado en esos veleros que parten en el mar, latiendo solitario en esas aguas claras de la imaginación. Soy una viajera que se pierde siempre en alguna ruta, por eso me gustan los barcos, las bicicletas, los aviones. Mi lujo es la locomoción. Vivo en constante movimiento porque mi imaginación está siempre en movimiento. ¿Qué la facilita, qué la estimula? es la pregunta que siempre me he hecho para tratar de hacer talleres hablando de manera honesta, sin querer maquillar la experiencia, para pensar en qué significa una buena educación. Y hay algo de misterio. Si bien mi ADN es soñador, abuelo literario, madre soñadora, padre viajero, familia apasionada, hay algo más. No sé en qué momento esta maquinista se puso en marcha. NO he vivido nunca con la imagen de escritora, solo he vivido y vivo escribiendo.

quería poner estas ideas por escrito antes de olvidarlas y resumirlas en dos líneas en el Facebook. Extraño los mensajes largos de mis amigas, de cuando las pasiones  llenaban mi correo de notas fulgurantes, eso,  se ha perdido...

son las siete de la noche y pensaba que eran las cinco. El tiempo ha pasado veloz, no como ayer que pareció un día largo, el estado febril, el no poder escribir me atormentaba pero decidimos ver una película de nieve con Olivier, Snow Therapie, o algo así.

vendredi, juin 12, 2015

la pasión del idioma

me pregunto, ¿es escribir una pasión del idioma, del idioma materno? ¿O del lenguaje escrito en general, de los signos, de los símbolos y los significantes? De alguna manera ha sido arrancarle a la vida lo que no podía ir, pensar, ingenuamente que las palabras son magia, y alquimia. Algo se transforma en mi interior cuando escribo, pero quiero creer que algo se transforma también en el exterior. Me gustan todos los idiomas, todos...

me gusta la manera como la gente habla, se entrega y se pierde en una frase. La entrega, mientras más absoluta, más apasionante.

Escribir es una pasión violenta. Sin sentido y sin embargo cargada de sentido.

en esta época en la que los mensajes son más cortos de economía mercantil, arriesgar en el lenguaje es una apuesta, una apuesta como decía Pascal entre dios y la nada...

en el vacío. Pensaba como se empobrece mi correo, cómo las redes sociales absorben el instante y lo trituran. Yo recojo las migajas como una espeleología para analizarlas de cerca, es obsesivo.
Escribir me ha dado muchísimo, pero también me ha quitado, a cada experiencia robada a la vida, la he disecado, de alguna manera la he traicionado. Y justamente, esa traición es el otro sentido de escribir. No se puede hacer de otra manera. Quien ama más traiciona primero, escribió Lautréamont.

No deja de llover en los Pirineos, regresé de País agotada, jurándome que no regresaría si no era estrictamente necesario. La ciudad está lamida por una película percudida, pesada, y necesito la naturaleza para atravesar las zonas de sombra. Extraño Lima, incluso los olores de la mañana que imagino cuando hablo con mi mamá en el teléfono. Pienso en ella, siempre pienso mucho en mi madre, mis hermanos, pocas personas comprenden ese vínculo, que es también lenguaje y pasión por sus frases, sus testimonios....

qué quieto es todo aquí, qué diferente de los lugares bañados en sol donde la vida sucede siempre fuera, donde nada es organizado si no que fluye y brota de imprevisto. La eterna juventud del ruido.
Dejar la razón e instalarse en la pasión para ir a lo esencial, lo que no vemos todos los días cuando repetimos gestos, frases...

limpiar el lenguaje de sus ataduras y hacerlo brillar como un enorme campo bajo el sol.

vendredi, mai 29, 2015

¿qué está pasando en el Perú? El lenguaje de los otros

Las noticias sobre el estado de emergencia en la región sur del Perú, el estado de emergencia en Islay, al sur de Arequipa, el paro en seis regiones apoyando a los manifestantes, la criminalización de la protesta a través de una pieza sencilla que los sectores más conservadores saben utilizar: la vinculación de sendero y el activismo político. Así la población está presa de sus propios prejuicios y miedos, si decimos "senderista", da " terrorista", amalgamas que responden a todo un historial difícil de resumir y que podría remontarse a la época del Plan Cóndor (miren la película con Robert Redford, si desean ir rápido), en que se quiso instalar una lucha eficaz contra cualquier intento de movimiento social de izquierdas en América latina comandado desde norteramérica. ¿Qué significa ser de izquierdas en este contexto? Principalmente ponerse del lado de los Condenados de la tierra, como los llamaba Fanon, de los más pobres, que siguen siendo una gran parte de la población peruana. El problema del peruano (prescindo de la categoría racial "indio") sigue siendo la tierra, como escribió José Carlos Mariátegui. Lo fue en México y es el problema en Colombia y, en nuestro caso, el problema son las poblaciones desamparadas que luchan por una razón simple: no quieren que les depreden su entorno, están cansadas de vivir en las márgenes del llamado "desarrollo", temen por un elemento vital: el agua.

El Perú, y la mayoría de países andinos, tienen glaciales que alimentan a los ríos que, con el recalentamiento climático, sufren pérdidas importantes de hielo que afectan a las poblaciones no solo como amenaza de catástrofe (como pasó en Yungay, en Huaraz) si no por la falta de agua para regar sus sembríos. Según el informe de sustentabilidad de la Southern, la compañía minera del problema actual, no es garantía de que no se contamine el agua del río Tambo, sobre todo, los sembríos de los valles que recorre. Esto no es paranoia, no es ficción, es un tema que está en el tapete con la cumbre sobre el clima que se hizo en Lima, y la que se hará en París, en diciembre.
Ahora, hay dos partes en este asunto que creo que se olvidan. La primera es que el Perú ha adoptado el modelo neoliberal sin ponerle ninguna condición, menos el del bienestar de su población (el tema de la educación es una perlita). Hay ciudadanos y hay Los olvidados y olvidadas que nadie ve y que no existen para el gobierno que está convencido que el desarrollo es la inversión, y que la minería es la única opción, así  termine con ecosistemas y arrase con la calidad de vida de las poblaciones que nunca han dejado de vivir en la pobreza. El Perú es un país hiper-occidentalizado en sus elites y sus gobiernos. ¿Qué quiero decir con esto?, que nunca ha puesto en duda el modelo de desarrollo tomado prestado de los Estados Unidos y de Europa, que el paradigma capitalista es el que domina, y que, aunque aquí, en el norte, se hable de la catástrofe ecológica y de los problemas con el capitalismo, allá no lo pongamos en duda. Es un país de "emprendendores" (sic), es decir, de gente que se ve potencialmente como empresaria, gestionaria, pero ignorando sus modos de vida y su entorno. Sin embargo, hay una minoría, porque no son mayoría y de ahí el atropello intuyo, que no ve las cosas de la misma manera, que piensa con sus propios instrumentos y que conoce su medio ambiente, que vive del agua del río, y que ha heredado el respeto por la naturaleza del pasado,  que siente, como sucede en Bolivia, que la naturaleza es un entidad viva y no una entidad inerte que hay que saquear Es el discurso que domina un poco el debate en Occcidente (Pierre Rabhi es bien aceptado por las clases medias y las elites en Francia, Podemos en España tiene problemas para mover las marcas), el problema civilizacional del cómo vivir en armonía. Para esto es indispensable un nuevo modo de vida, otros paradigmas, pero, quién renuncia a ese mito de felicidad que han alimentado tantos años, tantos medios, tantas elites, y ahora tan presentes en las redes? La vida como manual para ser un y una consumidor(a), como medio, no como fin.

Cuando la ex Alcaldesa de Madrid (Esperanza Aguirre) se refirió a Podemos como un partido "que se identifica con democracias no Occidentales", quiso referirse, sin saberlo, a los nuevos modelos de vida que están surgiendo en el mundo (sobre todo quiso decir una parte de América latina, ya sabemos quiénes), incluso en Francia, que forcejea con los discursos de derecha sin saber qué dirección tomar, Sivens, y las manifestaciones que hubo ahí en contra de la construcción de una represa que dañaba el medio ambiente y que acusó un muerto, es un ejemplo, pero se tiró para adelante. El partido socialista aun enarbola el progreso y el crecimiento ilimitado, la pregunta es si es posible ¿y a costa de quiénes, de qué vidas? Según Naomi Klein (Todo puede cambiar, capitalismo y cambio climático, publicado por Stock, en Francia) especialista en el tema del clima, el problema del recalentamiento y los gases de efecto invernadero no es una propaganda, es un hecho concreto. Si el planeta sube dos grados más, muchas especies van a desaparecer y los éxodos humanos serán mayores porque se hará imposible la vida en ciertas ciudades. ¿Se han enterado que la Unión Europea obliga a España a recibir una cantidad de emigrantes del norte del Africa que no puede recibir, que Francia se niega a admitir más emigrantes, que en el discurso del partido de extrema derecha es el tema de fondo?
Toda América latina es mestiza, es decir, es una mezcla de Todas las sangres y culturas ancestrales y Occidentales. Cuando se dice "democracias no Occidentales" es una forma de racismo, quieren decir, bárbaros, no civilizados, esto, por que hay un meridiano que indica que a partir de una cierta línea, que se ubicaría cerca del Ecuador, no se produce cultura, no se produce civilización tal y como los que se dicen occidentales la han imaginado. En época de crisis de paradigmas, esto resuena mucho más. Sin embargo nosotros, como país, nos seguimos pensando con instrumentos internos, no valoramos ni recuperamos nada, nada de lo que el pasado nos ha dejado. Vivimos en la A-historia (sin significantes), la falta de memoria y de continuidad narrativa, lo que permite plantar lo que sea en el medio. Es una tierra baldía, es el desierto, y lo es, somos tabula rasa donde se inscribe el lenguaje de los otros acallando las propias voces. La división social en el Perú es cruel, y pese a eso, vivimos con el mito reformista de Margaret Thatcher!  Con la idea de que si hay ricos, habrá más ingresos para el gobierno y habrá menos pobres, no tenemos petróleo, pero sí minería, lo que obliga a la política a apartarse del gobierno, no gobiernan, se administra dejando al país sin recursos, se vende el alma. El Perú esté en la lista de los países más contaminantes del planeta. No quiero culpar ni alimentar ese problema de la responsabilidad diferida que nos han endilgado. Tampoco Occidente está haciendo nada por detener los gases tóxicos, ni la depredación de sus tierras. Pensamos  optimizar nuestras producciones al mismo precio, pensamos que es la única salida, y lo entiendo, pero ¿no sería hora de que pensemos si ese modelo es sostenible, quién habla de eco-socialismo allá?
Nadie porque la palabra socialismo declina en -marxismo-maoísmo, senderismo... Ojo con esto.

Cuando veo los comentarios en las redes sociales siento inmediatamente que es un lenguaje que no "se habla" sino que está ocupado, pensamos con el lenguaje grosero de los medios de comunicación, como un servicio de inteligencia que filtra verdaderas frases y contenidos, transpirando prejuicios y miedo, sobre todo, falta de estima de nosotroas y de los demás. Como si la mirada feroz de una señora Aguirre nos señalara con el dedo, la mirada del colono,  mirada de la Inquisición. Eso me parece algo tangible, cuando observo, recorro frases.  Somos occidentales por la religión, la mayoría son católicos y cristianos, solo un mínimo se declara no creyente, incluso en Venezuela en plena revolución practica un "cristianismo laico", próximo de la Teología de la  liberación del padre Gutierrez. Y no es que esté en contra, prefiero eso a las sociedades laicas neoliberales, solo que hay un problema, la mayoría de la población confía su vida a la iglesia, le deja el trabajo que debería hacer ella para pensar cuál es la vida  que desearía llevar, que modelo de país, que futuro como individuoA y como ciudadanoA (la anulación sobre el debate sobre el aborto, recientemente abandonado es un ejemplo).  No se puede dejar de lado esta parte que exige, a corto plazo, que nos plantemos de frente antes nuestras tierras, cerros y apus, y digamos qué país deseamos, si un país depredado, sin agua, contaminado, lleno de edificaciones modernas donde nos esconderemos como ratas del calor si no planificamos, o uno donde podamos prevenir esta catástrofe que se nos anuncia continuamente sin que nos hagamos cargo. Dejar de hablar el lenguaje de los otros sería un primer paso.

mardi, mai 12, 2015

México, piedra sol

Mi relación con México es  muy terrenal, muy biológica, casi salvaje.  Por eso cuando estoy en esta ciudad siento que me crecen raíces y no logro arrancarme. Pero sé que hay muchos Méxicos, está el que he visto en Chiapas a través de mujeres fuertes, capaces de luchar solas, y el México burgués, abobado de las colonias Condesa, Roma, Polanco, hasta el lujo casi grosero de Las lomas de Chapultepec. No sé por qué leía en estas pequeñas islas de bienestar que dan la espalda al resto del país, los caballitos de este capitalismo globalizado, imperial, que dicta sus propias reglas frente a una realidad escandalosa: que ese bienestar reposa (y pesa como piedra de Sísifo) sobre las espaldas de cientos de mexicanas y mexicanos que sudan en su lugar, mueren en su lugar, sufren en su lugar... Esos claros son la oscuridad de otras casas, los platos con comida chatarra de los pobres, la monotonía de las vidas de la mayoría. Leo La jaula de melancolía, de Roger Bartra, esa jaula, a mi modo de ver, es la pobreza, y es también la mirada que se aloja en la cabeza de cualquier latinoamericano, de ser inferior, porque esa mirada ha sido construida desde fuera, desde una hegemonía blanca y occidental.

Ojo, las mujeres estamos igualmente atrapadas en la jaula, de tanto en tanto nos lanzan algunas migajas de pan y saltamos de contentas!!

Ayer que pasé por la librería Rosario Castellanos (de paso, leo Mujer que sabe latín, en el FCE, por qué no lo conocía, sorprende?) y pasando entre anaqueles cargados de libros, me preguntaba por qué se vendían libros de Flaubert, de Balzac y de todos aquellos que ya están libres de derechos y no de autores y autoras contemporáneas? Las librerías y los editores no han entendido que la época ha cambiado, que la gente no tiene tiempo para concentrarse y que el dinero no da, de seguir en esta locura del capitalismo, para libros.  De paso, ayer, en la Grand Librairie, emisión francesa animada por Francois Busnel (decir que es un animador más o menos concertador es mucho decir) vi la presentación de Milena Busquets quien acaba de publicar un libro que ha sido un best seller... no he leído sino unos fragmentos en El pais,bastante flojos y aburridos, pero, antes de juzgarla injustamente, prefiero leer el libro. Sucede que su risa se me aparecía amalgamada con el momento que vive el libro y la literatura, una carcajada sonora, deformada, algo histérica. ¿Qué podía hacer ella si no reírse de lo que decía el pretencioso de Yan Moix, un escritor que ha tratado de ocupar por todos los medios el espacio mediático sin lograrlo, otro clon de Beigbeder??

Y peor, ayer vi el libro traducido creo que en Anagrama de Francois Olivier Gislbert, ¿ a quién le puede interesar eso en México????
Esto demuestra que detrás hay poderes fácticos, de poder, que esto no tiene nada que ver con la literatura ni con su importancia, que hay que revisar el canon dictado por hombrecitos que se dan golpes en la espalda y que son esta carcajada sonora de Busquets frente a algo irrisorio: la literatura frente a la importancia de la vida, se ha convertido en algo al borde del ridículo. De ahí que Milena Busquets no supiera cómo reír, cómo comprender el éxito de su libro, ni cómo colocarse en medio de tanto misógino...

una imagen agradable: la intervención en la nueva librería del FCE en Tuxla, otra isla, ¿hasta cuándo?


jeudi, avril 30, 2015

las intermitencias del interior

No sé cómo pasa tanto tiempo sin que escriba en este espacio, como mi interior se pierde en el exterior y me deja deshabitada. Es eso, la cantidad de energía que invierto para afrontar el afuera, tan poco fuerte en significantes. Tal vez mi insignificancia me lleva a escribir, y, al mismo tiempo, me obliga.


Ayer me enteré de la muerte de un amigo escritor, Carlos Calderón Fajardo. Los diarios están llenos de noticias en su nombre, pero vivo siempre sintió que no se le prestaba atención. Recuerdo nuestra última visita a Ayacucho, sus frases generosas, su frustración siempre latente en un medio un tanto mezquino. La tristeza es que cada persona que se va se lleva algo de nosotroAs...

es duro.

recibido una carta de agradecimiento de un alumno mío en la universidad de Toulouse con una gran alegría. Me doy cuenta de que cuando se hace las cosas con cuidado y cariño, siempre hay respuesta. Al menos esto confirma mi intuición de que se puede lograr hacer que el lenguaje vincule, cree nexos. Yo que he preparado con mucho cariño mis clases, he recibido mi recompensa. (merci Simón)

Me gustaba observar a mis estudiantes, tan jóvenes, tan nuevos, como esa masa joven y suave donde se puede dejar huellas... ha sido bonito.

emprendemos rumbo a México, mi México... es una emoción, es intenso saber que vuelvo sobre mis pasos...


dimanche, avril 12, 2015

sobre la indiferencia y las escuelas a bajo precio

"Odio los indiferentes, pienso que vivir es resistir; No puede haber solamente hombres, extranjeros a la ciudad. Un hombre no puede vivir realmente sin ser ciudadano y resistir. La indiferencia es la abulia, el parasitismo y la cobardía, no la vida. Por eso detesto a los indiferentes. " Antonio Gramsci.


este párrafo que vengo de citar me habla mucho y me habla porque tiene que ver no con detestar a los indiferentes, que es el lado trágico de mucha gente, por lo que termina conmoviéndome, sino porque es el grado cero del lenguaje, es el lenguaje parasitario, alienado, totalitario, y eso sí, me aterra. Hablando de lenguaje, tendría que hablar también de lenguaje y comunicación. Estamos en la época de la comunicación,  expresamos necesidades, intenciones, pero rara vez sentimientos y emociones verdaderas. Es decir, que el lenguaje sea una manera de recorrer ese centro de nosotroas como personas enteras, vivas, no es ahora un problema que preocupe a nadie, a tal punto nuestro lenguaje se ha impregnado de la economía, del interés, de la ganancia. Hemos olvidado la generosidad de una frase, de lanzarse a recorrerla con aliento poético, de perderse en ella. En todo esto, me ha impactado algunos discursos de la Cumbre de las Américas, donde se ha hablado de política, pero, sobre todo, en algunos casos concretos, de seres humanos, de personas concretas. Es esa nueva forma de ejercer la política, sin el sesgo maquiavélico, perverso, y cínico en que han sido entrenados tantos hombrecitos de saco y corbata (pienso en el discurso retórico y vano de Barak Obama, que resonó todavía más porque estaba siendo escuchado por un grupo de gente que no se ha olvidado de hablar, de decir, no solo de comunicar), y aunque el saco y corbata sigan siendo el símbolo de una forma de dominación, ¿alguna vez se han preguntado los hombres por qué son tan dóciles en el uso del hábito?
Retomo el hilo, pensaba, ahora que dicto clases en la universidad de Toulouse, a alumnos del tercer año de literatura, que hay una fenómeno de globalización palpable, los mismos gustos, los mismos modelos, la misma indiferencia, la hegemonía del modelo nortemaericano se ha extendido en el planeta y los hace verse como modelo y paradigma con cierta arrogancia boba. Todo el mundo conoce la imagen esmaltada pero no el interior de las casas, conocen la propaganda y no la realidad. Estamos en un mundo globalmente alienado y monitorerado. Por eso la frase del poeta Raúl Zurita: ¿qué puede un poema contra un anuncio de Adidas? es el problema de nuestro tiempo. ¿Y qué pueden hacer un puñado de dirigentes hablando de igualdad, inclusión, repartición de riquezas a un país que cree, ejerce y cultiva una sociedad de privilegios y una plutocracia con todo el cinismo del mundo, se puede hablar de derechos humanos, y para quiénes?

Mucha gente me pregunta por qué me compro el lío político, y me parece una pregunta obvia, aunque no lo sea: me interesa porque cuando se  escribe, aunque no sea del todo cierto, hay una necesidad de verdad, de lenguaje y verdad- autenticidad, de búsqueda de vínculo, de recorrer el lenguaje y llenarlo de vida, no de disecarlo, así como muchas mujeres no podemos ser floreros y necesitamos un lenguaje que nos identifique, que nos haga existir. La literatura, en mi caso, espera que sea tan completa como la vida. O es que ella misma es su manera de complementarse, pero no de manera vegetal ni mineral, debe tener forma humana.  Las luchas de los pueblos marginados en América Latina y el mundo son también las luchas de las mujeres con ganas de historia. Si se ignora la historia no como ciencia, sino como testimonio válido, no es algo banal, es que así nada cambia, todo se repite. Es decir, la única memoria que tenemos es la escrita, la que se puede corregir, aumentar o comparar, y detestar los libros o no leerlos (Obama dijo algo así como que había que olvidar el pasado) es hacer tabula rasa, caminar sobre cadáveres, disecar el lenguaje. Es también la memoria de unos cuantos la que cuenta. Por eso Simone de Beauvoir dijo, las mujeres, no tenemos historia, así que todo está permitido. Con dios muerto, todo es posible, y si la palabra es verbo para los creyentes, pues matando al verbo son completamente ateos sin saberlo, un ateísmo nihilista que desea la nada. Lo que muchas personas presentes no querían aceptar (Correa, CristinaFernández, Maduro, Evo Morales) es esa a-historia, esa "a" privativa que marca el mapa de los derechos humanos, quiénes los tienen y quiénes no. Los que tienen derecho a la vida y los que no la tienen, los que tienen derecho a la educación, a la salud, a una vida serena y los que deben vivir aterrados con el futuro. Sin pasado (y esto atropella todas las reivindicaciones de poblaciones amazónicas, indígenas, etc) no hay futuro, ¿o es que estamos fuera del lenguaje? (pienso en la película de Godard: Adieu au langage) Es más grave de lo que parece y solo algunas personas atentas han percibido ese lado tramposo del discurso de Obama, ¿cambiará algo en un país que ha sido formateado así desde hace tiempo, cuya sola grilla de lectura en es el mercado, la religión, el maniqueísmo? No sé, más bien creo que no, y toda nueva propuesta no me inspira ninguna expectativa, que Hillary Clinton sea mujer, no significa nada, es cuestión de cultura. Es jefa del departamento de estado y ha apoyado la brutalidad del decreto en contra de Venezuela de su presidente...

Educación low cost

en un artículo de L humanité  (el único diario independiente ene este momento en Francia) leo que florecen las escuelas low cost en muchos países pobres, Kenya es uno de ellos. La educación es estandarizada, racionalizada a través de redes que dependen de la Bridge Academy, multinacional del grupo Pearson. Se trata de tres filiales Penguin group (que ahora tiene el monopolio de las grandes editoriales en nuestro idioma), Pearson education y Financial group, dueño de una cantidad de medios de prensa, entre ellos The Economist, Financial times, les Echos, etc.  "Es el sistema Mac Donald s aplicado a la educación." Los profesores se preparan en cinco semanas vía Internet y repiten la lecciones desde una tableta. Ninguna iniciativa, o sea maquinización y homogenización.  Las escuelas son precarias, latón o calamina, sobre todo en países como Kenya. Las familias pagan desde 6 dólares mensuales y a una inscripción en las escuelas de la Bridge Academy a los que se añaden gastos de inscripción y de dossier, etc. El sistema es inflexible en esta "educación a ala medida" (sic) que sacrifica muchas veces a las mujeres cuando la familia no puede pagar y decide elegir a un varón.  "Una mercantilización que inquieta a la ONU" se supone, que se manifiesta en contra de la privatización de la educación. El fenómeno de cadenas a a bajo costo se desarrolla sobre todo en la India, en los países del Este del África, Africa del sur, y el Perú!! Bienvenidos al nuevo Apartheid... El aumento de las tasas de educación portátil ha excluido sobre todo a las niñas, que no es una prioridad del grupo Pearson y compañía...

que tenga buen inicio de semana...

jeudi, mars 12, 2015

el sueño francés

Ya está, es un hecho, Marine Le Pen, como la alternativa política para las elecciones legislativas y las presidenciales del 2017, es pan comido. A muchos y muchas todavía les suena hueco, vano, y no lo es. El rostro de Marine Le Pen, considerada menos radical que su padre (Jean-Marie), es ahora un rostro familiar, aceptado, identificado con una alternativa posible. Cóooooomo? Pues la mayoría (los menores de 24 años y las mujeres) argumentan que su lenguaje es simple, que "sabe hablar", que es honesta (un poco como Keiko Fujimori en el Perú, como Marina Corina Machado en Venezuela, etc)
Vayamos por partes, el lenguaje de la candidata del FN es sencillo en comparación con el de los políticos del partido republicano, UMP, y el de los representantes del Partido socialista, actualmente en el gobierno. ¿En qué se distinguen? En su retórica, el de los partidos de derecha y de izquierda tradicional, es ilustrado, funciona con metáforas, es, solo en algunos casos, más literario. La modulación de la voz es distinta y no usa el lenguaje coloquial ni visceral como lo hace Marine Le Pen que asocia crisis con emigración, decadencia con pérdida de referentes culturales y globalización, amalgamas que sirven para causar efecto detrás de las cuales no hay ninguna propuesta verdadera. Podrían decir, es populista, sí, en cierto grado lo es, pero carece de los elementos populares, es decir, no es que utilice un imaginario popular, no está reivindicando el mestizaje ni la diversidad, no se equivoquen, es el modo de vida a la francesa como lo entienden en la extremas derechas, es decir, blanco, cristiano, antes que laico, consumista y definitivamente autista. Es decir, como si el país que es Francia ahora tuviese que expulsar de sus suelo a 6 millones de emigrantes, o peor, renegar de todas las herencias culturales buscando una especie de pureza inexistente. Su lenguaje es totalmente abstracto en ese sentido, pero funciona por los efectos sicológicos inmediatos que produce en el auditorio: son reactivos. Aparentemente son soluciones a la crisis de paradigma que vive en este momento Europa. Su lenguaje simple es el lenguaje del capitalismo, de las finanzas, de la ganancia fácil, del comercio y de la propaganda. Los y las jóvenes no entienden otro lenguaje que no sea el de las cifras, las elipsis, las reducciones, las caricaturas y los estereotipos. Toda la prensa masiva, la televisión incluso, irradia  y difunde esos modelos. Que sea sobre los árabes, los rumanos, o las mujeres. Es una doxa que ha instalado sus códigos en la psique de una mayoría. No hay otro lector de disco!! Es cierto que podría ser una patología del lenguaje convertido en administrativo, instrumental y sin aliento poético, sin imaginación, cierto, pero nadie es capaz de hacer un tal diagnóstico, es un fenómeno de masas. Hay una avería, un hueco. No olvidemos que la Segunda Guerra Mundial fue la locura socializada del odio, que ahora mismo vivimos brotes fanáticos en medio oriente, en el norte del Africa, e incluso en países como Estados unidos con un Presidente que solo ve soluciones militares a los problemas del hambre, de distribución de riqueza, de religión...  El Frente Nacional no analiza, solo esquematiza, y la reja de lectura de Francia, el país que hizo de su cultura diversa y literaria  un estandarte, se ha convertido en un país "sub-educado·, con gente que se deja seducir por el discurso más chato, más maniqueo de todas su historia. La Francia que aun se difunde desde la elites, padece esta separación dolorosa, es decir, no se logró democratizar realmente la educación, el neoliberalismo ha ido arrinconando a los más vulnerables, dejándolos sin futuro, sin trama, en la ausencia de visibilidad y de lenguaje que los represente. La literatura ha roto de alguna manera con esa continuidad histórica aferrada a un esquema y una visión de país burgués,  aislándose de los problemas de sociedad, olvidándose de incluir a toda una población variopinta. Sucede que la población solo se ve de una menera, no admite otras y cualquier intento de remover ese esquema, aborta.

El modelo de vida

es también un modelo de vida, post-social (resultado de la época industrial (Francia es uno de los países más industrializados en Europa), individualista y consumista el que impone esta opción. Es decir, a fuerza a automatizar reflejos: solo existe si consumes y lo demuestras, sucede lo de Paulov, a cada sonido de campana la gente corre a comprar, y si no puede, busca responsables.... Si el modelo está en peligro es por la crisis y la idea fatua de que los emigrantes y extranjeros son la razón de que tambalee ese modelo de vida, además  está el tema de la islamofobia que funciona como aislante. La gente está aterrorizada con las imágenes que difunde la televisión a través de esquemas burdos, grotescos (se perdió el refinamiento francés, es la vulgaridad de la derecha, su manera pobre de ver el mundo la que se ha instalado) de ajusticiamientos y atentados. Solo un detalle, creo que no hay que confundir la emergencia de una cultura popular en algunos países de América latina que desean instalar una estética y una epistemología propias, con el corte "popular" del Frente nacional cuyo modelo es burgués, pero burgués maltratado, excluido que quiere asumir el poder. El ideario del FN repudia de todo lo que viene de fuera, estigmatiza a los judíos, aunque disimule, y haya bajado el tono, podría parecer hasta interesante revisar la historia, pero no desde un llamado al odio y al desprecio del otroA. El FN es el lado más bastardo, más mediocre de la sociedad francesa paralizada por el abismo que se abre con la globalización y la desaparición de fronteras culturales, es el mazo del resentimiento, del nacionalismo más laxo, más conformista... Todo el mundo está tentado de caer en esta opción fácil, pero o inventamos o erramos, escribió Simón Rodríguez, que inspiro el filo épico de Simón  Bolívar y es esa diferencia, de lenguaje, de contenido, que hace que la propuesta de Marine Le pen se ubique exactamente en el otro extremos de algunas izquierdas emergentes...

mercredi, février 25, 2015

El prestigio de la palabra , la nueva trama novelesca

estos últimos días asisto a una marea inmensa de opiniones, como nunca la opinión pública se ha vuelto masiva, pero, ojo, no porque se publique, hay más atención. Esto tiene que ver con el prestigio que le otorgamos a la palabra de los demás, en el caso de las mujeres, es recurrente: su palabra no tiene prestigio y solo es escuchada  en el marco del espectáculo, no olvidemos eso, que en una ceremonia como la del Oscar se den discursos feministas no se traduce inmediatamente en "toma de conciencia". Veamos un hecho reciente, el atentado contra el semanario Charile Hebdo, en un mes han vendido 3 millones de ejemplares, un medio que no alcanzaba a vender 1000!!, se dan cuenta de eso? Sin embargo, después del último número post-atentado, poca gente se ha suscrito o compra el medio, es decir, fue solo un fenómeno mediático. la gente no entiende muy bien por qué manifestó salvo de manera sumaria: ser francés o francesa significaba adherir a los valores de libertad y fraternidad, una vez llegada a la casa, todo eso se esfuma y se regresa a la vida hiper individualizada, la soledad, la ausencia de valores colectivos. Es que todo está sujeto al fenómeno de la propaganda y no de la oferta, si algún medio poderoso y que goce de prestigio dice que una causa es buena, o que convierte a un país en la caricatura de país bananero pasa porque se acomoda a todos los clichés que se difunden todos los días en los medios masivos, que no son masivos, puesto que no muestran la pluralidad, sino que son muchas veces voceros de consorcios capitalistas, de empresas, cero objetividad. Del otro lado están los millones cuya palabra  no goza del más mínimo prestigio, tiene que ver con el color de piel y el género, de la misma forma que con el poder económico, imágenes de prestigio que nos e han cambiado. Nos tienen secuestrados, hablo de América latina en este caso, por nuestra ignorancia y nuestra pasividad frente al mundo, porque dejamos que nos dejen sin discurso, sin derecho a hablar. Es fácil entenderlo, toma cinco minutos, mientras más desarmado(a)s y desinflamados estamos frente a un hecho cualquier, más capaces de inclinarnos del lado más dominante, el fácil, el que aparece en todos los diarios.  miraba un programa de la televisión venezolana, Zurda Conducta (en el canal VTV, que se puede ver por Internet) dirigida a los jóvenes bolivarianos y al público en general. Resulta que hay algo que la gente no ve ni comprende por falta de dispositivos para comprender: esta es una revolución que quiere formar su propia carta cultural, antropológicamente hablando, por más que sus influenciasen y son occidentales, la idea es ser creativos, no hay que olvidar la frase que les ha marcado de Simón Rodriguéz, pedagogo que murió olvidado en el Perú: inventamos o erramos... está clarísimo. Por otro lado es una rebelión contra la cultura de las elites sometida al modelo norteamericano, consumista, acumulativo e individualista. El self made man, significa en este caso, sé un empresario exitoso, brilla por tu dinero, discurso que para los jóvenes chavistas, que buscan la igualdad y la fraternidad, suena hueco, caduco, su cultura es popular, mestiza, rock, salsa, sazón, música llanera, es la música de las calles, de los bares y restorantes, de los días de sol, de las playas, no las de salón pese a que haya el sistema de música sabia más importante del mundo que logra la reinserción social. En el Perú parece que el 70% se ve como emprendedor(a), obvio que no es porque sean incapaces de imaginar otra cosa, es porque es la única herramienta que conocen, la única forma de salir de la pobreza y la única imagen de prestigio. La revolución bolivariana les ha dado texto, ficción, proyección, a miles de jóvenes, hombres y mujeres, más allá de lo material, no hay mejor regalo que el poder soñar!!!
la mejor educación es aquella que nos enseña a soñar, a compartir, a estar en vida y no en estado vegetal. Eso no lo dice la prensa, que es un fenómeno de lenguaje lo que les dio el Comandante Hugo Chávez mirado con tanto desdén y el que protege Maduro, que no es es solo la economía eco-socialista como utopía concreta, si no ese impulso poético de una vida creativa, con sentido, y con trama, trama novelesca. Una vida invisible, sin trama, sin el movimiento de la imaginación languidece. Espero que este post me haya quedado claro... llueve a cántaros, con viento fuerte. hace unos instantes salí con un mega paraguas que es más grande que yo! Y así y todo me mojé... gripe en pleno apogeo, sueño, pero muchas ganas de escribir y comprender...

lundi, février 09, 2015

El río está cargado

"Amo la voz de los negros, como la marea sombría de los ríos", Curson MacCullers


Cuánto tiempo sin escribir ene tse blog! Nunca me había pasado. Razones que son intuiciones (una vida no basta `para conocernos), creo que es porque he perdido mi "eje", mi hilo de oro que se tambalea ante lo nuevo, lo inédito y trata de encontrar un refugio. También tiene que ver con una actualidad muy cargada que te vuelca al FB, ahí donde el diálogo parece haberse trasladado desertificando todos los demás. No hay correo, mails, no hay comentarios en casi ningún blog.

La manera de comunicarnos está cambiando a una velocidad vertiginoso, imposible de seguir. Siento que la literatura, tal como la hemos vivido hasta ahora es otro hecho desfasado. O entendemos que no puede ser un divertimento, como defienden algunas personas que escriben, o simplemente dejará espacio a otras artes, o entendemos que la literatura no puede estar disociada d ella realidad, o nos encerramos en un círculo inmanente y nos consumiremos soloAs, a fuego lento.

De todas formas no puedo evitar recurrir al lenguaje, es la única columna vertebral, es la vida. Las palabras son la vida en combustión...

quisiera escribir tanto, pero quiero vivir también! Eso me lleva a evitar estar sola escribiendo en mi escritorio. La sensación de aislamiento es más fuerte en Francia, el frío aísla, congela espacios haciéndolos intransitables. No puedo, como en Caracas, decir, salgo en cualquier momento. Me hace falta la exuberancia del trópico. Al inicio he pensado que iba a morir de pena, pero poco a poco, como animal dócil, bajo la cabeza, extiendo el lomo a las montañas pireneicas. París, me cuesta mucho. Es una ciudad muy dura, con gente muy maltratada en estos momentos como para lograr alcanzar el egoísmo que se necesita para concentrarse en sí misma. Sientes que la realidad es demasiado fuerte, demasiado pesada.



Necesito espacio, extensión para mi cabeza...
tendré que dejar este texto, tengo muchas lecturas, muchas cosas pendientes. Acabé de corregir un libro, para quiénes, me pregunté? No lo sé, porque es la estructura, el palincesto, y estoy obligada a mostrarlo, moral de la exclusión...

le coeur sait des chofes que la raison ignore point, escribía Pascal. No podemos explicar todo, decirlo todo, salvo bordear la experiencia. Dejar la cama echa, para luego poder descansar...


Hay sol, después d embucha nieve, sale el sol. Si pienso, voy a salir, no sé muy bien adónde, ando errática en el tiempo y en el espacio.

aprehender la realidad, remontar....

lundi, janvier 19, 2015

dejar caer la piel

Son varios días en que no he podido escribir mucho, no podía detenerme a pensar porque el "afuera" me tenía "tomada" con demandas concretas. He oído y leído muchas opiniones, sobres todo las de los diarios y las del Facebook en la que la gente se pronunciaba a favor o en contra de la masacre del semanario humorístico francés Charlie Hebdo. Algo en mí se resistía a formar parte de ese imperativo inmediato, categórico, tirano. Yo creo que el problema es mucho más complejo. Intuyo que se está razonando según una matriz mediática dominante y con los mismos instrumentos de la Modernidad, es decir una razón universal e uniforme que tiene que ver con un mapa histórico, antropológico y social de la dominación. No se puede razonar en forma aislada y absoluta. Me arriesgo a pensar que no es lo mejor para entender lo que está sucediendo en Francia ahora mismo. No se trata de no condenar el crimen, la violencia que significa este acto deplorable, sino de ver qué hay detrás de las reacciones, de las manifestaciones de adhesión a ciegas. Mucha gente, incluso yo hasta haber oído y leído algunas cosas, desconoce qué significaba en Francia pronunciarse como Ser Charlie, esa afirmación de "valores republicanos" que una gran parte de los franceses ha enarbolado como bandera nacional y que otra parte ha ignorado o no ha asumido como suya. Estamos hablando de los valores republicanos, dentro de los cuales la "laicidad" es una prioridad. Pero, olvidamos algo, ese curso de la historia de Francia se remonta a la época de la Ilustración y es una de las identidades de este país que ha recibido en la época contemporánea (6 millones de musulmanes viven aquí) un importante flujo de personas del Magreb que practica el Islam, que no se debe confundir con el Salafismo, de Arabia Saudita, la vertiente radical de esta religión. Los musulmanes no son radicales y Mahomed sería el profeta de la tolerancia y la serenidad y no de la violencia. Un punto importante es que el Islam radical pasó de la espiritualidad a la lucha política con el Ayatollah Khomeini en 1979 según precisaba un especialista. Por otra parte los fundamentalismos son  el producto de esta época donde no educa la escuela sino en Internet, donde la autoridades no tienen el poder de persuadir ni de gobernar sino de observar muchas veces desde la impotencia cómo se radicalizan los más jóvenes y los más vulnerables.  Es un nuevo orden el que se revela, y el que se rebela contra los valores universales que construyó Francia como república con la Revolución francesa. Estos "derechos del hombre" que en su momento recibieron la crítica de Marx (ver Sobre la cuestión judía) como una moral individualista y burguesa, además son "derechos del hombre" y no de la mujer (Olympia de Gouges redactó la declaración de los derechos de la mujer que no se tomaron en cuenta), proclamaron valores que son asumidos in abstracto por una gran mayoría que se siente incluida, respetada, visible. Hay que resaltar que la manifestación multitudinaria de apoyo a la libertad de expresión significaba también una adhesión a valores tales como la familia, nación, etc.  La "cohesión nacional" quiere meter en el mismo saco a una población diversa. Aparentemente este derecho a opina, blasfemar, a ejercer la palabra en público, no ha sido reivindicado en los sectores marginales donde ese derecho no existe como algo concreto y donde la ciudadanía se puede vender  por un poco de identidad o de espectáculo en las redes sociales o en Youtube, un minuto de gloria asesino y suicida como el caso de los hermanos Kouachi. Para los jóvenes de los sectores marginales los valores de laicidad son abstractos, un capricho de rico, frente a la miseria y la pobreza de sus vidas cotidianas, sin familia, sin futuro, sin ciudadanía en suma.  La religión es muchas veces la una tabla de salvación, una manera de pertenecer  a la comunidad y un vínculo social. De ahí al fanatismo no hay mucha distancia. Ahora la pregunta es ¿por qué figuran los trabajadores de Charlie Hebdo como figuras heroicas, recuperadas por una clase política en declive cuando siempre se dijeron luchadores libertarios, en contra de los símbolos nacionales? Eso suena a oxímoron, pero fue así y la gran mayoría se subió al carro para desfilar con los brazos en alto, salvo los más concernidos, la población "de color local" y musulmana que en su mayoría se ha sentido no convocada y ha reiterado en varias ocasiones sentirse ofendida por las caricaturas del semanario. Acabo de leer que han habido 110 atentados contra templos musulmanes. ¿Qué tipo de enfrentamiento está desatándose en Europa? No lo sé y da mucha inquietud, esto es una mezcla extraña de espectáculo, cólera, frustración, imposibilidad de entender valores interpretados como "burgueses"  que estarían dando la espalda a la historia social y cultural de ciertas poblaciones que terminan viendo en ellos banderas imperialistas o neocoloniales. Pero también leo,  como Virginie Despentes, una guerra donde una mayoría es masculina, una especie de exacerbación de la potencia masculina.  Aunque no excluyo la posibilidad de que las mujeres, maltratadas por el patriarcado que domina todas las religiones, terminen convirtiéndose en fanáticas que acompañen en la lucha ciega y fanática a héroes con pies de barro. Hemos llegado a un momento en que el capitalismo ha producido monstruos, confusión, miedo, sobre todo, mucha frustración. Intuyo que se trata también de un problema epistemológico y de lucha por la representación del mundo: ¿quién tiene la razón? Aquel que ve que el humor es totalmente libre, o aquel que la ve como el escupitajo sobre la reja de su celda, la pobreza. Hay mucha cólera, de ahí que no tenga una salida inmediata que no sea a través del lenguaje, de la literatura y el cine. Hay que temerle a la arrogancia y la prepotencia que puedan tener ciertos sectores en Europa (el Frente nacional) cuando vea que esto no se termina aquí, pensar en las posibles reacciones de los sectors fanáticos del Islam, de una nueva arremetida como piensan algunos filósofos, entre ellos, Pierre Nora. La guerra erotiza a mucha gente y se perfila como un fenómeno más de hombres que de mujeres (no creo que las mujeres esperemos ponernos de igual a igual en lo que se refiere a la violencia), hay que huir de la trampa de la respuesta rápida.  Creer que entendemos todo es la gran arrogancia de la Modernidad, hay un exceso de racionalidad en Occidente, y de falta de afecto, de ponerse a pensar como si fuésemos otras personas. Y eso, congela el pecho.

lundi, janvier 05, 2015

Paris a toute vitesse



He pasado una semana en París, veloz, un poco a trompicones. No sé por qué, o sí, esta ciudad ahora me pone "fuera de mí" (en francés, "hors de moi" es precisa), me aleja de mí  misma porque ya no sé cómo pegar esos pedazos que se han quedado desperdigados por calles, puentes, cafés, casas, y, más que eso, la sensación constante  de que se trata de un tiempo pasado, de un tiempo que no regresará. Toda una sociedad que marcha al ritmo de ese pasado es mi cielo, un cielo bajo, que me oprime. De todas formas siempre he dicho, desde el primer día en que llego a esa ciudad en un tren desde Luxemburgo, que  soy, somos, seres de espacio (de ahí que me guste la novela) de extensión y que eso tiene que ver con la manera de escribir, de moverse, los espacios pequeños, confrontan, comprimen. El espacio abierto y el tiempo lento son los lujos más raros ahora. Pero esta sensación de "tiempo pasado"  tiene que ver también con la manera como la sociedad se ha organizado, en función de una grilla de lectura que está ligada al dinero, al afuera, a la idea, el concepto y no con cosas sentidas. Hay más una supervivencia más que una vivencia en ese "regimen de la cantidad". Siempre me asombra cómo se puede vivir en función de ese "afuera" tan tirano. Resultado, se mantiene   a una mayoría entre el deseo y la frustración de ese deseo recortado, vigilado de manera policíaca por mensajes que empujan al consumo. Hay en ese caso un sentimiento entre culpa y frustración, como un desconcierto y un gran vacío al ver que nuestras vidas se reducen a lo que poseemos. De alguna manera nos niegan una existencia más noble, más generosa y menos mezquina. Siempre estamos en la imagen que tenemos de nosotras mismos pero no en lo que realmente somos. El espejo deformado. Y me cuesta mucho aceptar ese juego, aceptar eso en medio de las moles de cemento de París, la poca luz, la humedad y el espacio reducido de sus casas...

hay algo que se violenta en mí, necesito que la realidad esté desnuda para recorrerla, necesito soledad, y cada vez más, silencio... curiosamente ese silencio está poblado y necesita encontrarse con sus voces...

Lo mío no es delirio, es una intuición que se apoya en la observación. Después de estar en varios espacios públicos, de caminar horas, de pasar una fiesta de año nuevo en casa de gente nueva, bajo la música más híbrida del mundo, me doy cuenta de que lo que me toma, me ocupa, son los espacios donde hay algo de particular que transpira, las realidades que no son lisas. Lo peor es que el mundo puede ser liso si lo miramos desde el mismo lugar, por eso, subir aunque no sepamos cómo bajar....

continuará cuando acabe mi mudanza...

La idea del "anartista", de Marcel Duchamp me seduce. Pienso en cómo debe haber estado harto del culto al artista, de los egos perversos y tan masculinos. Su idea de hacer del arte un gesto, un movimiento del deseo, de la idea y del deseo, un gesto simple, inscribir un nombre, transformar lo real. Así, cada persona se desplaza con su acaba de herramientas y traza formas, marcas. No son sus Obras con mayúscula lo que cuenta, es la trayectoria.  Estoy casi convencida que la humildad, sin ese resabio cristiano que suena a sumisión, es una forma de entrar en el mundo, de estar en él de forma completa, absoluta,

foto: el hal de las Galéries Lafayette en París, uno de los templos del consumo.

lundi, décembre 15, 2014

discurso de Patrick Modiano en la recepción del Nobel 2014.

Discurso de Patrick Modiano

Quisiera empezar diciendo que simplemente estoy feliz de estar con ustedes, conmovido por el honor que me han hecho al designarme el premio Nobel de literatura.
Es la primera vez que debo pronunciar un discurso ante una asamblea tan numerosa y siento una cierta aprensión. Siempre estamos tentados de creer que para los escritores, es natural y fácil librarse a este ejercicio. Pero un escritor, al menos un novelista, tiene muchas veces relaciones conflictivas con el lenguaje oral. Y si recordamos la diferencia escolar entre lo escrito y lo hablado, un novelista está más dotado para escribir que para hablar. Tiene la costumbre de callarse y si desea impregnarse de una atmósfera, debe fundirse en la muchedumbre. Escucha las conversaciones sin que parezca que lo hace, y si interviene, es siempre para hacer preguntas discretas con el fin de comprender mejor a los hombres y mujeres que lo rodean. Tiene una forma de hablar dubitativa, debido a la costumbre de corregir sus escritos. Por supuesto, después de muchas correcciones, su estilo puede parecer más límpido.  Sin embargo cuando habla en público, no puede corregir sus titubeos.
Además, pertenezco a una generación en la cual no se dejaba hablar a los niños, salvo raras ocasiones y si se pedía permiso, aunque nunca se les escuchaba y la mayoría de las veces se les interrumpía. He ahí la razón de la dificultad en la alocución de algunos de nosotros, a veces indecisa, otras, rápida, como si temiésemos ser interrumpidos en cualquier momento.  Sin duda de ahí el deseo de escribir que también sintieron otros a la salida de la infancia. Esperas que los adultos te lean. Así estarán obligados de escucharte sin interrupción y conocer de una vez por todas lo que tienes en el corazón.
El anuncio de este premio me ha parecido irreal y estaba ansioso por saber por qué me habían elegido. Creo que nunca antes he sentido como en ese día hasta qué punto un novelista es un ciego frente a sus propios libros y cómo los lectores saben tanto sobre lo que ha escrito. Un novelista jamás puede ser su lector, salvo cuando corrige su manuscrito, las faltas de sintaxis, repeticiones o suprimir un párrafo que está demás. Solo tiene una representación confusa y parcial de sus libros, como un pintor ocupado en hacer un fresco en el techo y que, echado sobre el suelo o el andamio, trabaja en los detalles, demasiado cerca, sin visión del conjunto.

Curiosa actividad solitaria aquella de escribir. Pasar por momentos de falta de motivación cuando empiezas un libro. Cada día se tiene la impresión de tomar un camino equivocado. Entonces la tentación de retroceder es grande para empezar de nuevo. No hay que ceder, hay que seguir la misma ruta. Es un poco como manejar de noche, en invierno y resbalar sobre el hielo, sin ninguna visibilidad. No tienes elección, no puedes retroceder, tienes que seguir avanzando mientras te dices que la ruta será más estable y que la bruma se despejará.

A punto de terminar un libro, sientes que este empieza a separarse de ti y que respira el aire de la libertad, como los niños, en la clase, antes de las vacaciones. Están distraídos y hacen mucho ruido y ya ni oyen a sus profesores. Incluso diría que cuando escribes los últimos párrafos, el libro te demuestra una cierta hostilidad y tiene prisa en deshacerse de ti. Te abandona apenas has escrito la última palabra. Se acabó, ya no te necesita, ya te olvidó. Serán los lectores quienes lo revelarán a sí mismo. En ese instante se siente un gran vacío y la sensación de haber sido abandonado. También una especie de insatisfacción…

Continuará…


Traducción de Patricia de Souza

discurso de Patrick Modiano en la recepción del Nobel 2014.

Discurso de Patrick Modiano

Quisiera empezar diciendo que simplemente estoy feliz de estar con ustedes, conmovido por el honor que me han hecho al designarme el premio Nobel de literatura.
Es la primera vez que debo pronunciar un discurso ante una asamblea tan numerosa y siento una cierta aprensión. Siempre estamos tentados de creer que para los escritores, es natural y fácil librarse a este ejercicio. Pero un escritor, al menos un novelista, tiene muchas veces relaciones conflictivas con el lenguaje oral. Y si recordamos la diferencia escolar entre lo escrito y lo hablado, un novelista está más dotado para escribir que para hablar. Tiene la costumbre de callarse y si desea impregnarse de una atmósfera, debe fundirse en la muchedumbre. Escucha las conversaciones sin que parezca que lo hace, y si interviene, es siempre para hacer preguntas discretas con el fin de comprender mejor a los hombres y mujeres que lo rodean. Tiene una forma de hablar dubitativa, debido a la costumbre de corregir sus escritos. Por supuesto, después de muchas correcciones, su estilo puede parecer más límpido.  Sin embargo cuando habla en público, no puede corregir sus titubeos.
Además, pertenezco a una generación en la cual no se dejaba hablar a los niños, salvo raras ocasiones y si se pedía permiso, aunque nunca se les escuchaba y la mayoría de las veces se les interrumpía. He ahí la razón de la dificultad en la alocución de algunos de nosotros, a veces indecisa, otras, rápida, como si temiésemos ser interrumpidos en cualquier momento.  Sin duda de ahí el deseo de escribir que también sintieron otros a la salida de la infancia. Esperas que los adultos te lean. Así estarán obligados de escucharte sin interrupción y conocer de una vez por todas lo que tienes en el corazón.
El anuncio de este premio me ha parecido irreal y estaba ansioso por saber por qué me habían elegido. Creo que nunca antes he sentido como en ese día hasta qué punto un novelista es un ciego frente a sus propios libros y cómo los lectores saben tanto sobre lo que ha escrito. Un novelista jamás puede ser su lector, salvo cuando corrige su manuscrito, las faltas de sintaxis, repeticiones o suprimir un párrafo que está demás. Solo tiene una representación confusa y parcial de sus libros, como un pintor ocupado en hacer un fresco en el techo y que, echado sobre el suelo o el andamio, trabaja en los detalles, demasiado cerca, sin visión del conjunto.

Curiosa actividad solitaria aquella de escribir. Pasar por momentos de falta de motivación cuando empiezas un libro. Cada día se tiene la impresión de tomar un camino equivocado. Entonces la tentación de retroceder es grande para empezar de nuevo. No hay que ceder, hay que seguir la misma ruta. Es un poco como manejar de noche, en invierno y resbalar sobre el hielo, sin ninguna visibilidad. No tienes elección, no puedes retroceder, tienes que seguir avanzando mientras te dices que la ruta será más estable y que la bruma se despejará.

A punto de terminar un libro, sientes que este empieza a separarse de ti y que respira el aire de la libertad, como los niños, en la clase, antes de las vacaciones. Están distraídos y hacen mucho ruido y ya ni oyen a sus profesores. Incluso diría que cuando escribes los últimos párrafos, el libro te demuestra una cierta hostilidad y tiene prisa en deshacerse de ti. Te abandona apenas has escrito la última palabra. Se acabó, ya no te necesita, ya te olvidó. Serán los lectores quienes lo revelarán a sí mismo. En ese instante se siente un gran vacío y la sensación de haber sido abandonado. También una especie de insatisfacción…

Continuará…


Traducción de Patricia de Souza

mardi, décembre 02, 2014

No quiero ser una aculturada, notas para una novela diversa

Anoche vi un reportaje que me ha dejado pensando en muchas cosas. Muchas. Una de ellas es el análisis de mi propia situación, de mi trabajo de escritora y de qué puedo estar buscando. La relectura de algunos libros que he escrito, traducciones y revisiones obligadas, también me llevan a hacerme otras preguntas. Hay algunas intuiciones. Una de ellas es ese estar literalmente "atravesada" por varias culturas, la Occidental es una de ellas, la que llegó con los españoles y  que fue un choque de "modos de civilización", por decirlo de otra manera, que solo con el tiempo estamos viendo desde otras perspectivas. Pero, hay otra, del "cómo" estas Marcas del pasado han atravesado el tiempo y han llegado hasta el presente, de cómo me han dividido (tengo que ir rápido para que no se me vaya la idea) y me han instalado en el desarraigo. Más allá de mi situación como mujer, que es vivida como una expulsión del paraíso, puede ser el de infancia, porque la entrada en el mundo adulto, significó tomar conciencia de mi cuerpo como mujer, es decir sexuado, está el cultural, mi herencia andina que nunca ha sabido dónde colocar. Me explico, creo que muchos de mis libros, si no son todos, salen de ese choque, de estar constantemente confrontando esas miradas para intentar instalar una coherencia, un nexo, para salir de ese encierro que no posee mirada que lo valore, de ahí que sin querer mi manera de mirar el mundo se acerque a esa cultura, la olvidada, la sometida.
Salvo José María Arguedas, un novelista que también era etnólogo ( y siempre me veo como cerca de todas esas formas de acercarse a la historia), ningún otro escritor ha establecido, con la pasión que él lo hizo, el vinculo entre el Perú de la mal llamada Modernidad, y el Perú mal llamado Arcaico (para usar el título de Vargas Llosa, La utopía arcaica que quiero releer), es decir, cómo se produce ese paso, y por qué la violencia. O es que no ha habido paso, y esta comunidad andina en las altas montañas del Cusco es la reafirmación de que el Perú sigue siendo el país de Los ríos profundos. Me impresiono mucho ver "mi país" como otro país, estar viéndolo con Olivier y ver esa realidad como alejada, aunque conozca algunos elementos, la manera de dormir (sobre pieles de carnero y cuyes debajo de lo que es una cama de piedra, recuerdo haber visto eso a mi llegada a la chacra de Coracora y haber sido sacudida por la impresión), los platos que se preparan la austeridad, las marcas del sol y el frío del rostro. No quiero, y eso me da mucho miedo, caer en la mirada materialista (o esteticista) que ve las cosas desde fuera y que engríe su mundo puro, indígena, como refugio para huir de un presente, no, quiero comprender cómo vivimos tan fragmentadoAs, cómo podemos tener ese país, con una civilización tan rica, tan diversa y vivir encerradas en la ciudad de Lima, sin contacto con toda esa riqueza. No es tampoco pensar, lo que sería absurdo, que esas culturas puedan mantenerse en estado autárquico, sería muy reaccionario, es más bien que mi mirada ha cambiado desde que he vivido en Veneuzela. El valor que le doy a todo eso, el cambio de perspectiva (recomiendo leer el diario de Paul Gauguin, quizás ahí haya elementos comunes, y sobre todo a José Carlos Mariátegui, esto,  a los europeos). No sé qué operación interior se ha producido que me ha llevado a comprender que busco otra manera de vida, una que me deje recorrer estados, movimientos, intuiciones, hasta ahora desconocidos. No soy clara, lo sé, porque no estoy clara para mí misma. Hay, en la cultura Occidental, en Francia, España, etc, un terremoto, hay crisis de representación, de paradigma de civilización, yo estoy en el centro de esa crisis con otro pasado, con otra carga simbólica. La crisis de civilización está ligada al goce (ya decía Espinoza que el valor supremo era el goce) a la alegría, a la joie. La cosa es qué lecciones podemos sacar de poblaciones que viven con lo mínimo, a las cuales el capitalismo y su noción egoísta de acumulación de riqueza no ha dañado (se vive del trueque), no ha destruído la relación con el tiempo y la naturaleza. En todo caso Bolivia ha entendido mejor algo que el Peru no ha asimilado, y que ha dejado en estado parasitario. en invernadero; su pluralidad cultural, su no pertenecer a la Modernidad completamente, su entrar en el mundo de ahora con un capital simbólico y cultural! Los universalismos, no lo sé.... siento que eso es cada vez más complicado porque tiene que ver con una clarísima historia de dominación, de colonialismo. Se entiende, el paradigma que hemos tenido de civilización es importado y ha sido, hasta cierto punto, impuesto a la fuerza.
Siempre pienso en el libro X de San Agustín, dónde se pregunta ¿qué es el tiempo?
Siempre volveremos a esas preguntas fundamentales, aunque las respuestas no sean las mismas. ¿qué es el tiempo para estos peruanos como yo? Pues es espacio, es naturaleza, es lentitud, es habla, compañía, tan simple, que claro, para alguien que quiere una vida contemplativa, hace fantasear...

Es extraño, ahora caigo que, una separación afectiva, me ha llevado a recorrer primero México, luego regresar a Lima interiormente para luego ir a Veneuzela, finalmente ese recorrido ha sido interior, por todas esos caminos cargados de sentido, de significados... es muy extraño, o es que simplemente somos ese manuscrito donde todo se inscribe. Mi Palincesto.

insisto, el nexo, tal como lo han creado algunos escritores en Francia, pienso en Rimbaud y su relación con la Comuna, en Víctor Hugo y la República, o en Chateaubriand (¿por qué su libro se llama Memorias de ultratumba, por qué se entierra en vida?),  Madame de Stael y Flora Tristán, Marcel Proust y el Affaire Dreyfus, no han dejado de crear esos nexos, esos lugares de paso (vasos comunicantes) en la memoria, nosotros, con Mariátegui, Vallejo, y Arguedas, hemos tratado de pasar por ahí, es decir, reconocer ese mundo andino, intenso como nuestro, traducirlo. Todo es traducción. Pero ese mundo, como todavía hay otros (los ashaninkas en nuestra selva, los yanomamis, en el Orinoco) existen. Tienen rostro. Yo quisiera cambiar la mirada, que no sean Levi-Strauss o los neo-darwinistas, ser yo la que se recorre en ellos. Lanzarme a atravesar de nuevo esos ríos, qué ganas!

La literatura de ahora, y la novela, representa mejor ese mundo que pasó de forma acelerada  del semifeudal al capitalismo acumulativo, especulativo y voraz que existe ahora en casi todas las ciudades del Perú. Es el mundo "chicha", mezcla de lo andino y de lo criollo (del mundo semifeudal , el gamonal, el cacique,  y el mundo del capital ilimitado que alimenta la imaginación del nuevo empresario) que una elite diseca en bares de moda, "a lo andino", o comida, a lo andino, pero sin poner en ningún momento en duda las categorías de superior, inferior, blanco-mestizo, todo me parece tan estereotipado... Es decir, todo lo que tiene color local es visto por los propios peruanoAs como exótico, como extranjero. La mirada exótica no es la mirada de la proximidad ni del encuentro, es la mirada alejada o la ausencia de mirada. Es así como somos vistas también las Mujeres, y de ahí que podríamos entender mejor lo que sucede. Y no, no garantiza nada hay que estar en condiciones de ver... la atención es importante.
Aquí, en Francia. no me sorprendo cuando escucho hablar de crisis de paradigma, ojo, no es solo crisis de sistema (del capitalista como depredación y destrucción del planeta), la depresión de Europa es crisis de modelo de civilización. Se oye hablar todavía de Modernidad y la nueva izquierda,  que parece de derechas, no pone en duda la idea de Modernidad como progreso  ilimitado que no abandona la visión judeocristiana, neo hegeliana de realización en la historia, una forma de absoluto de hecho. La pregunta que mucha gente se hace, es cómo sostener ese modelo y de dónde sacar materia para satisfacer un modo de vida sin contornos, es el deseo en sus estado más absoluto, sin límites, el marqués de Sade y su exceso, su casi nihilismo. Me digo, si destruimos todo, no seremos nada, pero queremos esa nada, es decir, fundirnos, desaparecer en ella.... buena pregunta...

claro, que es obvio que toda mi cultura está occidentalizada, lo que me gusta es que la experiencia me haya puesto en duda y que me ayude a pensar en contra de lo adquirido. Este paso es importante. es como un nuevo viaje. Viaje interior. Hay algo que se está trazando pero todavía no sé lo que es. Lo que más me acosa es la pregunta de si sería capaz de escribir sobre mi propio país, sin una mirada alejada, de si, como cientos de peruanos y peruanas formadas en el extranjero, no he pasado a engrosar las filas de las elites alienadas hasta las orejas con la misma doxa de hace siglos, si vamos a tener que esperar que alguien recorra la experiencia por nosotroas Y no es arrogancia, es deseo de existir, deseo vital.  Hay algo que tiene que ver con la muerte y es esa dejadez, esa abandono de la propia existencia en manos de los demás, que aparecía, ayer, en este reportaje banal del canal France 2, tan ausente en esta comunidad andina (de la que no se dio el nombre) porque no se sabía cómo nombrarla, existía y había que dejarla existir, abandonarla, pero no integrarla a la coherencia del pensamiento Occidental porque no la tiene, es su ruptura, su espacio en blanco.

¿habrá que escribir o quedarse callada? Esa es la pregunta. Lo que sí sé es que no quiero ser parasitaria,  una aculturada, que mi estar desmontando y remontando un pasado cercano desde un ahora alejado, me ha llevado a reconocer esas marcas del pasado, que están en forma de cicatrices en el idioma, en el sentido mismo de mi castellano y que ahora pueden trasladarse al francés, y que poseen una sintaxis que probablemente venga del quechua. De las experiencias de infancia en ese mundo tan reprimido por  la Modernidad llegada desde fuera como moneda de intercambio, el mundo que mi abuela paterna despreciaba por ser indígena, que yo también aprendí a ignorar o a despreciar, y que luego, con los años, surge, me habla, me interroga como mujer en la historia, como peruana y ausencia de historia. Es lo más importante.