poco a poco voy trasladando mi caray afectiva hacia Francia y desde Venezuela. Me cuesta, es otra separación que, nunca, es fácil. Dejar espacios habitados, amistades, costumbres, vaciarse.
pienso que Venezuela me ha mantenido cerca de mi Perú, ahora, la distancia será otra. El tiempo también pas ay nos divide, nos damos cuenta de lo que hemos vivido, de las cosas que nos importan., de los vacíos. Es domingo y la ciudad luce desierta, pienso que está melancólica, como yo.
Dejar esta casa, esta montaña, estos árboles y estos pájaros... otros espacios... yo, seré la misma?
dimanche, juin 29, 2014
mercredi, juin 25, 2014
Un autor que acompaña
Treinta
años de la muerte del filósofo Michel Foucault, razones por las cuales es imprescindible leerlo.
Michel
Foucault muere en el hospital parisino de la Salpetrière. Estamos en 1975 y los
primeros indicios sobre su muerte son dudosos, más tarde se confirmará que ha
muerto de una enfermedad hasta entonces poco conocida, el Sida. Militante,
agitador de masas, no basta con pensar, hay que pasar a la acción, y él, como
filósofo, lo
hace convertido en esa “caja de herramientas” de la que hablaba Deleuze,
dispuesto a apoyar los movimientos de rebelión contra la maquinaria estatal que
asfixia al individuo. Foucault se va a instalar en el centro de un debate
filosófico por la libertad, el cuerpo y la persona, el cuerpo y el deseo. Este
debate se desarrollará en medio de la sociedad “bien pensante” de su época
exponiendo a los sistemas políticos a un análisis sobre el abuso de poder y el
exceso de vigilancia. Con Vigilar y castigar, esta reflexión abarca los
sistemas penitenciarios y la prisión como un “dispositivo”, una tecnología
política del cuerpo que domina el cuerpo y el alma a la sombra de los
reglamentos. Con la Historia de la locura
en la edad clásica, el análisis toca la evolución de los sistemas de vigilancia
e instala la duda sobre la noción de lo que se considera como "normal"
y los escenarios donde ciertas nociones son tomadas como verdades duraderas.
Este libro es también una dura crítica al funcionamiento de las instituciones
médicas y el uso del saber medical como instrumento de poder. Con Las palabras y las cosas el análisis del
lenguaje lo lleva a hacer una epistemología de iconos y símbolos, el lenguaje
constituido en una problemática frente al deseo (el centro de la reflexión de
Jacques Lacan), la liberación y la valorización de la palabra de los oprimidos,
inversión de poderes para sacarlos de una especie de mudez irremediable.
“El
trabajo de un intelectual, nos dice Foucault, no es modelar la voluntad
política de los otros, es, a través de los análisis que hace en los campos que
son los suyos, interrogar las evidencias y los postulados, sacudir los hábitos,
las formas de hacer y de pensar, disipar las familiaridades adquiridas, retomar
la medida de las reglas y de las instituciones, y a partir de esa
re-problematización (donde se juega su oficio de intelectual) participar en la
formación de una voluntad política (donde debe jugar su rol de ciudadano).
Bio-poder, ética institucional, compartir, poner en duda la política y
sospechar de nuestras creencias, instalarse en la re-cuestionamiento de los
valores que se convierten con el tiempo en verdades inamovibles, he ahí una
parte importante del trabajo dejado por este filósofo.
Al poner el cuerpo biológico en el seno de
la práctica histórica, Foucault inaugura la vía de una forma de historia de la
resistencia y de la subjetivación, una forma fenomenológica que abarca el
momento histórico y las condiciones de vida del individuo. El debate sobre este
tema se hace urgente en nuestro tiempo, puesto que el discurso sobre la
seguridad y la vigilancia se agudiza debido a una explosión demográfica. De
otra parte, parece necesaria, en Francia, en toda Europa, una reflexión
humanista y filosófica de los sistemas penitenciarios. Con un discurso político
sobre la sexualidad en plena actualidad, el matrimonio homosexual es uno de ellos,
el pensamiento de Foucault vuelve a cobrar vigencia, pero no en el sentido
quizás que él esperaba, la sexualidad como una forma de utopía, proyecto
individual de libertad fuera de las normas, sino como un discurso conformista
donde ejercer el poder. Justamente, la pregunta que hay que hacerse es por qué
reclamar una legislación (matrimonio) en el terreno donde lo individual podría
gozar de un poder inalienable. Buena pregunta.
mardi, juin 17, 2014
El robo
hace unos días venía caminando por la calle Chivacoa, que baja de las Lomas hacia el sector comercial de la ciudad. Iba relajada, divagando cuando una moto se detuvo a mi lado. Vi que había un hombre montado, llevaba una bolsa plástica con unas salchichas empacadas, murmuró una petición. Entendí que necesitaba dinero para comprar un nebulizador para uno de sus hijos. Como olía alcohol, pensé;: seguro que desea dinero para seguir bebiendo, y saqué mi monedero y le di la plata. Pero enseguida vio que tenía un teléfono celular de esos que gusta a la mayoría de la gente y me dijo que se lo entregase amenazándome, enseguida se refirió a sí mismo y dijo que estaba como "enardecido" o algo así. Su acento hacía que no le entendiese (en realidad soy yo la que tiene el acento para él!). Quedé un poco desmoralizada, porque lo que más me ofende es no haber podido comunicar con él. Es decir, él en su rol de ladrón y yo de usurpada. Yo no quería ser la usurpada. Y hasta ahora me niego aunque ya no pienso pasearme con teléfonos inteligentes en la mano ni nada por el estilo. He tenido que reordenarme a partir de ese simple hecho, es como si no me reconociera en esa imagen. Es extraño,
días de días de movimiento, de visitas. Mi problema es que yo trabajo en casa, y toda la casa es mi interior. Cuando recibimos visitas, todo espera, acoge, y espera para volver a ser ese espacio privado en el que pienso y escribo. Sueño.
Voy separándome de Venezuela, noto que mi interés decae, cumplo un ciclo. Voy acercándome a otros espacios.
Tengo que distribuir tiempo para investigar, escribir y no perder el hilo. Detuve mi novela, he perdido la sensación. La idea: tener al menos unas sesenta páginas redactadas para poder seguir trabajando en Francia.
días de días de movimiento, de visitas. Mi problema es que yo trabajo en casa, y toda la casa es mi interior. Cuando recibimos visitas, todo espera, acoge, y espera para volver a ser ese espacio privado en el que pienso y escribo. Sueño.
Voy separándome de Venezuela, noto que mi interés decae, cumplo un ciclo. Voy acercándome a otros espacios.
Tengo que distribuir tiempo para investigar, escribir y no perder el hilo. Detuve mi novela, he perdido la sensación. La idea: tener al menos unas sesenta páginas redactadas para poder seguir trabajando en Francia.
jeudi, juin 05, 2014
El lenguaje disecado
No hay nada que me produzca más encierro que el lenguaje como algo puramente formal, repetitivo, autista y monologante. Muchas veces siento esta impresión; que cada vez más el lenguaje comunica, es decir, usa las formas reales y formales de expresión, no significa de verdad. O no busca significar. Estamos más en los significantes, los usos de las fórmulas del lenguaje, pero menos interesadoAs en buscar un significado propio. No sé si me explico bien, la expresividad, por llamarla de alguna manera, tiene que ver con una entrega, una escucha, hacerle un silencio en el interior para que otras personas signifiquen. Es el equivalente a ser una esponja, un espacio donde alguien resuene, se llene de notas y no sea monocorde. Escuchar la música de los demás. Creo que, eso, se está perdiendo. Declamamos, recitamos, no decimos.
El encierro se hace más pavoroso cuando está dominado por la ideología del dinero, lo castra y lo hace reptante, práctico, instrumental. Las personas no tenemos rostros, solo somos un medio, un instrumento más allá de nuestro valor ideal, el capital. No valemos (significamos nada) nada. Acuérdense de esa pregunta banal entre dos personas: ¿qué significo para ti?
Es terrible porque es lo que siento en muchas relaciones, inclusos familiares. Siento, con mucha frustración, que este modo individual y no colectivo (donde el lenguaje se pretende autónomo), que además está lleno de ansiedad, puesto que nuestro valor social está en el poder de adquisición, ha pervertido la mayor parte de las relaciones. No tengo instrumentos para protegerme de eso si no es refugiarme en la escritura, ahí el lenguaje toca puertas, quiere salir crear sentido a lo que no lo tiene. Me pasa a veces con el lenguaje político y militante, lo siento en la prédica, algo de "cristología" hay en todo esto, en la lección repetida, y no en el análisis y el diálogo. Resulta muchas veces agotador, p y es constante en los diálogo en Venezuela. Son personas muy habladoras, es decir, hay una "oralidad" nata que se oye a sí misma, es como una oreja musical, entretenida a veces, otras, agotadora porque es vaga, ligera, no se hace responsable de lo que dice. O, si lo hace, es siempre en medio de ese torrente de palabras. Es muy curiosa esta manera de hablar sin concentración, como por inercia. Analizaré luego esa sensación.
Imagen: vacío y pleno, es decir, vacío porque siento que el lenguaje se vuelve tan abstracto, tan automatizado que no encarna una persona, una vida, pleno, cuando el lenguaje sí me permite establecer un contacto con ese otroA que habla...
Son temas para analizar, pero, ahora, debo salir.... Me llevo mi libro de Henri Lefebvre, La vida diaria en el mundo moderno.... O algo así en español.
El encierro se hace más pavoroso cuando está dominado por la ideología del dinero, lo castra y lo hace reptante, práctico, instrumental. Las personas no tenemos rostros, solo somos un medio, un instrumento más allá de nuestro valor ideal, el capital. No valemos (significamos nada) nada. Acuérdense de esa pregunta banal entre dos personas: ¿qué significo para ti?
Es terrible porque es lo que siento en muchas relaciones, inclusos familiares. Siento, con mucha frustración, que este modo individual y no colectivo (donde el lenguaje se pretende autónomo), que además está lleno de ansiedad, puesto que nuestro valor social está en el poder de adquisición, ha pervertido la mayor parte de las relaciones. No tengo instrumentos para protegerme de eso si no es refugiarme en la escritura, ahí el lenguaje toca puertas, quiere salir crear sentido a lo que no lo tiene. Me pasa a veces con el lenguaje político y militante, lo siento en la prédica, algo de "cristología" hay en todo esto, en la lección repetida, y no en el análisis y el diálogo. Resulta muchas veces agotador, p y es constante en los diálogo en Venezuela. Son personas muy habladoras, es decir, hay una "oralidad" nata que se oye a sí misma, es como una oreja musical, entretenida a veces, otras, agotadora porque es vaga, ligera, no se hace responsable de lo que dice. O, si lo hace, es siempre en medio de ese torrente de palabras. Es muy curiosa esta manera de hablar sin concentración, como por inercia. Analizaré luego esa sensación.
Imagen: vacío y pleno, es decir, vacío porque siento que el lenguaje se vuelve tan abstracto, tan automatizado que no encarna una persona, una vida, pleno, cuando el lenguaje sí me permite establecer un contacto con ese otroA que habla...
Son temas para analizar, pero, ahora, debo salir.... Me llevo mi libro de Henri Lefebvre, La vida diaria en el mundo moderno.... O algo así en español.
lundi, juin 02, 2014
A por el rey...
Pensar que España sigue teniendo una monarquía parece un oximorón, figura literaria que encarna significados contradictorios. ¿Se puede hablar realmente de democracia cuando se mantiene una fidelidad o tolerancia a la monarquía?. Casi nadie menciona que una monarquía es vitalicia, personal y hereditaria (sic), totalmente anacrónica e injustificable, por más méritos personales que tenga su gobierno. Es lo contrario de la democracia,, gobierno del pueblo y para el pueblo, y es la consolidación de una manera de tiranía, es la autocracia por excelencia. No me imagino cómo no van a reaccionar la mayoría de los españo@s en medio de esta coyuntura pos elecciones europeas donde la izquierda ha dado un salto histórico. No solo es que Podemos ha comprendido velozmente cuál es el momento histórico que vive España, Europa, y el mundo (latinoamérica como motor de búsqueda, como fuente), sino que hay un agotamiento de la capacidad para representarse un futuro que no sea sombrío a la luz de esta horrible doxa neoliberal. Ningún país puede existir solo, y sin que nos demos cuenta, surge una especie de fraternidad universal. Hay demasiado sufrimiento en el mundo como para ser indiferentes y practicar la indigencia del alma que plantean las derechas. Yo no entiendo cómo en Venezuela puede existir todavía esa disociación con la realidad que vive la oposición. Es casi insultante porque es un lenguaje cerrado, el fin del lenguaje y la dominación absoluta del lenguaje que ya no es lenguaje, que es slogan.
Pienso que si lo que esta pasando en España me hace pensar en mi propia situación que puede encarnar la de otras personas, es que estas revoluciones a nivel del pensamiento y de lo que significa la acción, tiene que ver con una puerta de salida al exilio eterno al que parecemos condenadas muchas poblaciones, sobre todo, las mujeres, y que el neoliberalismo ha consolidado bajo el más absoluto silencio e indiferencia, Nunca antes he sentido esto de manera tan violenta. El desarraigo tiene que ver con esta pesada sociedad patriarcal que nos regala minucias, crea servidumbres y nos convierte en un cuerpo, cómo pesa ese cuerpo!
Que en España o en Venezuela, Francia, por nombrar algunos países, exista esta capacidad de integrar esa realidad violenta en el lenguaje político, me parece un avance enorme porque se transformará en acción. No solo me concierne que sea en España, país con el tengo una relación muy próxima, sino porque es el origen del idioma que hablo, de sus lazos de dominación y de la liberación de la palabra, en el caso de las mujeres, urgente...
Ahora mismo acabo de par por la plaza Salabel, donde había un grupo de jóvenes entrenados en el cretinismo. Habían instalado unos parlantes enromes, de material hight tech para pedir la liberación de Leopoldo López. Lo más tonto del asunto es que tiene una audiencia en que se decide su libertad, al menos hasta dónde sé. Se insiste en hacer pasar como preso político a un violento, no a un demócrata. Y estos jóvenes, hiper reaccionarios, conocen los guiones y los intereses de algunos medios de prensa. Ni se enteran, porque no quieren, de lo que sucede fuera. La verdad que prefiero la mirada ilusionada de una persona que el cinismo que dibuja una mueca de desazón. La poesía a la tecnología, la literatura a la realidad. No quiere decir vivir de espaldas a ella y cruzarse de brazos, no es dimitir, ni huir, es obligarse a pensar con imaginación, dejar las puertas abiertas. Movimiento a la parálisis, el riesgo de lo que vine a a seguridad de lo fijo.
Pienso que si lo que esta pasando en España me hace pensar en mi propia situación que puede encarnar la de otras personas, es que estas revoluciones a nivel del pensamiento y de lo que significa la acción, tiene que ver con una puerta de salida al exilio eterno al que parecemos condenadas muchas poblaciones, sobre todo, las mujeres, y que el neoliberalismo ha consolidado bajo el más absoluto silencio e indiferencia, Nunca antes he sentido esto de manera tan violenta. El desarraigo tiene que ver con esta pesada sociedad patriarcal que nos regala minucias, crea servidumbres y nos convierte en un cuerpo, cómo pesa ese cuerpo!
Que en España o en Venezuela, Francia, por nombrar algunos países, exista esta capacidad de integrar esa realidad violenta en el lenguaje político, me parece un avance enorme porque se transformará en acción. No solo me concierne que sea en España, país con el tengo una relación muy próxima, sino porque es el origen del idioma que hablo, de sus lazos de dominación y de la liberación de la palabra, en el caso de las mujeres, urgente...
Ahora mismo acabo de par por la plaza Salabel, donde había un grupo de jóvenes entrenados en el cretinismo. Habían instalado unos parlantes enromes, de material hight tech para pedir la liberación de Leopoldo López. Lo más tonto del asunto es que tiene una audiencia en que se decide su libertad, al menos hasta dónde sé. Se insiste en hacer pasar como preso político a un violento, no a un demócrata. Y estos jóvenes, hiper reaccionarios, conocen los guiones y los intereses de algunos medios de prensa. Ni se enteran, porque no quieren, de lo que sucede fuera. La verdad que prefiero la mirada ilusionada de una persona que el cinismo que dibuja una mueca de desazón. La poesía a la tecnología, la literatura a la realidad. No quiere decir vivir de espaldas a ella y cruzarse de brazos, no es dimitir, ni huir, es obligarse a pensar con imaginación, dejar las puertas abiertas. Movimiento a la parálisis, el riesgo de lo que vine a a seguridad de lo fijo.
vendredi, mai 23, 2014
inscribir la vida
cierto que siempre tengo que inscribir lo que escribo, darle una realidad textual, no solo evocarla con la memoria. Pero es cierto también que dos blogs, los libros, me producen un estrés constante, tengo que vivir y no siempre escribir!
difícil elección. No se sane para quién ni por qué se escribe, esto se inscribe más en la lógica del don, pese a que algunas veces la necesidad de una reciprocidad, tan solo para sentir esas presencia, se hace imprescindible.
Noto que el lenguaje cada vez está más encerrado en la subjetividad, que nadie acepta al lenguaje como un gesto colectivo, que incluye a los demás, de ahí quizás el título de la última película de Godard, Adiós al lenguaje, ¿adiós a la utopía humana como vivir juntoAs, intentar compartir, pensar que podemos decir-nos, confiar en los demás? Algo de eso hay, y si un perro ocupa el lugar del ser humano, es porque hemos retrocedido hasta lo más básico, a una lógica de supervivencia desesperada, ciega.
Si los perros pueden comulgar, como dijo JLG, entonces las personas podemos seguir pensando que comulgamos todos los días pero solo hablamos en vano.
Es lo que ma parece más evidente, mientras más escribo y más exploro...
dormido mal por el calor y los zancudos que pican y producen unas irritaciones de piel realmente molestosas. las ideas flotan, bailan en la cabeza y corro tras ellas...
descanso.
difícil elección. No se sane para quién ni por qué se escribe, esto se inscribe más en la lógica del don, pese a que algunas veces la necesidad de una reciprocidad, tan solo para sentir esas presencia, se hace imprescindible.
Noto que el lenguaje cada vez está más encerrado en la subjetividad, que nadie acepta al lenguaje como un gesto colectivo, que incluye a los demás, de ahí quizás el título de la última película de Godard, Adiós al lenguaje, ¿adiós a la utopía humana como vivir juntoAs, intentar compartir, pensar que podemos decir-nos, confiar en los demás? Algo de eso hay, y si un perro ocupa el lugar del ser humano, es porque hemos retrocedido hasta lo más básico, a una lógica de supervivencia desesperada, ciega.
Si los perros pueden comulgar, como dijo JLG, entonces las personas podemos seguir pensando que comulgamos todos los días pero solo hablamos en vano.
Es lo que ma parece más evidente, mientras más escribo y más exploro...
dormido mal por el calor y los zancudos que pican y producen unas irritaciones de piel realmente molestosas. las ideas flotan, bailan en la cabeza y corro tras ellas...
descanso.
mercredi, mai 14, 2014
Por una contra historia de la literatura
Por una contra historia de la literatura
Creo que es tiempo de pensar la literatura de
otra manera, no como un hecho intransitivo, como se hizo en el siglo XIX, de
ahí la idea de que quien escribe está encerradoA en su torre de marfil, sino
como un gesto colectivo, en deuda con el afuera, puesto que el lenguaje no es
otra cosa que un instrumento social y la idea de creación es relativa. Esto no
anula su poder de transformación, yo sí creo que escribir es una trascendencia,
es levantar la vista por encima de las verdades adquiridas, es parar la oreja,
extenderse como un puente, ser traductorA de lo que estamos viendo. Es apoyarse
en los demás para que el lenguaje este vivo, latiendo.
No me puedo imaginar como escritora si no es
de esta manera. Escribir no es una imagen de prestigio para mí, no me coloca en
el ámbito social como una profesional, tan solo como persona, y persona con
todo lo que esto implica. Mi necesidad de escribir surge de una conciencia
viva, encarnada, crítica, nunca podré entenderlo de otra forma. Creo que si
pensamos en la literatura como en un "ascensor social", estamos perdidoAs,
ni siquiera tiene un verdadero porque esa frase de Madame de Genlis: cuando
satisfacemos una verdadera pasión, nos da igual el renombre, es cierta de
muchas formas. Lo único que me parece terrible es que no dejen sin aquelloAs
que son nuestroAs interlocureAs, las personas que, con su mirada, completan
este ejercicio solitario de escribir. El diálogo siempre,sobre todo si es
crítico, enriquece. Hay que pensar contra sí mismaO, escribir una contra
historia donde nuestra mirada deje de ser sumisa, neo-colonial, y sea
arriesgada (abandonar también las miradas clasistas, que son las que hacen que
muchas veces creamos que tenemos derechos absolutos y que hacemos un favor
cuando prestamos atención, cuando debemos "borrarnos" para que otra
persona emerja, exista) Somos más responsables quienes escribimos, porque al
final, quienes tienen conciencia de que escribir no es una diversión, salvo
para algunoAs, están más convocadoAs a decirlo-
En esta feria del libro en Bogotá, a las que
en general me cuesta asistir porque no me gustan las fotos, no me gustan los
protocolos, ni los grupos, me gustan las conversaciones francas, frente a
frente, las personas, con todas sus debilidades, los derrapes, porque no somos
superiores a nadie, a lo sumo creo que escribir nos hace más concientes y
quizás menos mediocres., me he sentido como una pieza suelta Yo creo, honestamente, que estamos estandarizando el
discurso en lo "políticamente correcto", que estamos pensando que no
podemos atrevernos a decir ciertas cosas para no "molestar" o no
aguar la fiesta, sobre todo, las que estamos tan acostumbradoAs a recibir
migajas (las mujeres), que no podemos
decir claramente cuáles son nuestros intereses, cuáles nuestras expectativas,
arriesgarnos a mayor presencia, es escribir nuestra historia. Esta experiencia
es rica en encuentros humanos, en miradas, incluso aquellas que no han sido porosas
(todo encuentro, por más pobre que sea, produce un saber cuando lo miramos a la
distancia), pero no perdamos de vista que escribir, inscribir y recorrer al
vida, es atravesarla en todos sus estados, no solo los que nos hacen que nos
sintamos mejor, si no aquellos que nos hunden en el desarraigo y la duda (tanto
mejor!).
Ayer me quedé sola (Olivier tenía que
regresar) esperando mi partida. El lugar me parecía un desierto. Bogotá es una
ciudad de pliegues, de páramos, de espacios vacíos donde la experiencia humana
no ha dejado huella. Pero también tiene
otros donde la mano humana ha trazado un recorrido, con la calidez de sus voces
y sus presencias que besan la vida. Traté de ir hacia el centro pero creo que
cogí la dirección equivocada, era una calle solitaria llena de edificios en
cemento, grises, desnudos. De existir la teletransportación me hubiese
trasladado hasta el centro que es un enclave cálido, hermoso, en medio de esta ciudad moderna que crece un
poco enloquecida. Problema de las ciudades en Latino américa. Hay muchas cosas
que me sorprendieron, el interés inspirado de la imagen mítica del Perú, de
loAs estudiantes, su candor y su vulnerabilidad. Es a ellas y a ellos que me
dedico esos instantes, pensando que las otras personas que escriben, hombres y
mujeres, se inscriban en este texto.
mardi, mai 06, 2014
Le bonheur
siempre he admirado los libros de Seneca, sus cartas a sus pupilo, Lucilius, etc... sus textos sobre la felicidad, que en francés es bonheur, es "buena hora", hora nueva, anuncio, epifanía.
acabo de ver una imagen en un CCChacaíto: una morena anciana, hermosa, tratando de subierse a la escalinata eléctrica, aterrada, que coge el brazo que un joven bellísimo, le exttiende. Se me encogía el corazón de ternura!
justamente, la ternura es un estado de plenitud, de conexión con el mundo.
tengo muchos estados de ternura, y eso me alivia-
no soy tan villana ni tan superficial.
escribir siempre me ha parecido la libertad más absoluta., la verdadera, y sin embargo, ahora siento que, para llegar a ciertas personas, tengo que exponer a otras. Dilema y es delicado, es como si para proteger tuvieses que tocar heridas, mostrarlas...
pensaba en mis momentos de felicidad, de plenitud, escribiendo, muchas veces, en compañía de otars personas, también muchas veces. soy, de hecho una persona muy afortunada. O es que este amor loco por la vida no se calla, es siempre una canción,
O una pandereta!!
acabo de ver una imagen en un CCChacaíto: una morena anciana, hermosa, tratando de subierse a la escalinata eléctrica, aterrada, que coge el brazo que un joven bellísimo, le exttiende. Se me encogía el corazón de ternura!
justamente, la ternura es un estado de plenitud, de conexión con el mundo.
tengo muchos estados de ternura, y eso me alivia-
no soy tan villana ni tan superficial.
escribir siempre me ha parecido la libertad más absoluta., la verdadera, y sin embargo, ahora siento que, para llegar a ciertas personas, tengo que exponer a otras. Dilema y es delicado, es como si para proteger tuvieses que tocar heridas, mostrarlas...
pensaba en mis momentos de felicidad, de plenitud, escribiendo, muchas veces, en compañía de otars personas, también muchas veces. soy, de hecho una persona muy afortunada. O es que este amor loco por la vida no se calla, es siempre una canción,
O una pandereta!!
lundi, avril 28, 2014
Estados inmateriales
Regreso a Caracas en un vuelo de madrugada desde el D.F... He ido pensando muchas cosas, pero el FB ha ido devorando por fragmentos las cosas que se me acumulaban en la cabeza. Ese es el problema, que un dispositivo recupere siempre el "detritus", lo que queda de las sensaciones, los pensamientos, impresiones...
Tengo mis Paintings, como diría Rimbaud, solo que cada uno encierra múltiples significados.
De regreso siento que es más fácil recorrer la experiencia cuando no está tan llena de acontecimientos, que hay algo de experiencia desnuda necesaria par poder observar. Observar sin ruido, en el silencio. Cuando entro en mi casa, siento que es un privilegio, que nazco de nuevo, tengo Mis espacios, puedo hace rol que quiera con las palabras. Es todo un goce, una alegría. Y vuelvo a pensar lo mismo (quizás cerca de los Pirineos, en el suroeste de Francia, haya sentido algo semejante): que mi experiencia se completa con la presencia de los demás, en realidad es a través de otras personas que cada cosa se construye. La soledad es el espacio y el cuerpo son ellos y ellas.
No me suena abstracto es tan concreto como lo que siento ahora mismo, algo sólido, extenso.
Tenía mas ideas pero el calor no me deja pensar mucho. Pausa. Regreso a este espacio más tarde.
Tengo mis Paintings, como diría Rimbaud, solo que cada uno encierra múltiples significados.
De regreso siento que es más fácil recorrer la experiencia cuando no está tan llena de acontecimientos, que hay algo de experiencia desnuda necesaria par poder observar. Observar sin ruido, en el silencio. Cuando entro en mi casa, siento que es un privilegio, que nazco de nuevo, tengo Mis espacios, puedo hace rol que quiera con las palabras. Es todo un goce, una alegría. Y vuelvo a pensar lo mismo (quizás cerca de los Pirineos, en el suroeste de Francia, haya sentido algo semejante): que mi experiencia se completa con la presencia de los demás, en realidad es a través de otras personas que cada cosa se construye. La soledad es el espacio y el cuerpo son ellos y ellas.
No me suena abstracto es tan concreto como lo que siento ahora mismo, algo sólido, extenso.
Tenía mas ideas pero el calor no me deja pensar mucho. Pausa. Regreso a este espacio más tarde.
mercredi, avril 23, 2014
Bajo el volcán
En Cuernavaca, disfrutando del sol de México, del cielo azul añil, de las piedras prodigiosas del volcán. Son materias que me son familiares, como los olores que se elevas de las veredas transpiradas del sol intenso. Encontrar este estado de armonía me hace amar la vida aun más, tener un poco de miedo a ese abandono que un día llega. Siento que todo mi cuerpo respira con ganas, con pasión. No puedo evitar inscribir esto que vivo, aunque sé que más fuerte que las palabras es la vida misma. Ella se impone.
Quería analizar el tema de los novelistas que se van, de cómo se construyen mitos, leyendas, a través de anécdotas que han sido inscritas en una frase dicha por alguien, repetida hasta convertirse en memoria. Es curioso esto, le decía a Olivier, el hecho de que hubiese tanta gente en Bellas artes para rendirle homenaje a Gabriel García Márquez, y que las librerías estén tan desiertas, tan empolvadas, tan llenas de libros de autoayuda. El fenómeno mediático podría hacer pensar que la gente en América latina desea leer, sin embargo, no sé, no es una realidad literal al hecho de que asista tanta gente, es más el resultado de una cultura de la imagen, de la imagen de la persona políticamente correcta y asimilada. Tal vez a GGM no le hubiese gustado la idea de una ceremonia tan formal y de ser recuperado como un símbolo de la "latinoamericanidad"... o sí?
Quería analizar el tema de los novelistas que se van, de cómo se construyen mitos, leyendas, a través de anécdotas que han sido inscritas en una frase dicha por alguien, repetida hasta convertirse en memoria. Es curioso esto, le decía a Olivier, el hecho de que hubiese tanta gente en Bellas artes para rendirle homenaje a Gabriel García Márquez, y que las librerías estén tan desiertas, tan empolvadas, tan llenas de libros de autoayuda. El fenómeno mediático podría hacer pensar que la gente en América latina desea leer, sin embargo, no sé, no es una realidad literal al hecho de que asista tanta gente, es más el resultado de una cultura de la imagen, de la imagen de la persona políticamente correcta y asimilada. Tal vez a GGM no le hubiese gustado la idea de una ceremonia tan formal y de ser recuperado como un símbolo de la "latinoamericanidad"... o sí?
vendredi, avril 18, 2014
sigo siendo
he visto con mucha alegría el documental de Javier Corcuera sobre la música peruana, Sigo siendo. No solo me gusta por la mirada que tiene en el trabajo con la imagen y las personas, si no, porque nos acerca lo que deberíamos ser capaces de percibir sin que nadie nos lo explique: que el Perú tiene la riqueza de su diversidad cultural, que el país es un mosaico de culturas, idiomas, civilizaciones. Porque también se trata de reconocer la sabiduría de los pueblos precolombinos, de cómo, a pesar de que el mito de la modernidad se impone, existen estos pliegues de la realidad tan cargados de sentido. Se trata también de reconocer en esas poblaciones, amazónicas, andinas, un valor como civilización, quizás el más sabio, saber vivir con su entorno, la vida frugal, la espontaneidad y la riqueza de las relaciones. No quiero idealizar, conozco el mundo andino y no es todo idilio, posee su lado violento, y yo me pregunto, cómo es que analizamos esa violencia, si no es nuestra mirada la que es violenta. Lejos de relativizar, lo que más me impactó es su sensibilidad, la sensibilidad hacia las otras esferas vivas, y de hecho, el silencio. Tal vez podríamos mirar hacia allí para escribir nuestro futuro, no limar todo imponiendo un modelo que se centra en la mercantilización y la ausencia, no hundirnos en el desarraigo. A lo mejor ese saber detenerse a observar, a tocar la tierra, sentir olores, dejar la camisola de fuerza.
Siempre he sentido que debía inscribir en palabras la experiencia, a pesar de que he nacido en la sierra, mi tradición es escrita, empieza a ser escrita desde muy pronto, hablar poco, escribir. Eso no me ha hecho abandonar la relación con el espacio andino, con los olores, con la tierra en general. Entonces sí, la modernidad no se contradice con la frugalidad, la sobriedad o la austeridad, la Modernidad está en nuestras cabezas, en la manera cómo miramos el mundo, sin pensamiento único, sin estereotipos... dejemos hablar al tiempo, a todos nuestros ancestros, mirarlos con suavidad, eso es, en este documento hay suavidad...
Viaje a México, no he podido detenerme mucho en Caracas que está silenciosa, éxodo general a las playas por semana santa...Yo siempre he detestado estas fiestas, desde niña....
Siempre he sentido que debía inscribir en palabras la experiencia, a pesar de que he nacido en la sierra, mi tradición es escrita, empieza a ser escrita desde muy pronto, hablar poco, escribir. Eso no me ha hecho abandonar la relación con el espacio andino, con los olores, con la tierra en general. Entonces sí, la modernidad no se contradice con la frugalidad, la sobriedad o la austeridad, la Modernidad está en nuestras cabezas, en la manera cómo miramos el mundo, sin pensamiento único, sin estereotipos... dejemos hablar al tiempo, a todos nuestros ancestros, mirarlos con suavidad, eso es, en este documento hay suavidad...
lundi, avril 07, 2014
La distancia
Me pregunto ¿cómo es posible tanta distancia con mi país? He caminado esta mañana y sentía que no reconocía la mayoría de lugares, todo me parecía lejano, distante. En poco tiempo, Lima ha cambiado, se ha integrado a la "aldea global", es una ciudad que va dejando atrás su raigambre popular, fragmetándose, estandarizándose. He colgado algunas cosas en el Facebook, comentarios que han ido saliendo en ráfagas, pero necesitaba detenerme unos instantes en estas sensaciones.
Ayer, ida y vuelta a Chaclacayo, si no hubiese sido por mi familia, ese lugar sería también fantasmal. No reconozco nada o no me siento cerca de lo que está pasando aquí. Un país puede despersonalizarse, volverse un híbrido, vender su alma si es que no sabe mantenerse firme y coherente con su pasado, con lo que es, sin encerrarse, tendiendo puentes.
No sé si el Perú está en esa dirección. No tengo mucho tiempo para mirar lo que está pasando, la vida jala, empuja. El centro de Lima me ha parecido menos estereotipado, más auténtico, como si impusiera su propia identidad pese a este boom inmobiliario.
El día está espléndido pero me siento extraña, o seré yo la que ha cambiado demasiado y ahora la complicidad es casi imposible. No lo sé, veremos.
Ayer, ida y vuelta a Chaclacayo, si no hubiese sido por mi familia, ese lugar sería también fantasmal. No reconozco nada o no me siento cerca de lo que está pasando aquí. Un país puede despersonalizarse, volverse un híbrido, vender su alma si es que no sabe mantenerse firme y coherente con su pasado, con lo que es, sin encerrarse, tendiendo puentes.
No sé si el Perú está en esa dirección. No tengo mucho tiempo para mirar lo que está pasando, la vida jala, empuja. El centro de Lima me ha parecido menos estereotipado, más auténtico, como si impusiera su propia identidad pese a este boom inmobiliario.
El día está espléndido pero me siento extraña, o seré yo la que ha cambiado demasiado y ahora la complicidad es casi imposible. No lo sé, veremos.
lundi, mars 24, 2014
La austeridad
hablo de austeridad no en en sentido de algo decidido, la ascésis de vida, si no en el sentido figurado, una austeridad más cerca de la pobreza interior. Sigo sin entender cómo se toma como modelo una sociedad tan precaria, tan sometida a las reglas brutales del mercado. Una sensación que he sentido recurrente ha sido la de estar siempre en deuda, o sentir que todo, lo más mínimo (en términos de bienestar), es un privilegio. Como si no fuese una sociedad de derechos sino de entregas, de regalos, de compensaciones, de obligaciones humillantes y sometimientos. Nada está libre de ese intercambio mercantil, ni siquiera las amistades que se debaten por mantenerse a flote en medio de la necesidad de subsistir, de protegerse de una precariedad que amenaza siempre con caer sobre nosotroas.
Yo ya dije que el lenguaje se ve afectado por esta constante amenaza, ya no dialoga ni escucha, solo repite e inventa mantras para protegerse, el lenguaje, se vuelve supersticioso.
Eso solo lo veo una vez aquí, desde lejos idealizo, estetizo, me invento ficciones.
Es tan poco delicada la relación entre los unos y los otro.as, sobre todo la relación de los hombres con las mujeres, de lo que hablaré en mi otro blog, que te deja paralizada. Las mujeres están más solas que nunca, más sometidas, y más limitadas en sus acciones, es casi claustrofóbico.
Ayer paseaba por las calles de San Isidro, calles aseptisadas, vacías. donde nadie camina. Algunos edificios surgen de pronto con su fachada nueva, funcional, ignorando la vida. Siento que esta sociedad se concibe cada vez más, la vivienda, etc, como un centro de servicios, un punto neurálgico de capitales que ignoran a las personas, una ciudad deshumanizada, cada vez más fría. Y más ecléctica, no se ocupa el espacio (la vegetación es otro tema) sino el el hábitat como espacio funcional y no de vida.
Creo que si estuviese con mis amigos arquitectos, tengo varios, plantearían el problema de la piedra, el cemento (se dice que en sociedades miedosas, a punto de caer en la crisis, todo el mundo construye), que nadie crítica salvo excepciones.
de la crítica interpretada como ofensa
resulta que la crítica, para un país que tiene tantas fracturas en su identidad, que trata de salir a flote con todas estas amnesias históricas, que no se ve, que no se quiere, termina siendo una ofensa. El ego circula por todas partes, y se golpea con cualquier objeto. Tal vez sea objeto y no sujeto. se me ocurre solo ahora.
Hay una resistencia feroz a la crítica, un no querer verse. Había olvidado la brutalidad de las discusiones, el conflicto de las relaciones, que no son relaciones, son comunicaciones truncadas, que abortan antes de llegar a su receptor (a)...
Busco un espacio donde entrar en relación con los pliegues de la ciudad, con otro movimiento menos despersonalizado, más encarnado.
Pero, como existe el miedo, el discurso cada vez más reaccionario de la "inseguridad", se hace imposible encontrar fluidez en los movimientos. Me doy cuenta a qué punto la gente no habita su espacio exterior, vive encerrada con la sicosis del robo, el asalto, la violación. Hay un porcentaje alto que se muestra inclemente contra esa "dixit violencia", el mismo discurso de la violencia en Venezuela que termina criminalizando al mismo gobierno Si aquí no se ha llegado a ese extremo, es porque nadie lo ha dicho, pero temo que sea una nueva versión de las fobias y miedos colectivos que buscan "chivos expiatorios".
Intuyo que esta vez cierro una página con el Perú. Una del tiempo, del pasado-pasado.
Entrada a la verdadera adultez
Releer a Lou Andréa salomé... ir a comprar un libro suyo. Luego ir a ver el mar, ir a las artesanías, liberarse de la gripe que es una respuesta a las agresiones del lenguaje, de algunas miradas.
Una construye y construye.
Una imagen me viene a la mente, la de una película de los hermanos Taviani, unos jóvenes han construido un hermoso castillo de piedras preciosas en una playa, cuando la gente pasa, lo ve y siente mucha cólera porque sabe que no podrán construir uno así. De pronto, alguien avezado, pasa, lo mira, y le ordena a otro: quémalo.
tal vez esa austeridad impuesta no permite ver ningún castillo, menos los castillos interiores de los que hablaba Teresa de Ávila en esta tierra austera de mi país.
Yo ya dije que el lenguaje se ve afectado por esta constante amenaza, ya no dialoga ni escucha, solo repite e inventa mantras para protegerse, el lenguaje, se vuelve supersticioso.
Eso solo lo veo una vez aquí, desde lejos idealizo, estetizo, me invento ficciones.
Es tan poco delicada la relación entre los unos y los otro.as, sobre todo la relación de los hombres con las mujeres, de lo que hablaré en mi otro blog, que te deja paralizada. Las mujeres están más solas que nunca, más sometidas, y más limitadas en sus acciones, es casi claustrofóbico.
Ayer paseaba por las calles de San Isidro, calles aseptisadas, vacías. donde nadie camina. Algunos edificios surgen de pronto con su fachada nueva, funcional, ignorando la vida. Siento que esta sociedad se concibe cada vez más, la vivienda, etc, como un centro de servicios, un punto neurálgico de capitales que ignoran a las personas, una ciudad deshumanizada, cada vez más fría. Y más ecléctica, no se ocupa el espacio (la vegetación es otro tema) sino el el hábitat como espacio funcional y no de vida.
Creo que si estuviese con mis amigos arquitectos, tengo varios, plantearían el problema de la piedra, el cemento (se dice que en sociedades miedosas, a punto de caer en la crisis, todo el mundo construye), que nadie crítica salvo excepciones.
de la crítica interpretada como ofensa
resulta que la crítica, para un país que tiene tantas fracturas en su identidad, que trata de salir a flote con todas estas amnesias históricas, que no se ve, que no se quiere, termina siendo una ofensa. El ego circula por todas partes, y se golpea con cualquier objeto. Tal vez sea objeto y no sujeto. se me ocurre solo ahora.
Hay una resistencia feroz a la crítica, un no querer verse. Había olvidado la brutalidad de las discusiones, el conflicto de las relaciones, que no son relaciones, son comunicaciones truncadas, que abortan antes de llegar a su receptor (a)...
Busco un espacio donde entrar en relación con los pliegues de la ciudad, con otro movimiento menos despersonalizado, más encarnado.
Pero, como existe el miedo, el discurso cada vez más reaccionario de la "inseguridad", se hace imposible encontrar fluidez en los movimientos. Me doy cuenta a qué punto la gente no habita su espacio exterior, vive encerrada con la sicosis del robo, el asalto, la violación. Hay un porcentaje alto que se muestra inclemente contra esa "dixit violencia", el mismo discurso de la violencia en Venezuela que termina criminalizando al mismo gobierno Si aquí no se ha llegado a ese extremo, es porque nadie lo ha dicho, pero temo que sea una nueva versión de las fobias y miedos colectivos que buscan "chivos expiatorios".
Intuyo que esta vez cierro una página con el Perú. Una del tiempo, del pasado-pasado.
Entrada a la verdadera adultez
Releer a Lou Andréa salomé... ir a comprar un libro suyo. Luego ir a ver el mar, ir a las artesanías, liberarse de la gripe que es una respuesta a las agresiones del lenguaje, de algunas miradas.
Una construye y construye.
Una imagen me viene a la mente, la de una película de los hermanos Taviani, unos jóvenes han construido un hermoso castillo de piedras preciosas en una playa, cuando la gente pasa, lo ve y siente mucha cólera porque sabe que no podrán construir uno así. De pronto, alguien avezado, pasa, lo mira, y le ordena a otro: quémalo.
tal vez esa austeridad impuesta no permite ver ningún castillo, menos los castillos interiores de los que hablaba Teresa de Ávila en esta tierra austera de mi país.
mercredi, mars 12, 2014
la mentira Mundo
Estos últimos días se me hace imposible escribir sin cierto malestar. Hay algo en este momento una cosa que flota en el aire, un ambiente de calumnia, de complot. Siempre pienso en esa frase, "decir la verdad y nada más que la verdad" de Michel Leiris. Y que significa tratar de contornear la realidad, esperarla, atraparla en su movimiento instantáneo y efímero. Yo creo que no podemos pensar que podemos poseer la verdad si somos conscientes de nuestros límites y si pensamos que solo podemos abarcar una serie de acontecimientos. Pero cuando tenemos una realidad que nos salta a la cara y se hace una evidencia, la verdad de la vida, que es la muerte, no podemos nombrarla de otra manera. El complot del que hablo es contra la inteligencia y la confianza que tenemos en el lenguaje, en la idea de que en él se refleja un esfuerzo humano por ceñir la realidad, de no mentir de manera descarada. La realidad, en ciertos casos, exige que la nombren, que la enfrenten de manera franca. Y en estos instantes, siento todo lo contrario, y me hiero, me hiero porque sí confío en el lenguaje y en la inteligencia de las personas, sin embargo, la mentira, la brutalidad, es tan banal, y es tan estúpidamente banal.
Todos los días veo la prensa (a veces la evito, la verdad, porque tardo horas en recuperarme) decir las cosas de soslayo, hablar sin decir lo que realmente ocurre en estos instantes en Venezuela, que hay una población que está agotada de las "guarimbas" (las barricadas hechas de deshechos, de fuego, alambres), que no se atreve a condenar porque no sabe qué hacer, su confianza en la democracia es confusa, no sabe si defiende sus intereses, o los de un grupo de fanáticos que están sembrando el miedo, no sabe si son estudiantes, mercenarios, qué quieren, nadie comprende. Y, en este laberinto, lo único que parece evidente es que se pretende desalojar a un gobierno, que se teje con más prepotencia la idea de la "ingobernabilidad"para que así suceda lo mismo que en Paraguay con el presidente Lugo, como lo dijo ayer Dilma Roussef desde Chile. En otros artículos ya analicé los síntomas que iba leyendo en la población de Venezuela, aparentemente todo el Mundo conoce lo que sucede aquí y opina, opina desde la doxa instalada a nivel planetario: que aquí no hay democracia.
La democracia no es el gobierno del pueblo pare el pueblo, sino de un grupo con poder económico, nadie lo dice ni lo quiere decir, solo hay un rostro pintado en la fachada; él o la estudiante inocente que reclama su libertad, aquella imagen que conmueven porque se invoca la simbología de la juventud como figura de pureza y fuerza. Ya se crearon esos héroes con pies de barro que lanzan cocteles molotovs, incendian estaciones de metro o de bus, matan a quien intente retirar una barricada, sus llamadas "guarimbas". Todas las cifras son sumarias, dicen, tantos muertos, torturas, sin argüir razones y sin esperar que la fiscalía se pronuncie (hay 12 efectivos detenidos por abuso de poder), todo circula en el dominio de la generalización para que cualquier persona, en cualquier parte del planeta, pueda identificarse y completar la historia. Todo, todo, es turbio, tergiversado, es el idioma de Babel, el idioma del trabalenguas, para que nadie entienda lo que sucede de verdad y cualquier intervención suceda bajo ese velo de la confusión, y el "debe ser una dictadura, debe ser porque se lo merecían", se imponga. La turba está lanzada en las calles, no han cesado desde hace un mes, en medio de barrios de clase alta, y media, con la anuencia de las alcaldías y de algunos vecinos, los otros, los, y las, que tiene miedo, mantienen una actitud cautelosa, su temor hacia lo que se les ha dicho que es un peligro, les oscurece la mirada y, aunque deploren no poder salir de sus casa y andar en medio de la basura y el peligro, prefieren eso con tal de que el gobierno se venga abajo y así no ser "desclasado-as", gente que no tiene un "lugar en el mundo" del orden de "lo material". El mundo entero está coludido sobre la falta de confianza en la democracia en Venezuela. Es curioso que también arremetan contra Cristina Fernández, contra Correa, ahora, en la prensa local, contra Dilma Roussef... no es espontáneo todo esto, no lo creo, es una guerra no declarada entre dos propuestas de lectura, una que no quiere más "condenados" en el mundo, y la otra, que sacrifica generaciones enteras a la "selección natural".
Decididamente, no me resulta espontáneo sentir simpatía por los primeros, aunque la violencia, sea de donde sea y venga de quien venga, me parece terrible, devastadora. Tal vez sí se pueda cambiar las cosas, aferrándose al sosiego y a la idea de paz, al menos, es otra forma de acorralar a la violencia.
Y es ahí donde quiero llegar. En el fondo creo que la gente que abomina del gobierno bolivariano cree en sus fobias, las alimenta, no es capaz de ponerlas en duda. Es un pensamiento profundamente lógico contra un pensamiento analítico. Es decir, el silogismo de base: si hay tres chavistas agresivos, entonces todos son agresivos, y si dicen que apuestan a un Estado fuerte y que controla, es que son comunistas. Y esa simpleza de razonamiento se ha ido imponiendo hasta la ceguera, de ahí la violencia de los grupos violentos, que utilizan métodos sediciosos, no de protesta. El hecho de que empiecen a amedrentar a los vecinos, que amenacen en algunos estados a los comerciantes, que pidan que se paguen cupos (sic) para que una persona pueda transitar por su propia calle, para que alguien circule incluso a pie, es inquietante.
El problema es comprender por qué tanta gente dice lo contrario de lo que sucede aquí, me niego a pensar que son deshonestos y que están detrás de un golpe. No lo puedo creer.
Tengo tantas lagunas en la historia, sobre el golpe de Allende, sobre Velasco Alvarado, sobre Sendero, todo eso, no, no es gratuito... creo que toca hacerse la pregunta,
Lo que siento es que todo esto es un gran complot contra la inteligencia, la conciencia razonada, es terrible. La arremetida mediática continúa, no cesa, todos los días hay algún rumor nuevo, hoy es el de que venía gente del estado de Táchira (donde empezó todo) a "incendiar Caracas". Las palabras apelan al miedo y a la confusión. Una cosa está clara, pero la opinión pública sigue insistiendo en decir lo contrario: el supuesto quórum de pedido de diálogo, que ya lo hay, hace una semana que se reúnen los sectores democráticos de oposición, incluso el pleno de los empresarios, pero los estudiantes, que dicen "tener reivindicaciones", no aceptan sentarse a dialogar, abominan de la Unasur y es seguro que no lo harán porque sus líderes Capriles, Machado y López, les han dado la consigna de que representan "al castro-comunismo" en América Latina, y que si ellos quieren libertad, tienen que seguir presionando como sea hasta implantar el caos general y lograr una intervención. Esa parece la consigna.. Unos están con la lógica del libre mercado y el neoliberalismo, y los otros con el Estado social y la fuerza colectiva (lo he repetido hasta la saciedad) entonces, no sé cómo pueda calmarse este violencia, porque hay un gran movimiento continental para quien, en Venezuela, "ca merde" como se dice en francés y entonces sigan en la lista de "personas non gratas", Correa, Morales, Fernández, y por qué no Roussef, que pronto enfrenta elecciones... No sé, algo me dice que mi intuición va por ese lado...
Mientras tanto el lenguaje me parece aun más falso, más artificial y más fascista. Como decía Barthes, el lenguaje es muchas veces fascista, si es que no se le somete a la prueba de la escritura y de la duda. Las redes sociales han facilitado ese uso del lenguaje en su forma más básica, más autista y tirana. Hay que ver la cantidad de Ipods, Iphones, que circulan en estas manifestaciones que se han tornado tan temerarias. Hay un nuevo orden de vigilancia y persecución que es más fuerte que cualquier análisis reflexivo, que cualquier libro. Los libros son sus enemigos porque piden paciencia, reflexión. Es esta épica de época, con sus héroes de pies de barro.
Termino pensando que voy a confiar, sí, voy a confiar en que la inteligencia y la creatividad se impongan.
Todos los días veo la prensa (a veces la evito, la verdad, porque tardo horas en recuperarme) decir las cosas de soslayo, hablar sin decir lo que realmente ocurre en estos instantes en Venezuela, que hay una población que está agotada de las "guarimbas" (las barricadas hechas de deshechos, de fuego, alambres), que no se atreve a condenar porque no sabe qué hacer, su confianza en la democracia es confusa, no sabe si defiende sus intereses, o los de un grupo de fanáticos que están sembrando el miedo, no sabe si son estudiantes, mercenarios, qué quieren, nadie comprende. Y, en este laberinto, lo único que parece evidente es que se pretende desalojar a un gobierno, que se teje con más prepotencia la idea de la "ingobernabilidad"para que así suceda lo mismo que en Paraguay con el presidente Lugo, como lo dijo ayer Dilma Roussef desde Chile. En otros artículos ya analicé los síntomas que iba leyendo en la población de Venezuela, aparentemente todo el Mundo conoce lo que sucede aquí y opina, opina desde la doxa instalada a nivel planetario: que aquí no hay democracia.
La democracia no es el gobierno del pueblo pare el pueblo, sino de un grupo con poder económico, nadie lo dice ni lo quiere decir, solo hay un rostro pintado en la fachada; él o la estudiante inocente que reclama su libertad, aquella imagen que conmueven porque se invoca la simbología de la juventud como figura de pureza y fuerza. Ya se crearon esos héroes con pies de barro que lanzan cocteles molotovs, incendian estaciones de metro o de bus, matan a quien intente retirar una barricada, sus llamadas "guarimbas". Todas las cifras son sumarias, dicen, tantos muertos, torturas, sin argüir razones y sin esperar que la fiscalía se pronuncie (hay 12 efectivos detenidos por abuso de poder), todo circula en el dominio de la generalización para que cualquier persona, en cualquier parte del planeta, pueda identificarse y completar la historia. Todo, todo, es turbio, tergiversado, es el idioma de Babel, el idioma del trabalenguas, para que nadie entienda lo que sucede de verdad y cualquier intervención suceda bajo ese velo de la confusión, y el "debe ser una dictadura, debe ser porque se lo merecían", se imponga. La turba está lanzada en las calles, no han cesado desde hace un mes, en medio de barrios de clase alta, y media, con la anuencia de las alcaldías y de algunos vecinos, los otros, los, y las, que tiene miedo, mantienen una actitud cautelosa, su temor hacia lo que se les ha dicho que es un peligro, les oscurece la mirada y, aunque deploren no poder salir de sus casa y andar en medio de la basura y el peligro, prefieren eso con tal de que el gobierno se venga abajo y así no ser "desclasado-as", gente que no tiene un "lugar en el mundo" del orden de "lo material". El mundo entero está coludido sobre la falta de confianza en la democracia en Venezuela. Es curioso que también arremetan contra Cristina Fernández, contra Correa, ahora, en la prensa local, contra Dilma Roussef... no es espontáneo todo esto, no lo creo, es una guerra no declarada entre dos propuestas de lectura, una que no quiere más "condenados" en el mundo, y la otra, que sacrifica generaciones enteras a la "selección natural".
Decididamente, no me resulta espontáneo sentir simpatía por los primeros, aunque la violencia, sea de donde sea y venga de quien venga, me parece terrible, devastadora. Tal vez sí se pueda cambiar las cosas, aferrándose al sosiego y a la idea de paz, al menos, es otra forma de acorralar a la violencia.
Y es ahí donde quiero llegar. En el fondo creo que la gente que abomina del gobierno bolivariano cree en sus fobias, las alimenta, no es capaz de ponerlas en duda. Es un pensamiento profundamente lógico contra un pensamiento analítico. Es decir, el silogismo de base: si hay tres chavistas agresivos, entonces todos son agresivos, y si dicen que apuestan a un Estado fuerte y que controla, es que son comunistas. Y esa simpleza de razonamiento se ha ido imponiendo hasta la ceguera, de ahí la violencia de los grupos violentos, que utilizan métodos sediciosos, no de protesta. El hecho de que empiecen a amedrentar a los vecinos, que amenacen en algunos estados a los comerciantes, que pidan que se paguen cupos (sic) para que una persona pueda transitar por su propia calle, para que alguien circule incluso a pie, es inquietante.
El problema es comprender por qué tanta gente dice lo contrario de lo que sucede aquí, me niego a pensar que son deshonestos y que están detrás de un golpe. No lo puedo creer.
Tengo tantas lagunas en la historia, sobre el golpe de Allende, sobre Velasco Alvarado, sobre Sendero, todo eso, no, no es gratuito... creo que toca hacerse la pregunta,
Lo que siento es que todo esto es un gran complot contra la inteligencia, la conciencia razonada, es terrible. La arremetida mediática continúa, no cesa, todos los días hay algún rumor nuevo, hoy es el de que venía gente del estado de Táchira (donde empezó todo) a "incendiar Caracas". Las palabras apelan al miedo y a la confusión. Una cosa está clara, pero la opinión pública sigue insistiendo en decir lo contrario: el supuesto quórum de pedido de diálogo, que ya lo hay, hace una semana que se reúnen los sectores democráticos de oposición, incluso el pleno de los empresarios, pero los estudiantes, que dicen "tener reivindicaciones", no aceptan sentarse a dialogar, abominan de la Unasur y es seguro que no lo harán porque sus líderes Capriles, Machado y López, les han dado la consigna de que representan "al castro-comunismo" en América Latina, y que si ellos quieren libertad, tienen que seguir presionando como sea hasta implantar el caos general y lograr una intervención. Esa parece la consigna.. Unos están con la lógica del libre mercado y el neoliberalismo, y los otros con el Estado social y la fuerza colectiva (lo he repetido hasta la saciedad) entonces, no sé cómo pueda calmarse este violencia, porque hay un gran movimiento continental para quien, en Venezuela, "ca merde" como se dice en francés y entonces sigan en la lista de "personas non gratas", Correa, Morales, Fernández, y por qué no Roussef, que pronto enfrenta elecciones... No sé, algo me dice que mi intuición va por ese lado...
Mientras tanto el lenguaje me parece aun más falso, más artificial y más fascista. Como decía Barthes, el lenguaje es muchas veces fascista, si es que no se le somete a la prueba de la escritura y de la duda. Las redes sociales han facilitado ese uso del lenguaje en su forma más básica, más autista y tirana. Hay que ver la cantidad de Ipods, Iphones, que circulan en estas manifestaciones que se han tornado tan temerarias. Hay un nuevo orden de vigilancia y persecución que es más fuerte que cualquier análisis reflexivo, que cualquier libro. Los libros son sus enemigos porque piden paciencia, reflexión. Es esta épica de época, con sus héroes de pies de barro.
Termino pensando que voy a confiar, sí, voy a confiar en que la inteligencia y la creatividad se impongan.
mercredi, février 26, 2014
La serenidad
La violencia es uno de los temas más difíciles de analizar, el que nos confronta con nuestros límites para comprender. Pienso en cuando Hannah Arendt escribió su Informe sobre Eischmann, los ataques que recibió cuando se atrevió a decir que la violencia muchas veces es banal, que somos capaces de ser violento.as y de hacer tanto daño- Lo que ha venido sucediendo este mes de febrero en Venezuela, nos puede llevar a analizar muchos aspectos en nuestras democracias, qué sucede para que se bloqueen los canales de diálogo y de reflexión. En lo personal, la violencia me desarma, me deja sin lenguaje y solo se puede tener ideas vagas. Pese a eso, intento una reflexión. Estas reacciones violentas descubren una falta de diálogo, una ruptura en la comunicación. Hay una retórica cultural que es reactiva que no razona sino que condena, persigue, que busca culpables. Hay un ambiente de angustia general, de miedo al futuro, de incertidumbre. Estamos en una etapa de crisis de modelos y paradigmas, dentro de esa confusión, es difícil que se pueda escuchar la palabra del otro.a, la atención está deformada por el ruido y la angustia en tratar de comunicar. Hay muchas cosas en las que se ha avanzado en Venezuela, una participación civil importante, una democracia protagónica que a la larga dará sus frutos. Los avances no son invenciones, son ciertos. Sin embargo se carece de análisis y de autocrítica. Hay una mística que domina, y esa mística no facilita la reflexión. Tal vez una manera de salir de esa trampa sea pasar a una consolidación de valores de convivencia sólidos, el problema es que esos valores seguirán (al menos por un tiempo) ligados a la religión, de ahí que las reacciones hayan sido frenadas por una compasión, una noción cristiana del prójimo. Muy pocas personas pueden trabajar interiormente de manera autónoma, prescindiendo de la religión. No se llega todavía a eso porque los valores que dominan son demasiado individuales, egoístas, poco solidarios y desconocen una parte de la realidad (¿cuántos jóvenes burgueses han puesto los pies en un pueblo joven, cuántos se conocen?). Hacer que la empatía sea la relación con el otro.a el adverso, el de otra tendencia política, incluso la más radical, no es fácil, exige un enorme autocontrol, una afirmación de Eros sobre Tánatos. La tarea más difícil entonces es lograr que ese capital simbólico que han logrado con los años de revolución (que es cultural, es decir, salir de la dominación simbólica para ser creativos y no pasivos) debe ser compartido, dialogante y no monologante. La mayoría de la población en Venezuela ha reaccionado con empatía al ver que se estaban cometidiendo excesos, que se estaba cayendo en una violencia oscura y sin sentido. ¿Qué modelo económico desean para ellos y ellas? Eso lo pueden decidir en el debate democrático, siempre está la posibilidad del acuerdo, de la complementaridad. Tal vez esa sea la idea, no ver al adversario como enemigo sino como complemento.
También hemos visto que este debate era internacional a través de las redes sociales y del rol perverso de los medios de comunicación. Han actuado de forma abusiva incitando no al diálogo sino a la contienda y al enfrentamiento. En toda Latinoamérica nos hacen falta medios que fomenten el diálogo y la réflexión y estamos en manos de la doxa y la opinión manejada por grandes transnacionales. En toda América latina estamos reintentando una democracia protagónica, solidaria, vitalista, que no se estropee por la ceguera de unas cuantas personas. Tal vez se ha instalado el sentir antes que el pensamiento, en contra del convencimiento de que se posee la verdad. Se ha instalado la duda de si se puede aceptar vivir en medio de una división tan dolorosa, de si se puede avanzar de manera ciega, instalando el miedo y no la serenidad y el apego a los valores comunes. Desconocer el valor humano de una parte de la población (la más vulnerable) de un país es una barbarie. No es la respuesta a ningún malestar social. El desarraigo de las clases altas y medias ha generado una respuesta muy violenta. El gobierno puede integrar a su reflexión esta forma de reacción, no ignorarla, integrarla. No sé si sea ingenua, pero siempre confío en que las personas, dependiendo a qué situación se confronten, pueden sacar lo mejor de sí mismas.
Nosotros que podemos ser siempre mejores, decía Rilke.
También hemos visto que este debate era internacional a través de las redes sociales y del rol perverso de los medios de comunicación. Han actuado de forma abusiva incitando no al diálogo sino a la contienda y al enfrentamiento. En toda Latinoamérica nos hacen falta medios que fomenten el diálogo y la réflexión y estamos en manos de la doxa y la opinión manejada por grandes transnacionales. En toda América latina estamos reintentando una democracia protagónica, solidaria, vitalista, que no se estropee por la ceguera de unas cuantas personas. Tal vez se ha instalado el sentir antes que el pensamiento, en contra del convencimiento de que se posee la verdad. Se ha instalado la duda de si se puede aceptar vivir en medio de una división tan dolorosa, de si se puede avanzar de manera ciega, instalando el miedo y no la serenidad y el apego a los valores comunes. Desconocer el valor humano de una parte de la población (la más vulnerable) de un país es una barbarie. No es la respuesta a ningún malestar social. El desarraigo de las clases altas y medias ha generado una respuesta muy violenta. El gobierno puede integrar a su reflexión esta forma de reacción, no ignorarla, integrarla. No sé si sea ingenua, pero siempre confío en que las personas, dependiendo a qué situación se confronten, pueden sacar lo mejor de sí mismas.
Nosotros que podemos ser siempre mejores, decía Rilke.
lundi, février 24, 2014
Black out
Yo espero que la gente de la oposición reflexione y salga de este "black out" en que está sumergida. Esta madrugada me despertó el sonido de una corneta que no dejó de sonar. Vivo en la zona sur este de la ciudad, sobre las colinas, que son residenciales y de estratos altos. La gente intenta circular a través de barricadas de basura que han sido depositadas para impedir el tránsito. No sé cómo llegan aquí, pero a lo mejor esa corneta estaba llamando a la gente a despertarse para empezar las acciones de bloqueo. En las redes sociales se hacían nuevos llamados a ejercer los mismos actos violentos de los últimos días. Si se bloqueasen las calles de Miraflores y San Isidro, ¿qué haría la población en Lima? Estos no es una "protesta pacífica", están tratando de paralizar la ciudad y a otros sectores del país. Han cerrado el acceso del aeropuerto a Caracas, no sé,... esto es realmente agotador....
ahora, la ciudad está en una calma tensa. No sé qué piensan hacer, pero, alguien de naturaleza sensible, no puede evitar sentir aprehensión... . Es inextricable para una extranjera, pero, para los venezolanos y venezolanas, no. Han vivido esta situación varias veces. Son métodos deplorables los que se emplean para crear el caos y la anarquía...
Voy a escribir sobre Olympia de Gouges, hace una semana que vivo paralizada.
Tarde
acabo de venir de Las mercedes, luce tranquila, sin demasiada actividad, pero casi normal. En realidad todo se concentra en estos sectores del este y sur oeste, pese a eso, la gente circula tranquila y sigue sus actividades. Así que me pongo a trabajar.
ahora, la ciudad está en una calma tensa. No sé qué piensan hacer, pero, alguien de naturaleza sensible, no puede evitar sentir aprehensión... . Es inextricable para una extranjera, pero, para los venezolanos y venezolanas, no. Han vivido esta situación varias veces. Son métodos deplorables los que se emplean para crear el caos y la anarquía...
Voy a escribir sobre Olympia de Gouges, hace una semana que vivo paralizada.
Tarde
acabo de venir de Las mercedes, luce tranquila, sin demasiada actividad, pero casi normal. En realidad todo se concentra en estos sectores del este y sur oeste, pese a eso, la gente circula tranquila y sigue sus actividades. Así que me pongo a trabajar.
samedi, février 22, 2014
Las pasiones
la pasión, nubla la vista. Hay una pasión por tratar de entender qué está pasando aquí, cómo es posible que las manifestaciones terminen en tanta violencia. Ayer salí a hacer compras por Las mercedes, salgo todos los días, pero no precisamente a comprar, todo parecía haber vuelto a la normalidad, pero es imposible saber cuánto durará. Hay algo que hay que tener en cuenta: escribir, comprometerse en la política, nos confrontará siempre con nuestros límites, con los límites que tenemos para comprender. Hay palabras que no son oídas, la de los pobres, por ejemplo. Hay un prestigio que da el dinero y que no se pone en duda. ¿Qué necesidad tendría el gobierno de Venezuela en suicidarse con el empleo de la violencia como dice la oposición? Los bolivarianos son pacíficos. Eso no impide que no haya gente violenta. Pero, de ahí a tomar la parte por el todo, es absurdo. La oposición vive con la idea de que le robaron las elecciones, como si no existiese un gobierno y como si ellos hubiesen estado esperando el momento de recuperarlo. Es casi imposible creerles que no están, o al menos un sector, detrás de un intento de golpe. Discernir con claridad en estos casos, no es fácil. Yo le tengo pánico a la violencia, a la física, pero también a la verbal, y a aquella que se teje con imágenes.
Dos marchas están previstas hoy. Y la tensión sigue, menos dominante, pero sigue. Los sectores del este permanecen revueltos, con estos jóvenes extraños que no dejan de quemar llantas, causar destrozos y que siembran el caos. En los otros sectores de la ciudad, no han habido mayores disturbios. En el sur-oeste, que es donde estoy, las cosas son calmas, casi no hay piquetes, salvo concentraciones de gente.
Necesito dejar de ver imágenes. He estado muy involucrada, tratando de hacer circular la información que no llega a otros países, tratando de observar, analizar, todo eso bajo una presión fuerte.
Pensaba ir a ver la marcha de mujeres por la paz, pero no sé si podré. Me hice la pregunta esta mañana, ¿por qué estamos obligadas muchas veces a opinar? Tal vez porque cuando estás en medio de calumnias, la necesidad por restablecer un mínimo de relación con la realidad, se impone. Hay una relación entre le lenguaje y la realidad, aunque siempre contenga una ficción. Cada versión está encerrada en lo que podemos ver, es por ello que me dan pánico los discursos totalizantes y radicales, prefiero a la gente que duda y se detiene a observar. ¿Qué hacer cuando una situación te obliga opinar, a pensar? A veces eso se impone, y es allí donde tenemos que aceptar que no siempre podemos dar respuestas vagado tímidas, que tenemos que hablar. Retratar las cosas es ya una manera de implicarse.
Durante el desayuno conversamos con Olivier, hay tanta información contradictoria que es un rompecabezas. Ambos sectores están convencidos que detentan la verdad. Por eso, el diálogo parece imposible, aunque ayer vi imágenes de jóvenes dirigentes estudiantiles que se sentaban a hablar a gritos. Al menos estaban sentados frente a frente. Espera entonces..
Dos marchas están previstas hoy. Y la tensión sigue, menos dominante, pero sigue. Los sectores del este permanecen revueltos, con estos jóvenes extraños que no dejan de quemar llantas, causar destrozos y que siembran el caos. En los otros sectores de la ciudad, no han habido mayores disturbios. En el sur-oeste, que es donde estoy, las cosas son calmas, casi no hay piquetes, salvo concentraciones de gente.
Necesito dejar de ver imágenes. He estado muy involucrada, tratando de hacer circular la información que no llega a otros países, tratando de observar, analizar, todo eso bajo una presión fuerte.
Pensaba ir a ver la marcha de mujeres por la paz, pero no sé si podré. Me hice la pregunta esta mañana, ¿por qué estamos obligadas muchas veces a opinar? Tal vez porque cuando estás en medio de calumnias, la necesidad por restablecer un mínimo de relación con la realidad, se impone. Hay una relación entre le lenguaje y la realidad, aunque siempre contenga una ficción. Cada versión está encerrada en lo que podemos ver, es por ello que me dan pánico los discursos totalizantes y radicales, prefiero a la gente que duda y se detiene a observar. ¿Qué hacer cuando una situación te obliga opinar, a pensar? A veces eso se impone, y es allí donde tenemos que aceptar que no siempre podemos dar respuestas vagado tímidas, que tenemos que hablar. Retratar las cosas es ya una manera de implicarse.
Durante el desayuno conversamos con Olivier, hay tanta información contradictoria que es un rompecabezas. Ambos sectores están convencidos que detentan la verdad. Por eso, el diálogo parece imposible, aunque ayer vi imágenes de jóvenes dirigentes estudiantiles que se sentaban a hablar a gritos. Al menos estaban sentados frente a frente. Espera entonces..
lundi, février 17, 2014
La crisis de consumistas en Venezuela
Nada lleva a pensar que las manifestaciones de estudiantes en Venezuela sean realmente sea un reclamo de mejoras sociales, calidad de vida, garantía en la educación de buena calidad, etc. Yo dije que esto tiene que ver con "hábitos de consumo", de ahí que todo haga pensar que es una de esas "crisis de consumo" que produce nuestro tiempo. Primero, las contradicciones en que caen, los manifestantes piden que se libere a los detenidos, sin embargo acusan al gobierno de ser los responsables de los actos vandálicos y muertes de estos últimos días, se supone que eran "chavistas", ¿por qué piden entonces su liberación?
Lo otro es que la escasez, otro argumento contradictorio, escasean algunos productos, sí, pero no hay una "escasez" en el sentido estricto del término. La interpretación que ellos y ellas hacen es a partir de "hábitos de consumo" locales, es decir, su interpretación del consumo es distinta de la del resto del contienen, por ejemplo, Perú (se han enterado cuenta de que hay crisis en el mundo entero?) y este gobierno no les garantiza ese consumo que no tiene límites (es el deseo que está en el objeto y el sujeto desaparece) como si fuesen aves con el pico siempre abierto, sino que propone lo contrario, disminuirlo e invertir en valores durables y colectivos (este es una crisis de modelo capitalista que está buscando uno nuevo, dando preponderancia a lo social y el acceso a servicios básicos, educación, salud) . El problema es cómo concientizar sobre la crisis energética que se vive a nivel mundial, de la crisis del modelo de vida que domina todavía y fomentar una conciencia ecológica y la responsabilidad que conlleva: modificaciones de conducta individual y colectiva. Hay mucho parecido con la crisis que vivió recientemente el Brasil, donde la gente que manifestaba pertenecía a clases sociales acomodadas. Aquí hay una clase media y una clase media alta, secundada por una clase ascendente que se situaría al centro y que ha logrado aumentar su consumo. El problema es cómo puede hacer un gobierno para no ser satanizado cuando decide atacar a los grandes monopolios, la especulación y el acaparamiento. No es fácil abandonar la idea establecida que la izquierda no gobierna si no es a través del miedo, la represión y la manipulación y aceptar que si se mantiene es porque elogia la adhesión a lo que propone. Esta "falsa revuelta" (que esconde los rumores de golpe), para llamarla así, empezó al mismo tiempo que la cruzada del gobierno contra empresarios sin escrúpulos, fijando precios, controlando la producción. Hay dos formas de ver las cosas, aquellos que creen que el libre mercado lo regula todo (la mano invisible que es visible ahora!), y aquellos que piensan que la única manera de controlar el mercado es una cambio de reglas de juego, solo que ese cambio no es solo de facto, es también cultural. Latinoamérica es el contienen con más desigualdades sociales y donde se pagan menos impuestos. Y es ahí donde estos jóvenes no siguen, ni desean seguir este proceso: ello.as con consumidores y lo quieren ilimitado. Las clases más marginales, aquellas que no han madurado al mismo tiempo que este proceso, se mimetizan con aquellas que consideran que su "desclasamiento es inminente" (y se convierten en nihilistas) y pasan a hacer lo que en sicoanálisis se llama identificación introyectiva (se identifican con los valores de los que dominan) y protestan a su lado. Si no, no se entiende que hace gente de clase media baja aplaudiendo a los manifestantes. Es todo un trabajo de alienación constante, del día, que todos y todas vivimos. La identidad de la persona está en lo material, en el mito del bienestar material como finalidad máxima de la existencia
Por eso, también es un choque de clases, aquellos que tienen miedo de perder estatus quo, y aquellos que ha recuperado una vida digna en estos catorce años de revolución y quieren ser como ello-as. La revolución de ideas no los toca. Deberían inscribir en sus paneles y carteles: no queremos ser socialistas, no somos idealistas, somos consumistas y capitalistas.
El problema es que no pueden pasar por encima de más de la mitad de la población, su dinero no les compra la democracia, aunque no me atrevería a decir que no. Este gobierno ha dado claras señales (aunque una buena parte del planeta no lo ve ni desea verlo) de que es sumamente respetuoso de las libertades individuales. Redefinir el término de "socialismo" que todo el mundo confunde con comunismo como estuviésemos todavía en la época de la guerra fría (sic).
No se conoce un solo pliego de reclamo, salvo las acusaciones de tortura: si le hubiesen tocado un solo pelo a uno de esto.as manifestantes, las imágenes hubiese recorrido las redes sociales a velocidad luz, además no es imposible que un policía se exceda, eso sucede en Chile, en Francia, y en cualquier democracia, lo que no significa que no se castigue a quien lo haga. En resumen, el gobierno está maniatado y contra la pared por el poder mediático internacional que ve con una sonrisa de medio lado que se venga abajo el gobierno bolivariano y que el espectro de Chávez desaparezca de América Latina, y esta burguesía y neo-burguesía , o aspirante, que los amenaza con que si le tocan un pelo chilla. Los clichés responden a años de lavado de cerebro. Que lo.as analistas digan que el 80% de los medios lo maneja la oposición, que la desigualdad (y no solo la pobreza) social ha disminuido de forma contundente, que el analfabetismo ha desaparecido, da igual, oídos sordos y ceguera. Todavía hace falta saber leer... y la comprensión de lectura no ha llegado ahí. Es decir que estos jóvenes juran que su causa es justa, así como sus madres (que acompañan) los secundan, los acompañan, los miman y los alientan a reclamar la caída del gobierno de Maduro. Ello.as, mismos se creen que están haciendo algo por su país, aunque lo hundan en el caos. Catorce años no les ha servido para comprender que ha sucedido, encerrados en el mundo virtual que reproduce espacios donde nada parece haber cambiado, y que son un enclave de norteamérica en Venezuela, islas. Se han creado una serie de repúblicas autocráticas y fundamentalmente consumistas (ahí creo que el poder de los medios, twitter, facebokk, no necesitan hacer nada para mantener al mundo entero a sus pies). El vacío de sentido (y de contenido) de esta protesta que la derecha más radical aprovecha, es ese, más que apostar por el diálogo y la democracia. De ahí se entiende por qué, cuando el Presidente Maduro impuso una regulación de precios, las colas fuesen gigantescas, tanto de pobres, como de clases medias. El "ecosocialismo" no es una tarea de unos cuantos años, son varias generaciones que tardarán en aprender a vivir en un mundo menos sometido a la sociedad de consumo. Creo que esta Venezuela es un laboratorio sorprendente. Lo que duele es la falta de identificación de las clases altas con las clases populares que son las que han mejorado realmente su calidad de vida con este gobierno, su falta de discernimiento para no caer en la provocación fácil de la xenofobia (decir que Venezuela malgasta su dinero apoyando a otros países de Latinoamérica, minando la economía nacional, es mezquino) y el mito de que se quedarán con las arcas vacías. !Pasar de una sociedad del despilfarro a una sostenible y austera es como trasladarlos a otro planeta! De todas maneras su modelo no calza con este, por eso se escudan en argumentos que son falsos. Yo creo que ni siquiera se dan cuenta. Una de las formas de hacerles frente es el arte y la cultura en las calles, ante su frivolidad y su ceguera, es un buen antídoto. Esperemos que razonen y decidan que la democracia es aceptar que una mayoría votó por este modelo, con su fallas y sus errores. No es un modelo acabado ni dogmático, pero a fuerza de agredirlo el diálogo se puede cerrar, y eso sí que es triste.
Otro detalle es que se busque debilitar la integración latinoamericana. Todo esto sucede poco tiempo después del éxito de la CELAC y cuando ciertos organismos internacionales le dieron su apoyo, la ONU y la OEA. La política es perversa y no es se puede reducir al cliché de estudiantes y población descontenta, es mucho más complejo.
Lo otro es que la escasez, otro argumento contradictorio, escasean algunos productos, sí, pero no hay una "escasez" en el sentido estricto del término. La interpretación que ellos y ellas hacen es a partir de "hábitos de consumo" locales, es decir, su interpretación del consumo es distinta de la del resto del contienen, por ejemplo, Perú (se han enterado cuenta de que hay crisis en el mundo entero?) y este gobierno no les garantiza ese consumo que no tiene límites (es el deseo que está en el objeto y el sujeto desaparece) como si fuesen aves con el pico siempre abierto, sino que propone lo contrario, disminuirlo e invertir en valores durables y colectivos (este es una crisis de modelo capitalista que está buscando uno nuevo, dando preponderancia a lo social y el acceso a servicios básicos, educación, salud) . El problema es cómo concientizar sobre la crisis energética que se vive a nivel mundial, de la crisis del modelo de vida que domina todavía y fomentar una conciencia ecológica y la responsabilidad que conlleva: modificaciones de conducta individual y colectiva. Hay mucho parecido con la crisis que vivió recientemente el Brasil, donde la gente que manifestaba pertenecía a clases sociales acomodadas. Aquí hay una clase media y una clase media alta, secundada por una clase ascendente que se situaría al centro y que ha logrado aumentar su consumo. El problema es cómo puede hacer un gobierno para no ser satanizado cuando decide atacar a los grandes monopolios, la especulación y el acaparamiento. No es fácil abandonar la idea establecida que la izquierda no gobierna si no es a través del miedo, la represión y la manipulación y aceptar que si se mantiene es porque elogia la adhesión a lo que propone. Esta "falsa revuelta" (que esconde los rumores de golpe), para llamarla así, empezó al mismo tiempo que la cruzada del gobierno contra empresarios sin escrúpulos, fijando precios, controlando la producción. Hay dos formas de ver las cosas, aquellos que creen que el libre mercado lo regula todo (la mano invisible que es visible ahora!), y aquellos que piensan que la única manera de controlar el mercado es una cambio de reglas de juego, solo que ese cambio no es solo de facto, es también cultural. Latinoamérica es el contienen con más desigualdades sociales y donde se pagan menos impuestos. Y es ahí donde estos jóvenes no siguen, ni desean seguir este proceso: ello.as con consumidores y lo quieren ilimitado. Las clases más marginales, aquellas que no han madurado al mismo tiempo que este proceso, se mimetizan con aquellas que consideran que su "desclasamiento es inminente" (y se convierten en nihilistas) y pasan a hacer lo que en sicoanálisis se llama identificación introyectiva (se identifican con los valores de los que dominan) y protestan a su lado. Si no, no se entiende que hace gente de clase media baja aplaudiendo a los manifestantes. Es todo un trabajo de alienación constante, del día, que todos y todas vivimos. La identidad de la persona está en lo material, en el mito del bienestar material como finalidad máxima de la existencia
Por eso, también es un choque de clases, aquellos que tienen miedo de perder estatus quo, y aquellos que ha recuperado una vida digna en estos catorce años de revolución y quieren ser como ello-as. La revolución de ideas no los toca. Deberían inscribir en sus paneles y carteles: no queremos ser socialistas, no somos idealistas, somos consumistas y capitalistas.
El problema es que no pueden pasar por encima de más de la mitad de la población, su dinero no les compra la democracia, aunque no me atrevería a decir que no. Este gobierno ha dado claras señales (aunque una buena parte del planeta no lo ve ni desea verlo) de que es sumamente respetuoso de las libertades individuales. Redefinir el término de "socialismo" que todo el mundo confunde con comunismo como estuviésemos todavía en la época de la guerra fría (sic).
No se conoce un solo pliego de reclamo, salvo las acusaciones de tortura: si le hubiesen tocado un solo pelo a uno de esto.as manifestantes, las imágenes hubiese recorrido las redes sociales a velocidad luz, además no es imposible que un policía se exceda, eso sucede en Chile, en Francia, y en cualquier democracia, lo que no significa que no se castigue a quien lo haga. En resumen, el gobierno está maniatado y contra la pared por el poder mediático internacional que ve con una sonrisa de medio lado que se venga abajo el gobierno bolivariano y que el espectro de Chávez desaparezca de América Latina, y esta burguesía y neo-burguesía , o aspirante, que los amenaza con que si le tocan un pelo chilla. Los clichés responden a años de lavado de cerebro. Que lo.as analistas digan que el 80% de los medios lo maneja la oposición, que la desigualdad (y no solo la pobreza) social ha disminuido de forma contundente, que el analfabetismo ha desaparecido, da igual, oídos sordos y ceguera. Todavía hace falta saber leer... y la comprensión de lectura no ha llegado ahí. Es decir que estos jóvenes juran que su causa es justa, así como sus madres (que acompañan) los secundan, los acompañan, los miman y los alientan a reclamar la caída del gobierno de Maduro. Ello.as, mismos se creen que están haciendo algo por su país, aunque lo hundan en el caos. Catorce años no les ha servido para comprender que ha sucedido, encerrados en el mundo virtual que reproduce espacios donde nada parece haber cambiado, y que son un enclave de norteamérica en Venezuela, islas. Se han creado una serie de repúblicas autocráticas y fundamentalmente consumistas (ahí creo que el poder de los medios, twitter, facebokk, no necesitan hacer nada para mantener al mundo entero a sus pies). El vacío de sentido (y de contenido) de esta protesta que la derecha más radical aprovecha, es ese, más que apostar por el diálogo y la democracia. De ahí se entiende por qué, cuando el Presidente Maduro impuso una regulación de precios, las colas fuesen gigantescas, tanto de pobres, como de clases medias. El "ecosocialismo" no es una tarea de unos cuantos años, son varias generaciones que tardarán en aprender a vivir en un mundo menos sometido a la sociedad de consumo. Creo que esta Venezuela es un laboratorio sorprendente. Lo que duele es la falta de identificación de las clases altas con las clases populares que son las que han mejorado realmente su calidad de vida con este gobierno, su falta de discernimiento para no caer en la provocación fácil de la xenofobia (decir que Venezuela malgasta su dinero apoyando a otros países de Latinoamérica, minando la economía nacional, es mezquino) y el mito de que se quedarán con las arcas vacías. !Pasar de una sociedad del despilfarro a una sostenible y austera es como trasladarlos a otro planeta! De todas maneras su modelo no calza con este, por eso se escudan en argumentos que son falsos. Yo creo que ni siquiera se dan cuenta. Una de las formas de hacerles frente es el arte y la cultura en las calles, ante su frivolidad y su ceguera, es un buen antídoto. Esperemos que razonen y decidan que la democracia es aceptar que una mayoría votó por este modelo, con su fallas y sus errores. No es un modelo acabado ni dogmático, pero a fuerza de agredirlo el diálogo se puede cerrar, y eso sí que es triste.
Otro detalle es que se busque debilitar la integración latinoamericana. Todo esto sucede poco tiempo después del éxito de la CELAC y cuando ciertos organismos internacionales le dieron su apoyo, la ONU y la OEA. La política es perversa y no es se puede reducir al cliché de estudiantes y población descontenta, es mucho más complejo.
jeudi, février 13, 2014
La zona gris, ¿qué está sucediendo en Venezuela?
La zona gris
Escribo este post tratando de comprender qué
está pasando aquí, en Venezuela, donde la violencia del día de ayer, durante
las manifestaciones estudiantiles en diferentes partes del pais, y en Caracas, ha tenido ribetes radicales, fascitas e
intolerantes. No se trata de caer en estereotipos de malos y buenos, villanos y
mansos, es sobre todo poner en contexto este tema que es complejo, mediático y perverso. Las redes sociales, que son el mundo de lo inmaterial y de la
arbitrariedad, es donde se hace pasar por "real lo que no es real" y se ha convertido en un instrumento importante. Se manipulan imágenes,
etc. Pero, ¿qué sucede para que la violencia reemplace al diálogo, a la
palabra, al lenguaje? Estas reacciones violentas dañan el patrimonio democrático
en nuestro continente, lo brutalizan, y creo que eso es triste y es algo que nos debe llevar a reflexionat. Voy por partes. Desde las pasadas elecciones del 8 de abril del 2013,
la llamada "oposición" (la MUD, mesa de unidad democrática), la misma que
estuvo detrás del paro petrolero del 2002 y del golpe de estado contra Hugo Chávez, que la misma población detuvo reponiendo a su Presidente (se puede ver el documental de Oliver Stone en Telesur), se parece mucho a lo que está sucediendo en estos
momentos, manifestaciones violentas, grupos de infiltrados, francotiradores que
han sido la causa de tres muertos el día de ayer y que el oficilialismo atribuye
a grupos paramilitares monitoreados por la oposición, concretamente, el sector
de Voluntad popular liderado por Leopoldo López y María Corina Machado.
El clima de guerra
Repito, desde las elecciones del pasado ocho de abril,
en el que hubo once muertos de parte del oficialismo, que nadie lamentó y nadie
dio cuenta salvo algunos medios de prensa de forma aislada, la oposición nunca
ha aceptado la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro. Tampoco aceptó el de
Hugo Chávez, quien en el Foro de Porto Alegre del 2005, habló por primera vez del "Socialismo del
siglo XXI", para iniciar lo que sería el ideario de izquierda, de
inspiración variopinta, Mariátegui, Marx, Simón Rordríguez, y, por supuesto, el
sueño bolivariano de Simón Bolívar. Se produjo lo que soparía llamarse una "ruptura
epistemológica", pasar de ser dependientes y pobres a ser un país con proyecto
inclusivo, con una repartición de riquezas en lo que hasta entonces había sido
un país de desigualdades abismales; 40% de extrema pobreza, analfabetismo,
indocumentación-invisibilidad y falta de vivienda.
Con el llamado "chavismo" el nivel
de vida de los más pobres ha mejorado considerablemente, todos poseen
documentos de identidad y están protegidos por las llamadas Misiones, que son
entidades que facilitan el nexo entre el gobierno y la población más
necesitada, entre las preocupaciones sociales, políticas, y su gobierno central. Nunca antes hubo un tal cuidado
con la población, nunca se construyenron tantas viviendas, ni se hizo tanto
para que los jóvenes estén escolarizados, integrados en un proyecto de país. Esto
lo reconoce el 60% de la población que ha votado nuevamente en las elecciones
municipales por el oficialismo en octubre pasado durante las elecciones municipales. Pero, eso no cuenta para
esa otra parte que considera que el voto de esta población menos poderosa (digamos que coloreada y pobre), no
tiene valor, que es manipulada y que está condicionada (enchufada) por las ayudas sociales
que recibe (70% de presupuesto van a las prestaciones sociales). Sucede
entonces que la derecha, y la ultra derecha, que no han podido ganar las
elecciones por las urnas, pese a que el sistema electoral venezolano es
reconocido como el más transparente por la comunidad internacional y que es el
lugar donde se hacen más elecciones (veinte elecciones si no me equivoco en le periodo chavista) la derecha y sus militantes,
no reconoce que tienen un gobierno. En ellos gobierna simbólicamente el modo de
vida de Miami o Aruba, pero no aquel modelo que el gobierno bolivariano (que
tiene un partido que se llama PSUV creado por Hugo Chávez) que es solidario,
que aspira a ser autónomo y sostenible, pero, sobre todo, favorece a las
grandes mayorías. Un ejemplo es el plan vivienda Venezuela que ha contruido
600.000 viviendas, y que espera llegar a 200.000 viviendas al año. Estas
viviendas son adjuticadas contra pagos simbólicos, en función de la situación económica de la familia beneficiada.
Mitos
El desabastecimiento en Venezuela es el
problema más grave, difícil hacer entender a un.a venezolano.a que no hay
escasez si no hay "harina pan, margarina, mayonesa, leche en polvo, azúcar
blanca y aceite vegetal". Sucede que la población está acostumbrada a un
consumo de productos importados que nosotros desconocemos, salvo la harina pan,
que sirve para hacer las famosas "arepas" que toda la
población consume y que se fabrica con 30% de insumos nacionales. Pero eso no basta, mucha gente corre enloquecida a los supermercados a comprar productos en cantidades navegables creando desabastecimiento y zozobra. El desabastecimiento según el gobierno es en parte responsabilidad de los
empresarios que escamotean los artículos para generar presión sobre el gobierno que
ha empezado una cruzada contra la especulación, el acaparamiento y los precios altos. Se ha elaborado una "ley de
precios justos" que fija la ganancia en un 30%. El sector empresarial le ha
declarado la guerra al gobierno y anuncia mayor escasez. O marcharse del país.
Lo cierto es que el capital que tienen está íntegramente en el extranjero. El
dólar subsidiado, que pretendía proteger la economía del más pobre, ha servido
para enriquecer las ambiciones del más rico que lo compra barato y vende luego
a precios colosales. Cuestión de escrúpulos.
El paradigma
el paradigma de país es entonces opuesto. Unos
desean el libre mercado y el neoliberalismo y otros, el socialismo, lo
colectivo sobre lo privado, la solidadaridad sobre el individualismo, la
diversidad sobre lo único, la hospitalidad contra la xenofobia.
¿Cómo pueden entenderse? No lo sé, pero parece más claro que la derecha no
quiere esperar a elecciones. Se pretende hacer creer a la opinión internacional
que se vive en Ucrania, o que se está dando una "primavera árabe" en un país donde no hay ninguna restricción para manifestaciones, ni perseguidos
políticos, ni medios restringidos. Ayer, durante las manifestaciones, la
policía no intervino en ningún momento (por orden del gobierno, tenían indicado protegerlos!). Los francotiradores entraron a matar,
vestidos de civiles. La prensa no cesa de sembrar el miedo y alerta sin cesar a la
escasez, es el día a día de todo venezolano.a además de la violencia de los asaltos, los arrendamientos de cuentas, etc...pero, ese, es otro capítulo: la violencia es estructural, es mucho más complicada y no es de ahora, es una larga cola. La gente repite cosas como autómata, que el gobierno
interviene por todas partes (militares) que los gobiernan los cubanos, que el
dinero de Venezuela se va en subsidios a Bolivia, Ecuador, Argentina, etc...
Otra matriz es que no se produce sufiente poetróleo, y que el gobierno está en
quiebtra. No me extraña que eso no esté lejos de la realidad, el petróleo, con
un sector emnpresarial que se resiste a repatriar el dólar y que no confía ni
desea este gobienro, por más ayudas que les ofrezca, nadie, por más eficaz que sea, solo, no puede actuar. La
guerra económica, no es una invención del gobierno, es un hecho (muchas veces se le ha comparado a la guerra económica contra Salvador Allende, con una diferencia, que el ejército no estaba con el gobierno y que Allende confió mucho en la madurez de la población). Sin embargo,
basta pasearse por un supermercado para ver carne en abundancia (con precio
fijo), verduras, frutas, cereales, pero, la famosa "harina
pan". O la leche en polvo. Los venezolanos no consumen la leche evaporada.
La usan para repostería. Y, por supuesto, el azúcar blanca y el papel higiénico (que Venezuela no produce y que está sujeto a este juego perverso y especulativo).
Yo creo que la derecha, y la ultraderecha, de
la que Henrique Capriles se ha alejado por olfato político, desea un golpe,
desea que la comunidad entera piense que hay desgobierno y que el pueblo
venezolano se muere de hambre. Los que se supone que"se mueren de hambre" (qué ironía) son los
jóvenes que van y vienen a Miami, o a España, los manifestantes de ayer que se enrolan imitando los gestos de
los países de Europa o del Medio Oriente, son nihilistas, anti-comunistas
dixit, no creen en este orden democrático. No lo respetan, porque no respetan a
las personas que están detrás, incluso lo animalizan, los ven sin rostro, solo
así se entiende que algunos grupos clamen la partida de Nicolás Maduro y su
gobierno, amenacen con más violencia, con más intolerancia, promovidos y
escoltados por dos radicales de derecha: Leopoldo López y María Corina Machado.
Intuyo que la oposición aprovecha el contexto de incertidumbre que se vive a nivel planetario y que despierta miedos ancestrales, de identidad, de sentido y de futuro. Los dirigentes solo pueden proponer un modelo neoliberal que en Europa está causando estragos, de ahí la virulencia y la vehemencia de los jóvenes que buscan el "chivo expiatorio" de todos los males, este gobierno.
Intuyo que la oposición aprovecha el contexto de incertidumbre que se vive a nivel planetario y que despierta miedos ancestrales, de identidad, de sentido y de futuro. Los dirigentes solo pueden proponer un modelo neoliberal que en Europa está causando estragos, de ahí la virulencia y la vehemencia de los jóvenes que buscan el "chivo expiatorio" de todos los males, este gobierno.
Las manifestaciones
se supone que estas manifestaciones empezaron
para reclamar la libertad de los estudiantes que habían atacado la casa del
Gobernador del Táchira, agredido a su esposa y su familia, repudiados primero
por esos mismos estudiantes que ahora mismo no aceptan la reglas de la ley y la
convivencia democrática. Una clase se siente superior a otra y legisla sola.
¿Curioso, no? Ayer se destruyó la sede la Fiscalía de la nación, se estropearon
bancas, se quemaron autos, se lanzaron bombas molotov, mientras el resto de
estudiantes mordía la carnada de que manifestaban "pacíficamente".
No puede haber diálogo si no se reconoce con
respeto a su interlocutor, 60% de venezolanos y venezolanos están detrás de
este gobierno, han votado por un proyecto y ese deseo, tiene que ser respetado.
Que los demás piensen que este modelo económico no los satisface, que desean
otra cosa para ellos, es su derecho, pero, sin caprichos, tendrán que asumir el voto democrático y la reglas del
juego constitucionales. No sé qué otra
salida puede haber, o sí, la que enarbola Leopoldo López y María Corina, la de
la salida violenta. Sea como sea.
Venezuela en cifras
1.El 93% de la población se ubica en la tasa de escolaridad primaria.
2. La reducción de la pobreza ha sido de 49% y el de extrañe pobreza, de 27% al 7,3% entre 1998 (fecha del inicio del gobierno de Hugo Chávez y el 2011).
3. La matrícula de escolaridad universitaria es el segundo de América Latina y el quinto en el mundo, según la Unesco.
Medios de prensa con mayor difusión
de oposición: Tal cual, El universal, El Nacional.
moderados: Últimas noticias.
oficialistas; Correo del Orinoco, Vea.
canales de televisión en información:
oposición: Globovisión.
oficiales: Telesur (a nivel continental), Venezolana de televisión.
Venezuela en cifras
1.El 93% de la población se ubica en la tasa de escolaridad primaria.
2. La reducción de la pobreza ha sido de 49% y el de extrañe pobreza, de 27% al 7,3% entre 1998 (fecha del inicio del gobierno de Hugo Chávez y el 2011).
3. La matrícula de escolaridad universitaria es el segundo de América Latina y el quinto en el mundo, según la Unesco.
Medios de prensa con mayor difusión
de oposición: Tal cual, El universal, El Nacional.
moderados: Últimas noticias.
oficialistas; Correo del Orinoco, Vea.
canales de televisión en información:
oposición: Globovisión.
oficiales: Telesur (a nivel continental), Venezolana de televisión.
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