No sé cómo pasa tanto tiempo sin que escriba en este espacio, como mi interior se pierde en el exterior y me deja deshabitada. Es eso, la cantidad de energía que invierto para afrontar el afuera, tan poco fuerte en significantes. Tal vez mi insignificancia me lleva a escribir, y, al mismo tiempo, me obliga.
Ayer me enteré de la muerte de un amigo escritor, Carlos Calderón Fajardo. Los diarios están llenos de noticias en su nombre, pero vivo siempre sintió que no se le prestaba atención. Recuerdo nuestra última visita a Ayacucho, sus frases generosas, su frustración siempre latente en un medio un tanto mezquino. La tristeza es que cada persona que se va se lleva algo de nosotroAs...
es duro.
recibido una carta de agradecimiento de un alumno mío en la universidad de Toulouse con una gran alegría. Me doy cuenta de que cuando se hace las cosas con cuidado y cariño, siempre hay respuesta. Al menos esto confirma mi intuición de que se puede lograr hacer que el lenguaje vincule, cree nexos. Yo que he preparado con mucho cariño mis clases, he recibido mi recompensa. (merci Simón)
Me gustaba observar a mis estudiantes, tan jóvenes, tan nuevos, como esa masa joven y suave donde se puede dejar huellas... ha sido bonito.
emprendemos rumbo a México, mi México... es una emoción, es intenso saber que vuelvo sobre mis pasos...
jeudi, avril 30, 2015
dimanche, avril 12, 2015
sobre la indiferencia y las escuelas a bajo precio
"Odio los indiferentes, pienso que vivir es resistir; No puede haber solamente hombres, extranjeros a la ciudad. Un hombre no puede vivir realmente sin ser ciudadano y resistir. La indiferencia es la abulia, el parasitismo y la cobardía, no la vida. Por eso detesto a los indiferentes. " Antonio Gramsci.
este párrafo que vengo de citar me habla mucho y me habla porque tiene que ver no con detestar a los indiferentes, que es el lado trágico de mucha gente, por lo que termina conmoviéndome, sino porque es el grado cero del lenguaje, es el lenguaje parasitario, alienado, totalitario, y eso sí, me aterra. Hablando de lenguaje, tendría que hablar también de lenguaje y comunicación. Estamos en la época de la comunicación, expresamos necesidades, intenciones, pero rara vez sentimientos y emociones verdaderas. Es decir, que el lenguaje sea una manera de recorrer ese centro de nosotroas como personas enteras, vivas, no es ahora un problema que preocupe a nadie, a tal punto nuestro lenguaje se ha impregnado de la economía, del interés, de la ganancia. Hemos olvidado la generosidad de una frase, de lanzarse a recorrerla con aliento poético, de perderse en ella. En todo esto, me ha impactado algunos discursos de la Cumbre de las Américas, donde se ha hablado de política, pero, sobre todo, en algunos casos concretos, de seres humanos, de personas concretas. Es esa nueva forma de ejercer la política, sin el sesgo maquiavélico, perverso, y cínico en que han sido entrenados tantos hombrecitos de saco y corbata (pienso en el discurso retórico y vano de Barak Obama, que resonó todavía más porque estaba siendo escuchado por un grupo de gente que no se ha olvidado de hablar, de decir, no solo de comunicar), y aunque el saco y corbata sigan siendo el símbolo de una forma de dominación, ¿alguna vez se han preguntado los hombres por qué son tan dóciles en el uso del hábito?
Retomo el hilo, pensaba, ahora que dicto clases en la universidad de Toulouse, a alumnos del tercer año de literatura, que hay una fenómeno de globalización palpable, los mismos gustos, los mismos modelos, la misma indiferencia, la hegemonía del modelo nortemaericano se ha extendido en el planeta y los hace verse como modelo y paradigma con cierta arrogancia boba. Todo el mundo conoce la imagen esmaltada pero no el interior de las casas, conocen la propaganda y no la realidad. Estamos en un mundo globalmente alienado y monitorerado. Por eso la frase del poeta Raúl Zurita: ¿qué puede un poema contra un anuncio de Adidas? es el problema de nuestro tiempo. ¿Y qué pueden hacer un puñado de dirigentes hablando de igualdad, inclusión, repartición de riquezas a un país que cree, ejerce y cultiva una sociedad de privilegios y una plutocracia con todo el cinismo del mundo, se puede hablar de derechos humanos, y para quiénes?
Mucha gente me pregunta por qué me compro el lío político, y me parece una pregunta obvia, aunque no lo sea: me interesa porque cuando se escribe, aunque no sea del todo cierto, hay una necesidad de verdad, de lenguaje y verdad- autenticidad, de búsqueda de vínculo, de recorrer el lenguaje y llenarlo de vida, no de disecarlo, así como muchas mujeres no podemos ser floreros y necesitamos un lenguaje que nos identifique, que nos haga existir. La literatura, en mi caso, espera que sea tan completa como la vida. O es que ella misma es su manera de complementarse, pero no de manera vegetal ni mineral, debe tener forma humana. Las luchas de los pueblos marginados en América Latina y el mundo son también las luchas de las mujeres con ganas de historia. Si se ignora la historia no como ciencia, sino como testimonio válido, no es algo banal, es que así nada cambia, todo se repite. Es decir, la única memoria que tenemos es la escrita, la que se puede corregir, aumentar o comparar, y detestar los libros o no leerlos (Obama dijo algo así como que había que olvidar el pasado) es hacer tabula rasa, caminar sobre cadáveres, disecar el lenguaje. Es también la memoria de unos cuantos la que cuenta. Por eso Simone de Beauvoir dijo, las mujeres, no tenemos historia, así que todo está permitido. Con dios muerto, todo es posible, y si la palabra es verbo para los creyentes, pues matando al verbo son completamente ateos sin saberlo, un ateísmo nihilista que desea la nada. Lo que muchas personas presentes no querían aceptar (Correa, CristinaFernández, Maduro, Evo Morales) es esa a-historia, esa "a" privativa que marca el mapa de los derechos humanos, quiénes los tienen y quiénes no. Los que tienen derecho a la vida y los que no la tienen, los que tienen derecho a la educación, a la salud, a una vida serena y los que deben vivir aterrados con el futuro. Sin pasado (y esto atropella todas las reivindicaciones de poblaciones amazónicas, indígenas, etc) no hay futuro, ¿o es que estamos fuera del lenguaje? (pienso en la película de Godard: Adieu au langage) Es más grave de lo que parece y solo algunas personas atentas han percibido ese lado tramposo del discurso de Obama, ¿cambiará algo en un país que ha sido formateado así desde hace tiempo, cuya sola grilla de lectura en es el mercado, la religión, el maniqueísmo? No sé, más bien creo que no, y toda nueva propuesta no me inspira ninguna expectativa, que Hillary Clinton sea mujer, no significa nada, es cuestión de cultura. Es jefa del departamento de estado y ha apoyado la brutalidad del decreto en contra de Venezuela de su presidente...
Educación low cost
en un artículo de L humanité (el único diario independiente ene este momento en Francia) leo que florecen las escuelas low cost en muchos países pobres, Kenya es uno de ellos. La educación es estandarizada, racionalizada a través de redes que dependen de la Bridge Academy, multinacional del grupo Pearson. Se trata de tres filiales Penguin group (que ahora tiene el monopolio de las grandes editoriales en nuestro idioma), Pearson education y Financial group, dueño de una cantidad de medios de prensa, entre ellos The Economist, Financial times, les Echos, etc. "Es el sistema Mac Donald s aplicado a la educación." Los profesores se preparan en cinco semanas vía Internet y repiten la lecciones desde una tableta. Ninguna iniciativa, o sea maquinización y homogenización. Las escuelas son precarias, latón o calamina, sobre todo en países como Kenya. Las familias pagan desde 6 dólares mensuales y a una inscripción en las escuelas de la Bridge Academy a los que se añaden gastos de inscripción y de dossier, etc. El sistema es inflexible en esta "educación a ala medida" (sic) que sacrifica muchas veces a las mujeres cuando la familia no puede pagar y decide elegir a un varón. "Una mercantilización que inquieta a la ONU" se supone, que se manifiesta en contra de la privatización de la educación. El fenómeno de cadenas a a bajo costo se desarrolla sobre todo en la India, en los países del Este del África, Africa del sur, y el Perú!! Bienvenidos al nuevo Apartheid... El aumento de las tasas de educación portátil ha excluido sobre todo a las niñas, que no es una prioridad del grupo Pearson y compañía...
que tenga buen inicio de semana...
este párrafo que vengo de citar me habla mucho y me habla porque tiene que ver no con detestar a los indiferentes, que es el lado trágico de mucha gente, por lo que termina conmoviéndome, sino porque es el grado cero del lenguaje, es el lenguaje parasitario, alienado, totalitario, y eso sí, me aterra. Hablando de lenguaje, tendría que hablar también de lenguaje y comunicación. Estamos en la época de la comunicación, expresamos necesidades, intenciones, pero rara vez sentimientos y emociones verdaderas. Es decir, que el lenguaje sea una manera de recorrer ese centro de nosotroas como personas enteras, vivas, no es ahora un problema que preocupe a nadie, a tal punto nuestro lenguaje se ha impregnado de la economía, del interés, de la ganancia. Hemos olvidado la generosidad de una frase, de lanzarse a recorrerla con aliento poético, de perderse en ella. En todo esto, me ha impactado algunos discursos de la Cumbre de las Américas, donde se ha hablado de política, pero, sobre todo, en algunos casos concretos, de seres humanos, de personas concretas. Es esa nueva forma de ejercer la política, sin el sesgo maquiavélico, perverso, y cínico en que han sido entrenados tantos hombrecitos de saco y corbata (pienso en el discurso retórico y vano de Barak Obama, que resonó todavía más porque estaba siendo escuchado por un grupo de gente que no se ha olvidado de hablar, de decir, no solo de comunicar), y aunque el saco y corbata sigan siendo el símbolo de una forma de dominación, ¿alguna vez se han preguntado los hombres por qué son tan dóciles en el uso del hábito?
Retomo el hilo, pensaba, ahora que dicto clases en la universidad de Toulouse, a alumnos del tercer año de literatura, que hay una fenómeno de globalización palpable, los mismos gustos, los mismos modelos, la misma indiferencia, la hegemonía del modelo nortemaericano se ha extendido en el planeta y los hace verse como modelo y paradigma con cierta arrogancia boba. Todo el mundo conoce la imagen esmaltada pero no el interior de las casas, conocen la propaganda y no la realidad. Estamos en un mundo globalmente alienado y monitorerado. Por eso la frase del poeta Raúl Zurita: ¿qué puede un poema contra un anuncio de Adidas? es el problema de nuestro tiempo. ¿Y qué pueden hacer un puñado de dirigentes hablando de igualdad, inclusión, repartición de riquezas a un país que cree, ejerce y cultiva una sociedad de privilegios y una plutocracia con todo el cinismo del mundo, se puede hablar de derechos humanos, y para quiénes?
Mucha gente me pregunta por qué me compro el lío político, y me parece una pregunta obvia, aunque no lo sea: me interesa porque cuando se escribe, aunque no sea del todo cierto, hay una necesidad de verdad, de lenguaje y verdad- autenticidad, de búsqueda de vínculo, de recorrer el lenguaje y llenarlo de vida, no de disecarlo, así como muchas mujeres no podemos ser floreros y necesitamos un lenguaje que nos identifique, que nos haga existir. La literatura, en mi caso, espera que sea tan completa como la vida. O es que ella misma es su manera de complementarse, pero no de manera vegetal ni mineral, debe tener forma humana. Las luchas de los pueblos marginados en América Latina y el mundo son también las luchas de las mujeres con ganas de historia. Si se ignora la historia no como ciencia, sino como testimonio válido, no es algo banal, es que así nada cambia, todo se repite. Es decir, la única memoria que tenemos es la escrita, la que se puede corregir, aumentar o comparar, y detestar los libros o no leerlos (Obama dijo algo así como que había que olvidar el pasado) es hacer tabula rasa, caminar sobre cadáveres, disecar el lenguaje. Es también la memoria de unos cuantos la que cuenta. Por eso Simone de Beauvoir dijo, las mujeres, no tenemos historia, así que todo está permitido. Con dios muerto, todo es posible, y si la palabra es verbo para los creyentes, pues matando al verbo son completamente ateos sin saberlo, un ateísmo nihilista que desea la nada. Lo que muchas personas presentes no querían aceptar (Correa, CristinaFernández, Maduro, Evo Morales) es esa a-historia, esa "a" privativa que marca el mapa de los derechos humanos, quiénes los tienen y quiénes no. Los que tienen derecho a la vida y los que no la tienen, los que tienen derecho a la educación, a la salud, a una vida serena y los que deben vivir aterrados con el futuro. Sin pasado (y esto atropella todas las reivindicaciones de poblaciones amazónicas, indígenas, etc) no hay futuro, ¿o es que estamos fuera del lenguaje? (pienso en la película de Godard: Adieu au langage) Es más grave de lo que parece y solo algunas personas atentas han percibido ese lado tramposo del discurso de Obama, ¿cambiará algo en un país que ha sido formateado así desde hace tiempo, cuya sola grilla de lectura en es el mercado, la religión, el maniqueísmo? No sé, más bien creo que no, y toda nueva propuesta no me inspira ninguna expectativa, que Hillary Clinton sea mujer, no significa nada, es cuestión de cultura. Es jefa del departamento de estado y ha apoyado la brutalidad del decreto en contra de Venezuela de su presidente...
Educación low cost
en un artículo de L humanité (el único diario independiente ene este momento en Francia) leo que florecen las escuelas low cost en muchos países pobres, Kenya es uno de ellos. La educación es estandarizada, racionalizada a través de redes que dependen de la Bridge Academy, multinacional del grupo Pearson. Se trata de tres filiales Penguin group (que ahora tiene el monopolio de las grandes editoriales en nuestro idioma), Pearson education y Financial group, dueño de una cantidad de medios de prensa, entre ellos The Economist, Financial times, les Echos, etc. "Es el sistema Mac Donald s aplicado a la educación." Los profesores se preparan en cinco semanas vía Internet y repiten la lecciones desde una tableta. Ninguna iniciativa, o sea maquinización y homogenización. Las escuelas son precarias, latón o calamina, sobre todo en países como Kenya. Las familias pagan desde 6 dólares mensuales y a una inscripción en las escuelas de la Bridge Academy a los que se añaden gastos de inscripción y de dossier, etc. El sistema es inflexible en esta "educación a ala medida" (sic) que sacrifica muchas veces a las mujeres cuando la familia no puede pagar y decide elegir a un varón. "Una mercantilización que inquieta a la ONU" se supone, que se manifiesta en contra de la privatización de la educación. El fenómeno de cadenas a a bajo costo se desarrolla sobre todo en la India, en los países del Este del África, Africa del sur, y el Perú!! Bienvenidos al nuevo Apartheid... El aumento de las tasas de educación portátil ha excluido sobre todo a las niñas, que no es una prioridad del grupo Pearson y compañía...
que tenga buen inicio de semana...
jeudi, mars 12, 2015
el sueño francés
Ya está, es un hecho, Marine Le Pen, como la alternativa política para las elecciones legislativas y las presidenciales del 2017, es pan comido. A muchos y muchas todavía les suena hueco, vano, y no lo es. El rostro de Marine Le Pen, considerada menos radical que su padre (Jean-Marie), es ahora un rostro familiar, aceptado, identificado con una alternativa posible. Cóooooomo? Pues la mayoría (los menores de 24 años y las mujeres) argumentan que su lenguaje es simple, que "sabe hablar", que es honesta (un poco como Keiko Fujimori en el Perú, como Marina Corina Machado en Venezuela, etc)
Vayamos por partes, el lenguaje de la candidata del FN es sencillo en comparación con el de los políticos del partido republicano, UMP, y el de los representantes del Partido socialista, actualmente en el gobierno. ¿En qué se distinguen? En su retórica, el de los partidos de derecha y de izquierda tradicional, es ilustrado, funciona con metáforas, es, solo en algunos casos, más literario. La modulación de la voz es distinta y no usa el lenguaje coloquial ni visceral como lo hace Marine Le Pen que asocia crisis con emigración, decadencia con pérdida de referentes culturales y globalización, amalgamas que sirven para causar efecto detrás de las cuales no hay ninguna propuesta verdadera. Podrían decir, es populista, sí, en cierto grado lo es, pero carece de los elementos populares, es decir, no es que utilice un imaginario popular, no está reivindicando el mestizaje ni la diversidad, no se equivoquen, es el modo de vida a la francesa como lo entienden en la extremas derechas, es decir, blanco, cristiano, antes que laico, consumista y definitivamente autista. Es decir, como si el país que es Francia ahora tuviese que expulsar de sus suelo a 6 millones de emigrantes, o peor, renegar de todas las herencias culturales buscando una especie de pureza inexistente. Su lenguaje es totalmente abstracto en ese sentido, pero funciona por los efectos sicológicos inmediatos que produce en el auditorio: son reactivos. Aparentemente son soluciones a la crisis de paradigma que vive en este momento Europa. Su lenguaje simple es el lenguaje del capitalismo, de las finanzas, de la ganancia fácil, del comercio y de la propaganda. Los y las jóvenes no entienden otro lenguaje que no sea el de las cifras, las elipsis, las reducciones, las caricaturas y los estereotipos. Toda la prensa masiva, la televisión incluso, irradia y difunde esos modelos. Que sea sobre los árabes, los rumanos, o las mujeres. Es una doxa que ha instalado sus códigos en la psique de una mayoría. No hay otro lector de disco!! Es cierto que podría ser una patología del lenguaje convertido en administrativo, instrumental y sin aliento poético, sin imaginación, cierto, pero nadie es capaz de hacer un tal diagnóstico, es un fenómeno de masas. Hay una avería, un hueco. No olvidemos que la Segunda Guerra Mundial fue la locura socializada del odio, que ahora mismo vivimos brotes fanáticos en medio oriente, en el norte del Africa, e incluso en países como Estados unidos con un Presidente que solo ve soluciones militares a los problemas del hambre, de distribución de riqueza, de religión... El Frente Nacional no analiza, solo esquematiza, y la reja de lectura de Francia, el país que hizo de su cultura diversa y literaria un estandarte, se ha convertido en un país "sub-educado·, con gente que se deja seducir por el discurso más chato, más maniqueo de todas su historia. La Francia que aun se difunde desde la elites, padece esta separación dolorosa, es decir, no se logró democratizar realmente la educación, el neoliberalismo ha ido arrinconando a los más vulnerables, dejándolos sin futuro, sin trama, en la ausencia de visibilidad y de lenguaje que los represente. La literatura ha roto de alguna manera con esa continuidad histórica aferrada a un esquema y una visión de país burgués, aislándose de los problemas de sociedad, olvidándose de incluir a toda una población variopinta. Sucede que la población solo se ve de una menera, no admite otras y cualquier intento de remover ese esquema, aborta.
El modelo de vida
es también un modelo de vida, post-social (resultado de la época industrial (Francia es uno de los países más industrializados en Europa), individualista y consumista el que impone esta opción. Es decir, a fuerza a automatizar reflejos: solo existe si consumes y lo demuestras, sucede lo de Paulov, a cada sonido de campana la gente corre a comprar, y si no puede, busca responsables.... Si el modelo está en peligro es por la crisis y la idea fatua de que los emigrantes y extranjeros son la razón de que tambalee ese modelo de vida, además está el tema de la islamofobia que funciona como aislante. La gente está aterrorizada con las imágenes que difunde la televisión a través de esquemas burdos, grotescos (se perdió el refinamiento francés, es la vulgaridad de la derecha, su manera pobre de ver el mundo la que se ha instalado) de ajusticiamientos y atentados. Solo un detalle, creo que no hay que confundir la emergencia de una cultura popular en algunos países de América latina que desean instalar una estética y una epistemología propias, con el corte "popular" del Frente nacional cuyo modelo es burgués, pero burgués maltratado, excluido que quiere asumir el poder. El ideario del FN repudia de todo lo que viene de fuera, estigmatiza a los judíos, aunque disimule, y haya bajado el tono, podría parecer hasta interesante revisar la historia, pero no desde un llamado al odio y al desprecio del otroA. El FN es el lado más bastardo, más mediocre de la sociedad francesa paralizada por el abismo que se abre con la globalización y la desaparición de fronteras culturales, es el mazo del resentimiento, del nacionalismo más laxo, más conformista... Todo el mundo está tentado de caer en esta opción fácil, pero o inventamos o erramos, escribió Simón Rodríguez, que inspiro el filo épico de Simón Bolívar y es esa diferencia, de lenguaje, de contenido, que hace que la propuesta de Marine Le pen se ubique exactamente en el otro extremos de algunas izquierdas emergentes...
Vayamos por partes, el lenguaje de la candidata del FN es sencillo en comparación con el de los políticos del partido republicano, UMP, y el de los representantes del Partido socialista, actualmente en el gobierno. ¿En qué se distinguen? En su retórica, el de los partidos de derecha y de izquierda tradicional, es ilustrado, funciona con metáforas, es, solo en algunos casos, más literario. La modulación de la voz es distinta y no usa el lenguaje coloquial ni visceral como lo hace Marine Le Pen que asocia crisis con emigración, decadencia con pérdida de referentes culturales y globalización, amalgamas que sirven para causar efecto detrás de las cuales no hay ninguna propuesta verdadera. Podrían decir, es populista, sí, en cierto grado lo es, pero carece de los elementos populares, es decir, no es que utilice un imaginario popular, no está reivindicando el mestizaje ni la diversidad, no se equivoquen, es el modo de vida a la francesa como lo entienden en la extremas derechas, es decir, blanco, cristiano, antes que laico, consumista y definitivamente autista. Es decir, como si el país que es Francia ahora tuviese que expulsar de sus suelo a 6 millones de emigrantes, o peor, renegar de todas las herencias culturales buscando una especie de pureza inexistente. Su lenguaje es totalmente abstracto en ese sentido, pero funciona por los efectos sicológicos inmediatos que produce en el auditorio: son reactivos. Aparentemente son soluciones a la crisis de paradigma que vive en este momento Europa. Su lenguaje simple es el lenguaje del capitalismo, de las finanzas, de la ganancia fácil, del comercio y de la propaganda. Los y las jóvenes no entienden otro lenguaje que no sea el de las cifras, las elipsis, las reducciones, las caricaturas y los estereotipos. Toda la prensa masiva, la televisión incluso, irradia y difunde esos modelos. Que sea sobre los árabes, los rumanos, o las mujeres. Es una doxa que ha instalado sus códigos en la psique de una mayoría. No hay otro lector de disco!! Es cierto que podría ser una patología del lenguaje convertido en administrativo, instrumental y sin aliento poético, sin imaginación, cierto, pero nadie es capaz de hacer un tal diagnóstico, es un fenómeno de masas. Hay una avería, un hueco. No olvidemos que la Segunda Guerra Mundial fue la locura socializada del odio, que ahora mismo vivimos brotes fanáticos en medio oriente, en el norte del Africa, e incluso en países como Estados unidos con un Presidente que solo ve soluciones militares a los problemas del hambre, de distribución de riqueza, de religión... El Frente Nacional no analiza, solo esquematiza, y la reja de lectura de Francia, el país que hizo de su cultura diversa y literaria un estandarte, se ha convertido en un país "sub-educado·, con gente que se deja seducir por el discurso más chato, más maniqueo de todas su historia. La Francia que aun se difunde desde la elites, padece esta separación dolorosa, es decir, no se logró democratizar realmente la educación, el neoliberalismo ha ido arrinconando a los más vulnerables, dejándolos sin futuro, sin trama, en la ausencia de visibilidad y de lenguaje que los represente. La literatura ha roto de alguna manera con esa continuidad histórica aferrada a un esquema y una visión de país burgués, aislándose de los problemas de sociedad, olvidándose de incluir a toda una población variopinta. Sucede que la población solo se ve de una menera, no admite otras y cualquier intento de remover ese esquema, aborta.
El modelo de vida
es también un modelo de vida, post-social (resultado de la época industrial (Francia es uno de los países más industrializados en Europa), individualista y consumista el que impone esta opción. Es decir, a fuerza a automatizar reflejos: solo existe si consumes y lo demuestras, sucede lo de Paulov, a cada sonido de campana la gente corre a comprar, y si no puede, busca responsables.... Si el modelo está en peligro es por la crisis y la idea fatua de que los emigrantes y extranjeros son la razón de que tambalee ese modelo de vida, además está el tema de la islamofobia que funciona como aislante. La gente está aterrorizada con las imágenes que difunde la televisión a través de esquemas burdos, grotescos (se perdió el refinamiento francés, es la vulgaridad de la derecha, su manera pobre de ver el mundo la que se ha instalado) de ajusticiamientos y atentados. Solo un detalle, creo que no hay que confundir la emergencia de una cultura popular en algunos países de América latina que desean instalar una estética y una epistemología propias, con el corte "popular" del Frente nacional cuyo modelo es burgués, pero burgués maltratado, excluido que quiere asumir el poder. El ideario del FN repudia de todo lo que viene de fuera, estigmatiza a los judíos, aunque disimule, y haya bajado el tono, podría parecer hasta interesante revisar la historia, pero no desde un llamado al odio y al desprecio del otroA. El FN es el lado más bastardo, más mediocre de la sociedad francesa paralizada por el abismo que se abre con la globalización y la desaparición de fronteras culturales, es el mazo del resentimiento, del nacionalismo más laxo, más conformista... Todo el mundo está tentado de caer en esta opción fácil, pero o inventamos o erramos, escribió Simón Rodríguez, que inspiro el filo épico de Simón Bolívar y es esa diferencia, de lenguaje, de contenido, que hace que la propuesta de Marine Le pen se ubique exactamente en el otro extremos de algunas izquierdas emergentes...
mercredi, février 25, 2015
El prestigio de la palabra , la nueva trama novelesca
estos últimos días asisto a una marea inmensa de opiniones, como nunca la opinión pública se ha vuelto masiva, pero, ojo, no porque se publique, hay más atención. Esto tiene que ver con el prestigio que le otorgamos a la palabra de los demás, en el caso de las mujeres, es recurrente: su palabra no tiene prestigio y solo es escuchada en el marco del espectáculo, no olvidemos eso, que en una ceremonia como la del Oscar se den discursos feministas no se traduce inmediatamente en "toma de conciencia". Veamos un hecho reciente, el atentado contra el semanario Charile Hebdo, en un mes han vendido 3 millones de ejemplares, un medio que no alcanzaba a vender 1000!!, se dan cuenta de eso? Sin embargo, después del último número post-atentado, poca gente se ha suscrito o compra el medio, es decir, fue solo un fenómeno mediático. la gente no entiende muy bien por qué manifestó salvo de manera sumaria: ser francés o francesa significaba adherir a los valores de libertad y fraternidad, una vez llegada a la casa, todo eso se esfuma y se regresa a la vida hiper individualizada, la soledad, la ausencia de valores colectivos. Es que todo está sujeto al fenómeno de la propaganda y no de la oferta, si algún medio poderoso y que goce de prestigio dice que una causa es buena, o que convierte a un país en la caricatura de país bananero pasa porque se acomoda a todos los clichés que se difunden todos los días en los medios masivos, que no son masivos, puesto que no muestran la pluralidad, sino que son muchas veces voceros de consorcios capitalistas, de empresas, cero objetividad. Del otro lado están los millones cuya palabra no goza del más mínimo prestigio, tiene que ver con el color de piel y el género, de la misma forma que con el poder económico, imágenes de prestigio que nos e han cambiado. Nos tienen secuestrados, hablo de América latina en este caso, por nuestra ignorancia y nuestra pasividad frente al mundo, porque dejamos que nos dejen sin discurso, sin derecho a hablar. Es fácil entenderlo, toma cinco minutos, mientras más desarmado(a)s y desinflamados estamos frente a un hecho cualquier, más capaces de inclinarnos del lado más dominante, el fácil, el que aparece en todos los diarios. miraba un programa de la televisión venezolana, Zurda Conducta (en el canal VTV, que se puede ver por Internet) dirigida a los jóvenes bolivarianos y al público en general. Resulta que hay algo que la gente no ve ni comprende por falta de dispositivos para comprender: esta es una revolución que quiere formar su propia carta cultural, antropológicamente hablando, por más que sus influenciasen y son occidentales, la idea es ser creativos, no hay que olvidar la frase que les ha marcado de Simón Rodriguéz, pedagogo que murió olvidado en el Perú: inventamos o erramos... está clarísimo. Por otro lado es una rebelión contra la cultura de las elites sometida al modelo norteamericano, consumista, acumulativo e individualista. El self made man, significa en este caso, sé un empresario exitoso, brilla por tu dinero, discurso que para los jóvenes chavistas, que buscan la igualdad y la fraternidad, suena hueco, caduco, su cultura es popular, mestiza, rock, salsa, sazón, música llanera, es la música de las calles, de los bares y restorantes, de los días de sol, de las playas, no las de salón pese a que haya el sistema de música sabia más importante del mundo que logra la reinserción social. En el Perú parece que el 70% se ve como emprendedor(a), obvio que no es porque sean incapaces de imaginar otra cosa, es porque es la única herramienta que conocen, la única forma de salir de la pobreza y la única imagen de prestigio. La revolución bolivariana les ha dado texto, ficción, proyección, a miles de jóvenes, hombres y mujeres, más allá de lo material, no hay mejor regalo que el poder soñar!!!
la mejor educación es aquella que nos enseña a soñar, a compartir, a estar en vida y no en estado vegetal. Eso no lo dice la prensa, que es un fenómeno de lenguaje lo que les dio el Comandante Hugo Chávez mirado con tanto desdén y el que protege Maduro, que no es es solo la economía eco-socialista como utopía concreta, si no ese impulso poético de una vida creativa, con sentido, y con trama, trama novelesca. Una vida invisible, sin trama, sin el movimiento de la imaginación languidece. Espero que este post me haya quedado claro... llueve a cántaros, con viento fuerte. hace unos instantes salí con un mega paraguas que es más grande que yo! Y así y todo me mojé... gripe en pleno apogeo, sueño, pero muchas ganas de escribir y comprender...
la mejor educación es aquella que nos enseña a soñar, a compartir, a estar en vida y no en estado vegetal. Eso no lo dice la prensa, que es un fenómeno de lenguaje lo que les dio el Comandante Hugo Chávez mirado con tanto desdén y el que protege Maduro, que no es es solo la economía eco-socialista como utopía concreta, si no ese impulso poético de una vida creativa, con sentido, y con trama, trama novelesca. Una vida invisible, sin trama, sin el movimiento de la imaginación languidece. Espero que este post me haya quedado claro... llueve a cántaros, con viento fuerte. hace unos instantes salí con un mega paraguas que es más grande que yo! Y así y todo me mojé... gripe en pleno apogeo, sueño, pero muchas ganas de escribir y comprender...
lundi, février 09, 2015
El río está cargado
"Amo la voz de los negros, como la marea sombría de los ríos", Curson MacCullers
Cuánto tiempo sin escribir ene tse blog! Nunca me había pasado. Razones que son intuiciones (una vida no basta `para conocernos), creo que es porque he perdido mi "eje", mi hilo de oro que se tambalea ante lo nuevo, lo inédito y trata de encontrar un refugio. También tiene que ver con una actualidad muy cargada que te vuelca al FB, ahí donde el diálogo parece haberse trasladado desertificando todos los demás. No hay correo, mails, no hay comentarios en casi ningún blog.
La manera de comunicarnos está cambiando a una velocidad vertiginoso, imposible de seguir. Siento que la literatura, tal como la hemos vivido hasta ahora es otro hecho desfasado. O entendemos que no puede ser un divertimento, como defienden algunas personas que escriben, o simplemente dejará espacio a otras artes, o entendemos que la literatura no puede estar disociada d ella realidad, o nos encerramos en un círculo inmanente y nos consumiremos soloAs, a fuego lento.
De todas formas no puedo evitar recurrir al lenguaje, es la única columna vertebral, es la vida. Las palabras son la vida en combustión...
quisiera escribir tanto, pero quiero vivir también! Eso me lleva a evitar estar sola escribiendo en mi escritorio. La sensación de aislamiento es más fuerte en Francia, el frío aísla, congela espacios haciéndolos intransitables. No puedo, como en Caracas, decir, salgo en cualquier momento. Me hace falta la exuberancia del trópico. Al inicio he pensado que iba a morir de pena, pero poco a poco, como animal dócil, bajo la cabeza, extiendo el lomo a las montañas pireneicas. París, me cuesta mucho. Es una ciudad muy dura, con gente muy maltratada en estos momentos como para lograr alcanzar el egoísmo que se necesita para concentrarse en sí misma. Sientes que la realidad es demasiado fuerte, demasiado pesada.
Necesito espacio, extensión para mi cabeza...
tendré que dejar este texto, tengo muchas lecturas, muchas cosas pendientes. Acabé de corregir un libro, para quiénes, me pregunté? No lo sé, porque es la estructura, el palincesto, y estoy obligada a mostrarlo, moral de la exclusión...
le coeur sait des chofes que la raison ignore point, escribía Pascal. No podemos explicar todo, decirlo todo, salvo bordear la experiencia. Dejar la cama echa, para luego poder descansar...
Hay sol, después d embucha nieve, sale el sol. Si pienso, voy a salir, no sé muy bien adónde, ando errática en el tiempo y en el espacio.
aprehender la realidad, remontar....
Cuánto tiempo sin escribir ene tse blog! Nunca me había pasado. Razones que son intuiciones (una vida no basta `para conocernos), creo que es porque he perdido mi "eje", mi hilo de oro que se tambalea ante lo nuevo, lo inédito y trata de encontrar un refugio. También tiene que ver con una actualidad muy cargada que te vuelca al FB, ahí donde el diálogo parece haberse trasladado desertificando todos los demás. No hay correo, mails, no hay comentarios en casi ningún blog.
La manera de comunicarnos está cambiando a una velocidad vertiginoso, imposible de seguir. Siento que la literatura, tal como la hemos vivido hasta ahora es otro hecho desfasado. O entendemos que no puede ser un divertimento, como defienden algunas personas que escriben, o simplemente dejará espacio a otras artes, o entendemos que la literatura no puede estar disociada d ella realidad, o nos encerramos en un círculo inmanente y nos consumiremos soloAs, a fuego lento.
De todas formas no puedo evitar recurrir al lenguaje, es la única columna vertebral, es la vida. Las palabras son la vida en combustión...
quisiera escribir tanto, pero quiero vivir también! Eso me lleva a evitar estar sola escribiendo en mi escritorio. La sensación de aislamiento es más fuerte en Francia, el frío aísla, congela espacios haciéndolos intransitables. No puedo, como en Caracas, decir, salgo en cualquier momento. Me hace falta la exuberancia del trópico. Al inicio he pensado que iba a morir de pena, pero poco a poco, como animal dócil, bajo la cabeza, extiendo el lomo a las montañas pireneicas. París, me cuesta mucho. Es una ciudad muy dura, con gente muy maltratada en estos momentos como para lograr alcanzar el egoísmo que se necesita para concentrarse en sí misma. Sientes que la realidad es demasiado fuerte, demasiado pesada.
Necesito espacio, extensión para mi cabeza...
tendré que dejar este texto, tengo muchas lecturas, muchas cosas pendientes. Acabé de corregir un libro, para quiénes, me pregunté? No lo sé, porque es la estructura, el palincesto, y estoy obligada a mostrarlo, moral de la exclusión...
le coeur sait des chofes que la raison ignore point, escribía Pascal. No podemos explicar todo, decirlo todo, salvo bordear la experiencia. Dejar la cama echa, para luego poder descansar...
Hay sol, después d embucha nieve, sale el sol. Si pienso, voy a salir, no sé muy bien adónde, ando errática en el tiempo y en el espacio.
aprehender la realidad, remontar....
lundi, janvier 19, 2015
dejar caer la piel
Son varios días en que no he podido escribir mucho, no podía detenerme a pensar porque el "afuera" me tenía "tomada" con demandas concretas. He oído y leído muchas opiniones, sobres todo las de los diarios y las del Facebook en la que la gente se pronunciaba a favor o en contra de la masacre del semanario humorístico francés Charlie Hebdo. Algo en mí se resistía a formar parte de ese imperativo inmediato, categórico, tirano. Yo creo que el problema es mucho más complejo. Intuyo que se está razonando según una matriz mediática dominante y con los mismos instrumentos de la Modernidad, es decir una razón universal e uniforme que tiene que ver con un mapa histórico, antropológico y social de la dominación. No se puede razonar en forma aislada y absoluta. Me arriesgo a pensar que no es lo mejor para entender lo que está sucediendo en Francia ahora mismo. No se trata de no condenar el crimen, la violencia que significa este acto deplorable, sino de ver qué hay detrás de las reacciones, de las manifestaciones de adhesión a ciegas. Mucha gente, incluso yo hasta haber oído y leído algunas cosas, desconoce qué significaba en Francia pronunciarse como Ser Charlie, esa afirmación de "valores republicanos" que una gran parte de los franceses ha enarbolado como bandera nacional y que otra parte ha ignorado o no ha asumido como suya. Estamos hablando de los valores republicanos, dentro de los cuales la "laicidad" es una prioridad. Pero, olvidamos algo, ese curso de la historia de Francia se remonta a la época de la Ilustración y es una de las identidades de este país que ha recibido en la época contemporánea (6 millones de musulmanes viven aquí) un importante flujo de personas del Magreb que practica el Islam, que no se debe confundir con el Salafismo, de Arabia Saudita, la vertiente radical de esta religión. Los musulmanes no son radicales y Mahomed sería el profeta de la tolerancia y la serenidad y no de la violencia. Un punto importante es que el Islam radical pasó de la espiritualidad a la lucha política con el Ayatollah Khomeini en 1979 según precisaba un especialista. Por otra parte los fundamentalismos son el producto de esta época donde no educa la escuela sino en Internet, donde la autoridades no tienen el poder de persuadir ni de gobernar sino de observar muchas veces desde la impotencia cómo se radicalizan los más jóvenes y los más vulnerables. Es un nuevo orden el que se revela, y el que se rebela contra los valores universales que construyó Francia como república con la Revolución francesa. Estos "derechos del hombre" que en su momento recibieron la crítica de Marx (ver Sobre la cuestión judía) como una moral individualista y burguesa, además son "derechos del hombre" y no de la mujer (Olympia de Gouges redactó la declaración de los derechos de la mujer que no se tomaron en cuenta), proclamaron valores que son asumidos in abstracto por una gran mayoría que se siente incluida, respetada, visible. Hay que resaltar que la manifestación multitudinaria de apoyo a la libertad de expresión significaba también una adhesión a valores tales como la familia, nación, etc. La "cohesión nacional" quiere meter en el mismo saco a una población diversa. Aparentemente este derecho a opina, blasfemar, a ejercer la palabra en público, no ha sido reivindicado en los sectores marginales donde ese derecho no existe como algo concreto y donde la ciudadanía se puede vender por un poco de identidad o de espectáculo en las redes sociales o en Youtube, un minuto de gloria asesino y suicida como el caso de los hermanos Kouachi. Para los jóvenes de los sectores marginales los valores de laicidad son abstractos, un capricho de rico, frente a la miseria y la pobreza de sus vidas cotidianas, sin familia, sin futuro, sin ciudadanía en suma. La religión es muchas veces la una tabla de salvación, una manera de pertenecer a la comunidad y un vínculo social. De ahí al fanatismo no hay mucha distancia. Ahora la pregunta es ¿por qué figuran los trabajadores de Charlie Hebdo como figuras heroicas, recuperadas por una clase política en declive cuando siempre se dijeron luchadores libertarios, en contra de los símbolos nacionales? Eso suena a oxímoron, pero fue así y la gran mayoría se subió al carro para desfilar con los brazos en alto, salvo los más concernidos, la población "de color local" y musulmana que en su mayoría se ha sentido no convocada y ha reiterado en varias ocasiones sentirse ofendida por las caricaturas del semanario. Acabo de leer que han habido 110 atentados contra templos musulmanes. ¿Qué tipo de enfrentamiento está desatándose en Europa? No lo sé y da mucha inquietud, esto es una mezcla extraña de espectáculo, cólera, frustración, imposibilidad de entender valores interpretados como "burgueses" que estarían dando la espalda a la historia social y cultural de ciertas poblaciones que terminan viendo en ellos banderas imperialistas o neocoloniales. Pero también leo, como Virginie Despentes, una guerra donde una mayoría es masculina, una especie de exacerbación de la potencia masculina. Aunque no excluyo la posibilidad de que las mujeres, maltratadas por el patriarcado que domina todas las religiones, terminen convirtiéndose en fanáticas que acompañen en la lucha ciega y fanática a héroes con pies de barro. Hemos llegado a un momento en que el capitalismo ha producido monstruos, confusión, miedo, sobre todo, mucha frustración. Intuyo que se trata también de un problema epistemológico y de lucha por la representación del mundo: ¿quién tiene la razón? Aquel que ve que el humor es totalmente libre, o aquel que la ve como el escupitajo sobre la reja de su celda, la pobreza. Hay mucha cólera, de ahí que no tenga una salida inmediata que no sea a través del lenguaje, de la literatura y el cine. Hay que temerle a la arrogancia y la prepotencia que puedan tener ciertos sectores en Europa (el Frente nacional) cuando vea que esto no se termina aquí, pensar en las posibles reacciones de los sectors fanáticos del Islam, de una nueva arremetida como piensan algunos filósofos, entre ellos, Pierre Nora. La guerra erotiza a mucha gente y se perfila como un fenómeno más de hombres que de mujeres (no creo que las mujeres esperemos ponernos de igual a igual en lo que se refiere a la violencia), hay que huir de la trampa de la respuesta rápida. Creer que entendemos todo es la gran arrogancia de la Modernidad, hay un exceso de racionalidad en Occidente, y de falta de afecto, de ponerse a pensar como si fuésemos otras personas. Y eso, congela el pecho.
lundi, janvier 05, 2015
Paris a toute vitesse
He pasado una semana en París, veloz, un poco a trompicones. No sé por qué, o sí, esta ciudad ahora me pone "fuera de mí" (en francés, "hors de moi" es precisa), me aleja de mí misma porque ya no sé cómo pegar esos pedazos que se han quedado desperdigados por calles, puentes, cafés, casas, y, más que eso, la sensación constante de que se trata de un tiempo pasado, de un tiempo que no regresará. Toda una sociedad que marcha al ritmo de ese pasado es mi cielo, un cielo bajo, que me oprime. De todas formas siempre he dicho, desde el primer día en que llego a esa ciudad en un tren desde Luxemburgo, que soy, somos, seres de espacio (de ahí que me guste la novela) de extensión y que eso tiene que ver con la manera de escribir, de moverse, los espacios pequeños, confrontan, comprimen. El espacio abierto y el tiempo lento son los lujos más raros ahora. Pero esta sensación de "tiempo pasado" tiene que ver también con la manera como la sociedad se ha organizado, en función de una grilla de lectura que está ligada al dinero, al afuera, a la idea, el concepto y no con cosas sentidas. Hay más una supervivencia más que una vivencia en ese "regimen de la cantidad". Siempre me asombra cómo se puede vivir en función de ese "afuera" tan tirano. Resultado, se mantiene a una mayoría entre el deseo y la frustración de ese deseo recortado, vigilado de manera policíaca por mensajes que empujan al consumo. Hay en ese caso un sentimiento entre culpa y frustración, como un desconcierto y un gran vacío al ver que nuestras vidas se reducen a lo que poseemos. De alguna manera nos niegan una existencia más noble, más generosa y menos mezquina. Siempre estamos en la imagen que tenemos de nosotras mismos pero no en lo que realmente somos. El espejo deformado. Y me cuesta mucho aceptar ese juego, aceptar eso en medio de las moles de cemento de París, la poca luz, la humedad y el espacio reducido de sus casas...
hay algo que se violenta en mí, necesito que la realidad esté desnuda para recorrerla, necesito soledad, y cada vez más, silencio... curiosamente ese silencio está poblado y necesita encontrarse con sus voces...
Lo mío no es delirio, es una intuición que se apoya en la observación. Después de estar en varios espacios públicos, de caminar horas, de pasar una fiesta de año nuevo en casa de gente nueva, bajo la música más híbrida del mundo, me doy cuenta de que lo que me toma, me ocupa, son los espacios donde hay algo de particular que transpira, las realidades que no son lisas. Lo peor es que el mundo puede ser liso si lo miramos desde el mismo lugar, por eso, subir aunque no sepamos cómo bajar....
continuará cuando acabe mi mudanza...
La idea del "anartista", de Marcel Duchamp me seduce. Pienso en cómo debe haber estado harto del culto al artista, de los egos perversos y tan masculinos. Su idea de hacer del arte un gesto, un movimiento del deseo, de la idea y del deseo, un gesto simple, inscribir un nombre, transformar lo real. Así, cada persona se desplaza con su acaba de herramientas y traza formas, marcas. No son sus Obras con mayúscula lo que cuenta, es la trayectoria. Estoy casi convencida que la humildad, sin ese resabio cristiano que suena a sumisión, es una forma de entrar en el mundo, de estar en él de forma completa, absoluta,
foto: el hal de las Galéries Lafayette en París, uno de los templos del consumo.
lundi, décembre 15, 2014
discurso de Patrick Modiano en la recepción del Nobel 2014.
Discurso de Patrick Modiano
Quisiera empezar diciendo que simplemente estoy feliz de estar
con ustedes, conmovido por el honor que me han hecho al designarme el premio
Nobel de literatura.
Es la primera vez que debo pronunciar un discurso ante una asamblea
tan numerosa y siento una cierta aprensión. Siempre estamos tentados de creer
que para los escritores, es natural y fácil librarse a este ejercicio. Pero un
escritor, al menos un novelista, tiene muchas veces relaciones conflictivas con
el lenguaje oral. Y si recordamos la diferencia escolar entre lo escrito y lo
hablado, un novelista está más dotado para escribir que para hablar. Tiene la
costumbre de callarse y si desea impregnarse de una atmósfera, debe fundirse en
la muchedumbre. Escucha las conversaciones sin que parezca que lo hace, y si
interviene, es siempre para hacer preguntas discretas con el fin de comprender
mejor a los hombres y mujeres que lo rodean. Tiene una forma de hablar
dubitativa, debido a la costumbre de corregir sus escritos. Por supuesto,
después de muchas correcciones, su estilo puede parecer más límpido. Sin embargo cuando habla en público, no puede
corregir sus titubeos.
Además, pertenezco a una generación en la cual no se dejaba
hablar a los niños, salvo raras ocasiones y si se pedía permiso, aunque nunca
se les escuchaba y la mayoría de las veces se les interrumpía. He ahí la razón
de la dificultad en la alocución de algunos de nosotros, a veces indecisa,
otras, rápida, como si temiésemos ser interrumpidos en cualquier momento. Sin duda de ahí el deseo de escribir que
también sintieron otros a la salida de la infancia. Esperas que los adultos te
lean. Así estarán obligados de escucharte sin interrupción y conocer de una vez
por todas lo que tienes en el corazón.
El anuncio de este premio me ha parecido irreal y estaba
ansioso por saber por qué me habían elegido. Creo que nunca antes he sentido
como en ese día hasta qué punto un novelista es un ciego frente a sus propios
libros y cómo los lectores saben tanto sobre lo que ha escrito. Un novelista
jamás puede ser su lector, salvo cuando corrige su manuscrito, las faltas de
sintaxis, repeticiones o suprimir un párrafo que está demás. Solo tiene una
representación confusa y parcial de sus libros, como un pintor ocupado en hacer
un fresco en el techo y que, echado sobre el suelo o el andamio, trabaja en los
detalles, demasiado cerca, sin visión del conjunto.
Curiosa actividad solitaria aquella de escribir. Pasar por
momentos de falta de motivación cuando empiezas un libro. Cada día se tiene la
impresión de tomar un camino equivocado. Entonces la tentación de retroceder es
grande para empezar de nuevo. No hay que ceder, hay que seguir la misma ruta.
Es un poco como manejar de noche, en invierno y resbalar sobre el hielo, sin ninguna
visibilidad. No tienes elección, no puedes retroceder, tienes que seguir
avanzando mientras te dices que la ruta será más estable y que la bruma se
despejará.
A punto de terminar un libro, sientes que este empieza a
separarse de ti y que respira el aire de la libertad, como los niños, en la
clase, antes de las vacaciones. Están distraídos y hacen mucho ruido y ya ni
oyen a sus profesores. Incluso diría que cuando escribes los últimos párrafos,
el libro te demuestra una cierta hostilidad y tiene prisa en deshacerse de ti.
Te abandona apenas has escrito la última palabra. Se acabó, ya no te necesita,
ya te olvidó. Serán los lectores quienes lo revelarán a sí mismo. En ese
instante se siente un gran vacío y la sensación de haber sido abandonado.
También una especie de insatisfacción…
Continuará…
Traducción de Patricia de Souza
discurso de Patrick Modiano en la recepción del Nobel 2014.
Discurso de Patrick Modiano
Quisiera empezar diciendo que simplemente estoy feliz de estar
con ustedes, conmovido por el honor que me han hecho al designarme el premio
Nobel de literatura.
Es la primera vez que debo pronunciar un discurso ante una asamblea
tan numerosa y siento una cierta aprensión. Siempre estamos tentados de creer
que para los escritores, es natural y fácil librarse a este ejercicio. Pero un
escritor, al menos un novelista, tiene muchas veces relaciones conflictivas con
el lenguaje oral. Y si recordamos la diferencia escolar entre lo escrito y lo
hablado, un novelista está más dotado para escribir que para hablar. Tiene la
costumbre de callarse y si desea impregnarse de una atmósfera, debe fundirse en
la muchedumbre. Escucha las conversaciones sin que parezca que lo hace, y si
interviene, es siempre para hacer preguntas discretas con el fin de comprender
mejor a los hombres y mujeres que lo rodean. Tiene una forma de hablar
dubitativa, debido a la costumbre de corregir sus escritos. Por supuesto,
después de muchas correcciones, su estilo puede parecer más límpido. Sin embargo cuando habla en público, no puede
corregir sus titubeos.
Además, pertenezco a una generación en la cual no se dejaba
hablar a los niños, salvo raras ocasiones y si se pedía permiso, aunque nunca
se les escuchaba y la mayoría de las veces se les interrumpía. He ahí la razón
de la dificultad en la alocución de algunos de nosotros, a veces indecisa,
otras, rápida, como si temiésemos ser interrumpidos en cualquier momento. Sin duda de ahí el deseo de escribir que
también sintieron otros a la salida de la infancia. Esperas que los adultos te
lean. Así estarán obligados de escucharte sin interrupción y conocer de una vez
por todas lo que tienes en el corazón.
El anuncio de este premio me ha parecido irreal y estaba
ansioso por saber por qué me habían elegido. Creo que nunca antes he sentido
como en ese día hasta qué punto un novelista es un ciego frente a sus propios
libros y cómo los lectores saben tanto sobre lo que ha escrito. Un novelista
jamás puede ser su lector, salvo cuando corrige su manuscrito, las faltas de
sintaxis, repeticiones o suprimir un párrafo que está demás. Solo tiene una
representación confusa y parcial de sus libros, como un pintor ocupado en hacer
un fresco en el techo y que, echado sobre el suelo o el andamio, trabaja en los
detalles, demasiado cerca, sin visión del conjunto.
Curiosa actividad solitaria aquella de escribir. Pasar por
momentos de falta de motivación cuando empiezas un libro. Cada día se tiene la
impresión de tomar un camino equivocado. Entonces la tentación de retroceder es
grande para empezar de nuevo. No hay que ceder, hay que seguir la misma ruta.
Es un poco como manejar de noche, en invierno y resbalar sobre el hielo, sin ninguna
visibilidad. No tienes elección, no puedes retroceder, tienes que seguir
avanzando mientras te dices que la ruta será más estable y que la bruma se
despejará.
A punto de terminar un libro, sientes que este empieza a
separarse de ti y que respira el aire de la libertad, como los niños, en la
clase, antes de las vacaciones. Están distraídos y hacen mucho ruido y ya ni
oyen a sus profesores. Incluso diría que cuando escribes los últimos párrafos,
el libro te demuestra una cierta hostilidad y tiene prisa en deshacerse de ti.
Te abandona apenas has escrito la última palabra. Se acabó, ya no te necesita,
ya te olvidó. Serán los lectores quienes lo revelarán a sí mismo. En ese
instante se siente un gran vacío y la sensación de haber sido abandonado.
También una especie de insatisfacción…
Continuará…
Traducción de Patricia de Souza
mardi, décembre 02, 2014
No quiero ser una aculturada, notas para una novela diversa
Anoche vi un reportaje que me ha dejado pensando en muchas cosas. Muchas. Una de ellas es el análisis de mi propia situación, de mi trabajo de escritora y de qué puedo estar buscando. La relectura de algunos libros que he escrito, traducciones y revisiones obligadas, también me llevan a hacerme otras preguntas. Hay algunas intuiciones. Una de ellas es ese estar literalmente "atravesada" por varias culturas, la Occidental es una de ellas, la que llegó con los españoles y que fue un choque de "modos de civilización", por decirlo de otra manera, que solo con el tiempo estamos viendo desde otras perspectivas. Pero, hay otra, del "cómo" estas Marcas del pasado han atravesado el tiempo y han llegado hasta el presente, de cómo me han dividido (tengo que ir rápido para que no se me vaya la idea) y me han instalado en el desarraigo. Más allá de mi situación como mujer, que es vivida como una expulsión del paraíso, puede ser el de infancia, porque la entrada en el mundo adulto, significó tomar conciencia de mi cuerpo como mujer, es decir sexuado, está el cultural, mi herencia andina que nunca ha sabido dónde colocar. Me explico, creo que muchos de mis libros, si no son todos, salen de ese choque, de estar constantemente confrontando esas miradas para intentar instalar una coherencia, un nexo, para salir de ese encierro que no posee mirada que lo valore, de ahí que sin querer mi manera de mirar el mundo se acerque a esa cultura, la olvidada, la sometida.
Salvo José María Arguedas, un novelista que también era etnólogo ( y siempre me veo como cerca de todas esas formas de acercarse a la historia), ningún otro escritor ha establecido, con la pasión que él lo hizo, el vinculo entre el Perú de la mal llamada Modernidad, y el Perú mal llamado Arcaico (para usar el título de Vargas Llosa, La utopía arcaica que quiero releer), es decir, cómo se produce ese paso, y por qué la violencia. O es que no ha habido paso, y esta comunidad andina en las altas montañas del Cusco es la reafirmación de que el Perú sigue siendo el país de Los ríos profundos. Me impresiono mucho ver "mi país" como otro país, estar viéndolo con Olivier y ver esa realidad como alejada, aunque conozca algunos elementos, la manera de dormir (sobre pieles de carnero y cuyes debajo de lo que es una cama de piedra, recuerdo haber visto eso a mi llegada a la chacra de Coracora y haber sido sacudida por la impresión), los platos que se preparan la austeridad, las marcas del sol y el frío del rostro. No quiero, y eso me da mucho miedo, caer en la mirada materialista (o esteticista) que ve las cosas desde fuera y que engríe su mundo puro, indígena, como refugio para huir de un presente, no, quiero comprender cómo vivimos tan fragmentadoAs, cómo podemos tener ese país, con una civilización tan rica, tan diversa y vivir encerradas en la ciudad de Lima, sin contacto con toda esa riqueza. No es tampoco pensar, lo que sería absurdo, que esas culturas puedan mantenerse en estado autárquico, sería muy reaccionario, es más bien que mi mirada ha cambiado desde que he vivido en Veneuzela. El valor que le doy a todo eso, el cambio de perspectiva (recomiendo leer el diario de Paul Gauguin, quizás ahí haya elementos comunes, y sobre todo a José Carlos Mariátegui, esto, a los europeos). No sé qué operación interior se ha producido que me ha llevado a comprender que busco otra manera de vida, una que me deje recorrer estados, movimientos, intuiciones, hasta ahora desconocidos. No soy clara, lo sé, porque no estoy clara para mí misma. Hay, en la cultura Occidental, en Francia, España, etc, un terremoto, hay crisis de representación, de paradigma de civilización, yo estoy en el centro de esa crisis con otro pasado, con otra carga simbólica. La crisis de civilización está ligada al goce (ya decía Espinoza que el valor supremo era el goce) a la alegría, a la joie. La cosa es qué lecciones podemos sacar de poblaciones que viven con lo mínimo, a las cuales el capitalismo y su noción egoísta de acumulación de riqueza no ha dañado (se vive del trueque), no ha destruído la relación con el tiempo y la naturaleza. En todo caso Bolivia ha entendido mejor algo que el Peru no ha asimilado, y que ha dejado en estado parasitario. en invernadero; su pluralidad cultural, su no pertenecer a la Modernidad completamente, su entrar en el mundo de ahora con un capital simbólico y cultural! Los universalismos, no lo sé.... siento que eso es cada vez más complicado porque tiene que ver con una clarísima historia de dominación, de colonialismo. Se entiende, el paradigma que hemos tenido de civilización es importado y ha sido, hasta cierto punto, impuesto a la fuerza.
Siempre pienso en el libro X de San Agustín, dónde se pregunta ¿qué es el tiempo?
Siempre volveremos a esas preguntas fundamentales, aunque las respuestas no sean las mismas. ¿qué es el tiempo para estos peruanos como yo? Pues es espacio, es naturaleza, es lentitud, es habla, compañía, tan simple, que claro, para alguien que quiere una vida contemplativa, hace fantasear...
Es extraño, ahora caigo que, una separación afectiva, me ha llevado a recorrer primero México, luego regresar a Lima interiormente para luego ir a Veneuzela, finalmente ese recorrido ha sido interior, por todas esos caminos cargados de sentido, de significados... es muy extraño, o es que simplemente somos ese manuscrito donde todo se inscribe. Mi Palincesto.
insisto, el nexo, tal como lo han creado algunos escritores en Francia, pienso en Rimbaud y su relación con la Comuna, en Víctor Hugo y la República, o en Chateaubriand (¿por qué su libro se llama Memorias de ultratumba, por qué se entierra en vida?), Madame de Stael y Flora Tristán, Marcel Proust y el Affaire Dreyfus, no han dejado de crear esos nexos, esos lugares de paso (vasos comunicantes) en la memoria, nosotros, con Mariátegui, Vallejo, y Arguedas, hemos tratado de pasar por ahí, es decir, reconocer ese mundo andino, intenso como nuestro, traducirlo. Todo es traducción. Pero ese mundo, como todavía hay otros (los ashaninkas en nuestra selva, los yanomamis, en el Orinoco) existen. Tienen rostro. Yo quisiera cambiar la mirada, que no sean Levi-Strauss o los neo-darwinistas, ser yo la que se recorre en ellos. Lanzarme a atravesar de nuevo esos ríos, qué ganas!
La literatura de ahora, y la novela, representa mejor ese mundo que pasó de forma acelerada del semifeudal al capitalismo acumulativo, especulativo y voraz que existe ahora en casi todas las ciudades del Perú. Es el mundo "chicha", mezcla de lo andino y de lo criollo (del mundo semifeudal , el gamonal, el cacique, y el mundo del capital ilimitado que alimenta la imaginación del nuevo empresario) que una elite diseca en bares de moda, "a lo andino", o comida, a lo andino, pero sin poner en ningún momento en duda las categorías de superior, inferior, blanco-mestizo, todo me parece tan estereotipado... Es decir, todo lo que tiene color local es visto por los propios peruanoAs como exótico, como extranjero. La mirada exótica no es la mirada de la proximidad ni del encuentro, es la mirada alejada o la ausencia de mirada. Es así como somos vistas también las Mujeres, y de ahí que podríamos entender mejor lo que sucede. Y no, no garantiza nada hay que estar en condiciones de ver... la atención es importante.
Aquí, en Francia. no me sorprendo cuando escucho hablar de crisis de paradigma, ojo, no es solo crisis de sistema (del capitalista como depredación y destrucción del planeta), la depresión de Europa es crisis de modelo de civilización. Se oye hablar todavía de Modernidad y la nueva izquierda, que parece de derechas, no pone en duda la idea de Modernidad como progreso ilimitado que no abandona la visión judeocristiana, neo hegeliana de realización en la historia, una forma de absoluto de hecho. La pregunta que mucha gente se hace, es cómo sostener ese modelo y de dónde sacar materia para satisfacer un modo de vida sin contornos, es el deseo en sus estado más absoluto, sin límites, el marqués de Sade y su exceso, su casi nihilismo. Me digo, si destruimos todo, no seremos nada, pero queremos esa nada, es decir, fundirnos, desaparecer en ella.... buena pregunta...
claro, que es obvio que toda mi cultura está occidentalizada, lo que me gusta es que la experiencia me haya puesto en duda y que me ayude a pensar en contra de lo adquirido. Este paso es importante. es como un nuevo viaje. Viaje interior. Hay algo que se está trazando pero todavía no sé lo que es. Lo que más me acosa es la pregunta de si sería capaz de escribir sobre mi propio país, sin una mirada alejada, de si, como cientos de peruanos y peruanas formadas en el extranjero, no he pasado a engrosar las filas de las elites alienadas hasta las orejas con la misma doxa de hace siglos, si vamos a tener que esperar que alguien recorra la experiencia por nosotroas Y no es arrogancia, es deseo de existir, deseo vital. Hay algo que tiene que ver con la muerte y es esa dejadez, esa abandono de la propia existencia en manos de los demás, que aparecía, ayer, en este reportaje banal del canal France 2, tan ausente en esta comunidad andina (de la que no se dio el nombre) porque no se sabía cómo nombrarla, existía y había que dejarla existir, abandonarla, pero no integrarla a la coherencia del pensamiento Occidental porque no la tiene, es su ruptura, su espacio en blanco.
¿habrá que escribir o quedarse callada? Esa es la pregunta. Lo que sí sé es que no quiero ser parasitaria, una aculturada, que mi estar desmontando y remontando un pasado cercano desde un ahora alejado, me ha llevado a reconocer esas marcas del pasado, que están en forma de cicatrices en el idioma, en el sentido mismo de mi castellano y que ahora pueden trasladarse al francés, y que poseen una sintaxis que probablemente venga del quechua. De las experiencias de infancia en ese mundo tan reprimido por la Modernidad llegada desde fuera como moneda de intercambio, el mundo que mi abuela paterna despreciaba por ser indígena, que yo también aprendí a ignorar o a despreciar, y que luego, con los años, surge, me habla, me interroga como mujer en la historia, como peruana y ausencia de historia. Es lo más importante.
Salvo José María Arguedas, un novelista que también era etnólogo ( y siempre me veo como cerca de todas esas formas de acercarse a la historia), ningún otro escritor ha establecido, con la pasión que él lo hizo, el vinculo entre el Perú de la mal llamada Modernidad, y el Perú mal llamado Arcaico (para usar el título de Vargas Llosa, La utopía arcaica que quiero releer), es decir, cómo se produce ese paso, y por qué la violencia. O es que no ha habido paso, y esta comunidad andina en las altas montañas del Cusco es la reafirmación de que el Perú sigue siendo el país de Los ríos profundos. Me impresiono mucho ver "mi país" como otro país, estar viéndolo con Olivier y ver esa realidad como alejada, aunque conozca algunos elementos, la manera de dormir (sobre pieles de carnero y cuyes debajo de lo que es una cama de piedra, recuerdo haber visto eso a mi llegada a la chacra de Coracora y haber sido sacudida por la impresión), los platos que se preparan la austeridad, las marcas del sol y el frío del rostro. No quiero, y eso me da mucho miedo, caer en la mirada materialista (o esteticista) que ve las cosas desde fuera y que engríe su mundo puro, indígena, como refugio para huir de un presente, no, quiero comprender cómo vivimos tan fragmentadoAs, cómo podemos tener ese país, con una civilización tan rica, tan diversa y vivir encerradas en la ciudad de Lima, sin contacto con toda esa riqueza. No es tampoco pensar, lo que sería absurdo, que esas culturas puedan mantenerse en estado autárquico, sería muy reaccionario, es más bien que mi mirada ha cambiado desde que he vivido en Veneuzela. El valor que le doy a todo eso, el cambio de perspectiva (recomiendo leer el diario de Paul Gauguin, quizás ahí haya elementos comunes, y sobre todo a José Carlos Mariátegui, esto, a los europeos). No sé qué operación interior se ha producido que me ha llevado a comprender que busco otra manera de vida, una que me deje recorrer estados, movimientos, intuiciones, hasta ahora desconocidos. No soy clara, lo sé, porque no estoy clara para mí misma. Hay, en la cultura Occidental, en Francia, España, etc, un terremoto, hay crisis de representación, de paradigma de civilización, yo estoy en el centro de esa crisis con otro pasado, con otra carga simbólica. La crisis de civilización está ligada al goce (ya decía Espinoza que el valor supremo era el goce) a la alegría, a la joie. La cosa es qué lecciones podemos sacar de poblaciones que viven con lo mínimo, a las cuales el capitalismo y su noción egoísta de acumulación de riqueza no ha dañado (se vive del trueque), no ha destruído la relación con el tiempo y la naturaleza. En todo caso Bolivia ha entendido mejor algo que el Peru no ha asimilado, y que ha dejado en estado parasitario. en invernadero; su pluralidad cultural, su no pertenecer a la Modernidad completamente, su entrar en el mundo de ahora con un capital simbólico y cultural! Los universalismos, no lo sé.... siento que eso es cada vez más complicado porque tiene que ver con una clarísima historia de dominación, de colonialismo. Se entiende, el paradigma que hemos tenido de civilización es importado y ha sido, hasta cierto punto, impuesto a la fuerza.
Siempre pienso en el libro X de San Agustín, dónde se pregunta ¿qué es el tiempo?
Siempre volveremos a esas preguntas fundamentales, aunque las respuestas no sean las mismas. ¿qué es el tiempo para estos peruanos como yo? Pues es espacio, es naturaleza, es lentitud, es habla, compañía, tan simple, que claro, para alguien que quiere una vida contemplativa, hace fantasear...
Es extraño, ahora caigo que, una separación afectiva, me ha llevado a recorrer primero México, luego regresar a Lima interiormente para luego ir a Veneuzela, finalmente ese recorrido ha sido interior, por todas esos caminos cargados de sentido, de significados... es muy extraño, o es que simplemente somos ese manuscrito donde todo se inscribe. Mi Palincesto.
insisto, el nexo, tal como lo han creado algunos escritores en Francia, pienso en Rimbaud y su relación con la Comuna, en Víctor Hugo y la República, o en Chateaubriand (¿por qué su libro se llama Memorias de ultratumba, por qué se entierra en vida?), Madame de Stael y Flora Tristán, Marcel Proust y el Affaire Dreyfus, no han dejado de crear esos nexos, esos lugares de paso (vasos comunicantes) en la memoria, nosotros, con Mariátegui, Vallejo, y Arguedas, hemos tratado de pasar por ahí, es decir, reconocer ese mundo andino, intenso como nuestro, traducirlo. Todo es traducción. Pero ese mundo, como todavía hay otros (los ashaninkas en nuestra selva, los yanomamis, en el Orinoco) existen. Tienen rostro. Yo quisiera cambiar la mirada, que no sean Levi-Strauss o los neo-darwinistas, ser yo la que se recorre en ellos. Lanzarme a atravesar de nuevo esos ríos, qué ganas!
La literatura de ahora, y la novela, representa mejor ese mundo que pasó de forma acelerada del semifeudal al capitalismo acumulativo, especulativo y voraz que existe ahora en casi todas las ciudades del Perú. Es el mundo "chicha", mezcla de lo andino y de lo criollo (del mundo semifeudal , el gamonal, el cacique, y el mundo del capital ilimitado que alimenta la imaginación del nuevo empresario) que una elite diseca en bares de moda, "a lo andino", o comida, a lo andino, pero sin poner en ningún momento en duda las categorías de superior, inferior, blanco-mestizo, todo me parece tan estereotipado... Es decir, todo lo que tiene color local es visto por los propios peruanoAs como exótico, como extranjero. La mirada exótica no es la mirada de la proximidad ni del encuentro, es la mirada alejada o la ausencia de mirada. Es así como somos vistas también las Mujeres, y de ahí que podríamos entender mejor lo que sucede. Y no, no garantiza nada hay que estar en condiciones de ver... la atención es importante.
Aquí, en Francia. no me sorprendo cuando escucho hablar de crisis de paradigma, ojo, no es solo crisis de sistema (del capitalista como depredación y destrucción del planeta), la depresión de Europa es crisis de modelo de civilización. Se oye hablar todavía de Modernidad y la nueva izquierda, que parece de derechas, no pone en duda la idea de Modernidad como progreso ilimitado que no abandona la visión judeocristiana, neo hegeliana de realización en la historia, una forma de absoluto de hecho. La pregunta que mucha gente se hace, es cómo sostener ese modelo y de dónde sacar materia para satisfacer un modo de vida sin contornos, es el deseo en sus estado más absoluto, sin límites, el marqués de Sade y su exceso, su casi nihilismo. Me digo, si destruimos todo, no seremos nada, pero queremos esa nada, es decir, fundirnos, desaparecer en ella.... buena pregunta...
claro, que es obvio que toda mi cultura está occidentalizada, lo que me gusta es que la experiencia me haya puesto en duda y que me ayude a pensar en contra de lo adquirido. Este paso es importante. es como un nuevo viaje. Viaje interior. Hay algo que se está trazando pero todavía no sé lo que es. Lo que más me acosa es la pregunta de si sería capaz de escribir sobre mi propio país, sin una mirada alejada, de si, como cientos de peruanos y peruanas formadas en el extranjero, no he pasado a engrosar las filas de las elites alienadas hasta las orejas con la misma doxa de hace siglos, si vamos a tener que esperar que alguien recorra la experiencia por nosotroas Y no es arrogancia, es deseo de existir, deseo vital. Hay algo que tiene que ver con la muerte y es esa dejadez, esa abandono de la propia existencia en manos de los demás, que aparecía, ayer, en este reportaje banal del canal France 2, tan ausente en esta comunidad andina (de la que no se dio el nombre) porque no se sabía cómo nombrarla, existía y había que dejarla existir, abandonarla, pero no integrarla a la coherencia del pensamiento Occidental porque no la tiene, es su ruptura, su espacio en blanco.
¿habrá que escribir o quedarse callada? Esa es la pregunta. Lo que sí sé es que no quiero ser parasitaria, una aculturada, que mi estar desmontando y remontando un pasado cercano desde un ahora alejado, me ha llevado a reconocer esas marcas del pasado, que están en forma de cicatrices en el idioma, en el sentido mismo de mi castellano y que ahora pueden trasladarse al francés, y que poseen una sintaxis que probablemente venga del quechua. De las experiencias de infancia en ese mundo tan reprimido por la Modernidad llegada desde fuera como moneda de intercambio, el mundo que mi abuela paterna despreciaba por ser indígena, que yo también aprendí a ignorar o a despreciar, y que luego, con los años, surge, me habla, me interroga como mujer en la historia, como peruana y ausencia de historia. Es lo más importante.
lundi, décembre 01, 2014
algo está cambiando
ha sido importante ir a Barcelona, es importante alejarse de donde estás para poder ver mejor. Veo de otra manera mi relación con Francia, más apaciguada, sin tanta revancha por haber dejado Venezuela, donde el sueño, la capacidad de proyección de mi deseo, estaba en su punto más álgido. Una se construye un espacio que es aquella arca de la que ha hablado Magris en la reciente feria de Guadalajara, ahí donde puedes proteger cosas importantes, pero también navegar, irse a altamar a recorrer el mundo. Pero, Francia también entrega, y da mucho, solo que como todo en la vida, hay que estar preparada para recibir. En la vida hay que saber recibir para poder estar en condiciones de dar.
Hay instantes en que eso se bloquea, mi sensibilidad al espacio y el Cómo está organizado es importante. Hay arquitecturas "masculinas", y hay mucho de eso en las ciudades de ahora, volcadas al consumo y a la oferta, que clasifica inmediatamente en géneros y clases sociales (las mujeres son las víctimas más fáciles, solas, desorientadas y sometidas). Es detestable. Me veo conversando en el café de la Rambla de Barcelona con el crítico peruano Julio Ortega, hablando del Perú, tan lejano, tan hermético. Veo la casa de Miquel, su calidez, la cena con Manuel y su familia, veo a mi amigo Rubén, que me hace pensar en un personaje de Dostoievski, veo tantas cosas. veo también esa noche de mi intervención en el Laboratorio, en Gracia. Escucho las voces de Jordi y Leonardo, la joven japonesa de una delicadeza poética, sus preguntas, su mirada. Una imagen me impactó: la de un hombre muy mayor vendiendo castañas asadas y camotes, tenía colgadas una sartén y un abanico de paja en su tienda de una tela oscura, medio roída. Me hizo pensar en esos espacios populares de mi continente, nada pretenciosos, tan entregados al contacto, solo que este hombre tenía la marca de la exclusión y de la humillación del mundo occidental y capitalista. Al mismo tiempo pensé, si no hubiésemos estigmatizado una sola forma de vida, la artificial y aseptisada de Occidente, si no viésemos como exclusión trabajar con las manos, la ausencia de lujo, volveríamos a formas de vida más simples. Yo sí encuentro una felicidad enorme en la austeridad, en esos objetos sin sofisticación. Justamente el gran engaño de ahora es que te hacen pasar por sofisticado cualquier cosa. En Barcelonas abundan las tiendas de quimeras, de objetos que son baratos pero imitan a grandes marcas, jugando con el deseo de las personas, perdiéndolo. Miento, no solo en Barcelona, en París, en Lima, en México, d.F. La belleza no es el lujo, es otra cosa muy distinta, es más un estado que una condición material. De eso estoy segura. Si las marcas de lujo practicasen el trueque todo sería distinto, pero también hay una jerarquía en esa noción de lujo, una quiere ser superior a la otra, y, a veces, la vida necesita estar desnuda, despojada para poder existir.
En Francia siento que los espacios se ordenan de acuerdo a prioridades espirituales que ahora la población ignora ahogada en la propaganda de la sociedad consumista: las mediatecas, las librerías, los cafés. Cualquier lugar de Francia tiene una mediateca, una biblioteca, donde los jóvenes, los ancianos, las mujeres, y las que escribimos, podemos encontrar un refugio...
Luego he vuelto a mis lecturas con una gran alegría, con ganas de estar aquí, entera, trabajando para dar, para entregar, con ganas de ir a París y, pronto, a mis lugares queridos. Si el mundo fuese más pequeño, solo si fuese un poquito más pequeño... pero, igual, lo importante es lo que tenemos en el corazón y en la cabeza, los dos conectados...
Siento que algo está cambiando también en Europa, que es como esa historia del Maestro ignorante que confía en sus estudiantes porque no se siente superior. Toda persona a la que se le da la mano, piensa, y piensa bien.
Hay instantes en que eso se bloquea, mi sensibilidad al espacio y el Cómo está organizado es importante. Hay arquitecturas "masculinas", y hay mucho de eso en las ciudades de ahora, volcadas al consumo y a la oferta, que clasifica inmediatamente en géneros y clases sociales (las mujeres son las víctimas más fáciles, solas, desorientadas y sometidas). Es detestable. Me veo conversando en el café de la Rambla de Barcelona con el crítico peruano Julio Ortega, hablando del Perú, tan lejano, tan hermético. Veo la casa de Miquel, su calidez, la cena con Manuel y su familia, veo a mi amigo Rubén, que me hace pensar en un personaje de Dostoievski, veo tantas cosas. veo también esa noche de mi intervención en el Laboratorio, en Gracia. Escucho las voces de Jordi y Leonardo, la joven japonesa de una delicadeza poética, sus preguntas, su mirada. Una imagen me impactó: la de un hombre muy mayor vendiendo castañas asadas y camotes, tenía colgadas una sartén y un abanico de paja en su tienda de una tela oscura, medio roída. Me hizo pensar en esos espacios populares de mi continente, nada pretenciosos, tan entregados al contacto, solo que este hombre tenía la marca de la exclusión y de la humillación del mundo occidental y capitalista. Al mismo tiempo pensé, si no hubiésemos estigmatizado una sola forma de vida, la artificial y aseptisada de Occidente, si no viésemos como exclusión trabajar con las manos, la ausencia de lujo, volveríamos a formas de vida más simples. Yo sí encuentro una felicidad enorme en la austeridad, en esos objetos sin sofisticación. Justamente el gran engaño de ahora es que te hacen pasar por sofisticado cualquier cosa. En Barcelonas abundan las tiendas de quimeras, de objetos que son baratos pero imitan a grandes marcas, jugando con el deseo de las personas, perdiéndolo. Miento, no solo en Barcelona, en París, en Lima, en México, d.F. La belleza no es el lujo, es otra cosa muy distinta, es más un estado que una condición material. De eso estoy segura. Si las marcas de lujo practicasen el trueque todo sería distinto, pero también hay una jerarquía en esa noción de lujo, una quiere ser superior a la otra, y, a veces, la vida necesita estar desnuda, despojada para poder existir.
En Francia siento que los espacios se ordenan de acuerdo a prioridades espirituales que ahora la población ignora ahogada en la propaganda de la sociedad consumista: las mediatecas, las librerías, los cafés. Cualquier lugar de Francia tiene una mediateca, una biblioteca, donde los jóvenes, los ancianos, las mujeres, y las que escribimos, podemos encontrar un refugio...
Luego he vuelto a mis lecturas con una gran alegría, con ganas de estar aquí, entera, trabajando para dar, para entregar, con ganas de ir a París y, pronto, a mis lugares queridos. Si el mundo fuese más pequeño, solo si fuese un poquito más pequeño... pero, igual, lo importante es lo que tenemos en el corazón y en la cabeza, los dos conectados...
Siento que algo está cambiando también en Europa, que es como esa historia del Maestro ignorante que confía en sus estudiantes porque no se siente superior. Toda persona a la que se le da la mano, piensa, y piensa bien.
mercredi, novembre 26, 2014
Barcelona
Una cosa que produce el viaje, es una disperión del interior por saturación. A diferencia de otras personas que pueden circular sin problemas, todo me atraviesa y me diseca como a un insecto. La imagen es clara. Luego de varios días puedo encontrarme conmigo misma, pero ese proceso es lento. Mi atención siempre está en el afuera, siempre en contacto con los demás. Me gusta este ambiente de feria de España, algo que se extiende entre las regiones, incluyendo Cataluña. La gente es ligera, de fácil contacto. Una de las cosas que también tiene esta ciudad es que puede tener rincones completamente pueblerinos y provincianos, en planos superpuestos con espacios cosmopolitas. Es lo antiguo y lo nuevo, el pasado y el presente en diálogo y entrelazados. Ayer iba a anotando ideas en una libreta, sensaciones que ahora he olvidado... Recuerdo una chica en el metro, era muy hermosa, llevaba un bolso de Carolina Herrera por lo quuepensé que debía ser venezolana. Mis notas las tengas dispersas y no sé cómo regresar a ellas. Cierro los ojos, miro en el interior, veo, no quiero tanta dispersión, me doy cuenta de que los estados concentrados sacan piezas de metal, sólidas, relucientes de mí. A veces hay que saber a aceptar cierta soledad, quiero seguir mi hilo de oro, caminar colgada de él, no perderme. Cómo seguir siendo auténtica cuando se te expone en un espacio distinto al tuyo. Esa es la pregunta y el desafío.
Ganas de intentar siempre sacar lo mejor de mí, pero, si la istuación es hostil, me pongo huraña, como una gata dispuesta a saltar.
Se oyen bocinas, y si fuese Caracas? A veces pienso que todo esto es un sjeño y voy a regresar a mi casa de antes...
Ganas de intentar siempre sacar lo mejor de mí, pero, si la istuación es hostil, me pongo huraña, como una gata dispuesta a saltar.
Se oyen bocinas, y si fuese Caracas? A veces pienso que todo esto es un sjeño y voy a regresar a mi casa de antes...
lundi, novembre 17, 2014
En Barcelona el 27 de setiembre, allí estaré-
Las tardes del Gatopardo: Patricia de Souza en conversación con Jordi Corominas
El Laboratorio de Escritura en su espacio “Las tardes del Gatopardo” presenta a la escritora peruana Patricia de Souza, autora de Vergüenza, en conversación con Jordi Corominas.
Fecha: jueves 27 de noviembre de 2014
Hora: 19h30
Lugar: Laboratorio de Escritura
Se ha dicho sobre Vergüenza:
“Una voz con personalidad propia en la literatura latinoamericana del presente”, Julián Rodríguez.
“Las palabras se salvan de su ordinaria misión de mostrar para trascenderse en su más alta connotación de nombrar”, J.E Ayala Dip, El País.
Recomendamos que los asistentes hayan leído la novela de la autora, publicada por la Editorial Casa de Cartón.
Patricia de Souza (Perú, 1964) ha realizado estudios de ciencias políticas, periodismo, filosofía, y una tesis doctoral en literatura francesa y comparada sobre Flora Tristán y Lautréamont en la Sorbonne Paris 3, Francia. Desde su primera novela, Cuando llegue la noche (Lima, 1994), mostró una madurez que se ha ido afinando con el tiempo sobre los temas que la distinguen como autora: violencia, desarraigo, olvido y soledad. Sin embargo, la autora afirma que su trabajo tiene que ver también con la resistencia al discurso que domina la identidad de las mujeres. Su resistencia a los géneros le ha ocasionado malos entendidos que ella analiza en algunos de sus artículos y textos ensayísticos. Más que “contar la historia como debe ser”, a ella le interesa “decir las cosas de otra manera, crear nuevos modelos femeninos”, salir de la dominación simbólica. Esto hace que en algunos de sus libros se lea un meta-dicurso que tiene que ver con la recepción de su obra, de la cual las novelas más representativas son Electra en la ciudad y El último cuerpo de Úrsula.
La mentira de un fauno, su segunda novela, fue publicada en España y en el Perú. El último cuerpo de Úrsula salió en la mítica editorial Seix Barral, Barcelona, el año 2000; reeditada por la editorial alternativa Sic, Lima, 2000, Excodra 2013, Barcelona, traducida al alemán (Laniamérikaverlag, Solothurn) y pronto publicada en francés y en inglés (Orbis tertius éd. Excodra Barcelona). La revista literaria francesa NRF (Gallimard) publicó su texto corto Désert en el 2005.
Después de publicar tres nuevas novelas: Ellos dos (Ed. San Marcos, Lima, 2007), Erótika, escenas de la vida sexual (Jus, México 2008; Barataria, Barcelona, 2009) y Tristán (finalista del Premio Herralde 2009, Altazor 2010, Kiputeca, 2014, Perú), publicó su primer ensayo, “Eva no tiene paraíso” (Altazor, Lima, 2011). El 2014 su nueva novela, Vergüenza, ha sido editada por el sello venezolano El perro y la rana y por la editorial Casa de Cartón (Madrid). Escribe para el diario El país (España), La república (Lima), la revista La tempestad, México, y otros medios el Perú.
Las tardes del Gatopardo
Conversar con los narradores sobre sus cuentos y novelas. Recuperar la tertulia como un acercamiento a la escritura. Leer prosa en voz alta. Queremos recordar las tardes en las que el escritor italiano Tomasi di Lampedusa, el autor de El Gatopardo, se reunía en una terraza de Palermo con un pequeño grupo de lectores para conversar sobre literatura. Hemos creado este espacio de encuentro en el Laboratorio de Escritura para dialogar con los autores sobre el proceso creativo de sus libros.
Actividad gratuita
Fecha: jueves 27 de noviembre de 2014
Hora: 19h30
Lugar: Laboratorio de Escritura (c/Joan Blanques 12, 08012 Barcelona)
Cómo llegar: Metro joanic (L4) / Metro Fontana (L3), autobús: 39, 55, 15, bicing: pl. joanic
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