Cada fin de año, en occidente, nos sometemos a la tiranía del tiempo. Qué curiosa es esta noción, pero qué abstracta! Siempre pienso en esa frase de San Agustín en sus Confesiones; Dios, qué es el tiempo??? Cada uno.a tiene sus medidas, pero resulta que cada fin de año, socialmente, se nos pone en la tribuna, e nos pregunta por lo que hemos hecho, qué planes tenemos para el año que viene, nociones de éxito y de fracaso externas a nuestras necesidades, fiestas que no planificamos, ausencias que no estamos preparado.as a soportar, etc…
Caracas es una ciudad medio desierta, hay un desierto, pero también una experiencia desertificada, sin personas, y termino extrañando mi casa, mis familia. Solo.as no somos nada. El vínculo humano es tan fuerte, tan importante, tan vital. No basta con que te escriban, son las voces, las miradas, las que hacen que se sienta compañía. Imagino que alguien que está acostumbrado.a a no sentir esas presencias, termina por ignorarlas. Es como una verdadera muerte, la indiferencia a la presencia de los demás. No necesitar que estén. Con el tiempo sabemos que menos cosas nos sorprenden, pero también que esa sorpresa, esa sensación de novedad es un estado que nosotros.as producimos con lo que tenemos a la mano, es casi un efecto óptico…
Por la soledad de la ciudad, nos sentimos empujadoas a pensar…
Hay una naturaleza generosa aquí que permite sentirse bien pese a que no tienes muchos referentes afectivos. Los Venezolano.as están "en lo suyo", su mundo personal los ocupa totalmente y tienen poca curiosidad por lo que es extranjero. Quizás sea el bienestar en que viven las clases altas, tienen esa indiferencia de quienes saben que todo lo pueden obtener… es a veces insultante. Pero, las clases populares, sin vivir la misma bonanza, expresan una indiferencia similar. Hay insularidad en ellos, salvo los que están en el proceso de cambio, el resto sigue su marcha, con la mirada en el timón.
jeudi, décembre 26, 2013
vendredi, décembre 20, 2013
Cada día
Esta mañana pensaba: no producir sino hacer un libro, ese hacer significa hacer con las manos, con los sentidos, con todo el cuerpo, con la cabeza. Llegar a una expresión limpia, podría decir inocente, del texto. ¿Podré? Ganas de zambullirme en ciertas expresiones que me son familiares, entrar en el lenguaje oral… No dejar pasar esa huella, pero nunca sé elegir entre la necesidad de mostrar y aquella de comprender, en la que el lenguaje tiene que estar casi desnudo.
días de lluvia que imponen una rutina, adaptarse al tiempo, estar más dentro que fuera...
días de lluvia que imponen una rutina, adaptarse al tiempo, estar más dentro que fuera...
mardi, décembre 10, 2013
di-vi-di-da
estoy dividida entre mis ganas de mantener este cuaderno de notas y escribir en mi otro blog. Es cierto que ambos son distintos, uno es militante, este es solo un esbozo de lo que luego podría ser una escritura.
El día está muy sombrío y mi alma se va con él, se envuelve y se queja.. no sé, me vino sola esta frase…
de paso, desde hace algún tiempo mi computadora me viene editando las palabras, no sé cómo desactivar eso. Soy, de alguna manera, una artesana de la escritura,
Llegamos a fin de año y con eso los balances, qué hemos hecho, cuántos años vamos a tener. Yo llego a más de la mitad de mi vida, es alucinante, no me lo creo, pero es así.
pasar ese umbral, esa tarea es difícil, saber envejecer, renunciar a ciertas cosas… creo que el amor se convierte en una virtud. Un rostro bello nos puede sorprender, pero ya no produce las mismas ganas de antes, conocemos nuestros límites. Muchas personas que escriben me dicen que eso afecta la escritura. quizás sí, no lo sé. Yo creo que eso me ayudará a estar más cerca de cosas esenciales, a ser menos vanidosa (qué cachetada es perder el atractivo, ser casi invisible) y a ocuparme más de los demás. Lo escribo y no sé si estaré a la altura. estamos tan alienado.as con nuestra imagen, nos cuesta tanto, tanto salir de ese encierro…
regreso a ti, querido blog, a ustedes...
El día está muy sombrío y mi alma se va con él, se envuelve y se queja.. no sé, me vino sola esta frase…
de paso, desde hace algún tiempo mi computadora me viene editando las palabras, no sé cómo desactivar eso. Soy, de alguna manera, una artesana de la escritura,
Llegamos a fin de año y con eso los balances, qué hemos hecho, cuántos años vamos a tener. Yo llego a más de la mitad de mi vida, es alucinante, no me lo creo, pero es así.
pasar ese umbral, esa tarea es difícil, saber envejecer, renunciar a ciertas cosas… creo que el amor se convierte en una virtud. Un rostro bello nos puede sorprender, pero ya no produce las mismas ganas de antes, conocemos nuestros límites. Muchas personas que escriben me dicen que eso afecta la escritura. quizás sí, no lo sé. Yo creo que eso me ayudará a estar más cerca de cosas esenciales, a ser menos vanidosa (qué cachetada es perder el atractivo, ser casi invisible) y a ocuparme más de los demás. Lo escribo y no sé si estaré a la altura. estamos tan alienado.as con nuestra imagen, nos cuesta tanto, tanto salir de ese encierro…
regreso a ti, querido blog, a ustedes...
jeudi, novembre 28, 2013
seres morales, o…?
Doy vueltas y vueltas a la interrogante de qué es lo que sucede en países como Francia, donde la educación es gratuita y, hasta hace poco, excelente. La inclusión, la ascensión social a través de la educación fue un hecho concreto durante más de dos décadas, ahora, es casi una historia del pasado. La educación se ha convertido en una forma de discriminación social, el determinismo por origen y clase social, una fatalidad. ¿Qué ha pasado? Pienso que el desarrollo económico, tecnológico, no ha ido a la misma velocidad que el desarrollo moral y espiritual de la mayoría. Esto tiene que ver con el monopolio de la religión en lo que se refiere al término de "vida espiritual", cosa que no es cierta, la vida interior, espiritual, tiene que ver con una formación rica, diversa, no cerrada ni fanática. El problema es que la religión es la única identidad para un mundo desorientado, que la educación no puede competir con las cadenas sociales que dan la impresión de saber todo, conocer todo, no necesitar de nadie, etc.., la impresión que tienen los jóvenes es que no aprenden nada en los colegios. Sobre ellos pesa la propaganda de una sola forma de vida democrática: la liberal, individualista, fetichista con los objetos, consumista, egoísta y cerrada al cambio. No se trata de no consumir, ni de no desear objetos, al final estos cumplen una función simbólica, todo, desde lo que comemos, cumple una función simbólica. No comemos lo que tenemos en el plato, sino, lo que significa, origen, paisajes, personas… Creo que soy clara en eso. Cuando como un plato peruano me estoy poniendo en relación con todo lo que so significa, mi casa, mi mamá, mis hermanos, mi padre, y por eso a muchas personas con enfermedades inmunológicas (el cuerpo deprimido) les recomiendan "comidas afectivas", que simbolicen una historia, que los inscriba en un relato. Es la "magdalena "de Proust, comer es también recordar!!
Nuestro debilitamiento viene también de allí, no comemos lo que deseamos, sino lo que nos venden como apetitoso, no compramos lo que necesitamos sino que lo que nos dicen que debemos necesitar, etc… nuestra libido está totalmente neurotizada, y los jóvenes que no poseen mecanismos para defenderse, sucumben y viven constante estrés… todos están estresados por tener el último Ipad, el Ipod, y ¿qué pasa cuando los tienen y luego se aburren? Vacío, depresión… es que finalmente la economía, la apariencia no es el bienestar, es solo un espejo deformado, la persona moralmente sólida, en contacto con sus afectos, estará mucho más completa, en mayor capacidad de elegir y saber lo que desea. En Europa, y en Francia, el enriquecimiento económico no ha ido de la mano de un enriquecimiento moral, la educación no ha creado seres morales capaces de ser empíricos ni solidarios, en esa carrera por ser economía fuerte, se han creado unos prototipos raros, depredadores, egoístas y atomizados. En ese encierro las otras personas no pueden existir, solo están ello.as y su necesidad de subsistencia. El hecho de ser una sociedad normativa, administrativa y llena de funcionarios (la función pública es enorme) no ha facilitado sino una abstracción de la propia condición en la cual las personas no se ven en medio de un entorno si no solas. Esta forma de vida, ha desgastado los nexos sociales, sembrado desconfianza y sensación de desamparo. Si yo estoy mal y me siento mal querida, no voy a mover un dedo por nadie, au contraire… este es a lo mejor el trasfondo de la crisis moral, de civilización que se vive en Francia. No es crisis económica, es crisis de sentido..
volveré sobre este tema si la vida cotidiana no atenta contra la concentración. recomiendo leer El horror económico, de Viviane Forrester…
Nuestro debilitamiento viene también de allí, no comemos lo que deseamos, sino lo que nos venden como apetitoso, no compramos lo que necesitamos sino que lo que nos dicen que debemos necesitar, etc… nuestra libido está totalmente neurotizada, y los jóvenes que no poseen mecanismos para defenderse, sucumben y viven constante estrés… todos están estresados por tener el último Ipad, el Ipod, y ¿qué pasa cuando los tienen y luego se aburren? Vacío, depresión… es que finalmente la economía, la apariencia no es el bienestar, es solo un espejo deformado, la persona moralmente sólida, en contacto con sus afectos, estará mucho más completa, en mayor capacidad de elegir y saber lo que desea. En Europa, y en Francia, el enriquecimiento económico no ha ido de la mano de un enriquecimiento moral, la educación no ha creado seres morales capaces de ser empíricos ni solidarios, en esa carrera por ser economía fuerte, se han creado unos prototipos raros, depredadores, egoístas y atomizados. En ese encierro las otras personas no pueden existir, solo están ello.as y su necesidad de subsistencia. El hecho de ser una sociedad normativa, administrativa y llena de funcionarios (la función pública es enorme) no ha facilitado sino una abstracción de la propia condición en la cual las personas no se ven en medio de un entorno si no solas. Esta forma de vida, ha desgastado los nexos sociales, sembrado desconfianza y sensación de desamparo. Si yo estoy mal y me siento mal querida, no voy a mover un dedo por nadie, au contraire… este es a lo mejor el trasfondo de la crisis moral, de civilización que se vive en Francia. No es crisis económica, es crisis de sentido..
volveré sobre este tema si la vida cotidiana no atenta contra la concentración. recomiendo leer El horror económico, de Viviane Forrester…
vendredi, novembre 15, 2013
La fortaleza Vacía
A veces la sensación de encierro. Dios, !cómo
es importante escribir sobre estas cosas ! La sensación de encierro al no
poder comunicar, no poder hablar con las personas más cercanas. Todo es ruido y
es ruido porque estamos saturadoas de ruido externo. Siento que la situación
empeora, que nos acercamos a un abismo donde las palabras pierden su valor
humano, su sentido primordial, decir, no solo nombrar cosas. El idioma no
recorre, se impone como un regimen fascista, absoluto. Siento que cada vez
estoy más lejos de mis orígenes, no hay forma en que pueda compartir con mis
próximos valores, sueños, ideas. Están inmersos en la lucha por la subsistencia,
en el caos de la vida cotidiana que no tiene futuro. Mi gran frustración es no
poder protegerlos. Este modo de vida, utilitario, que depende completamente de
la especulación en la economía, ha dejado fuera a quien no se adapta (y
adaptarse significa no tener escrúpulos, ser una persona sin moral). Si antes
hablaba de confusión, creo que es más grave, es que si las cosas siguen siendo
tan brutales en el día a día, terminaremos convirtiendo a la población en un
hospital siquiátrico. La sicosis del miedo domina, el miedo a la enfermedad, la
obsesión de la catástrofe… Todavía peor, esta forma de subsistenciá tan cruel,
está destruyendo los vínculos afectivos, sociales. Todo es ganancia y toda
persona es un medio para conseguir algo. Como decía Frantz Fanon en su libro, Los condenados de la tierra, el daño
psicológico de las sociedades en crisis constante, en estado de guerra, es irreversible.
Pensemos que esto puede ser una alarma, la
salud mental, espiritual, se nutre de una confianza en el futuro, al menos de
una idea de futuro. Un presente tan angustioso como el que vivimos hoy en día,
lapida toda imaginación, inventividad. De ahí que resurjan tantos movimientos
fundamentalistas, que el racismo sea moneda común. Creo que quienes escribimos
percibimos esta petrificación del idioma como síntoma… espero que no nos
congele como la lava a Sodoma y Gomorra. El castigo vendrá de nosotroas.
lundi, novembre 04, 2013
las intermitencias del corazón
Este iba a ser el título de A la búsqueda del tiempo perdido, a mí me parece hermoso. Las intermitencias del corazón ligadas a las intermitencias del lenguaje que las nombra en un parpadeo constante.
Siento que el lenguaje parpadea cuando no puede comprender lo que está pasando, cuando una persona no puede comprender lo que está viendo, sintiendo, viviendo. En esos momentos da golpes a un alto muro, la realidad es ese muro que se levanta delante de una persona.
Más que nada siento que este caos social en que se vive constantemente engaña a la sintaxis, la pierde, la enreda. No es posible tener una visión clara de su situación social cuando no tenemos una existencia como persona entera, colectiva, relacionada con su entorno. Esta crisis que yo creo que la vivo desde que empezó la adolescencia, arrasa con todo. Siento que muchas personas que quiero tambalean, pero sobre todo tambalean sus frases, sus ideas y que sus sueños empobrecen. Hay un movimiento externo en Lima que esconde y disimula una fijeza en el interior, una falta de movilización, de circulación de sangre nueva, como un colapso espiritual. Eso solo lo percibo en ciertas circunstancias en que atravieso el brillo aparente de la superficie, cuando escucho, recorro. Lo que más me duele es ver ese extravío del lenguaje que no da reposo a una cabeza que trata de comprender, sin entender, por qué se encuentra donde está, sin futuro, sin presente, en una precariedad constante. Ese sacrificio es inhumano, que sucede, en medio de la más completa indiferencia. No hablo de las mujeres y los ancianos que no siquiera pueden dejar salir una queja, un reclamo, sin que la amenaza de ser sepultadas civilmente aparezca. Sobre todo, hay un decaimiento moral, el desarraigo es horrible porque no sabemos por qué estamos en esto, no hay relato que lo explique, salvo la ganancia y la promesa que no se cumple de que el Perú mejorará,
estas son algunas huellas de Lima, todavía frescas...
salida a este de la ciudad, cerca de los cerros áridos de las estribaciones de los Andes...
¿No será también que esa sofisticación de la comida es la respuesta a esta falta de "vida interior"?
No hay vida interior porque hay ruido. demasiado ruido, replegarse, escuchar, cuesta. es un lujo.
hablando con un hombre de treinta años, noto que sus frases corresponden a una persona de 15 años... suele sucederme en mi país...
Siento que el lenguaje parpadea cuando no puede comprender lo que está pasando, cuando una persona no puede comprender lo que está viendo, sintiendo, viviendo. En esos momentos da golpes a un alto muro, la realidad es ese muro que se levanta delante de una persona.
Más que nada siento que este caos social en que se vive constantemente engaña a la sintaxis, la pierde, la enreda. No es posible tener una visión clara de su situación social cuando no tenemos una existencia como persona entera, colectiva, relacionada con su entorno. Esta crisis que yo creo que la vivo desde que empezó la adolescencia, arrasa con todo. Siento que muchas personas que quiero tambalean, pero sobre todo tambalean sus frases, sus ideas y que sus sueños empobrecen. Hay un movimiento externo en Lima que esconde y disimula una fijeza en el interior, una falta de movilización, de circulación de sangre nueva, como un colapso espiritual. Eso solo lo percibo en ciertas circunstancias en que atravieso el brillo aparente de la superficie, cuando escucho, recorro. Lo que más me duele es ver ese extravío del lenguaje que no da reposo a una cabeza que trata de comprender, sin entender, por qué se encuentra donde está, sin futuro, sin presente, en una precariedad constante. Ese sacrificio es inhumano, que sucede, en medio de la más completa indiferencia. No hablo de las mujeres y los ancianos que no siquiera pueden dejar salir una queja, un reclamo, sin que la amenaza de ser sepultadas civilmente aparezca. Sobre todo, hay un decaimiento moral, el desarraigo es horrible porque no sabemos por qué estamos en esto, no hay relato que lo explique, salvo la ganancia y la promesa que no se cumple de que el Perú mejorará,
estas son algunas huellas de Lima, todavía frescas...
salida a este de la ciudad, cerca de los cerros áridos de las estribaciones de los Andes...
¿No será también que esa sofisticación de la comida es la respuesta a esta falta de "vida interior"?
No hay vida interior porque hay ruido. demasiado ruido, replegarse, escuchar, cuesta. es un lujo.
hablando con un hombre de treinta años, noto que sus frases corresponden a una persona de 15 años... suele sucederme en mi país...
jeudi, octobre 17, 2013
despojarse
He estado leyendo un libro que encontré en un mercadito de Bogotá, un día que visitaba esa ciudad, Diario de un cura rural, de Bernanos, escritor francés. Ojo, no soy creyente, y no creo estar cerca de serlo, pero hay algo que me gusta en este texto limpio, despojado de artificio, es que en medio de su sencillez, toca, se coloca cerca de un brillo poético. Es decir, es su aparente falta de complejidad, escrito en primera persona, lo que hace que sea extraordinario. Ganas de acercarme al idioma con ese mismo abandono, dejarme ir en él, que desaparezca mi imagen.Que desaparezca mi imagen como mujer, como Patricia y me invada el silencio. Suena grandilocuente, y justamente se trata de lo contrario, dejar esa grandilocuencia, esa idea de "genio", tan pesada...
migraña
migraña
lundi, septembre 30, 2013
Las cosas simples
tengo muy clara, casi sensorial, de mi encuentro con Nathalie Sarraute, en su departamento de París. Recuerdo con mucha claridad esa frase suya: en mi vida no sucede casi nada, por eso escribo. También pienso en el diario de Clarice Lispector escribiendo: todos mis días son domingos. En la vida las cosas suceden a pequeña escala, es decir, suceden por dentro, no tanto por fuera. La bulla, el movimiento puede esconder fijeza, parálisis. Con el tiempo creo que cada vez hago más mía la idea de que las cosas más sencillas, más banales, son la esencia de la vida. Es nuestra mirada la que las transforma. Creo que podemos sorprendernos con cualquier cosa, un gesto, una mirada, una planta, un cielo. Lo que sucede es que cada vez estamos más incapacitadoAs para ver esas cosas, se nos atrofia la cabeza con tanta cosa, la sensibilidad.
Hay una palabra que aquí resuena: ternura.
Miraba la serie Mad man con Olivier, me doy cuenta de que ese título habla de manera elocuente. La locura del poder que enloquece a los hombres y les hace perder pie. No es humano tener tanto poder sobre las mujeres, los hijos y las hijas... Yo no podría vivir sabiendo que tengo un poder semejante sobre otra persona!! Creo que el mundo se volvió loco al instaurar el patriarcado como forma de gobierno, es tácito, de facto, no hay vuelta que darle. Seguiremos peleando por un poco de visibilidad, de igualdad, de atención-.....
Hay una palabra que aquí resuena: ternura.
Miraba la serie Mad man con Olivier, me doy cuenta de que ese título habla de manera elocuente. La locura del poder que enloquece a los hombres y les hace perder pie. No es humano tener tanto poder sobre las mujeres, los hijos y las hijas... Yo no podría vivir sabiendo que tengo un poder semejante sobre otra persona!! Creo que el mundo se volvió loco al instaurar el patriarcado como forma de gobierno, es tácito, de facto, no hay vuelta que darle. Seguiremos peleando por un poco de visibilidad, de igualdad, de atención-.....
mardi, septembre 10, 2013
la llama interior
Una mañana en Londres, salida inmediata antes de que se vaya la luz. Serpentine Galerie. Una instalación de un artista japonés, no recuerdo el nombre, solo esa llama encendida y yo sentada en frente de esa llama con la respiración cortada. Pienso: si tan solo mi llama pudiese seguir así, encendida.
Pienso en un poema de Blanca Varela.
luego en cómo ciertas personas dejan brillar en el interior de sí mismas, las "lámparas encendidas", a otras personas, personas que quieren, personas que viven dentro de ellas. Dejar brillar de manera limpia, rotunda, esa orquídea que llevo dentro.
sería suave y blanca como las que hay en Venezuela.
cansada del tema político. El otro día este intertexto se me apareció en frases del filósofo Luc Ferry: "la civilización es el Occidente" condenando a la otra parte del planeta al desarraigo.
Contemplo mi llama, la dejo arder...
lentamente.
Pienso en un poema de Blanca Varela.
luego en cómo ciertas personas dejan brillar en el interior de sí mismas, las "lámparas encendidas", a otras personas, personas que quieren, personas que viven dentro de ellas. Dejar brillar de manera limpia, rotunda, esa orquídea que llevo dentro.
sería suave y blanca como las que hay en Venezuela.
cansada del tema político. El otro día este intertexto se me apareció en frases del filósofo Luc Ferry: "la civilización es el Occidente" condenando a la otra parte del planeta al desarraigo.
Contemplo mi llama, la dejo arder...
lentamente.
lundi, août 26, 2013
Atravesar el idioma
Escribir es una forma de vivir un poco agotadora, las palabras resuenan, y resuenan fuerte. De ahí que se parezca un poco a la locura, es una locura tener tanta obsesión con las palabras. Creo que lo que más me importa, no es que se me reconozca como "genial", esa idea es arcaica, y tiene que ver con una forma de concebir a la literatura que es más del siglo XIX que de este siglo XXI. Escribir es más una reconstrucción en el sentido más amplio del término, es realmente entrar en el idioma, navegar por él, tratando de seguir una idea. Muchas veces escribo rápido, cierto, y el idioma no me alcanza, es decir, no llega a seguir el aliento poético (simbólico de la frase). Siempre, me entrego con vehemencia, trato de estar en contacto con algo que podría llamarse "verdad", pero que no es más que la instantánea de un instante, su "imagen absoluta". Esa imagen aparece y luego se borra.
Si la escritura no fuese una reescritura de la vida, una creación de sentido en el instante en que la asumo, no me interesaría. Sin embargo, me interesa la comunicación, es decir, que los demás entiendan y sientan el mensaje, cosa que no es evidente cuando te arriesgas a emplear otros códigos. Aquí la disyuntiva es clara: o asumes que comunicas o asumes que estás fabricando (hay algo de obrera en esto) una escritura. Me cuesta muchísimo leerme, y leerme con claridad, me descoloca hacerlo. Pero, y ahí viene lo de obrera, cuando lo hago, veo que hay lagunas, que hay ideas que no han quedado claras, las retomo, las pulo... Y sin embargo, algo se pierde en eso, un texto muy corregido, pierde fuerza. Lo más difícil es agenciar la velocidad de las ideas y las sensaciones con las palabras, porque, esa experiencia, para mí, es abismal. En ese trabajo me dejo caer en un abismo, quizás el que las palabras no signifiquen, que me parezcan huecas a fuerza de usarlas tanto. Por eso la sensación es primordial.
Esta mañana pensé en cómo algunos autores y autoras han tenido una imagen tan clara de su propio trabajo, al menos, aparentaban eso, que sabían lo que decían. No sé si esa fortaleza es verdadera, lo cierto es que yo no quiero parecer fuerte, ni segura, ni tan determinada, simplemente serena, atenta, observadora. No quiero caer en el "uso" de la palabra, que significaría trabajar únicamente con el lenguaje desde su valor social y de intercambio, pero no el poético, y eso, es casi una moral. Creo que hay una moral de la escritura que me obliga a chocar contra mis límites, a mostrarlos, un pacto que no puedo traicionar. Finalmente, mi sintaxis es mi propia vida, si tambaleo, tambalea todo mi lenguaje, si avanzo, avanzamos juntos.
Es extraño como experiencia y ando analizando eso de que esté tan ligada a mi lenguaje escrito. Es como si me estructura fuese porosa, nunca lisa. A veces pienso que tiene que ver con una imagen borrosa de mí misma, con la incapacidad de verme en medio de mi espacio social. Es más complejo, y sin embargo sencillo: mientras más me veo, menos necesidad tengo de reconstruirme, pero eso crea en mí una sensación de desencanto, la sensación de que el idioma ya me dio todo, que no me va dar nada más. Y para mí, eso sería la muerte.
anoche, sueños con plantas de albahaca..casas, esperas... la densidad de los sueños me han dejado la cabeza algo cansada.
Si la escritura no fuese una reescritura de la vida, una creación de sentido en el instante en que la asumo, no me interesaría. Sin embargo, me interesa la comunicación, es decir, que los demás entiendan y sientan el mensaje, cosa que no es evidente cuando te arriesgas a emplear otros códigos. Aquí la disyuntiva es clara: o asumes que comunicas o asumes que estás fabricando (hay algo de obrera en esto) una escritura. Me cuesta muchísimo leerme, y leerme con claridad, me descoloca hacerlo. Pero, y ahí viene lo de obrera, cuando lo hago, veo que hay lagunas, que hay ideas que no han quedado claras, las retomo, las pulo... Y sin embargo, algo se pierde en eso, un texto muy corregido, pierde fuerza. Lo más difícil es agenciar la velocidad de las ideas y las sensaciones con las palabras, porque, esa experiencia, para mí, es abismal. En ese trabajo me dejo caer en un abismo, quizás el que las palabras no signifiquen, que me parezcan huecas a fuerza de usarlas tanto. Por eso la sensación es primordial.
Esta mañana pensé en cómo algunos autores y autoras han tenido una imagen tan clara de su propio trabajo, al menos, aparentaban eso, que sabían lo que decían. No sé si esa fortaleza es verdadera, lo cierto es que yo no quiero parecer fuerte, ni segura, ni tan determinada, simplemente serena, atenta, observadora. No quiero caer en el "uso" de la palabra, que significaría trabajar únicamente con el lenguaje desde su valor social y de intercambio, pero no el poético, y eso, es casi una moral. Creo que hay una moral de la escritura que me obliga a chocar contra mis límites, a mostrarlos, un pacto que no puedo traicionar. Finalmente, mi sintaxis es mi propia vida, si tambaleo, tambalea todo mi lenguaje, si avanzo, avanzamos juntos.
Es extraño como experiencia y ando analizando eso de que esté tan ligada a mi lenguaje escrito. Es como si me estructura fuese porosa, nunca lisa. A veces pienso que tiene que ver con una imagen borrosa de mí misma, con la incapacidad de verme en medio de mi espacio social. Es más complejo, y sin embargo sencillo: mientras más me veo, menos necesidad tengo de reconstruirme, pero eso crea en mí una sensación de desencanto, la sensación de que el idioma ya me dio todo, que no me va dar nada más. Y para mí, eso sería la muerte.
anoche, sueños con plantas de albahaca..casas, esperas... la densidad de los sueños me han dejado la cabeza algo cansada.
mercredi, août 14, 2013
El cuello del cisne
Una de las cosas más calculadas y violentas, ha sido lograr convencer a las mujeres que ellas son sus propias enemigas. El "feminismo" ha sido un arma de doble filo al estigmatizarlas como excluidas, unas por rebeldes, otras por pasivas, han quedado al margen de la sociedad. Nuestra "muerte civil" empezó hace mucho tiempo, en la Grecia antigua, donde las mujeres de Atenas eran esclavas, y ahora donde se han creado modos más perversos de sometimiento, entre otros, una invisibilidad social resuelta e incomprensible. Otro tema angular es hablar de la violencia contra las mujeres, la violencia psicológica y física, y lo que es su culminación más bárbara: el feminicidio. Las instituciones no han servido para transformar la manera de pensar de hombres, ni de mujeres. Se nos han arrojado algunos huesos para roer, pero no hay carne, no hay lenguaje que acompañe una revolución verdadera de cultura (salvo excepciones como en Venezuela donde el discurso incluye siempre el pronombre femenino). Hay ministerios, Ongs, detritus de la sociedad. Cuando se habla de "liberar a la mujer", se la mistifica y pasa a ser una especie de virgen secular, de ahí que las chicas muy jóvenes (13-16 años) sientan que cumplen un rol fundamental en la sociedad siendo madres y se entregan a él con vocación mística, casi suicida. No hay elección cuando las condiciones para elegir ser madre son apremiantes y tan deshonestas. Lo que tiene que ir de la mano de una protección, y una reparación a estas niñas-madres (prestaciones sociales etc), es una orientación vocacional (y profesional, es una profesión ser madre, ¿quién les dijo eso?), de prevención y planificación de la maternidad (además compartida) si es que desean una familia tradicional. Niñas-madres no podrán ser educadoras sino una carga para la sociedad y para sí mismas... Podemos imaginar perfectamente la mano de cualquier tirano que, mientras acaricia el cuello de su compañera, decide ajustarlo hasta matarla solo por inconsciencia, el poder es mortal. Acaba de morir una mujer en una comunidad venezolana (en el mundo entero una mujer muere por violencia en manos de algún tirano o inconsciente), y las feministas en Venezuela han protestado con firmeza, cosa que entiendo perfectamente. Esta protesta tiene un valor simbólico inmenso, está destinada a crear una conciencia moral colectiva, un patrimonio democrático. Esperemos que la opinión pública tome conciencia de esto, aunque no está garantizado, les interesa todo lo que sirve para hacer show, la reacción inmediata y epidérmica, es como si estuviesen todo el tiempo tratando de hacer que el lado más oscuro, más reptilíneo de las personas, emerja. Pensé inmediatamente en en el caso de una escritora amiga en mi país, el Perú, Dalmacia Ruiz Rosas, del enfrentamiento que tuvo, en plena lectura de poesía, con una fauno machista, casi un cíclope burdo y agresivo. Ella no tardó en contestar, respondiendo a la agresión, utilizando la misma agresión, voz firme, gritos, etc... Era imposible que se condujese como una doncella cuando se trata de cambiar la imagen de la mujer, y cuando su agresor la estaba viendo justamente como "una mujer" y esperaba la reacción modosita de una eclava que cediese a la presión, que dejase de leer, de hablar, que se calle. La sutiliza a veces retrocede cuando la situación lo exige, y era el caso de Dalmacia. Ha seguido la ridiculización, la estigmatización y cero debate sobre el machismo imperante en el perú, y sobre todo en Lima, es como con el tema del racismo, por miedo a "molestar", y por qué nadie sabe qué rostro tiene, sobre todo no puede ser ni reconocerse como mestizo, nadie habla del tema. Nadie habla del aborto porque de la misma manera como no sabemos quiénes somos ni qué deseamos, no podemos planificqr nada, ni siquiera la feliz venida de un niño o niña, que, en vez de nacer en la miseria podría nacer en un espacio seguro y cálido.
jeudi, août 01, 2013
la edición
Algo me ha quedado clarísimo luego de ver tantos libros editados, la convicción de que la literatura no será un ejercicio de privilegiados, ni de una elite, sino de todo el mundo.
las ediciones abundan, no hay manera de seguir el flujo continuo de libros. Todo el mundo edita, todo el mundo escribe, pero no todas ni todos, se dedicarán a escribir... tal vez pienso, que este oficio desaparecerá como actividad principal, tal vez solo se convierta en un complemento que nadie podrá seguir a falta de instrumentos para descifrarlos... hay una sobredosis de libros y de eventos, no podemos seguirlos todos. La escritura será banal, puesto que los dispositivos hacen que todo el mundo escriba pensando en publicar. Las cartas circulan libres, son mensajes, textos que viajan por el espacio sideral hacia sus receptores..... bonita imagen, pero al mismo tiempo es un poco escalofriante por inconmensurable...
ayer me desperté después de un sueño terrible: estaba en un tren de alta velocidad, iba una amiga conmigo, había gente de la Gestapo (sic) y me denunciaban como judía. El sueño era cinematográfico, preciso, la angustia también lo era. No me atrevía a bajar del tren. Esa mañana había escuchado en la radio a una sicoanalista, decir lo que Lacan había dicho: el inconsciente es el discurso del Otro... ese otro es el discurso que domina y que yo integro como una degradación de mi persona, una mirada que desaprueba y condena, de ahí que sea "una judía" en el fondo, ese discurso que domina, me señala... eso, en mi inconsciente... pero, cuándo me liberaré de ese discurso al que yo he impuesto otro? No lo sé...
hace un calor terrible, cuando pienso que en París hace 36 grados, me alegro no haber estado en estos meses... esas temperaturas, me angustian, me enloquecen el cuerpo. Dire que aquí hace 30 y con viento y es denso... aunque no desagradable, en Caracas, por estar a 1000 metros de altura, más los 100 de mi montaña, siempre hace un poco de fresco.
las ediciones abundan, no hay manera de seguir el flujo continuo de libros. Todo el mundo edita, todo el mundo escribe, pero no todas ni todos, se dedicarán a escribir... tal vez pienso, que este oficio desaparecerá como actividad principal, tal vez solo se convierta en un complemento que nadie podrá seguir a falta de instrumentos para descifrarlos... hay una sobredosis de libros y de eventos, no podemos seguirlos todos. La escritura será banal, puesto que los dispositivos hacen que todo el mundo escriba pensando en publicar. Las cartas circulan libres, son mensajes, textos que viajan por el espacio sideral hacia sus receptores..... bonita imagen, pero al mismo tiempo es un poco escalofriante por inconmensurable...
ayer me desperté después de un sueño terrible: estaba en un tren de alta velocidad, iba una amiga conmigo, había gente de la Gestapo (sic) y me denunciaban como judía. El sueño era cinematográfico, preciso, la angustia también lo era. No me atrevía a bajar del tren. Esa mañana había escuchado en la radio a una sicoanalista, decir lo que Lacan había dicho: el inconsciente es el discurso del Otro... ese otro es el discurso que domina y que yo integro como una degradación de mi persona, una mirada que desaprueba y condena, de ahí que sea "una judía" en el fondo, ese discurso que domina, me señala... eso, en mi inconsciente... pero, cuándo me liberaré de ese discurso al que yo he impuesto otro? No lo sé...
hace un calor terrible, cuando pienso que en París hace 36 grados, me alegro no haber estado en estos meses... esas temperaturas, me angustian, me enloquecen el cuerpo. Dire que aquí hace 30 y con viento y es denso... aunque no desagradable, en Caracas, por estar a 1000 metros de altura, más los 100 de mi montaña, siempre hace un poco de fresco.
vendredi, juillet 26, 2013
El lenguaje se muere
Conversaba con una amiga escritora sobre los pocos mensajes que nos llegan, mensajes donde nos atrevemos a decir cosas, donde nos abandonamos, nos arriesgamos... como dice el filósofo de la película de Godard, "se necesita un cierto abandono", pero como decía también Goethe, escribir, hablar es un gesto de generosidad, es un don, en resumen, otro desapego...
Hay una NUEVA ECONOMÍA DEL LENGUAJE, estamos mucho más preocupadoas en comunicar que en simbolizar, analizar, o indagar en el sentido, todos y todas estamos siendo formateadoas con el mismo molde, con el mismo lenguaje chato, liso. Esta nueva economía busca resultados inmediatos y no se arriesga, no se arriesga a pensar ni a buscar... Está mimetizada con la nueva ideología del mercado.
si buscamos encontramos... estoy leyendo "La simplicité du regard", libro de Pierre Hadot sobre la filosofía de Plotino, un estoico, pero a mi modo de ver, un sensualista. Si el deseo está libre, pues la palabra circula libre, vital, juguetona. Si el lenguaje se empobrece, nos empobrecemos también nosotroas, si el lenguaje es solo un gesto de comunicación (hablo de comunicar en el sentido instrumental, no representar, imaginar) el lenguaje será pronto un fósil... Sucede exactamente lo mismo en la literatura, los editores están empepañadoas en libros "comunicacionales", que resuenen en su contexto, pero se olvidan de aquellos que buscan más allá de lo factual... Hay una realidad de facto, pero está aquella que podemos imaginar y hacer vivir a través de las palabras. Cierto, siempre digo que hay que acercar la literatura a las personas, al gran público, a las masas, para emplear un término marxista, pero esto no significa convertirse en una caja cerrada donde las palabras se asfixien, sino en una caja de resonancia donde todos estos parlamentos, frases, expresiones de gente "viva" resuenen alto, se conviertan en música...
no sé si estoy siendo clara. Quiero decir que la literatura es como traducir un libro, que, del cual, si conocemos el idioma, y mientras más rico sea nuestro lenguaje, más cerca estaremos de tocar su brillo vital...
ahora me toca pensar en qué voy a decir a un público completamente popular el día domingo en la Feria del libro de los museos. Es hermoso ver cómo un público que nunca ha tenido acceso a ellos se interesa, disfruta y comprende sin problemas. Me hace pensar en Jacotot que, en el Siglo XVII entrega un texto, creo que de Jenofonte, a unos estudiantes, sin decirles de quién es y sin explicaciones preliminares, y estos, que leen confiados, entienden lo esencial: que ese texto está dirigido a la persona más común, a cualquiera... ¿Han comprendido?
Hay una NUEVA ECONOMÍA DEL LENGUAJE, estamos mucho más preocupadoas en comunicar que en simbolizar, analizar, o indagar en el sentido, todos y todas estamos siendo formateadoas con el mismo molde, con el mismo lenguaje chato, liso. Esta nueva economía busca resultados inmediatos y no se arriesga, no se arriesga a pensar ni a buscar... Está mimetizada con la nueva ideología del mercado.
si buscamos encontramos... estoy leyendo "La simplicité du regard", libro de Pierre Hadot sobre la filosofía de Plotino, un estoico, pero a mi modo de ver, un sensualista. Si el deseo está libre, pues la palabra circula libre, vital, juguetona. Si el lenguaje se empobrece, nos empobrecemos también nosotroas, si el lenguaje es solo un gesto de comunicación (hablo de comunicar en el sentido instrumental, no representar, imaginar) el lenguaje será pronto un fósil... Sucede exactamente lo mismo en la literatura, los editores están empepañadoas en libros "comunicacionales", que resuenen en su contexto, pero se olvidan de aquellos que buscan más allá de lo factual... Hay una realidad de facto, pero está aquella que podemos imaginar y hacer vivir a través de las palabras. Cierto, siempre digo que hay que acercar la literatura a las personas, al gran público, a las masas, para emplear un término marxista, pero esto no significa convertirse en una caja cerrada donde las palabras se asfixien, sino en una caja de resonancia donde todos estos parlamentos, frases, expresiones de gente "viva" resuenen alto, se conviertan en música...
no sé si estoy siendo clara. Quiero decir que la literatura es como traducir un libro, que, del cual, si conocemos el idioma, y mientras más rico sea nuestro lenguaje, más cerca estaremos de tocar su brillo vital...
ahora me toca pensar en qué voy a decir a un público completamente popular el día domingo en la Feria del libro de los museos. Es hermoso ver cómo un público que nunca ha tenido acceso a ellos se interesa, disfruta y comprende sin problemas. Me hace pensar en Jacotot que, en el Siglo XVII entrega un texto, creo que de Jenofonte, a unos estudiantes, sin decirles de quién es y sin explicaciones preliminares, y estos, que leen confiados, entienden lo esencial: que ese texto está dirigido a la persona más común, a cualquiera... ¿Han comprendido?
lundi, juillet 22, 2013
post-post feminismo
he venido pensando últimamente en qué sucede con la condición de las mujeres en la actualidad, qué sucede con nosotras, las del pronombre en femenino. Sucede que con las crisis las mujeres son las más vulnerables, que, bajo la dominación de un mundo de ideologías muy claras: el ultra-liberalismo y el auge de la religión por el otro, las mujeres no poseen un espacio, quedan de más en más rezagadas. Es curioso que cada vez que los reclamos toman forma de institución, los avances no sean importantes. Miren lo que sucede con los ministerios de la mujer (en el Perú no entiendo para qué existe), con las ONGs, que proliferan y compiten entre ellas. Las mujeres, desorientadas y vulnerables, son también un mercado, un mercado para las prácticas zen (sic), un mercado para los gimnasios que hacen creer que el problema está en cuerpo y no en la mente. El problema con nosotras es la propia imagen que tenemos de nosotras mismas, tan domesticada durante siglos, tan lejos de lo que somos individualmente.Un cierto feminismo todavía quiere una visión esencialista de la mujer y no hace sino condenarla al anquilosamiento, el desapego y la demisión. Tiene el mismo efecto disuasivo de la religión, otra creencia. Hay que re-inventar entonces el rol de la mujer en la sociedad, darle oxígeno, lenguaje, simbología, significantes, como decía Lacan. Lo peor es que las mujeres, bajo efectos de lavado de cerebro y por miedo a apartarse del grupo, no lucha por esto. La maternidad es un tema fundamental. Estigmatizada como dogma, como destino último de toda mujer, no logra transformarse en una libertad, una elección, sino que es un destino, por lo tanto, una esclavitud, una imposición. Conozco a muchas mujeres para quienes la maternidad es algo sagrado y transmiten de manera prepotente esa idea a sus hijos e hijas, que no hacen más que seguir el legado materno. Muchas mujeres tenemos una noción de la autoridad muy conservadora, mantenemos un modelo patriarcal sin darnos cuenta. La fuerza, la imposición, los mitos eternos. No pasaría nada si las mujeres se pusieran a pensar en qué desean para ellas, en compartir mejor y más la maternidad con los hombres, en no conformarse con ser solo madres, vivir... Cada persona es un universo, cierto, pero ese universo no puede hacer de las mujeres un valor instrumental. Ni la prostitución voluntaria (que es un absurdo, nadie acepta venderse si no es por necesidad) ni la maternidad estigmatizada como valor supremo. La madre es quien educa, quien protege, digamos que habría que hacer una revolución en el lenguaje, también los hombres saben ser "madres"... lo biológico no define, es solo una condición. Pasemos de lo cuantitativo a la cualitativo, sería mucho mejor. Con el matrimonio entre personas del mismo sexo, ¿qué va a cambiar?, tal vez la idea de que las mujeres son "maternales" por instinto... toda persona es maternal por instinto, creo yo, toda persona que es sensible siente ganas de proteger a una persona pequeña, vulnerable. De ahí a hacer un relato y un mito, es otra cosa...
inventemos nuevos relatos, nuevos pactos sociales.
Pensaba en el perú en lo neurótica e insatisfecha que es la sociedad peruana, tan cruelmente maltratada por sus gobiernos, tan descuidada. No es una sociedad de ciudadanos, es un enjambre de vejaciones constantes, de frustraciones, de falta de proyecto que reúna, que proteja. El otro día alguien decía que había que re-inventar el Perú, no sé si se pueda re-iventar, pero si dar un sentido nuevo, valores que unan y hagan que se pueda vivir de forma hospitalaria en un país como el mío, un país que dialogue, que se piense, que se guste. !Cuánto tiempo detestando lo que somos, nos han enseñado a no querernos, a no desearnos, de ahí que no queramos a nadie y que sea todo tan mezquino, tan pueril!! La mirada puede reconstruirse a partir de otros relatos, de otra literatura, de otras forma de hacer la política, más solidaria y menos autista... No sé si soy optimista, creo que más que nada soy realista. No hay nada que temer.
Imágenes del metro de Lima, la gente se insultaba, empujándose, quejas, histeria colectiva. La histeria es un deseo que se infantiliza, que no encuentra lugar y sobre todo que no tiene un sentido en el lenguaje...
inventemos nuevos relatos, nuevos pactos sociales.
Pensaba en el perú en lo neurótica e insatisfecha que es la sociedad peruana, tan cruelmente maltratada por sus gobiernos, tan descuidada. No es una sociedad de ciudadanos, es un enjambre de vejaciones constantes, de frustraciones, de falta de proyecto que reúna, que proteja. El otro día alguien decía que había que re-inventar el Perú, no sé si se pueda re-iventar, pero si dar un sentido nuevo, valores que unan y hagan que se pueda vivir de forma hospitalaria en un país como el mío, un país que dialogue, que se piense, que se guste. !Cuánto tiempo detestando lo que somos, nos han enseñado a no querernos, a no desearnos, de ahí que no queramos a nadie y que sea todo tan mezquino, tan pueril!! La mirada puede reconstruirse a partir de otros relatos, de otra literatura, de otras forma de hacer la política, más solidaria y menos autista... No sé si soy optimista, creo que más que nada soy realista. No hay nada que temer.
Imágenes del metro de Lima, la gente se insultaba, empujándose, quejas, histeria colectiva. La histeria es un deseo que se infantiliza, que no encuentra lugar y sobre todo que no tiene un sentido en el lenguaje...
mardi, juillet 09, 2013
El regreso
Hace dos días que busco el sueño, solo anoche lo encontré y seguimos juntos hasta la mañana inflamada de canto de pájaros. Me dije: tengo que grabar todo este concierto de cantos, este grito de la naturaleza diciéndome: aquí estoy.
tengo imágenes que me vienen a la memoria, están frescas, las puedo recorrer: mis mañanas en la Barcelona, en la Gran vía de Madrid. Este ha sido como un reencuentro, nunca antes he sentido tan cerca estas dos ciudades, ni dóciles, ni cálidas. Esta vez sí, y pienso: he salido de mi noche española, es decir, he abandonado toda la desconfianza que me acompañaba antes, el cambio desde Francia, la incertidumbre, los desfases que no estaba dispuesta a saltar durante una de mis primeras llegadas a España, y ahora sí, estoy abierta ala ciudad, la dejaba entrar. La ciudad y sus rostros sus caminantes, sus ruidos. Zaragoza estuvo en el medio, como para pasar lentamente de Barcelona a Madrid. He estado además acompañada de amigos queridos, con quienes el diálogo y las distancias se unen en el lenguaje, hay lenguaje. Es curioso, creo que en medio de la crisis, he sentido a España más radiante, más sólida. El vínculo humano más fácil. Me gustaba sentarme en la plaza del mercado de la Barceloneta a ver cómo se mezclaban las voces graves de la gente que vive allí con la de los turistas, su fluir me parecía robusto, continuo, verdadero. Nada los desvía de su verdadera naturaleza, al menos, esa era mi impresión. Y he sentido que la gente que iba viendo, visitando, era gente con la que podía sentarme a mirar la luz de la tarde. esa sensación es lo máximo, es un hito en la experiencia con mi idioma, dire, que me sentía como separada de él, perdida. Tal vez he encontrado un camino de regreso hacia mí misma, quiero decir, que gracias a Venezuela (creo que hacia una forma de vida más austera, más primaria, donde el deseo no está determinado por ese "afuera", sino por una dinámica interior)
, esta ruta me parece señalada. volveré sobre esto.
, esta ruta me parece señalada. volveré sobre esto.
Luego, en París, volví sentir que iba a regresar a las mañanas frías en pleno verano, que sentiría frío en los pies cuando en realidad lo que sentía era frío en el alma. Salí al café Wepler, no lejos de la casa de mi amiga Grecia, en la Place Clichy, y ahí, mientras contestaba una llamada del sociólogo Marc Augé, ahora amigo, sentí que algo estaba paralizado en ese ambiente, que el corazón de mucha gente, salvo excepciones, parecía como seco, cerrado al exterior. Pensé en el miedo, el miedo a perderse en ese tumulto de rostros que circula por el mundo, pero ese miedo, también es una forma de sentirse presente. de no perderse, ¿cómo juzgar? Lo que sí veo es que una sociedad fundada en el consumo, cuando termina perdiendo su objeto de deseo, se queda sin nada.
el café vacío, el aire inmovilizado, rancio, dos mujeres ancianas sentadas delante de una mesa, con un periódico abierto, comentando la actualidad. Fijación.
La última tarde en Barcelona, subí a la cafetería del Museo de historia y desde allí abracé a toda la ciudad, la montaña, el teleférico. Los aeropuertos, no lugares, como diría Augé, sin personalidad., toda particularidad se diluye. O se petrifica.
foto, playa de la barceloneta.
foto, playa de la barceloneta.
jeudi, juillet 04, 2013
Los días de viaje
ayer fui a ver una exposición de Pisarro, en el museo Thyssen y sentí que regresaba a Francia, que esos paisajes bucólicos, que esas texturas, pertenecían a Francia... Gauguin creyó que el color revolucionaría su vida y la de los demás, eso tardó.
ahora, cerca del mar, pensaba en que esto se parece más a un Sorolla... o Fortuny, no sabía que se pareciese tanto a la fotografía...
empieza mi descuento hacia Venezuela... corro...
ahora, cerca del mar, pensaba en que esto se parece más a un Sorolla... o Fortuny, no sabía que se pareciese tanto a la fotografía...
empieza mi descuento hacia Venezuela... corro...
lundi, juillet 01, 2013
en Madrid
retorno a Madrid, improvisado, decir que no he decidido muy bien este viaje, que surgió de pronto (en la gran Vía... estoy en un hotel céntrico, de nombre literario, Hotel de las letras, pero es solo un slogan, no es que les interese la literatura, les interesa la imagen. Estamos bajo el mercado de la representación, quién es más ingenios@, más rápido en recuperar símbolos...
me da risa porque pese a que parece confortable, todo me parece de latón, todo es un poco como Ikea, parece de calidad pero no lo es, aunque los precios sí lo sean... el mundo es un poco así, todo parece de verdad, el éxito, la felicidad, pero no lo es, son solo ideas, son solos las marcas exteriores que nos han colocado!!
Después de estar en Venezuela, el lujo aparente, me deja indiferente, solo extraño el espacio, la luz, eso es todo. Ningún lujo me somete, y solo el lujo interior me hace voltear el rostro.... suena arrogante, y lo es...
pensaba también en cómo la demisión de la vida es simple, cuánta gente acepta desertificar su vida, llenarla de objetos absurdos, vivir ausente... En Zaragoza casi sentía que se podía estar más cerca de la realidad, y después, al ver los terminales de tren que construyen, tan inhumanos, tan feos, me doy cuenta de que una cosa es la población, que no decide todo lo que rodea, y otras las políticas de gobierno, los sueños de grandeza que terminan en desalojo, no sé, todo este mundo virtual del consumo y su idea falsa de bienestar...
detrás de eso está la gente verdadera, la miseria de sus vidas, la precariedad del empleo, la falta de vínculos sociales, afectivos, la pobreza del idioma,... eso, que terminen haciendo como escribe Debord, del idioma un objeto sin resonancias poéticas, afectivas, que lo desechemos, lo disequemos, lo alejemos tanto de nosotroas que ya no nos reflejará, eso me da mucho miedo.
Debord:" .. la lengua efectivamente en las modernas condiciones de vida ha sido socialmente resumida en su representación en segundo grado por el sufragio mediático, cuenta con unos seis o siete giros que se repiten a cada paso y menos de dos centenares de vocablo, de los cuales su mayoría son neologismos; y el conjunto queda sometido por terceros a una renovación con cada semestre."
en mi habitación tengo lo que me permite poner un poco de distancia con ese "mundanal ruido", radio classique, los libros, la luz suave de esta mañana. El cielo de Madrid es hermoso, amplio, no sé, muchas veces, mientras vivía aquí, medio perdida, levantaba la mirada al cielo. Ahora siento que mi eje es sólido, que yo sé que no deseo las mismas cosas... nada me desvía de esta convicción...
ir hacia esos espacios, no dejarse distraer... ni disecar.
me da risa porque pese a que parece confortable, todo me parece de latón, todo es un poco como Ikea, parece de calidad pero no lo es, aunque los precios sí lo sean... el mundo es un poco así, todo parece de verdad, el éxito, la felicidad, pero no lo es, son solo ideas, son solos las marcas exteriores que nos han colocado!!
Después de estar en Venezuela, el lujo aparente, me deja indiferente, solo extraño el espacio, la luz, eso es todo. Ningún lujo me somete, y solo el lujo interior me hace voltear el rostro.... suena arrogante, y lo es...
pensaba también en cómo la demisión de la vida es simple, cuánta gente acepta desertificar su vida, llenarla de objetos absurdos, vivir ausente... En Zaragoza casi sentía que se podía estar más cerca de la realidad, y después, al ver los terminales de tren que construyen, tan inhumanos, tan feos, me doy cuenta de que una cosa es la población, que no decide todo lo que rodea, y otras las políticas de gobierno, los sueños de grandeza que terminan en desalojo, no sé, todo este mundo virtual del consumo y su idea falsa de bienestar...
detrás de eso está la gente verdadera, la miseria de sus vidas, la precariedad del empleo, la falta de vínculos sociales, afectivos, la pobreza del idioma,... eso, que terminen haciendo como escribe Debord, del idioma un objeto sin resonancias poéticas, afectivas, que lo desechemos, lo disequemos, lo alejemos tanto de nosotroas que ya no nos reflejará, eso me da mucho miedo.
Debord:" .. la lengua efectivamente en las modernas condiciones de vida ha sido socialmente resumida en su representación en segundo grado por el sufragio mediático, cuenta con unos seis o siete giros que se repiten a cada paso y menos de dos centenares de vocablo, de los cuales su mayoría son neologismos; y el conjunto queda sometido por terceros a una renovación con cada semestre."
en mi habitación tengo lo que me permite poner un poco de distancia con ese "mundanal ruido", radio classique, los libros, la luz suave de esta mañana. El cielo de Madrid es hermoso, amplio, no sé, muchas veces, mientras vivía aquí, medio perdida, levantaba la mirada al cielo. Ahora siento que mi eje es sólido, que yo sé que no deseo las mismas cosas... nada me desvía de esta convicción...
ir hacia esos espacios, no dejarse distraer... ni disecar.
mercredi, juin 26, 2013
las plazas
acabo de pasar un buen tiempo buscando "el espacio" donde poder escribir. es casi imposible, siempre hay música o televisión en todos los bares y cafés... hoy almorcé con un amigo frente al mar... había una buena cantidad de adeptos al bronceo, los bares.... a mí no me apetecía echarme en ropa de baño, sentía algo de industrial en todo eso, algo totalmente impuesto...
las plazas son siempre (en España) los lugares de encuentro, había olvidado que eran tan alegres y ruidosas. siempre hay gente conversando, bebiendo, esos son los lugares de nexo social, las plazas, los bares, las cantinas... son también lugares donde toda particularidad se borra, todos quieren beber cerveza, broncearse, la música a todo volumen. también todos se visten igual... en esos casos me vuelvo completamente antisocial, huelo la industria, el lenguaje que abandona, la mecanización... me da pavor...
me pregunto, como todo el mundo debe preguntarse, ¿por qué vengo si sé lo que me espera? Porque creo que nunca sé lo que me espera y que debo recorrer estos espacios como si fuesen una deuda con la humanidad, porque me obligo a estar en el ruido y ver si resisto, no sé si es masoquista, es más luchar contra mi vanidad, mi querer estar en otros espacios, con otras presencias...
el otro día leía: es mejor cambiar de amigoas que cambiar de ideas... yo creo que sí hay que cambiar de ideas de vez en cuando, o al menos, no tomarse tan en serio...
las plazas son siempre (en España) los lugares de encuentro, había olvidado que eran tan alegres y ruidosas. siempre hay gente conversando, bebiendo, esos son los lugares de nexo social, las plazas, los bares, las cantinas... son también lugares donde toda particularidad se borra, todos quieren beber cerveza, broncearse, la música a todo volumen. también todos se visten igual... en esos casos me vuelvo completamente antisocial, huelo la industria, el lenguaje que abandona, la mecanización... me da pavor...
me pregunto, como todo el mundo debe preguntarse, ¿por qué vengo si sé lo que me espera? Porque creo que nunca sé lo que me espera y que debo recorrer estos espacios como si fuesen una deuda con la humanidad, porque me obligo a estar en el ruido y ver si resisto, no sé si es masoquista, es más luchar contra mi vanidad, mi querer estar en otros espacios, con otras presencias...
el otro día leía: es mejor cambiar de amigoas que cambiar de ideas... yo creo que sí hay que cambiar de ideas de vez en cuando, o al menos, no tomarse tan en serio...
lundi, juin 24, 2013
en Barcelona
recorro espacios que ya conozco, los ruidos de los platos, los gritos, esas teatinas sonoras de Barcelona... Cierta austeridad es necesaria para poder escribir, algo que no le presente la vida de frente, fatal, voraz, inclemente.
en la exposición de Guy Debord salí con varios libros, llevo uno en el bolso, ganas de ir a ver la exposición de Bolaño aunque no me gustan los iconos, los dioses, los productos... iré como un alumna educada, tal vez mañana...
estoy lejos de mi pasado, me recorro y llego hasta mí, estoy aquí, ahora en Barcelona...pronto, iré a Venezuela...
ilusión de ir a Zaragoza, de seguir disfrutando de la compañía de R, de ir a Madrid, recordar cómo era yo cuando vivía justamente en la calle Barcelona...
ser menos autocentrada, pensar siempre que no soy nada,...
ir de todas formas a Madrid, estar en bcn y en Zaragoza y regresar a París...reconstruir...
dentro de las piedras elegir las más pulidas...
en la exposición de Guy Debord salí con varios libros, llevo uno en el bolso, ganas de ir a ver la exposición de Bolaño aunque no me gustan los iconos, los dioses, los productos... iré como un alumna educada, tal vez mañana...
estoy lejos de mi pasado, me recorro y llego hasta mí, estoy aquí, ahora en Barcelona...pronto, iré a Venezuela...
ilusión de ir a Zaragoza, de seguir disfrutando de la compañía de R, de ir a Madrid, recordar cómo era yo cuando vivía justamente en la calle Barcelona...
ser menos autocentrada, pensar siempre que no soy nada,...
ir de todas formas a Madrid, estar en bcn y en Zaragoza y regresar a París...reconstruir...
dentro de las piedras elegir las más pulidas...
vendredi, juin 21, 2013
exceso de miradas
En París, las caminatas, la pérdida de identidad, a veces, una mirada me paraliza, una mirada que no ve, que no reconoce. Creo que eso es lo que más cuesta de una ciudad tan grande, tan llena de gente, no perderse en esas miradas, encontrar de nuevo su centro.
Yo he cambiado, no solo la edad, es también Venezuela, una vida sin muchas necesidades, sin ganas de poseer demasiadas cosas, para quedar libre para lo esencial.
De pronto, tanta oferta, tantos objetos bonitos, tanta belleza, pero también la pobreza de relaciones humanas, son luces que enceguecen. Nunca miro las mismas cosas, mi ritmo es desfasado con el Mundo...
me pregunto en una calle: qué hago yo aquí, extrapolando, puedo preguntarme también, qué hago en el mundo?
Supongo que todoas nos hacemos esa pregunta, sin arrogancia, nuestra vida es tan, tan pequeñita. Hoy, algunas sonrisas, siempre me digo que cuando nos abrimos al mundo, las cosas fluyen solas. es la mirada que nosotras damos a los demás lo que hace que crezcan, que florezcan...
ganas de ir a leer a los jardines de Luxemburgo, a la cour du Louvre, pero, pero, me duelen los pies!!
tal vez nunca siento que merezco tantas cosas, no lo sé, la culpa es un sentimiento muy creativo...
ayer, en el bus, miraba a una mujer encinta, había algo de autosuficiencia en ella, algo que la llenaba de poder, de sentido...
tal vez siempre nos equivoquemos con los demás, todo son solo "impresiones"...
Yo he cambiado, no solo la edad, es también Venezuela, una vida sin muchas necesidades, sin ganas de poseer demasiadas cosas, para quedar libre para lo esencial.
De pronto, tanta oferta, tantos objetos bonitos, tanta belleza, pero también la pobreza de relaciones humanas, son luces que enceguecen. Nunca miro las mismas cosas, mi ritmo es desfasado con el Mundo...
me pregunto en una calle: qué hago yo aquí, extrapolando, puedo preguntarme también, qué hago en el mundo?
Supongo que todoas nos hacemos esa pregunta, sin arrogancia, nuestra vida es tan, tan pequeñita. Hoy, algunas sonrisas, siempre me digo que cuando nos abrimos al mundo, las cosas fluyen solas. es la mirada que nosotras damos a los demás lo que hace que crezcan, que florezcan...
ganas de ir a leer a los jardines de Luxemburgo, a la cour du Louvre, pero, pero, me duelen los pies!!
tal vez nunca siento que merezco tantas cosas, no lo sé, la culpa es un sentimiento muy creativo...
ayer, en el bus, miraba a una mujer encinta, había algo de autosuficiencia en ella, algo que la llenaba de poder, de sentido...
tal vez siempre nos equivoquemos con los demás, todo son solo "impresiones"...
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