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dimanche, février 27, 2011

Escribo en Bogotá

Escribo que escribo en Bogotá que estoy en Bogotá y que me gusta esta ciudad, su caos, la formalidad al de su gente al hablar el castellano, muy parecida a la de Venezuela ("mi amor", y el "pues" como muletilla), solo que allá es más directo, más soleado. No pensaba que el valle de Bogotá fuese tan extendido, pero es amplio y la ciudad muy grande, con construcciones de ladrillo, estilo anglosajón. Parece que a inicios de siglo se desató una fobia anti-barroca, que seguro explica esta influencia inglesa. Ahora paseaba, sola, por el parque de la Independencia, previo alto para tomar una "aromática" (como llaman aquí a las infusiones de hierba buena, manzanilla, o  toronjil) y seguí por la avenida llena de vendedores ambulantes, mercaditos de pulgas donde encontré un libro de Bernanos, y la película de Oliver Stone sobre Chávez, que acaba de decepcionarme con sus declaraciones apoyando a Gadafi (no puede ser tan torpe y tan cretino!!), en uno de ellos..., gente en  bicicleta (las ciclovías de Bogotá son impecables), toda una población volcada a las calles... Y eso, me seduce...

Ayer el museo del oro me dejó boquiabierta, nunca había visto tantas piezas juntas (aunque en el Perú no debe haber menos), objetos de una delicadeza y un trabajo realmente sorprendentes, utensilios, joyas, instrumentos de música, fetiches, escenarización de rituales, máscaras, pecheras, lanzas, bastones, chamanes, una explosión de oro...

y ahora dejo este blog para seguir respirando la ciudad, sus acentos, sus olores, sus ritmos lentos (casi no hay ruido pese a ser tumultuosa, y los taxis, ¿quieren que les diga?, pese a que en Lima hay cosas que no cambiaría por nada, los taxis son ejemplares!! Voilá)...

hablo con mi madre, sigue adolorida, me imagino su herida aún tan sensible, ella tan frágil y tan valiente... me retuerce el estómago cuando pienso que sufre. Compro una antología de Silvia Plath en la librería del FCE, en la calle 11... pienso que leerla me hará más fuerte. Leo también a mi Simone, a Judith Butler yb las cartas de Van Gogh a Théo,.. leo cuando puedo, en un parque, en la habitación del hotel, en un café...

subiremos al cerro para ver el Monasterio de Monserrate..

Ps: pero, el Internet es muy malo en el hotel, lentísimo y no puedo colgar imágenes, casi nada...

jeudi, février 24, 2011

Diferencias...

¿Cuál es la diferencia entre escribir en un blog y en el FB? Creo que son cosas muy distintas, el blog es un soporte que me ayuda a pensar y a organizar. El FB tiene una inmediatez que no me satisface del todo. Tiene ese lado fetiche y exhibicionista que resulta un poco intimidante. Al menos, para mí, que busca soledad y sosiego. Sin embargo entiendo perfectamente que sea un instrumento de valor para comunicar, para protestar y para transformar. Lo que ha pasado en Medio Oriente es una prueba. sí. Ahora hablaba con mi madre y me contaba que no había visto a su cirujano en las citas a las que yo ya no la he podido acompañar. Extraña manera de cuidar de sus pacientes, lo que muestra una diferencia entre un cuerpo médico y uno técnico. Es como su la medicina fuese una industria de consumo y de marketing que se ocupa de la salud como de cualquier otra materia. Estamos hablando de un cuerpo que no es una máquina sino algo sensible. Y hay una ética, una implicación moral de un médico cuando se ocupa de una paciente, o ya no sé en qué mundo vivo, merde, merde.... Excelentes técnicos pero malos médicos. La cura es también el seguimiento.

Y bueno, con mi carcasse no muy rápida, por razones de cambio de altura, etc... me voy a caminar por la Candelaria. Me gusta este centro de Bogotá, entre el barroco italiano (mucho ladrillo rojo) y el español, calles con balcones, balaustradas de madera oscura, patios... realmente agradable... me siento en una banca, leo, escribo, miro un poco los interiores, los laureles tupidos que estallan de flores y me pongo a soñar...

mercredi, février 23, 2011

Recorrer

Recorrer calles, otros rostros, otras voces
pensar que un día todo este desplazamiento terminará,
que cae la gota
y luego se absorbe
hablar con mi madre, sentir su pena, sus ganas de sentirse como antes
caminar por las calles de Bogotá, los cerros a lo lejos, la vida en plena combustión, en la ciudad
que no mira los cerros verdes
no siente los olores de ciprés que yo sí siento
pensar que todo puede ser recibido con serenidad
tomar la mano tendida
Olivier en una esquina, alto, vestido de azul,
dice: me gusta esta ciudad
sueña
yo sueño que sueño siempre
y como esa nube que se aleja lentamente siento que me alejo de mí misma
pero regreso
siempre regreso al mismo puerto.

mardi, février 22, 2011

Hacia una comunidad de valores universalizables... Bataille...

Quizás estemos en camino hacia una comunidad de valores universalizables, es decir en la reciprocidad, la relación, el acompañamiento, LO que significa comprensión, ponernos en el lugar del otro. Ninguna verticalidad, estamos en la horizontalidad más visible, aquella en la que Occidente tiene que aprender de estas revueltas del Medio Oriente, Libia tiene que cambiar, Egipto ya lo hizo, Marruecos, Yémen... ¿Argelia?, gran pregunta, ¿cuántas muertes, cuántos sacrificios para llegar a tener una promesa de vida en la hospitalidad y la dignidad ?(palabra que se oye mucho estos últimos meses, enarbolada también por las mujeres que protestan contra Berlusconi) hasta Hessel (Indignez vous), que nos invoca a indignarnos...


Y, pasando a otro tema muy distinto, pero que tiene que ver con la dignidad, esta frase de Bataille me ha hecho pensar que aunque deseemos reducir la relación sexual a su función física, de intercambio y aseptizada:

Es porque vivimos bajo la sombría perspectiva de la muerte, que sabemos de la violencia exasperada, la violencia desesperada del erotismo.

Es exactamente lo que pensaba cuando escribía mi libro erótico (Escenas de la vida sexual...)... cada encuentro tiene una dimensión metafísica, trascendente, que nos pone en contacto con nuestro propio final: el cuerpo del otro es mi límite como cuerpo, como existencia, así como Levinas decía que el rostro del otro es la prohibición del crimen... Es un relieve que toco con claridad esta mañana, y ahora, al aeropuerto!!

lundi, février 21, 2011

Y si las palabras no pueden

Cada vez me cuesta más no pensar en que los libros (como espacio de reflexión y de sosiego) no han sido más un paréntesis en un mundo más preocupado por la velocidad, por verdades y creencias prácticas que aparten la duda, el caos, y la inseguridad. Una forma de pensamiento inmediato, eficaz y conformista.  Pienso en esto porque lo leo en el aire, es la Torre de babel de ahora, en la que todo el mundo habla pero nadie escucha. Si las palabras no pueden revelar conflictos, sino limarlos, si las palabras no buscan ponerse en contacto con lo más íntimo en nosotroas, si ellas solo son un instrumento, un super yo, un ego cerrado al diálogo, ¿cómo podremos seguir indagando con ellas?

Hay heridas que solo quedan impresas en el lenguaje, pero necesitamos tiempo para reconocer esas huellas, recorrerlas, poseerlas. Edouard Glissant pensaba que estamos en camino hacia un mundo mestizo, que produce respuestas fuera del establishment, en otro registro... yo creo que sí, pero también dudo de que esas respuestas marginales, abiertas, insipientes y variables, no  sean absorbidas por el tiempo y el apuro, me refiero a que si el lenguaje como crítica de una sociedad, como la marca de sus fragilidades, no tiene tiempo de comunicar lo que se propone, (si las palabras no cambian el sentido y el sentido a las palabras) ¿qué haremos con esos contenidos, a dónde irán a parar?
Yo temo que los libros, como móvil de ese tipo de crítica, desaparecerán. Lo que nos espera es un laberinto aún más complicado, donde tendremos que caminar a tientas para poder reconocer nuestros márgenes.... intuyo que los tiempos serán aún más complicados y más feroces para poder dejar que una idea florezca, crezca, y entregue algo. Y nuestro desconcierto será mayor, aunque no por eso dejaremos de escribir...

Mañana, Bogotá, otro espacio, otro recorrido del idioma, del tiempo...

jeudi, février 17, 2011

Crisis de civilización

¿Qué hacer cuando las cualidades morales, éticas, se desmoronan, cuando la crisis de una sociedad hace que las personas se sientan en peligro y pierdan toda noción de solidaridad, de empatía, en suma, su capacidad de pensar y sentir? Frente a la enfermedad, el peligro, todoas reaccionamos por principio de conservación, pero sin perder el hilo de cobre que nos debe sostener como personas, como ciudadanoas, nuestra civilitas...

Pensaba en este tema a raíz del deterioro, visible en todos los aspectos, de las relaciones interpersonales, de los circuitos sociales y afectivos que funcionan únicamente por interés y que no resisten la más mínima prueba, desatando una moral de "sálvense quien pueda", que atropella, ignora y somete al más débil. La pobreza, no fortalece, pervierte, deshumaniza, corroe toda estructura interior necesaria para convivir, ser hospitalarioas, saber dar y recibir.

Es como un nuevo nacimiento aprender a moverse en esos espacios tan concretos, quiero decir que la vida aquí es tan concreta, con intereses materiales tan claros (el de la subsistencia) que es imposible sentirse en armonía. También siento que las relaciones familiares no son espontáneas sino que están siempre condicionadas por esa precariedad en la vida que debilita todo vínculo, y al final,  cuando las cosas empeoran, se destruye.

Tendría que darse un día una verdadero cambio cultural y epistemológico para que la educación deje de construir prototipos de individuos aislados, solipcistas, cerrados al diálogo, para que por fin  se abra la puerta a una verdadera vida democrática. Entiendo vida democrática por una sociedad de igualdades, madura (no esta escuela primaria general que come y come para no pensar en cosas fundamentales de la vida) que reclame una situación digna, una vida creativa, autónoma, laica, libre. Para empezar una revolución no tienen que pasar siglos, todo Oriente está viviendo una revolución. Tiene que sucede un día, y sin permiso de la prefectura.

mardi, février 15, 2011

Egipto

Estoy oyendo una emisión especial sobre Egipto. Me conmueve su situación: todo tiene que empezar de nuevo, pero ¿hacia dónde dirigirse? No cuesta mucho nacer cada día, escribía Colette, pero a veces no se nace a la luz, sino a la oscuridad... Todo depende de saber orientarse...

Pienso en la frase de Chateaubriand: un rostro que se resiste a nacer... o tal vez sea mía, no lo sé...

He tomado notas, acompañando a mi madre. Su estado físico es frágil, pero moralmente es sólida. La siento sola, en una experiencia que no comparte, o que no desea compartir. Y es extraño, es extraño verla así, tan autocentrada. No he puesto un pie en el mar, podría ir, está a dos cuadras (la casa de Tatiana, está a dos pasos del faro de Miraflores) y es fácil bajar, pero no me da el tiempo... Levantarse, escuchar un poco la radio y partir al hospital en los horribles taxis limeños(son los peores del continente!!),.... A veces, una caminata rápida... Olor a mar... humedad, bruma, nostalgia, una silueta aparece en medio de esa nubosidad licuada, una mano extendida, una intuición de compañía... A levantarse...

samedi, février 12, 2011

Vita vixit

La confianza en la vida se impone, mi madre, como una estoica, vitalista, se renueva, se va recuperando poco a poco, sin miedo, valientemente. Siento que la vida dicta su ley.... Los médicos han sido excelentes, bastante fríos, pero profesionalmente impecables. El INCOR (Instituto del corazón) está inspirado en un modelo brasileño y funciona solo hace unos meses. Es un local amplio, iluminado, moderno. Un lugar donde un enfermo se siente acogido, muy lejos de las condiciones de otros hospitales que, necesitan a gritos, mejoras...

Todavía tengo sueño rezagado, todavía algo de temor (Tristan Tzara decía que la enfermedad es siempre lo que le sucede a los otros, pero yo siempre pienso que también nos sucede a nosotroas cuando estamos presentes)... Y en toda operación delicada existe ese riesgo concreto. Mis amigos y mis amigas me han acompañado, sobre todo mi familia, y eso ha sido bueno, bueno recostar la cabeza...

Ganas de seguir con mi proyecto de traducir a Colette. Ayer alguien me dijo: en esta época, no hay tiempo para leer. Y no dudo que hay que ir a contracorriente para poder encontrar ese espacio...

Empujemos en contra...

vendredi, février 11, 2011

Reposo

Pasa la tempestad, llega el momento de reposo. Mi madre se recupera lentamente, la sigo con el pensamiento y me tomo el tiempo de caminar, de reposar.

Esta mañana escucho por fin la radio, France Culture, en Argelia: la historia no se escribe más en los libros, se escribe en las calles...

esta frase me hace pensar si poco a poco no iremos abandonando los libros... será???

mercredi, février 09, 2011

Los gestos

En momentos cruciales, hay gestos de solidaridad de la vida misma, ofrecidos, puestos como lenitivos. El afecto, la risa, la compañía... Tratar de traducir algunos fragmentos de Colette... tratar de no dejar de escribir...

mardi, février 08, 2011

Prolongaciones

El tiempo pasa, las horas pasan, la intervención se suspende, y se suspende el temor hasta dentro de unos días. No puedo acercarme a mis libros sin sentir que me pierdo algo importante. No puedo evitar estar presente en cada detalle, en cada movimiento. Ganas de perderme en las calles de Lima, caminar, mirar, buscar un libro para mi mamá-... Y ver cómo la gente baja a la playa, los tablistas, las mujeres sonrientes, los niños radiantes...

Todo es radiante, incluso el ánimo de mi madre, y todo contrasta con ese instante que llegará, tarde o temprano... Tarde limeña, cielo azul licuado...

lundi, février 07, 2011

Horas de espera..

Son horas de espera, el sol y el calor son tórridos, hay un cielo líquido, mamá espera en el hospital, con un entusiasmo de niña, que pase el momento de la operación, que la vida sea una celebración, con confianza. Reconozco a mi madre.  Tratar de leer durante la espera, pensar en que la vida siempre se impone, ciega, radical... confiar...

vendredi, février 04, 2011

Espléndido trópico, entre Caracas y Lima

video


Estoy a punto de viajar a Lima, dejo el sol tropical por el sol lánguido de Lima, la vegetación exuberante, por mi desierto peruano (en el video, con todas sus imperfecciones-sic-, el Oasis de la Huacachina, Hotel Mossone, con madre y Olivier, c), el silencio de Caracas, sí, hay un silencio, un reposo de esta vegetación, por mi bullicio limeño. Se me viene días duros, la operación de mi madre, su recuperación, enfrentarme con momentos claves en la vida. Espero estar a la altura.

Llevo mis libros, La historia de la sexualidad, de Michel Foucault, Apocalypse baby, de Virginie Despentes, y Los ríos profundos, que pienso leerle a mi madre.... Además con la biblioteca de BNF, se pueden leer y descargar libros directamente de su página web: www.bnf.fr

A viajar, Valkiria...

mercredi, février 02, 2011

Correspondencia entre Georges Sand y Alfred de Musset


He trabajado un poco para ustedes: he traducido, feliz, esta carta que en estos tiempos de cinismo, desapego y egos chocando, es una lección de amor, de afecto, de entrega.... Aquí se las dejo, pienso traducir la correspondencia completa entre estos dos escritores del romanticismo que mantuvieron una relación corta e intensa. Eso es lo que nos han dejado, además de algunas novelas extraordinarias...

Georges Sand a Alfred de Musset

12 mayo, Venecia

No, mi niño querido, esas tres cartas no son el último estrechamiento de manos de la amante que te abandona, es el beso del hermano que te queda. Ese sentimiento es demasiado bello, demasiado puro y dulce como para que sienta el deseo  de terminar con él. ¿Estás seguro, mi pequeño, de no desear acabar con él? ¿Un nuevo amor no te impondrá esa condición? Que mi recuerdo no envenene ninguno de los goces de tu vida, pero no dejes que ellos destruyan o te hagan despreciar mi recuerdo. Se feliz, se amado, ¿cómo no lo vas a hacer? Pero mantenme en un rincón de tu corazón y acude a él en los días de tristeza  para encontrar un consuelo y un aliento. No me hablas de salud. Sin embargo me dices que el olor de la primavera y de las lilas entra en tu cuarto por bocanadas y hace saltar tu corazón de amor y de juventud. Eso es un signo de salud y de fuerza, el más delicado, por cierto, que la naturaleza nos ha dado. Ama, entonces, mi Alfred, ama por siempre. Ama una mujer joven y bella, que no haya amado todavía, que no haya sufrido. Cuídala y no la hagas sufrir. El corazón de una mujer es una cosa tan delicada cuando no un hielo o una piedra! Yo creo que no hay término medio en tu forma de amar y estimar. En vano tratas de esconderte detrás de la desconfianza, o cuando crees protegerte bajo la ligereza de la infancia. Tu alma está hecha para amar ardientemente o sino se secará completamente.  No puedo creer que con tanta savia y juventud, puedas caer en la “augusta permanencia”. Saldrás a flote en cada instante e impondrás, a pesar de ti, a  los objetos indignos, la rica efusión de tu amor. Lo has dicho cien veces y has sido amable al contradecirte, nada ha borrado esa sentencia: No hay en el mundo algo más importante que el amor. A lo mejor es una facultad divida que se pierde y se recupera, que hay que cultivar o que conquistar con sufrimientos crueles y experiencias dolorosas. A lo mejor te ha costado amarme para amar a otra con abandono. A lo mejor, aquella que vendrá., será amada menos que yo, y a lo mejor será más feliz y más amada. Hay un misterio en esas cosas, y dios nos empuja por caminos nuevos e imprevisibles. Déjate llevar, no te resistas. El no abandona a sus privilegiados. Los toma por la mano y los coloca en medio de un coral donde deben aprender a vivir, para sentarse luego en el banquete en el que podrán descansar. Yo, mi niño, he aquí que mi alma se calma y que la esperanza regresa. Mi imaginación se muere y no se aferra más que a ficciones literarias. Ella abandona su rol en la vida real y no me empuja más allá de la prudencia y la razón. Mi corazón es todavía, y será, sensible e irritable, dispuesto a sangrar abundantemente al menor corte. Esta sensibilidad tiene todavía algo de exagerado y de enfermedad que no sana. Pero también veo la mano de dios que se inclina sobre mí y me llama hacia una existencia durable y serena. Los verdaderos bienes, los tengo a mi disposición. Me había acostumbrado al entusiasmo y a veces me hace falta, pero cuando la crisis de Spleen ha pasado, me aplaudo de haber aprendido a amar con los ojos abiertos. Un buen punto para apurar mi recuperación, es que puedo esconder mis viejos restos de sufrimiento. No tengo que hacer frente a unos ojos tan penetrantes como los tuyos y puedo hacerme el pájaro enfermo sin que nadie se dé cuenta.  Si sospechan que estoy triste, me justifico con un dolor de cabeza o una molestia en el pie. Nadie me ha visto completamente despreocupada o loca. Nadie conoce todos los rincones de mi carácter. No ven más que las líneas principales, y eso está bien, ¿no es cierto?
No digo nada para convencerlos o hacerles ver que están en un error, y me dejo regenerar por ese afecto suave y honesto. Por la primera vez en mi vida, amo sin pasión.
            Tú todavía no has llegado allí. A lo mejor andarás en sentido contrario. A lo mejor tu último amor será el más novelesco, el más joven. Pero tu buen corazón, tu buen corazón, no lo mates, te lo ruego!! Que se involucre entero en todos los amores de tu vida, pero que no actúe siempre su rol noble, a fin de que un día puedas mirar atrás como yo y decir: he sufrido, me he equivocado algunas veces, pero he amado. Soy yo la que ha vivido y no un ser facticio, inventado por mi orgullo o mi aburrimiento.
            Tus cartas son tan hermosas y tiernas, mi querido Alfred. La última es todavía mejor que las anteriores; no te acuses de nada, no tengas remordimientos, si no puedes sobrellevar algunos aversiones, y ciertas tristezas. No te aventures en nada que te haga sufrir. Has sufrido ya bastante conmigo y no veas a mi hijo si eso te hace daño.  (…) Oh, sí nos volveremos a ver, ¿no es cierto?

mardi, février 01, 2011

La escritura como marca, tatuaje de la vida...

Siempre me seduce más  la imagen de la escritura como huella, como marca y tatuaje sobre la piel. Una escritura que arde. Escuchaba que William Blake pensaba que debía soplar las palabras en la habitación para que ellas solas encuentren su propio orden. Y Merleau-Ponty se dejaba impulsa por las palabras hasta que hallasen su propio sentido, quizás su pequeña verdad. Por eso escribir, nunca podrá ser una profesión porque perdería toda espontaneidad... Es como ponerle una camisola de fuerza, y por eso me cuesta corregir, inscribir a las palabras en la legislación social.

De-construir un idioma es hacer que una semántica establecida se deje perturbar, tocar, por otra...

estar en contacto con otro idioma es perturbarse siempre...

y hago soplar mis palabras

a
i      o

e     t  p